Tensión en el Indo-Pacífico
Internacional 04/08/2022

Nancy Pelosi, en Taiwán: "EE.UU. no os abandonará"

La portavoz de la Cámara de Representantes se marcha de la isla después de alabar su democracia y criticar el "gran ajetreo" de China con su viaje

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La portavoz de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, Nancy Pelosi, con la presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen, durante su polémica visita en Taipeh.

BarcelonaNo ha estallado la guerra, pero los tambores todavía resuenan. La crisis generada por la visita de Nancy Pelosi en Taiwán ha pasado y los peores augurios no se han cumplido, a pesar de que los barcos y aviones de combate chinos continúan intimidando en el estrecho de Taiwán. Eso sí, los efectos en la economía taiwanesa ya empezaban a sentirse, con el bloqueo a las exportaciones de alimentos de la isla hacia China continental. La portavoz de la Cámara de Representantes no ha pasado ni 24 horas en Taipeh antes de proseguir su gira asiática, pero han sido suficientes para ultrapasar la línea roja de Pekín. Más todavía cuando ha aprovechado su visita para asegurar a Taiwán que tendrá a Estados Unidos siempre a su lado, una promesa que no es paso trivial si se tienen en cuenta las insistentes maniobras del ejército chino en el estrecho de Taiwán que, para muchos taiwaneses, presagian una invasión militar de la isla.

"Estados Unidos han venido para dejar claro que no abandonaremos Taiwán", ha asegurado Pelosi durante su entrevista con la presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen, líder del independentista Partido Democrático Progresista (PDP). La líder demócrata, y tercer cargo político más importante de Estados Unidos, ha insistido en alabar la evolución política de la isla que lo ha convertido en una democracia llena, en "contraste" con China, y ha advertido al Gobierno chino de que, así como prohíben a Taiwán participar en las instituciones internacionales como miembro de pleno derecho, "no pueden prohibir a nadie que visite Taiwán". "Han armado un gran ajetreo porque soy portavoz, supongo. No sé si es una razón o una excusa porque no dijeron nada cuando los hombres vinieron", ha bromeado Pelosi ante las cámaras, en alusión a las visitas en la isla de varios miembros del Congreso en los últimos meses. "Que nadie se equivoque, el compromiso de Estados Unidos con el pueblo de Taiwán permanecerá inalterable ahora y en las próximas décadas", ha añadido después por Twitter.

Además de reunirse con el Gobierno, Pelosi ha mantenido un encuentro con un grupo de disidentes chinos, entre ellos uno de los libreros de Hong Kong que fueron detenidos por China para vender libros considerados subversivos y un antiguo activista de Tiananmen. No es la primera vez que Pelosi muestra su solidaridad con los disidentes de China. En el año 1991 ya visitó Tiananmen como muestra de apoyo a los manifestantes prodemocracia que habían sido masacrados por las fuerzas de seguridad chinas en aquel lugar dos años antes.

Sin embargo, en las 19 horas que estuvo en Taipeh, Pelosi mantuvo todavía otra cita clave para la economía de Estados Unidos, con Mark Liu, jefe de la empresa productora de chips Taiwán Semiconductor Manufacturing Co (TSMC), que es proveedora principal para Apple y otras compañías norteamericanas. Taiwán, de hecho, es uno de los principales productores de chips y componentes clave para los aparatos electrónicos, una tecnología indispensable también para muchos sectores, incluidos el médico y el militar. Según el Washington Post, Pelosi pretendía debatir con Mark Liu sobre los 52.000 millones en subsidios aprobados hace poco en el Congreso para la producción de chips en fábricas en territorio norteamericano.

Maniobras chinas en el estrecho de Taiwán

La potente industria de los chips taiwanesa es también de gran interés para China, que no lo ha incluido en las sanciones económicas impulsadas el martes. El bloqueo a las importaciones desde la isla se limita de momento a los cítricos y ciertos pescados como la caballa congelada, además de prohibir la exportación de arena natural china hacia Taiwán. El mismo martes también, Pekín anunció simulacros militares aéreos y marítimos cerca de Taiwán y lanzamientos de prueba de misiles convencionales en el mar en el este de la isla. Este miércoles, además, el Gobierno chino ha convocado al embajador norteamericano a consultas, al mismo tiempo que se reforzaba la presencia policial alrededor del consulado de Estados Unidos en Shanghái y también de la embajada norteamericana en Pekín, según Reuters. Convocado por el ministerio de Exteriores chino, el embajador norteamericano Nicholas Burns pidió en Pekín que evite una escalada y mantenga abiertas las comunicaciones, según explicó su oficina.

Algunas de las operaciones militares anunciadas por China como respuesta a la visita de Pelosi preveían acercarse hasta 12 millas náuticas de Taiwán, un hecho que, según el ministerio de Defensa de la isla, no tiene precedentes y que "equivale a un bloqueo marítimo y aéreo de Taiwán". Hasta 27 aviones de combate chinos se han acercado este miércoles y 22 atravesaron la línea imaginaria que divide el estrecho de Taiwán y separa la isla de China, según el ministerio taiwanés. El Gobierno de Taiwán prevé también ser objeto de una "guerra psicológica" en los próximos días, con campañas de desinformación y ciberataques desde China y Rusia. Lo dijo el portavoz del Gobierno, Lo Ping-cheng, que explicó que la isla ha aumentado la seguridad en infraestructuras clave de la isla, como las plantas eléctricas y los aeropuertos, que consideran posibles blancos de los ciberataques.

Pelosi, mientras tanto, ha seguido su ruta asiática con la visita en Corea del Sur, donde estará hasta mañana jueves, cuando tiene previsto dirigirse hacia Japón, última parada de su polémica gira por el Indo-Pacífico.

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