Opinión 07/01/2021

El análisis de Antoni Bassas: "Donald 'Nerón' Trump"

Trump tendría que ser apartado del cargo y llevado a juicio por haber incumplido el juramento de preservar, proteger y defender la Constitución. No creo que pase. Quedan 15 días para que Biden jure el cargo

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Los Estados Unidos están viviendo horas históricas. Lo que solo tenía que ser una sesión ceremonial para que los congresistas ratificaran legalmente que Joe Biden y Kamala Harris habían ganado las elecciones y se convertían en presidente y vicepresidenta de los Estados Unidos, respectivamente, ha acabado siendo el mayor acto de violencia que se ha registrado contra el Congreso norteamericano en más de dos siglos. Y ha acabado con cuatro personas muertas y decenas de heridos y de detenidos.

Miles de personas desbordaron la seguridad del Capitolio, subieron por las escaleras, rompieron cristales, derribaron puertas, se pasearon por los pasillos, entraron en despachos, se sentaron en los escaños y la silla de la presidencia del Senado...

Esto se llama sedición, la revuelta violenta contra las instituciones con la intención de hacerlas caer, levantarse públicamente y de forma tumultuosa para obtener o impedir por la fuerza la promulgación o ejecución de una ley: los manifestantes estaban intentando parar la ratificación del resultado de las elecciones presidenciales.

¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Hace años que los medios próximos al Partido Republicano han pintado al adversario como el enemigo, y todo ha acabado explotando cuando un hombre de negocios sin escrúpulos de nombre Donald Trump ha ganado las elecciones y ha llegado a la Casa Blanca con mentiras y populismo descarnado para desacreditar instituciones y medios de comunicación y sembrar la desconfianza entre americanos, no ofreciendo nunca una solución sino buscando un culpable, para excitar las bajas pasiones de una sociedad empobrecida por las sucesivas crisis y la avería del ascensor social.

Cuando ya era demasiado tarde, Trump envió a los manifestantes a casa con estas palabras: "No podemos jugar en manos de esta gente. Tenemos que tener paz. Así que marchaos a casa. Os queremos. Sois muy especiales".

Unos minutos antes, el presidente electo, Joe Biden, que tiene que jurar el cargo en esas escaleras dentro de 15 días, dijo: Permítanme ser muy claro, las escenas de caos de la capital no reflejan la verdadera América, no representan lo que somos”.

Por desgracia, así es cómo es América: el respeto por el proceso electoral ha saltado por los aires.

Ante todos estos hechos hay que remarcar lo siguiente: es inaceptable, sospechosamente inaceptable, la falta de personal y medidas de seguridad en el Capitolio ante una manifestación anunciada y animada por el propio presidente. Les aseguro que en el Capitolio no se entra tan fácilmente. Cuando se manifestaban los de Black Lives Matter, la policía bien que los paraba. Nunca, desde el 1814, había entrado nadie violentamente en el Capitolio. Los últimos fueron los ingleses y estaban en guerra. Y, en cambio, ayer eso fue un descontrol durante tres horas.

Si los sediciosos son los autores materiales del delito y la policía la cooperadora necesaria por acción u omisión, el cooperador intelectual necesario es el presidente Donald Trump, que se ha pasado los últimos meses sembrando la duda sobre la legalidad de unos resultados electorales que ninguna autoridad estatal o federal pone en entredicho. Que el presidente de un país democrático intente ganar las elecciones mintiendo sobre el proceso es un hecho grave que nos ha llevado hasta aquí. Y también ha contribuido la cobardía y dimisión ética del Partido Republicano, que no ha levantado la voz contra Trump y sus abusos.

Por todo ello, Trump tendría que ser apartado del cargo y llevado a juicio por haber incumplido el juramento de preservar, proteger y defender la Constitución.

No creo que pase. Quedan 15 días para que Biden jure el cargo y Trump tenga que dejar la Casa Blanca, y es probable que no le quieran dar más argumentos y le quieran facilitar una salida honorable que no avergüence más la imagen internacional de los Estados Unidos. Pero lo que puede pasar en los próximos 15 días nos hace temer lo peor en una América distópica.

Nuestro reconocimiento para los que trabajan en primera línea, un recuerdo para los que sufren, para los presos políticos, para los exiliados, y que tengamos un buen día.

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