Opinión 04/12/2020

El análisis de Antoni Bassas: 'Volviendo a los años 80'

Es grave que esto pase en un país de la Unión Europea y 42 años después de la aprobación de la Constitución. Es como si hubiéramos retrocedido a los años ochenta. O quizás, mentalmente, una buena parte de la sociedad española no se había movido de ahí

4 min

Hoy tenemos dos noticias y ruido de sables militares.

La primera noticia es que Catalunya no avanzará todavía a la segunda fase del plan de desescalada

porque tenemos la tasa de contagio, los contagios diarios y los ingresados en la UCI por encima de los valores que se consideran óptimos. Aquí lo que escala son las cifras.

Quizás hoy algunos de ustedes nos ven desde la segunda residencia. De hecho, ayer salieron del área de Barcelona un 5% más de vehículos que el pasado jueves y un 8% más que el último jueves sin confinamiento municipal, a mediados de octubre.

Que no pasemos de fase (tal como era de prever) quiere decir que tendremos 15 días más de confinamiento de fin de semana dentro de los límites de nuestro municipio, y que tampoco se ampliarán los aforos al comercio, la hostelería y las actividades culturales a partir del lunes.

La segunda noticia es que Pedro Sánchez ya tiene en el bolsillo sus primeros presupuestos.

¿Y saben qué significa esto? Que si PSOE y Podemos quieren aguantar juntos, tendrán los votos para seguir gobernando durante 4 años, con Esquerra, PNB y EH Bildu apoyándolos. Esto podría ser el arrinconamiento definitivo de Ciudadanos.

Son unos presupuestos con récord de gasto social en plena pandemia y con un importante aumento en la inversión para Catalunya respecto a los de 2018 del PP. Después, claro, hará falta que se ejecute, que el truco ya nos lo sabemos.

Números a parte, una proposición de Unidas Podemos y el independentismo catalán y vasco pide que se pueda usar el catalán y las otras lenguas cooficiales en el Congreso, en el Senado, en el Tribunal Supremo y en todas las instituciones del Estado.

Y aquí es donde empieza el ruido de sables, contra este gobierno de izquierdas con apoyo de grupos catalanes y vascos.

Deben de estar al caso de la carta al rey Felipe de Borbón que le enviaron 73 militares retirados en la que manifestaban su preocupación por la deriva de España. Ha trascendido que en el chat de los militares, que hablaban como si fuera un chat de Vox, se empezó a discutir la posibilidad de un pronunciamiento militar a través de la movilización de otras antiguas promociones del ejército. Como lo consideraron “inviable”, la cosa derivó en buscar vía carta el apoyo de Felipe VI. Es en este chat donde se hablaba de fusilar a “26 millones de hijos de puta”. Este es el nivel de fascismo y golpismo de los promotores y esta es la España de los que dicen defenderla.

El rey no ha dicho nada, pero pronto tendrá dos ocasiones para hacerlo: el discurso de Navidad y el de la Pascua Militar, el 6 de enero.

El gobierno español dice que no quiere que quede impune la campaña y puso ayer a disposición de la Fiscalía el contenido de un grupo de WhatsApp porque “los hechos que se reflejan podrían ser constitutivos de delito”. La Fiscalía, de momento, ha pedido más información al ministerio.

Veremos en qué acaba, pero ayer mismo se supo que otro grupo de militares retirados ha impulsado una declaración contra Sánchez, en la que alertan que la unidad de España está en peligro.

Es grave que esto pase en un país de la Unión Europea y 42 años después de la aprobación de la Constitución. Es como si hubiéramos retrocedido a los años ochenta. O quizás, mentalmente, una buena parte de la sociedad española no se había movido de ahí.

Veremos cómo aguanta el gobierno español, porque dentro del propio PSOE no faltarán presiones para hacer gestos, y los gestos, en España, ya sabemos quién los acaba pagando.

Nuestro reconocimiento para los que trabajan en primera línea, un recuerdo para los que sufren, para los presos políticos, para los exiliados, y que tengamos un buen día.

stats