Multar turistas

El municipio eivissenco de Sant Antoni de Portmany ha puesto en marcha una campaña que denomina “de concienciación para un turismo responsable”, y que, entre otras medidas e iniciativas, prevé sanciones para las actitudes incívicas que a menudo van asociadas al turismo de masas (como el que sufren la isla de Eivissa y el municipio de Sant Antoni de Portmany). Orinar en la calle tendrá una multa de 500 euros, y andar por la calle sin camisa ni camiseta, con el torso desnudo, de 750. Consumir alcohol en la vía pública se multará con 1.500 euros, y si la sustancia que se consume es óxido nitroso (lo que se conoce como "gas de la risa, popular sobre todo entre los turistas británicos y alemanes que reciben Eivissa y Mallorca), la multa saldrá por 3.000 euros. El ayuntamiento ha publicado también diez mil postales para repartir entre hoteles, restaurantes y otros establecimientos de hostelería, con el fin de informar a los turistas de las normas y de las multas a las que se exponen si las incumplen. Las postales están en castellano e inglés, que son idiomas que en principio conocen muchos de los turistas que van a la zona en los veranos, pero también podían haber incluido el alemán y el italiano. Y el catalán, que es la lengua propia de Eivissa y de la cual tampoco hay que proteger a los turistas (no les hará ningún mal encontrársela). Pero quizá al ayuntamiento de Sant Antoni de Portmany, gobernado por el PP, ya sería pedirle demasiado.Sin embargo, la iniciativa de dar normas cívicas al turismo es interesante y diríamos que necesaria. Por este lado, el hecho de ser un ayuntamiento del PP se entiende que los protegerá de la acusación de turismofobia que, sin duda, recaería sobre un consistorio de izquierdas que iniciase una campaña similar. Por otra parte, los gobernantes de Sant Antoni de Portmany no se limitan a los turistas. El pasado mes de marzo, un afortunado residente recibió una multa de 10.001 euros por haber abandonado un perro (un perro, para los que necesiten traducción del catalán al catalán) en la calle. El abandono de animales se multa en Sant Antoni de Portmany con esta cantidad.Son importes que alguien puede encontrar excesivos, pero que en realidad son proporcionales y sensatos. El incivismo es uno de los problemas más graves que deben afrontar actualmente muchos pueblos y ciudades de las Baleares, y también de Cataluña y del País Valenciano. Es un fenómeno que no está causado únicamente por el turismo de masas, pero que va directamente ligado a él. También tiene que ver con un problema educativo (las Baleares tienen unos índices alarmantemente altos de abandono escolar), que también es una de las consecuencias de la hegemonía del turismo como actividad económica. Que sean medidas punitivas no es ningún obstáculo para implementar otras de carácter más pedagógico. Pero es bueno que el turista sepa que el todo incluido no quiere decir carta blanca para ensuciar y dañar el entorno, y que los residentes reciban el mensaje de que el bien común existe y que destrozarlo no es gratuito.Poner normas al turismo de borrachera no es ninguna mala idea. Ahora faltaría ponerlas también al turismo de yates y mansiones de lujo, tanto o más nocivo que el otro.