Opinión 03/12/2020

El análisis de Antoni Bassas: 'El fracaso de la administración del estado'

Hace unas semanas, en TV3 le pasaron a Teresa Cunillera entrevistas de personas que habían tenido que pagar para obtener la documentación que solicitaban y continuó contestando “No me consta”

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Uno de los descubrimientos más lamentables que nos ha dejado la pandemia es la poca eficacia de algunos servicios de la administración pública. ¿Repasamos? Tramitar y cobrar los ERTE, o las ayudas a los autónomos, o inscribir una muerte en el registro civil, o las ayudas a la hostelería... La máquina de la administración burocrática no ha respondido con la misma eficacia que la sanidad o la educación.

De este retrato no se salvan servicios que dependen tanto del Estado como de la Generalitat, y hay un caso que quizás no toca a nadie del entorno pero que es especialmente desolador.

El retraso en el servicio de atención y trámites de extranjería se ha agravado todavía más por la falta de personal durante la crisis del covid y deja a miles de personas indefensas legalmente porque no pueden renovar o tramitar su documentación, cosa que ha creado a su alrededor un lucrativo negocio entro en abogados, locutorios y particulares. Es un servicio gestionado por el Estado, y según una encuesta del Consejo Municipal de Inmigración de Barcelona tres cuartas partes de los inmigrantes que solicitan cita no la obtienen y han tenido que pagar entre 50 y 300 euros para conseguir una.

La solicitud de cita solo se puede hacer a través de la web, y a muchas de estas personas les cuesta acceder a pantallas. Seis de cada diez personas han intentado hacer el procedimiento en más de 50 ocasiones, y solo un 1% lo han conseguido a la primera. La consecuencia directa de no conseguir la cita es que estas personas no regularizan la situación ni renuevan permisos ya concedidos, cosa que puede hacerlas caer en la irregularidad sobrevenida.

Por eso, hoy, en las caras del día ponemos en rojo a la delegada del gobierno español en Catalunya, Teresa Cunillera. Que se pague dinero para una cita en el servicio de atención y trámites de extranjería responde a la maldad de los que se aprovechan de la situación. Pero la causa no es ninguna otra que el colapso por falta de personal de un servicio que depende del Estado y que tiene unas carencias que hace años que se arrastran. Decimos que la delegada del gobierno español se tendría que preocupar. De hecho, hace unas semanas, entrevistada en TV3 sobre esta cuestión, dijo que no le constaba. Cuando le pasaron entrevistas de personas que habían tenido que pagar para obtener la documentación que solicitaban, continuó contestando “No me consta”.

En octubre Cunillera explicó que el Estado no gestiona mejor los ERTE (muchos tardaron meses en cobrarse) porque las plantillas del Servicio Estatal Público de Ocupación, el famoso SEPE, son "muy reducidas" en Catalunya porque "la gente no quiere venir... y nos lo tendríamos que hacer mirar en cuanto que catalanes: hemos dejado de ser un destino atractivo". O sea que, encima, la culpa es nuestra.

No es solo que no haya un euro, y que cueste de cobrar, sino que la administración, cuando ha tenido que arremangarse, no ha sabido reconvertirse y ha dado una respuesta mucho peor que la de la sanidad o la educación pública.

Por si esto no fuera suficiente, tenemos que oír a una diputada del PSOE diciendo el lunes en el Congreso:

“Nunca un gobierno ha ayudado tanto a los autónomos y a las empresas como ahora. Es una realidad indiscutible”. Lo debe de decir porque en plena caída de ingresos el gobierno español ha subido la cuota de los autónomos, y en enero se volverá a subir, porque son medidas que ya estaban previstas y no se han revisado.

Nuestro reconocimiento para los que trabajan en primera línea, un recuerdo para los que sufren, para los presos políticos, para los exiliados, y que tengamos un buen día.

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