La nueva legislatura

ERC apuesta por contar el voto de los exiliados pese al veto del TC

Los comunes descartan sumarse a un pacto ERC-Junts para la mesa

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Carles Puigdemont y Lluís Puig en una imagen en Bruselas en el 2019

BarcelonaEl Tribunal Constitucional (TC) anuló el miércoles el sistema de voto telemático que había permitido hasta ahora que el diputado de Junts Lluís Puig votara desde Bruselas. La decisión del alto tribunal dejaba en el aire la votación de los diputados que permanecen en el exilio: el expresidente Carles Puigdemont, el propio Lluís Puig y Ruben Wagensberg (ERC), aunque el diputado republicano está de baja médica y podría delegar el voto. Ahora bien, ERC ya se ha mostrado dispuesta a hacer valer los votos de los diputados exiliados en el pleno de constitución del Parlament del próximo lunes a pesar de la decisión del TC. Los republicanos tienen un miembro en la mesa de edad, Mar Besses, del Jovent Republicà, que formará parte junto al diputado de Junts Agustí Colomines y la parlamentaria de Vox Júlia Calvet. "Esquerra Republicana cree que hay que poder contabilizar el voto de los tres exiliados el lunes para evitar que el TC pueda alterar mayorías y torpedear, por ejemplo, los votos para conseguir una mesa antirrepresiva", afirma el partido en un comunicado.

Es decir, los republicanos se comprometen a contabilizar el voto de los exiliados en el pleno del lunes pero no concretan qué fórmula pueden utilizar para driblar la prohibición del TC. El pleno debe servir para configurar la mesa del Parlament, y la votación es distinta a las habituales, porque es nominal y en urna. Los republicanos recuerdan que Ernest Maragall defendió en la mesa de edad de 2021 contabilizar el voto de Lluís Puig. Sin embargo, en ese momento, el exdiputado republicano también pidió que el resto de miembros de aquella mesa se pronunciaran, y un diputado de Vox y uno del PSC sumaron mayoría a favor del no.

En la mesa de edad del próximo lunes habrá mayoría independentista y, por tanto, ERC y Junts tienen en sus manos materializar los votos de los exiliados. Juntos prefiere mantener el silencio para evitar "acciones preventivas" de la justicia, pero siempre se mostraron favorables a aceptar el voto de los exiliados, y más si se trata de diputados de su grupo como Puigdemont y Puig. ¿Quiere esto decir que desobedecerán al TC? De momento, hay que ver si el alto tribunal realiza algún movimiento antes del lunes en forma de advertencia y si el independentismo mantiene el compromiso de hacer valer los votos de los exiliados.

No contabilizar el voto de los exiliados pone en riesgo la configuración de una mesa antirrepresiva que los partidos independentistas siguen negociando. Junts, Esquerra y la CUP suman 59 diputados y, por tanto, si el PSC, el PP y los comunes no se alían, sería suficiente para constituir una mayoría independentista. Ahora bien, si no se contabiliza el voto ni de Puigdemont ni de Puig, los independentistas se quedarían con 57 escaños y dependerían de los comunes para superar un eventual pacto entre PSC y PP (sumaría 57 diputados).

Los comunes se descuelgan de una ecuación con Junts

Precisamente el grupo que lidera Jéssica Albiach se descuelga de una posible mesa independentista, porque se niegan a participar en un pacto que incluya Junts, según explicaron fuentes de la formación al ARA. Otras fuentes de los comunes recalcan que siempre han apostado por un pacto "de izquierdas" con el PSC y Esquerra, que los republicanos han alejado en los últimos días argumentando que los socialistas no podrían formar parte de una "mesa antirrepresiva". ERC, por su parte, mantiene el hermetismo sobre las negociaciones, pero fuentes consultadas admiten que en los últimos días han mantenido reuniones con todos sus grupos.

Los republicanos, eso sí, aseguran que no se les ha puesto sobre la mesa formalmente tener la presidencia del Parlament. Es un escenario que el partido todavía está valorando en caso de que llegue la oferta, tanto por parte de Junts como del PSC. "ERC está dispuesta a presidir el Parlament", ha afirmado este jueves la portavoz del partido, Raquel Sans, en RTVE. La dirigente republicana, sin embargo, ha añadido que consideran más "importante" constituir una mesa antirrepresiva que permita que los exiliados puedan votar. Es decir, a estas alturas el partido prioriza un pacto con las fuerzas independentistas para la mesa y, por tanto, descartan por ahora uno con el PSC.

Los socialistas apostaron desde el principio por pactar la mesa con Esquerra y los comunes y, aunque abrió la puerta a mantener contactos con el PP, fue enfriando la posibilidad a medida que fueron avanzando las negociaciones, hasta en el punto de prácticamente no contar. Ahora bien, el PP asegura que ha mantenido contactos con el PSC, aunque por ahora mantienen el silencio, informa Roger Palós. Sea como fuere, los socialistas se mostraban confiados en que los republicanos entraran en una suma que podría ser una antesala de un posible pacto (o abstención) para llevar a Isla a la presidencia de la Generalitat. Tras ganar las elecciones, el PSC reivindicó que, como primer partido de la cámara, le correspondía la presidencia de la mesa, aunque ya no lo sitúan como línea roja.

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