INSTITUCIONS EUROPEES
Internacional 20/11/2020

La UE evita el cuerpo a cuerpo con el frente de Hungría por los fondos antipandemia

Los líderes rehúyen el debate y dejan solos a los países del bloqueo a la espera de una cumbre presencial

Júlia Manresa Nogueras
3 min
La cancellera alemanya, Angela Merkel, ahir després de la reunió.

BruselasIgnorar al niño cuando tiene una pataleta, evitar la confrontación, es una de las estrategias más utilizadas por los padres aunque implique un rato de dolor de cabeza y nerviosismo. Ayer los jefes de estado y de gobierno de la Unión Europea optaron por la misma vía ante el frente encabezado por el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, que, junto con sus homólogos de Polonia, Mateusz Morawiecki, y Eslovenia, Janez Jansa, tienen secuestrada la aprobación definitiva de los fondos europeos antipandemia porque se oponen a su vinculación a los principios del estado de derecho (libertad de prensa, separación de poderes o independencia judicial, por ejemplo). “Esto empieza a ser infantil”, decía una fuente diplomática lamentando la situación.

“No veo por qué nos tenemos que mover nosotros”, añadía una segunda fuente diplomática a la pregunta sobre cómo deshacer el nudo. Y este es el mensaje que mandaron ayer en la cumbre virtual que inicialmente solo se tenía que destinar a la pandemia. Dedicaron poco más de 15 minutos a la discusión sobre las fondos europeos y, durante este rato, intervinieron solo el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, y la cancillera alemana, Angela Merkel, que ostenta la presidencia rotatoria de la Unión. Después tomaron la palabra Orbán, Morawiecki y Jansa.

Antes de la cumbre, Michel había contactado con las capitales para asegurar que “la situación estaría bajo control”, según explican fuentes comunitarias, después de una reunión el martes entre los ministros de asuntos europeos en la que la tensión se hacía evidente porque, al fin y al cabo, hay 1,8 billones de euros en juego en una recesión económica de dimensiones bélicas. Michel y Merkel creen que una discusión de esta dimensión se tiene que tener en persona y, por lo tanto, se deja para la cumbre de diciembre que está programada así.

Este enfoque indica, sin embargo, que se está negociando entre bastidores con la confianza de conseguir un acuerdo. “No quiero especular, queremos trabajar mucho en este sentido, estamos intentando todas las opciones, estamos al inicio del camino y por eso no quiero dar más detalles”, decía Merkel al acabar la videoreunión. “Ahora nos sentamos, negociamos, escuchamos cuáles son los problemas e intentamos resolverlos”, explicaba la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, en la línea de Merkel.

No es con solo que la minoría que articula el bloqueo esté justamente en esto, en minoría. Es que en un eventual bloqueo absoluto de los fondos y los presupuestos, ellos se juegan mucho. Polonia es el principal receptor de fondo de cohesión de la Unión Europea (66.000 millones a precios de 2018), y Hungría también está en la parte alta de la tabla (recibe más que España, casi 20.000 millones). Además, en la distribución prevista de los fondos antipandemia, Polonia es el cuarto país que más dinero tendría que recibir hasta el 2023 (casi 19.000 millones). Hungría se juega 4.300 millones y Eslovenia casi llega a los 1.200 millones de euros.

Sea como sea, el mecanismo que vincula la concesión de fondo con el respeto al estado de derecho ya está aprobado, así que aunque bloqueen la aprobación del siguiente presupuesto, el poco dinero que llegue ya estaría condicionados por esta cláusula. Decimos poco porque en una eventual prórroga de los actuales presupuestos europeos se recortarían considerablemente los fondos de cohesión, por ejemplo.

Así pues, las capitales europeas confían en que, gracias a la negociación que encabeza Merkel, el frente de Budapest ceda necesitado precisamente de este dinero y se dé cuenta de que el chantaje se le puede girar en contra.

LAS CLAVES

1. ¿Por qué todavía no se ha aprobado el fondo de recuperación?

Porque, a pesar de que el acuerdo entre los veintisiete jefes de estado y de gobierno de la Unión Europea se cerrara en julio, no implicaba su puesta en marcha inmediata. Ese fue el empujón político que había que detallar a nivel técnico en la negociación con la Eurocámara y la ratificación posterior de los estados, unas negociaciones que se han alargado meses.

2. ¿Por qué lo bloquean Hungría, Polonia y Eslovenia?

El fondo antipandemia pactado en julio implica que la Comisión Europea se endeude para conseguir 750.000 millones que después repartirá entre créditos y subvenciones a los estados. Además, se canalizarán a través del presupuesto europeo 2021-27 que se tenía que pactar y al cual se ha añadido una cláusula que vincula la recepción de fondo al cumplimiento de los principios del estado de derecho (factores como la separación de poderes o la libertad de prensa). Y aquí es donde Hungría, Polonia y Eslovenia (en deriva autoritaria) tienen problemas. Como no pueden vetar la cláusula (aprobada por mayoría cualificada), vetan el resto de elementos del fondo que sí necesitan unanimidad.

3. ¿Qué puede hacer la UE para desbloquearlo?

De momento, el resto de líderes optan por hacerlos aislar. Consideran que respetar los principios de la UE es tan importante como aprobar de manera urgente los fondos y presionan al frente liderado por Hungría. Como último extremo se podría optar por excluirlos del reparto de los fondos o dejarlos sin voto, pero son opciones a las cuales no se espera tener que recurrir.

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