<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[Ara en Castellano - Mònica Planas Callol]]></title>
    <link><![CDATA[https://es.ara.cat/firmes/monica-planas-callol/]]></link>
    <description><![CDATA[Ara en Castellano - Mònica Planas Callol]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="http://es.ara.cat:443/rss-internal" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Terribas vuelve a cargar contra el Opus Dei]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/series/criticas/terribas-vuelve-cargar-opus-dei_129_5861216.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/578861c3-d2b9-4129-95ad-043ccdf4b53b_16-9-aspect-ratio_default_0.png" /></p><p>Después de <em>El minuto heroico</em>, la serie documental que denunciaba los abusos del Opus Dei contra las mujeres que formaban parte de la organización, ahora Mònica Terribas repite el ejercicio con los hombres en <em>El buen espíritu </em>(HBO Max). Esta segunda producción es, en buena parte, consecuencia de la primera. En el arranque algunos de los testimonios hacen referencia al impacto que les provocó escucharla. <em>El buen espíritu</em> funciona, formalmente, de la misma manera. Las víctimas del Opus Dei se sientan ante la cámara. Hombres de diferentes generaciones, nacionalidades y estatus. Esta característica permite observar el enorme alcance del Opus y la perfecta sincronía con la que ejerce su poder. El patrón sectario se reproduce en todos de una manera casi exacta. También se incluye la voz de expertos en religión y en psicología para explicar con rigor los mecanismos de opresión y manipulación. Se utilizan las recreaciones para representar de una manera más explícita la vida pasada de los testigos, cuando estaban bajo el control de la organización. La posibilidad de que los mismos protagonistas presencien y participen en la construcción de las secuencias de ficción, ayudando a los actores, tiene un componente catártico y emocional muy interesante. Las recreaciones no tienen solo una función explicativa para el espectador, sino que tienen un valor terapéutico para los protagonistas. Recuperan un espejo de su pasado sobre el cual han podido construir una distancia psicológica.Igual que en <em>El minuto heroico</em>, los dos primeros episodios se centran en la captación y el proceso de manipulación. Es un relato devastador que evidencia la degradación del individuo, su deshumanización, la aniquilación de la personalidad y las emociones. Seguramente, esta capacidad para aislar y bloquear psicológicamente a sus miembros y castrar cualquier empatía tiene que ver con el poder de la secta para mantener cautivos a los integrantes que no se reconocen en estos testimonios. El tercer capítulo es el que está deseando el espectador después de unas historias tan crudas: el momento de abandonar la institución y el proceso de rehacer sus vidas. Llegados a este punto es inevitable comparar las dos series. Teniendo en cuenta el machismo descarnado del Opus Dei, la atrocidad de <em>El minuto heroico </em>en lo que respecta a los maltratos, la explotación y el secuestro físico de las mujeres es mucho más angustiante. Se hace evidente, sobre todo, en el contraste de las historias sobre el momento de abandonar la institución. Por otra parte, <em>El buen espíritu</em>, aunque no produce el mismo impacto porque ya has visto la primera parte, puede afinar más a la hora de explicar los mecanismos jerárquicos y económicos que sostienen al Opus Dei. La serie aprovecha la influencia indiscutible que ha tenido dentro del ámbito religioso y eclesiástico para dar un toque de alerta al Vaticano y al papa León XIV. El problema es que el espectador constata una estructura tan consolidada y poderosa que se acaba conformando con su capacidad para interpelar y ayudar a más víctimas.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/series/criticas/terribas-vuelve-cargar-opus-dei_129_5861216.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Sep 2026 19:00:22 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/578861c3-d2b9-4129-95ad-043ccdf4b53b_16-9-aspect-ratio_default_0.png" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA['El buen espíritu'.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/578861c3-d2b9-4129-95ad-043ccdf4b53b_16-9-aspect-ratio_default_0.png"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un país de graciosos]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/ccma/pais-graciosos_129_5859919.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/3ca7b048-9a0c-4b4d-9741-1bc798c0a503_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>El miércoles es el día de la autoestima catalana en la parrilla de TV3. En <em>prime time</em> emite el concurso <em>Soc i seré</em>, que evalúa los conocimientos de catalanidad de los participantes, y, a continuación, emite <em>País d’altura</em>. El formato documental es una especie de <em>Catalunya des de l’aire</em> que ha evolucionado de acuerdo con los tiempos que corren. Ya no hace falta contratar un helicóptero para ver el país a vista de pájaro porque ahora tenemos los drones, que abaratan su coste. Hoy en día, ver el paisaje desde el cielo ya no nos sorprende tanto como hace treinta años porque la tecnología ha democratizado la posibilidad de observar el territorio como si fuéramos una entidad celestial. Tanto las series de ficción como los <em>true-crimes</em> y los documentales han generalizado este recurso visual para aportar espectacularidad. Siempre tiene un componente de fascinación, de mirada privilegiada. Ajustándose al título del programa, la imagen incluye pequeños rótulos en el paisaje que indican los metros de altura sobre el nivel del mar, un dato que provoca más indiferencia que curiosidad. Para romper el vuelo aéreo se incluyen entrevistas a personajes vinculados a la zona. La música de fondo es de publirreportaje barato y hay instantes en los que el montaje deja respirar poco la imagen y se fragmenta el paisaje con demasiada precipitación.El hecho diferencial de <em>País d’altura</em> es el guion. Si hace treinta años la voz del actor Jesús Ferrer se limitaba a hacer una descripción informativa con una épica moderada, ahora se ha incorporado el humor. El actor David Verdaguer es el encargado de leer un texto que le obliga a ser gracioso en cada comentario y, por supuesto, en primera persona del singular. Si las historias no se explican desde el yo ahora parece que ya no tengan valor. Mirarse el ombligo es la nueva proximidad. Ante un paisaje extraordinario, la entonación un punto fanfarrona de Verdaguer proclama: “Si yo viera esto desde el lavabo no miraría el móvil mientras voy de vientre”. Justo la imagen que necesitábamos imaginar. O cuando se sobrevuela los humedales del Ampurdán, nos aclara: “Son una de las principales zonas húmedas de Cataluña, junto con el delta del Ebro, el del Llobregat y la almohada de mi padre, que se le cae la baba cada siesta que tela”. Para destacar la belleza de la zona, la sentencia es contundente: “El Bajo Ampurdán y yo tenemos el mismo problema: somos muy atractivos”. Qué gracia. Somos un país de altura y de graciosos. El guion nos obsequia con chistes de nivel como “Joan de Serrallonga es el Robin Hood <em>chungo</em>” o “Se han hecho más tapones en la Selva que en la NBA”. El paisaje deja de ser el protagonista y quien conquista el territorio es este yo del narrador simpático. Es un aspecto muy sintomático de la televisión actual y el concepto que se tiene de la audiencia. Es esta tiranía del humor ante el terror a que todo resulte pesado o aburrido. Esta necesidad de amenizarlo todo con la tontería infantil como la única alternativa para que el espectador pueda tragarse el contenido.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/ccma/pais-graciosos_129_5859919.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Sep 2026 17:44:05 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/3ca7b048-9a0c-4b4d-9741-1bc798c0a503_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA['País de altura'.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/3ca7b048-9a0c-4b4d-9741-1bc798c0a503_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cataluña vs. Madrid sin 'cuñadismos']]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/cataluna-vs-madrid-cunadismos_129_5859093.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/50de3820-fc0b-4e7c-85a2-0a8ef0050478_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>El <em>Sense ficció</em> de este martes en TV3 era un buen ejercicio comparativo de los modelos económicos de Cataluña y Madrid. No pretendía nada más y el título no engañaba. Un documental valiente porque en <em>prime time</em> se atrevía a adentrarse en un ámbito que puede resultar denso y pesado para la audiencia. En cambio, tenía la virtud de ser claro y ameno a pesar de la atención a la pantalla que requería. En una época en la que la televisión cada vez adiestra más a la audiencia en la infantilización y en unos contenidos basados en mensajes cortos, <em>Cataluña-Madrid: la verdad de los dos modelos económicos</em> subía el listón. Todavía quedan profesionales que confían en los espectadores. Con todo, el título tenía una pátina pretenciosa. Vender la tesis de "la verdad" como el logro definitivo de un hecho absoluto es un poco osado. El <em>Sense ficció</em> también era ambicioso, y la prueba es que al día siguiente los programas informativos recuperaron fragmentos de la emisión. En un sentido metafórico, el documental era una especie de Barça-Madrid trasladado al ámbito económico. Teniendo en cuenta la rivalidad histórica y política de las dos comunidades, los modelos económicos de Cataluña y Madrid planteaban un relato goloso y con tensión narrativa. La participación de los dos presidentes, Salvador Illa e Isabel Díaz Ayuso, lo acentuaba, sobre todo teniendo en cuenta que el cinismo de Ayuso siempre es morboso de escuchar. Más aún si se pone por primera vez ante los micrófonos de TV3. Su condescendencia y superioridad moral en el análisis la mostraron en su esencia. La confrontación Illa-Ayuso también enfatizaba otra dicotomía: la de izquierdas y derechas. El eje PSOE-PP construía el marco mental del bipartidismo que siempre limita la reflexión. Por otra parte, los testimonios estaban bien elegidos y la selección de expertos en economía añadía un argumentario más coral. Los dossieres llenos de datos que compartían sobre la mesa servían para acotar los temas y el rigor.Otro punto fuerte de <em>Sense ficció</em> era la realización, el montaje y la postproducción. Era lo que daba estructura a la narración, y lo hacía, además, con una factura visual exquisita. Una producción audiovisual de referencia gracias al cuidado por el detalle y el tratamiento de la imagen que se notaba en simbiosis con el análisis. La imagen escuchaba el contenido. En un momento en el que la televisión funciona por inercia y con los recursos más convencionales, este <em>Sense ficció</em> demostraba mucha más exigencia. El documental tenía la virtud de desarrollar un discurso sereno, pero que no confundió el buen tono con la equidistancia. Planteaba preguntas concretas y ofrecía argumentos con respuestas muy claras. Eso sí, donde fueron más ambiguos fue a la hora de resolver si el Procés había perjudicado la economía de Cataluña. La comparación entre Madrid y Cataluña siempre ha generado mucho ruido y crispación. Pero, por una vez, los argumentos y las cifras pasaron por delante de la demagogia y el <em>cuñadismo</em>.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/cataluna-vs-madrid-cunadismos_129_5859093.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Sep 2026 18:57:45 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/50de3820-fc0b-4e7c-85a2-0a8ef0050478_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[1789982620521]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/50de3820-fc0b-4e7c-85a2-0a8ef0050478_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Génesis': una serie que da hambre]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/genesis-serie-da-hambre_129_5857964.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/ce68cca6-e60a-4134-8623-ad955c6024ae_16-9-aspect-ratio_default_0_x596y242.jpg" /></p><p>El lunes por la noche TV3 estrenaba <em>Gènesi</em>, la serie de seis capítulos que, a través de un biopic del cocinero Ferran Adrià, explica la revolución gastronómica que representó El Bulli. De momento solo hemos visto dos episodios, y lo que más impacta es la interpretación del actor Miquel Fernández poniéndose en la piel del chef. Encuentra el equilibrio óptimo del personaje sin hacer de él una parodia ni caer en una reinterpretación libre que nos aleje del protagonista. Le imita tan bien que no le entendemos cuando habla, como ha pasado siempre con Adrià. Pero también consigue una expresión facial con la que no le hace falta abrir la boca para que reconozcamos en él al genio de la cocina. Las interpretaciones del resto del elenco son desiguales, pero resulta encomiable el parecido físico con los originales. Las imágenes de los créditos finales son una idea maravillosa.La serie se contagia de la ambición de Ferran Adrià. Obliga a la producción televisiva a estar a la altura. Hay un aspecto en el que <em>Génesis</em> no podía fallar: a la hora de enseñar la comida y las creaciones gastronómicas. Es difícil que la comida sea apetitosa en la televisión, que las cajas llenas de pescado parezcan tesoros atractivos y que cada plato parezca magistral. Requiere una minuciosidad publicitaria que la serie logra con éxito. Al espectador le tiene que apetecer probar aquello que ve, tiene que sentirse tentado y seducido por las propuestas culinarias. Todo ello pide también un rigor en la documentación para ser fieles a la historia de El Bulli. Las localizaciones están en sintonía con este planteamiento. No solo se recrean muy bien los espacios, sino que se consigue una elegancia visual en la factura. Lugares y ambientaciones bonitos con voluntad de establecer una poética entre el paisaje, el producto y el estado de ánimo. Es la materialización de la experiencia gastronómica que va más allá del paladar para producir sensaciones. Representarlo a través de la imagen demuestra la importancia que quiere dar la serie al acto de pensar, que tiene mucho que ver con la esencia que se quiere destacar de Ferran Adrià. Hay un momento en que Juli Soler le reprocha al protagonista que no hable mucho. Y aquí es donde, quizá, esta ambición psicológica se pasa un poco de rosca. La intelectualidad suprema y la genialidad del chef se potencian tanto que en algunos momentos la serie peca de pretenciosa. La dirección es muy afectada y repercute en los encuadres y el ritmo. Se fuerza tanto la lírica y el mensaje entre líneas que te distancias del relato y recuerdas que estás viendo una recreación. La intención emocional de la música es tan explícita y descarada que la banda sonora parece más fabricada que compuesta.La trama secundaria de los Canabach pierde interés por imaginaria y por simple contraste con el poder que tiene el deseo de verdad que atrae al espectador. El gran atractivo de la serie es, a la vez, su principal defecto: estar basada en hechos reales (con una dosis importante de edulcorante). Esto tiene un problema muy elemental: no hay un conflicto argumental a resolver. Que esté basada en una historia real despierta el interés de la audiencia. Si fuera pura ficción, difícilmente nos engancharía.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/genesis-serie-da-hambre_129_5857964.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Sep 2026 18:09:29 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/ce68cca6-e60a-4134-8623-ad955c6024ae_16-9-aspect-ratio_default_0_x596y242.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Imagen promocional de 'Génesis'.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/ce68cca6-e60a-4134-8623-ad955c6024ae_16-9-aspect-ratio_default_0_x596y242.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La tierra habla en '30 minuts']]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/tierra-habla-30-minuts_129_5856909.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/7fbe8105-170c-4606-8cec-a5ca0eeb98ee_16-9-aspect-ratio_default_0_x296y135.jpg" /></p><p>Este domingo el <em>30 minuts</em> analizaba la nueva generación de incendios forestales en plena emergencia climática: más fuegos activos, de una virulencia extrema, que se propagan a mayor velocidad y con comportamientos cada vez más difíciles de prever. Unas circunstancias que los convierten en más devastadores para el territorio y que desbordan los dispositivos de extinción.El reportaje lo trataba a partir de los grandes incendios que se han declarado este verano en Cataluña y en la Cataluña del Norte, cosa que demuestra una buena reacción periodística. El equipo del <em>30 minuts</em> volvía a las zonas quemadas cuando la tierra y los árboles todavía humeaban, y recorría el terreno con algunas de las personas afectadas. Impactaba el testimonio de la pareja que vivía en el macizo de las Gavarres y distinguía entre las cenizas los vestigios de su hogar. El contraste entre el antes y el después, con una fotografía de la casa, era desolador. También hacía estremecer el recorrido con el coche acompañando al concejal de Seguridad de San Miguel de Llotes para comprobar que la evacuación de la localidad se había completado, con la sorpresa añadida de encontrar a un anciano solo en medio del pueblo desierto.El programa dejaba de lado las causas de los incendios, un tema delicado en el caso del del Ampurdán. En algún momento se tendrán que aclarar las responsabilidades. El objetivo del reportaje tenía más que ver con las medidas de prevención y con la manera de minimizar la potencia destructiva de estos incendios. Por supuesto, el testimonio de los bomberos expertos aclaraba muchos aspectos técnicos. Las imágenes grabadas desde el cielo, con los helicópteros, que mostraban el paisaje quemado eran muy reveladoras. Había momentos que parecían grabadas en blanco y negro a causa de la grisura de la ceniza y de tantas hectáreas arrasadas por el fuego. Distinguir una pequeña mancha de color en medio del paisaje te hacía tomar conciencia del enorme alcance del fuego.La familia Molla, campesinos de Calonge, fueron unos testimonios determinantes en el reportaje, por la claridad con la que exponían los argumentos. En especial las declaraciones de Núria, una de las hijas, que la noche del 3 de julio, con las llamas en el horizonte, lloraba ante el micrófono de TV3: “¡El mundo arde! ¡La tierra arde! ¡Tenemos que cambiar la manera de vivir, la manera de hacer! ¡Tenemos que hacer como nuestros abuelos! ¡La tierra habla! ¡Es increíble! ¡Es que el ambiente está caliente!” Su desesperación se hizo viral. Y el <em>30 minuts</em>, unos días más tarde, recuperaba su voz y la de toda la familia con más calma. Magnífica también la contundencia de su hermana Montserrat. Sus explicaciones sobre la conducta del fuego y la importancia del trabajo agrícola eran más aclaratorias que las de cualquier bombero. Lo mejor del <em>30 minuts</em> era cómo sus palabras se combinaban con las imágenes aéreas de la zona, de tal manera que el espectador entendía a la perfección el auténtico potencial de la prevención. Existe aquella letanía que se dice cada año en medio de la catástrofe: “Los fuegos del verano se apagan en invierno”. A ver si los que se tienen que encargar de ello se miran el reportaje.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/tierra-habla-30-minuts_129_5856909.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Sep 2026 19:28:30 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/7fbe8105-170c-4606-8cec-a5ca0eeb98ee_16-9-aspect-ratio_default_0_x296y135.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Un instante del '30 minuts'.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/7fbe8105-170c-4606-8cec-a5ca0eeb98ee_16-9-aspect-ratio_default_0_x296y135.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Escuchar con los ojos]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/escuchar-ojos_129_5855647.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/38237239-e191-457f-bd62-3957291aa14f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Esta fotografía es, prácticamente, una traición. Es una gran instalación sonora al aire libre creada por el compositor francés Pierre Sauvageot. Se titula <em>Harmonic Fields</em>, <em>Campos armónicos</em>, un juego de palabras musical que apela también al paisaje que la rodea. Son cientos de instrumentos que no toca ningún músico. Es el viento quien los hace sonar. Flautas de bambú, triángulos, campanas, carillones, sirenas de hélice, tambores y toda la familia de cuerda frotada dejan escapar suavemente su voz con las cosquillas del viento que esta semana ha soplado en las colinas de Baildon Moor, al norte de Bradford, en Yorkshire. Es un evento itinerante que, desde el 2010, se adapta a paisajes de toda Europa. Pierre Sauvageot, especializado en creaciones en el espacio público, experimenta siempre con los paisajes y las ciudades y fomenta la interacción de las personas. La naturaleza, los ruidos cotidianos, los objetos y los fenómenos atmosféricos se convierten en parte de la orquesta.En esta imagen a contraluz se distinguen las siluetas de los instrumentos como si fueran una plantación insólita. Unos árboles imponentes que hacen que la figura humana parezca pequeña. La mujer de la foto es una <em>wind farmer</em>, una cultivadora del viento. Circulan poco a poco entre las instalaciones activando y ajustando el sonido. Agricultura sonora. Es como si trabajaran un campo para mejorar una cosecha que es intangible. La fuerza y la dirección del viento determinan el ritmo, el volumen y los instrumentos que suenan. La naturaleza decide si la orquesta toca <em>pianissimo</em> o en qué momento una ráfaga de viento provocará un <em>sforzando</em> que parecerá un gemido esotérico en medio de las landas. La fotografía transmite espiritualidad y tiene algo de ancestral, parece una ofrenda a los dioses. La música que no podemos sentir debe ser como un lenguaje para comunicarse con ellos. Unos lamentos o plegarias que se elevan hacia el cielo. La música es, en principio, un acto humano. Son las personas quienes controlan los instrumentos y el sonido. Pero en <em>Harmonic fields</em> se cede el control a la naturaleza y se deja en manos de la fuerza eólica.La fotografía representa justamente aquello que no puede mostrar. El viento es invisible, pero lo intuimos en la imagen. Es el gran protagonista ausente. El sonido no se puede fotografiar y, en cambio, notamos su presencia a partir de los artefactos y el paisaje. El cielo, las nubes y la exposición elevada y libre de los instrumentos permiten percibir este aire que atraviesa el espacio. La imagen es una traición precisamente porque el creador desaconsejaba fotografiar sus <em>Harmonic Fields</em>. El compositor siempre ha querido mantener su obra contra la primacía de la mirada para priorizar la escucha. Pero, en cambio, la instalación tiene un poder visual tan indiscutible y potente que hace inevitable la captura con la cámara. No podemos prestar oído, pero la imagen nos ayuda a imaginar el sonido. La fotografía nos obliga a escuchar con los ojos.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/escuchar-ojos_129_5855647.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Sep 2026 16:02:20 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/38237239-e191-457f-bd62-3957291aa14f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Un personaje disfrazado de agricultor posa con instrumentos raros impulsados por la naturaleza que forman parte de los "Campos armónicos" instalados en Baildon Moor, en Bradford (Gran Bretaña).]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/38237239-e191-457f-bd62-3957291aa14f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La censura de TV3 que hace arrugar la nariz]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/censura-tv3-arrugar-nariz_129_5854873.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/f2c01c0e-1ad7-42b4-91ba-ce43741abc3f_16-9-aspect-ratio_default_0.png" /></p><p>Esta semana <a href="https://es.ara.cat/media/jordi-baste-denuncia-censura-parte-tv3-television-abre-investigacion-interna_1_5852431.html" >Jordi Basté ha denunciado, en su editorial de</a><a href="https://es.ara.cat/media/jordi-baste-denuncia-censura-parte-tv3-television-abre-investigacion-interna_1_5852431.html" ><em>El món a RAC1</em></a>, la manipulación del texto de la obra de teatro <em>Dones de ràdio</em> que se emitió el lunes por la noche por TV3. Al inicio de la función, el personaje de Rosa, que interpreta la actriz Àngels Gonyalons, menciona que trabaja en RAC1. El equipo de Basté, conociendo las reticencias históricas de la televisión pública con la emisora de la competencia, comprobó si aquella referencia a RAC1 se había respetado. Y dio en el blanco. La intervención de Gonyalons estaba mutilada. A la hora de escribir este artículo, la versión censurada todavía se puede encontrar en la plataforma 3Cat. Si la recuperáis, podréis observar cómo, al inicio de la obra, justo después de que el personaje de Gonyalons explique que presenta un programa de radio en una de las principales emisoras del país, hay un contraplano de recurso de la actriz Sara Diego escuchando a su compañera que sirve para que el tijeretazo pase desapercibido.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/censura-tv3-arrugar-nariz_129_5854873.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Sep 2026 16:23:56 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/f2c01c0e-1ad7-42b4-91ba-ce43741abc3f_16-9-aspect-ratio_default_0.png" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Àngels Gonyalons en 'Mujeres de radio'.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/f2c01c0e-1ad7-42b4-91ba-ce43741abc3f_16-9-aspect-ratio_default_0.png"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las preguntas incómodas de 'La revuelta']]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/preguntas-incomodas-revuelta_129_5853928.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/345abba8-f4f9-42fd-8173-0778fd19909c_16-9-aspect-ratio_default_0_x609y559.jpg" /></p><p>El jueves por la noche la actriz María Valverde era la invitada de <em>La revuelta</em> en La 1. Durante la conversación, el presentador, David Broncano, le recordó que en la anterior etapa del programa en Movistar+ –<em>La resistencia</em>–, el vídeo más viral fue el de ella respondiendo a la tradicional pregunta incómoda del programa sobre la frecuencia de su actividad sexual. Aseguraron que el vídeo tuvo más de veinticinco millones de visitas. Ella lamentó que aquellas declaraciones la persiguieron mucho tiempo, haciendo obvio su malestar. Broncano la invitaba a repetir lo que dijo aquel día, pero ella evitó hablar de ello, dejando que fuera él quien recordara los hechos. Aun así, él le volvió a hacer las dos preguntas clásicas que hacen a todo el mundo: el dinero que tienen en el banco y la actividad sexual en el último mes, puntuando los diferentes actos, en los que el coito merece más puntos que el <em>petting</em> o la masturbación. Valverde también advirtió que aquella valoración no tenía ningún tipo de sentido.Las preguntas de <em>La revuelta</em> tienen un componente evidente de coacción del invitado en el que los límites del consentimiento se vuelven ambiguos. En caso de no querer responder, se obliga al protagonista a negarse públicamente, delante de las cámaras. Siempre hay la insistencia del presentador, que alarga la tensión. La negativa, además, también permite una interpretación pública sobre las razones que la amparan. Lleva a todos los invitados al epicentro de un relato sobre sexo y dinero que no todo el mundo puede o quiere sostener. Por otro lado, la intimidad queda supeditada al interés mediático del programa. El programa es consciente de que las respuestas garantizan viralidad en las redes. <em>La revuelta</em> saca rédito de la vida sexual de la gente. La posibilidad de responder a las preguntas se asocia, además, a una falsa idea de liberación y desinhibición. O mejor dicho, no querer contestar se puede interpretar como una falta de transparencia o represión sexual. Y esto puede condicionar la voluntad del invitado. El público reacciona a las respuestas emitiendo un juicio sobre si está bien, es poco o es demasiado. La viralidad de las redes sociales provoca una pérdida de control del marco donde se ha consentido el diálogo. El invitado acepta una entrevista limitada en el tiempo, en un determinado contexto personal y social, normalmente vinculado a la promoción de alguna cosa. La circulación virtual provoca una multiplicación indefinida y eterna de la conversación, y su discurso queda reducido a un vídeo de treinta segundos. Por otro lado, establecer un baremo de puntos para diferentes tipos de actos sexuales, en el que el coito con penetración es la categoría reina, confirma el planteamiento heterobásico más simplista y retrógrado propio del programa.Lo que hace <em>La revuelta</em>, más allá de potenciar la promoción viral a costa del tabú y la vida sexual de la gente, es normalizar y potenciar el juicio de la vida privada de las personas. Son planteamientos propios de la prensa rosa más viscosa y vulgar.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/preguntas-incomodas-revuelta_129_5853928.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Sep 2026 16:00:32 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/345abba8-f4f9-42fd-8173-0778fd19909c_16-9-aspect-ratio_default_0_x609y559.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[María Valverde y David Broncano en 'La revuelta'.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/345abba8-f4f9-42fd-8173-0778fd19909c_16-9-aspect-ratio_default_0_x609y559.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El rigor de Susanna Griso]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/rigor-susanna-griso_129_5852918.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/f8b07ad9-ac84-4058-a821-5990de2624e6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Ceuta ha colonizado gran parte de los programas informativos de las televisiones españolas. La cobertura no tiene que ver con un periodismo preocupado por la actualidad y el rigor, sino por crear este ruido de fondo, la rueda del hámster, como relato para combatir a Pedro Sánchez. Mediáticamente, la crisis migratoria ahora mismo es una herramienta al servicio de una estrategia política.Los reporteros enviados a la zona se siguen paseando por la playa llena de barracas, deshumanizando a las personas que malviven allí, convirtiéndolas en un decorado que conviene exhibir. El privilegio de la palabra lo tienen los habitantes de Ceuta. Y cada historia individual sirve para reforzar el relato global que interesa. En <em>Espejo público</em>, Susanna Griso conectaba en directo con un redactor que la esperaba con un chico: “<em>Hablando de derechos constitucionales... vamos a saber cómo lo está viviendo él teniendo en cuenta la situación en la que se encuentra la sanidad ceutí</em>”. Era un joven de dieciocho años que se estaba recuperando de un cáncer. La presentadora quería saber su periplo médico en plena saturación hospitalaria en Ceuta. El reportero presentaba el drama del chico explicando que después de ocho meses de tratamiento de quimioterapia no podía salir a la calle. Griso se agarró enseguida al hilo de la conversación: “<em>Miguel, he leído que dices que vives en una cárcel sin rejas. Después de tantos meses de tratamiento y ahora que podrías hacer una vida normal ¿Dónde está la normalidad, no?</em>” Él lamentaba no haber podido ir a la playa ni salir de noche. El reportero reforzaba la gravedad de la situación por culpa de los brotes de diferentes enfermedades infecciosas que hay en la ciudad y que esto ponía en riesgo su salud, teniendo en cuenta la fragilidad de su sistema inmunitario. Griso añadía que también debía tener muchos problemas para llevar a cabo las revisiones médicas que le corresponden teniendo en cuenta el colapso hospitalario. Y aquí se desmontaba la película: “<em>Bueno, en mi caso no, porque yo, desde un principio, fui a darme el tratamiento en Málaga</em>”. Es decir, el testigo que habían elegido para cargar contra las deficiencias sanitarias que habían provocado los migrantes, resulta que no era usuario del hospital de Ceuta, ni antes ni después de la crisis migratoria. Pero el chico, que sabía qué discurso quería la televisión, aseguró que a los enfermos de la ciudad que padecían cáncer se les habían retrasado las pruebas, los tratamientos y las intervenciones quirúrgicas. Un dato que el programa no contrastó. Griso lo reforzaba explicando que era lógico, especulando que si dos personas se habían apuñalado entre ellas, requerían un quirófano de urgencia pasando por delante de los pacientes graves locales. A partir de aquí, el chico relató más problemas de los enfermos de cáncer de Ceuta haciendo énfasis en cómo se estaba priorizando la atención a los migrantes antes que a los ciudadanos españoles. Griso, compungida, le decía que entendía que se sintieran ciudadanos de segunda. Trabajo hecho: Cómo explicar la situación de la sanidad pública de Ceuta con un paciente que se trata en Málaga. Un ejemplo del rigor y del uso del drama.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/rigor-susanna-griso_129_5852918.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Sep 2026 16:01:00 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/f8b07ad9-ac84-4058-a821-5990de2624e6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[IMG 8899]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/f8b07ad9-ac84-4058-a821-5990de2624e6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un año después, los nuevos 'Telenoticias' ya son viejos]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/ano-despues-nuevos-telenoticias-son-viejos_129_5851809.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/ad730e10-f2a6-4645-90dc-9b3049a38c98_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Esta semana hace un año que TV3 estrenó el nuevo plató de los <em>Telenotícies</em> y puso en marcha el universo 3CatInfo. Después de una gran inversión económica y de meses de autobombo, la renovación se vendió como un punto de inflexión en los informativos de la televisión pública. Un año después, los resultados permiten ponerlo en duda. Las filigranas técnicas que parecían quién sabe qué han derivado en las inercias de siempre. Se habló de unos platós mucho más dinámicos gracias a unas cámaras robotizadas. La pantalla de cuarenta metros debía permitir movimientos más orgánicos y naturales de los presentadores. Después de unos cuantos travelling temblorosos, los informativos son tan estáticos como los de antes. Más allá de un zoom chabacano al estilo Lazarov para arrancar el <em>TN migdia</em>, no constatamos ningún dinamismo relevante. Para cerrar los <em>Telenotícies</em> nos tienen que enseñar las cámaras en un plano general hecho con grúa. Parece que nos muestren aquellos artefactos enormes para justificar el cambio y el gasto. Pero, para los espectadores, visualmente no han supuesto ninguna diferencia.Mientras los informativos de las cadenas más prestigiosas de Europa tienden a crear espacios más diáfanos y ligeros, los nuevos platós están abarrotados. Los tótems verticales provocan distorsiones en las proporciones, y el escalón para acceder a ellos limita los movimientos. Un recurso que, en vez de facilitar el trabajo, lo ha complicado. Ha obligado a grabar fragmentos de los <em>Telenoticias</em> en las secciones de profundización de noticias porque no confían en que las dinámicas del directo resistan la sección sin problemas. Es lógico: los errores y las chapuzas abundan. Se dijo que el formato permitiría hacer los gráficos más exportables a las pantallas de los móviles. Un aspecto insignificante que es más un argumento de venta que una realidad práctica y tangible. El grafismo ya ha quedado antiguo y en el decorado hay una saturación de la semiótica. Quieren dar tantos mensajes que el plató es un sinsentido. Por un lado, la vista sobre Barcelona. Encima, el planeta Tierra. Al lado, la proyección de unas sombras humanas naranjas que simulan una redacción moviéndose de manera inquietante detrás de los presentadores. ¿Qué sentido tiene falsear la realidad en un informativo que tiene que transmitir verdad? También se anunció que en la nueva etapa se diferenciarían más las ediciones. El <em>TN comarques</em> debía tener “más aportación práctica y experiencias que inspirasen”. Pero, de momento, vemos casi lo mismo que en el <em>TN migdia</em>. Una de las dos grandes estrellas del <em>Telenotícies</em>, Raquel Sans, que asumía un nuevo rol dando más peso a las noches del fin de semana, ha desaparecido cuatro meses. Ha sido baja por lesión después de participar en <em>La travessa VIP</em>, un programa de audiencia precaria. Vestir un santo para desvestir a otro.El 3CatInfo, mientras tanto, transmite la pobreza que ya arrastraba. Continúa pareciendo dejado de la mano de Dios, con algunas ruedas informativas mal editadas y esa sensación de espacio de trabajo aburrido, inhóspito y solitario. Un año después, el cambio no parece justificar la inversión. Más venta de humo que resultados televisivos.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/ano-despues-nuevos-telenoticias-son-viejos_129_5851809.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Sep 2026 16:02:13 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/ad730e10-f2a6-4645-90dc-9b3049a38c98_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[El nuevo plató, con las cámaras robotizadas y los tótems móviles]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/ad730e10-f2a6-4645-90dc-9b3049a38c98_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni el humor puede aspirar a más, ni el periodismo a menos]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/humor-aspirar-periodismo_129_5850766.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/8dccbde3-a0e0-45ee-83d5-c94595eb73cc_16-9-aspect-ratio_default_0_x322y135.jpg" /></p><p>El lunes por la tarde, el grupo Atresmedia se contraprogramó con unas ofertas televisivas sintomáticas. En Antena 3, en <em>El hormiguero</em>, Pablo Motos entrevistaba al presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, para hablar de la crisis migratoria. En la ciudad, el empresariado local incluso organizó pantallas gigantes para seguir la emisión de manera colectiva. Mientras tanto, en La Sexta, el espacio de sátira política <em>El intermedio</em> entrevistaba a Pedro Sánchez. Es una manera de garantizar la satisfacción de las diferentes sensibilidades ideológicas de los espectadores.En la batalla de los audímetros, en Cataluña fueron opciones secundarias, y el presidente español salió ganando. Congregó a 206.000 espectadores y Vivas a 115.000. En España fue a la inversa. <em>El hormiguero</em> fue el segundo programa más visto del día, con poco más de dos millones de espectadores, mientras que Sánchez rozó el millón y medio.Mientras Motos hacía hervir la olla de la épica de Ceuta, el Gran Wyoming y Pedro Sánchez hicieron dormir a las piedras con una entrevista anodina para cubrir el expediente. Consciente de la complejidad política del momento, el presentador tenía un estado de ánimo desinflado y en contadas ocasiones añadió por sentido del deber alguna coletilla humorística a la pregunta. Pedro Sánchez se alargaba tanto en las respuestas y Wyoming tenía tan pocas ganas de repreguntar o fiscalizar los argumentos que se hizo aburrido. El presentador no tenía ningunas ganas de complicarse la vida ni de complicársela a Sánchez. El resultado fue impropio de lo que exige la actualidad ahora mismo. Hace falta un periodismo más atento y afilado, sobre todo ante un presidente del gobierno que se escapó con evasivas y mucha retórica. La voluntad de rigor de Sandra Sabatés fue un simple escaparate. Paradójicamente, las preguntas más necesarias y concretas las hicieron dos ciudadanos de Ceuta a través de un vídeo. Y ni así se obtuvo una respuesta clara y comprometida por parte de Pedro Sánchez. Las preguntas con más sarcasmo fueron asistencias, cortitas y al pie, para que el presidente cargara contra los adversarios políticos y los jueces. La incomodidad de Wyoming evidenciaba su compasión por el invitado. Al final de la entrevista, el presentador le dio las gracias con tono circunspecto y las acompañó de una dosis de ánimos: “<em>Fuerza, porque moralmente debe ser complicado</em>”, le deseó con la cabeza gacha. Una despedida extraña para un programa de humor afilado.El martes, los informativos se hacían eco de las declaraciones más destacadas de Pedro Sánchez y Juan Jesús Vivas. Hace años eran los programas de humor los que iban a remolque de las entrevistas políticas que hacían los periodistas más aguerridos. Ahora es al revés. Los informativos se tienen que nutrir de lo que recogen en los espacios de humor. Unos programas que no hacen entrevistas de contenido alternativo sino que imitan los códigos propios del género político. Ni el entretenimiento podía aspirar a más ni el periodismo a menos. Y todo ello dice muy poco de la clase política, que cada vez evita más a los profesionales especializados.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/humor-aspirar-periodismo_129_5850766.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Sep 2026 16:52:02 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/8dccbde3-a0e0-45ee-83d5-c94595eb73cc_16-9-aspect-ratio_default_0_x322y135.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, durante la entrevista en 'El intermedio'.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/8dccbde3-a0e0-45ee-83d5-c94595eb73cc_16-9-aspect-ratio_default_0_x322y135.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Víctima y terrorista, cara a cara]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/victima-terrorista-cara-cara_129_5849843.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/d04c73a7-ec82-4fa2-b737-39f94c2cfa2f_16-9-aspect-ratio_default_0_x342y189.jpg" /></p><p>El domingo, <em>Salvados</em> promovía con el capítulo <em>El encuentro</em> el encuentro entre un exintegrante de ETA, José Miguel Latasa, y una de sus víctimas. En 1986, Latasa atentó contra Rafael Garrido, entonces gobernador militar de Guipúzcoa. Hizo estallar su coche, y mató también a su esposa y a uno de sus hijos. Cuarenta años después, el programa ha gestionado su petición de pedir perdón a Fernando Garrido por haber asesinado a sus padres y a su hermano. Un hecho que <em>Salvados</em> hizo muy bien fue el de subrayar que la necesidad del encuentro y el alivio del perdón provenía del exterrorista. Es importante, en estas situaciones, no fomentar una simetría entre las dos partes implicadas.Estas puestas en escena televisivas pueden ser delicadas, porque a menudo se confunde la predisposición individual con una generalización a todas las víctimas y existe el atrevimiento de interpretarlo como un progreso global en la reparación social. “Pedir perdón” es el nuevo “condenar la violencia”, una letanía de cierto impacto mediático que se repite como si fuera una exigencia a alcanzar y que puede presionar a las víctimas a tener que aceptarlo.En cualquier caso, Latasa quería expresar de manera sincera el lamento por el dolor causado y admitir la maldad propia sin justificaciones. El talante personal de los dos protagonistas era óptimo para un evento como este, y el programa fue cuidadoso con las condiciones que solicitaron para hacerlo. Garrido y Latasa coincidieron en pedir que la reunión fuera privada y sin cámaras. Después de entrevistarlos por separado, los espectadores solo observamos, sin sonido y desde la distancia, a través de una ventana, el instante inicial del encuentro donde ambos se daban un apretón de manos y se sentaban en una mesa para hablar. <em>Salvados</em> hacía explícita la elipsis de la espera porque no sabíamos qué pasaba en el interior de aquella sala. Fue una buena decisión hacerlo así, porque lleva el poder del diálogo a algo más elevado que el simple escaparate televisivo y a una cuestión emocional que tiene que ver con la intimidad y no con el impacto público. Garrido quería dejar claro que era una decisión personal y que no lo hacía en representación simbólica de ninguna otra víctima más allá de él mismo. También se negó a saber detalles sobre el atentado. Insistía en que no quería que aquel encuentro tuviera una lectura en clave política, aunque eso es difícil de conseguir.Después de la reunión, <em>Salvados</em> volvió a entrevistar a los protagonistas individualmente. Fue indecente, por cierto, el mal gusto de La Sexta en la manera en que gestionó las pausas de publicidad para crear suspense. Primero, el exterrorista Latasa admitió estar muy emocionado y haber experimentado una sensación de tranquilidad. Le había conmovido especialmente tener la oportunidad de abrazar a Garrido. Garrido expresó que el encuentro había valido la pena y se le notaba removido por lo que acababa de suceder: “<em>Esta noche estaré hecho polvo</em>”, dijo. Ciertamente, a pesar de la sinceridad aparente del gesto, el programa dejaba un regusto amargo y triste. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/victima-terrorista-cara-cara_129_5849843.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Sep 2026 17:39:10 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/d04c73a7-ec82-4fa2-b737-39f94c2cfa2f_16-9-aspect-ratio_default_0_x342y189.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Fernando Garrido, en 'Salvados'.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/d04c73a7-ec82-4fa2-b737-39f94c2cfa2f_16-9-aspect-ratio_default_0_x342y189.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un Open demasiado abierto]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/open-abierto_129_5848869.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/c5cda3cf-1e1e-4b2e-a789-762ed059e914_16-9-aspect-ratio_default_0_x3440y2481.jpg" /></p><p>El domingo pasado, en el US Open, un nuevo altercado en la grada volvía a convertir al público en protagonista del torneo. Esta vez era un espectador excesivamente desinhibido por el efecto de alguna sustancia. Los testigos apuntaban al consumo excesivo de alcohol. En la imagen, un miembro de seguridad se acerca al individuo para echarlo. El hombre de la camiseta azul, gesticulando, increpa al tenista Jakub Mensík. El checo se enfrentaba al estadounidense Learner Tien en la tercera ronda. El fotógrafo de Reuters Jerry Lai capta el instante en que algunos espectadores, indignados, señalan al individuo para que lo expulsen. Desde que empezó el torneo los jugadores han criticado el comportamiento del público: Sabalenka, Mensík, Osaka, Mannarino y Boulter se han quejado porque el alboroto en la grada les rompe la concentración para el juego: grupos de <em>influencers </em>grabando promociones y coreografías durante los partidos, aficionados haciendo ruido para distraer al rival de su jugador preferido, fumadores saltándose las prohibiciones del recinto o personas circulando arriba y abajo entre el público para tomar cócteles. De fondo, el tufo de marihuana que se esparce por Flushing Meadows y que la brisa de Nueva York transporta hasta la pista.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/open-abierto_129_5848869.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Sep 2026 16:02:21 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/c5cda3cf-1e1e-4b2e-a789-762ed059e914_16-9-aspect-ratio_default_0_x3440y2481.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Una escena del U.S. Open de tenis en Flushing Meadows, Nueva York, Estados Unidos.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/c5cda3cf-1e1e-4b2e-a789-762ed059e914_16-9-aspect-ratio_default_0_x3440y2481.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los vacíos de la Diada en TV3]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/vacios-diada-tv3_129_5848346.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/1c1671a3-83a6-42e9-9259-5c0ae23483d6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>La tarde del 11 de septiembre, TV3 dedicó un especial a realizar el seguimiento en directo de las manifestaciones por la independencia en toda Cataluña. Después de media hora de preliminares informativos, enviaron al 3CatInfo a los espectadores que quisieran continuar conectados a la Diada. TV3 priorizó la emisión de la película apocalíptica <em>El rastro del lobo</em>, una distopía de producción catalana que nos transportaba al fin del mundo. La vacuna de un gobierno fascista había hecho enfermar a la población en medio de un paisaje desolador destruido por una terrible sequía. Parecía una manera de decirnos que siempre hay un peor. Mientras tanto, por si acaso, un rótulo con unas letras enormes iba circulando por la parte inferior de la pantalla recordando a la audiencia que el seguimiento de las manifestaciones se hacía en el canal informativo. A las ocho de la tarde, TV3 recuperó el espíritu de la jornada con la emisión en directo del acto institucional de la Diada desde el Teatro Nacional de Cataluña. Fue una gala muy elegante y poética, bien calculada, que homenajeaba de manera muy pertinente los cincuenta años de la diada de Sant Boi de 1976. La ceremonia incluyó, incluso, al artista revelación de este año, Naim Smaili, autor del <em>Mambo d’en Patufet</em>. La organización no se atrevió a encargarle ninguna de sus versiones del cancionero tradicional y nos leyó un poema de Josep Vallverdú.Pero o los responsables de la gala institucional se quedaron cortos o los de TV3 calcularon mal la hora del final del acto. Cuando acabó todavía faltaban trece minutos para empezar el <em>Telenotícies vespre</em> y la cadena no parecía tener preparada la continuidad. Los espectadores pasamos casi un cuarto de hora abducidos por un festival de publicidad interminable. Nos tragamos hasta quince promociones de la cadena. El largo anuncio de autobombo del 3Cat lo vimos dos veces en la misma pausa. También vimos dos veces la promoción del <em>30 minuts</em> de Ceuta. Emitieron dos veces la promoción de las películas con Oscar de los sábados de verano, que ya quedaba un poco fuera de temporada. Y hasta tres veces nos publicitaron la emisión en el Canal33 de la obra de teatro <em>Dones de ràdio</em>. Era como si la televisión pública hubiera quedado encallada en una especie de bucle autorreferencial infinito. En trece minutos solo seis anuncios comerciales para esponjar aquel impasse extraño de autopromociones. El regreso de Raquel Sans al <em>Telenotícies</em> después de muchos meses sin la presentadora tuvo un preliminar inquietante, en el que la cadena parecía haber perdido el control. Son circunstancias que transmiten una cierta dejadez de la antena y poca capacidad de previsión. Una televisión que afina poco en los directos y que deja una sensación de descoordinación interna, donde los imprevistos y las chapuzas son cada vez más habituales. Igual que el país, TV3 ha vivido mejores Diadas.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/vacios-diada-tv3_129_5848346.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Sep 2026 17:49:23 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/1c1671a3-83a6-42e9-9259-5c0ae23483d6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Imagen del acto central de la Diada 2026 desde el TNC.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/1c1671a3-83a6-42e9-9259-5c0ae23483d6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La magia de las entrevistas póstumas]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/entrevistas/magia-entrevistas-postumas_129_5847759.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/e9d23940-bbbd-47b4-9910-c44cd0f8cdab_16-9-aspect-ratio_default_0.png" /></p><p>Netflix dispone de un archivo secreto de entrevistas grabadas a celebridades con la finalidad de emitirlas, exclusivamente, justo después de su defunción. <em>Famous last words</em> acaba de estrenar la tercera edición con la periodista y activista de referencia en la historia del feminismo Gloria Steinem. El escritor y guionista Brad Falchuk es el responsable de conducir la conversación, que emana cierta espiritualidad. La entrevista tiene un aura diferente, por el tono, la puesta en escena y la iluminación, que la aleja de un diálogo periodístico habitual. La pátina de confidencialidad, porque ningún otro miembro del equipo tiene acceso al contenido de la conversación, contribuye a enfatizar la sensación del espectador de estar accediendo a un momento valioso. Es como presenciar el testamento simbólico de aquella persona. Normalmente, se repasa la trayectoria personal del invitado pero buscando un enfoque más emocional. En algunos momentos, la voluntad del entrevistador para hacer emerger las motivaciones vitales del protagonista lo lleva a plantear las preguntas como podría hacerlo un terapeuta. Con <em>Famous last words</em>, el impacto por la noticia de la muerte de una celebridad tiene una pequeña réplica posterior cuando, horas después, aparece su entrevista en el catálogo de la plataforma. Es una manera metafórica de resucitar, una oportunidad para despedirse. El plató se convierte en un espacio intermedio entre la vida y la muerte, un limbo fructífero, agradable y con un punto fantasmagórico. Es como si nos hablaran desde el más allá.En el caso de Gloria Steinem, se aprecia su estado de salud delicado. No hay ninguna revelación que provoque sorpresa. A la hora de hablar de su legado, insiste mucho en la idea de la singularidad personal, aquello que nos hace únicos a cada uno de nosotros, como algo poderoso que debemos aprovechar. Falchuk, que demuestra una documentación muy cuidada sobre la invitada, le pregunta por la otra gran figura del feminismo en los Estados Unidos, Betty Friedan, para profundizar en la competencia que siempre se ha intuido que existía entre las dos. Steinem se desmarca de esta rivalidad, aunque admite que en su momento le dolió la falta de apoyo o reconocimiento que recibió por su parte. Subraya, como una crítica, la importancia de no querer apropiarse nunca del movimiento feminista. Y hace una revelación importante: habla de una carta muy amable que le escribió la hermana de Friedan donde desvelaba algunos hechos que la ayudaron a entender esta situación de tensión entre ambas. Este es un momento crucial de la conversación.En los últimos minutos del programa, Falchuk se marcha del plató y deja a Steinem sola ante la cámara para que pronuncie sus últimas palabras a la audiencia. Es un instante potentísimo para el espectador: se produce un magnetismo muy poderoso y poco habitual ante la pantalla. Es la magia de las entrevistas póstumas, porque nos acercan a la muerte con mucha delicadeza y sensación de paz. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/entrevistas/magia-entrevistas-postumas_129_5847759.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Sep 2026 19:31:19 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/e9d23940-bbbd-47b4-9910-c44cd0f8cdab_16-9-aspect-ratio_default_0.png" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA['Últimas palabras famosas'.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/e9d23940-bbbd-47b4-9910-c44cd0f8cdab_16-9-aspect-ratio_default_0.png"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Latre, que no te utilicen]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/latre-no-utilicen_129_5845989.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/73b8231c-98f5-47ff-b3ca-aaac0963d000_16-9-aspect-ratio_default_0_x833y258.png" /></p><p>El regreso de <em>El hormiguero</em> esta semana ha sido muy inquietante y revelador. El baile de arranque parecía aquel ridículo <em>Mojo Dojo Casa House</em> de Ken en la película de Barbie: una reserva viril pasada de rosca. Seis hombres bailaban y cuatro les aplaudían, y después todos se abrazaban con aquel choque de pectorales que nos remite a los orígenes de la especie. Un vídeo resumía la crisis migratoria de Ceuta cargando contra el gobierno de Sánchez sin venir a cuento. A continuación, Pablo Motos anunciaba un acontecimiento impactante. Habían organizado un desfile de robots humanoides por una calle de Madrid. Una imagen terrorífica. Él se ponía al frente de aquel ejército, como si fuera el líder, y les ordenaba que le siguieran. Después se dirigió a la audiencia: “<em>Tu mundo va a cambiar</em>”, anunció mirando a cámara. Hizo un discurso sobre la transformación del mundo, la actitud que debemos tener ante el progreso tecnológico, las dificultades para discernir entre verdad y mentira, y las posibilidades infinitas de la inteligencia artificial: “<em>No hay que tener miedo, solo hay que estar despiertos</em>”. Asumía el rol de gurú, dando consejos sobre la existencia humana con una superioridad y condescendencia alarmantes. Motos está convencido de que su sabiduría puede transformar la sociedad.Después apareció Carlos Latre caracterizado de Pedro Sánchez. Llevaba americana y bañador, y un flotador en la cintura. Latre interpretó a un presidente del gobierno creído, inepto y corto de luces mientras Pablo Motos le reprochaba la “invasión” de Ceuta. Ni la imitación de Latre era precisa ni el guion era bueno. Pero aquella puesta en escena colocó a Latre al servicio de la ideología del presentador. Motos lo convirtió en un títere para avalar sus ideas políticas. La humillación, sin embargo, no se había acabado. Motos invitó al humorista a desmaquillarse delante de la audiencia para hacerle preguntas sobre el fracaso de su programa, <em>Babylon Show</em>, en Telecinco. “<em>¿Tú no crees, Carlos, que deberíamos explicarle a la gente los detalles de por qué te fuiste a Telecinco a competir contra nosotros y ahora has vuelto con nosotros?</em>” Hace dos años de eso, y la audiencia ni se acuerda ni le importa. “<em>¿Qué pensaste cuando te volví a llamar?</em>”, le preguntó, subrayando su papel de redentor a pesar de aquella traición. Latre no paraba de agradecerle el gesto. Motos remarcaba la exculpación pública de su empleado.El éxito de audiencia de <em>El hormiguero</em>,sumado al trasfondo reaccionario de su ideología, ha hecho creer a Pablo Motos que es un gurú de los nuevos tiempos. Diagnostica la sociedad, se siente con la potestad de gestionar la verdad y la mentira, señala a los enemigos ideológicos y asume el papel de guía ante el miedo y la incertidumbre del futuro. El humor lo utiliza para demostrar su poder como líder. El hombre que mueve los hilos del títere. <em>El hormiguero</em> se ha convertido en la puesta en escena de la autoridad moral de la derecha, con Motos ejerciendo de profeta, juez y salvador. Y estos delirios siempre acaban fatal.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/latre-no-utilicen_129_5845989.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Sep 2026 16:01:00 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/73b8231c-98f5-47ff-b3ca-aaac0963d000_16-9-aspect-ratio_default_0_x833y258.png" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Pablo Motos con Carlos Latre caracterizado como el presidente español Pedro Sánchez, en 'El hormiguero'.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/73b8231c-98f5-47ff-b3ca-aaac0963d000_16-9-aspect-ratio_default_0_x833y258.png"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El engaño de Tania Head]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/engano-tania-head_129_5845002.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/25c8b2c8-a2ab-4699-89b3-4af32badd74f_16-9-aspect-ratio_default_0_x325y163.jpg" /></p><p>El martes, el <em>Sense ficció</em> estrenaba <em>La superviviente</em>, un documental de Kike Maíllo y Markos Goikolea sobre Alícia Esteve, la mujer que se hizo pasar por víctima del 11-S bajo el nombre falso de Tania Head y que acabó gestionando una de las asociaciones más importantes de supervivientes de Nueva York. Una historia que, como la de Enric Marco, provoca fascinación. Son casos tan extraordinarios que es inevitable que el espectador se enganche con absoluta predisposición, y más después del magnífico <em>Oswald. El falsificador,</em> del mismo director.Pero <em>La superviviente</em> provoca decepción, tanto por el trabajo de investigación como por el enfoque narrativo. Que el documental comience con la voz del director hablando de sí mismo ya anticipa una presencialidad que devendrá invasiva. El recurso de la recreación de la protagonista a través de la figura de una actriz es comprensible para completar la voz que falta, pero acaba pareciendo un método para disimular una investigación coja y temerosa. <em>La superviviente</em> tiene un exceso de teatralidad y no solo por la actriz que hace de Tania Head. La voz en <em>off</em> de Maíllo es demasiado leída. Su presencia es afectada y artificial: con el abrigo puesto y el cuello levantado tiene una actitud casi policial e intimidatoria. Este talante no liga con un relato que, a medida que avanza, va rebajando las pretensiones de su objetivo. Ningún testigo del pasado de Alicia Esteve da la cara. Ni uno. Y las recreaciones de sus declaraciones pierden autenticidad. Las imágenes de recurso de Barcelona insinúan en vez de explicar.La cronología de los hechos y la etapa de Nueva York aporta pocas novedades respecto a producciones anteriores como <em>The woman who wasn’t there</em> de Angelo J. Guglielmo Jr. (2012). Es más, hay una cierta regresión informativa cuando se enfrentan al dilema del derecho a la intimidad. En <em>La supervivent</em> es desconcertante que se pixele el rostro de Alicia Esteve en imágenes ya publicadas y que se censure su apellido real en las noticias de la hemeroteca. Incluso que se ponga un pitido cuando alguien lo pronuncia. A medida que la investigación evoluciona descubrimos que, en realidad, no hay investigación: “Yo creo que es mejor dejarla tranquila”, dice su misteriosa jefa. Y el documental obedece. Entonces, la única vía de escape es convertir la producción en una especie de reflexión filosófica sobre la mentira y la necesidad de inventarse una vida, con conclusiones tan débiles como “lo que hace que una mentira funcione es nuestra voluntad de creérnosla”. Tiran la toalla y solo les queda justificarse amparándose en la compasión por la protagonista: “Hemos llegado al final de nuestra búsqueda y casi sin darnos cuenta hemos dejado atrás la necesidad de juzgarla”. Es inevitable preguntarse si esta prudencia y cuidado extremo para proteger a la farsante se hubiera tenido también con Enric Marco. Si tanto sufrían por su privacidad, no haberla empezado a buscar. El espectador llega al final con la sensación de que los directores sabían mucho más de lo que nos han querido explicar y, por tanto, como investigación, resulta otro engaño.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/engano-tania-head_129_5845002.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Sep 2026 17:02:41 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/25c8b2c8-a2ab-4699-89b3-4af32badd74f_16-9-aspect-ratio_default_0_x325y163.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Imagen promocional de 'La superviviente'.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/25c8b2c8-a2ab-4699-89b3-4af32badd74f_16-9-aspect-ratio_default_0_x325y163.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Batalla de tormentas entre Molina y Mauri]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/batalla-tormentas-molina-mauri_129_5844018.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/ab94d5b7-562c-4842-a4f9-fb95332afde4_16-9-aspect-ratio_default_0_x337y119.jpg" /></p><p>El lunes al mediodía, los dos hombres del tiempo por excelencia en TV3, los más veteranos de la cadena, no compartían del todo el pronóstico para la semana. Tomàs Molina y Francesc Mauri estaban de acuerdo con la bajada de las temperaturas y el cambio de tiempo, pero no en el día en que llegarían las lluvias. Con una hora y media de diferencia, ambos utilizaron grafismos diferentes para informar a la audiencia. En <em>Tot es mou</em>, cuando Helena Garcia Melero le insinuó a Molina que sus previsiones no coincidían con las de Mauri, él lo reconoció: “No sé quién de los dos tendrá razón, si Mauri o yo. Pero a partir de aquí [señalando el viernes] estamos de acuerdo”, se justificó. Melero le pidió que precisara en qué discrepaban. Molina apuntó que él creía que las lluvias llegarían más bien el miércoles y Mauri, más hacia el jueves. Pero, paradójicamente, el gráfico de la semana que tenía detrás lo representaba al revés. El miércoles, el mapa de Cataluña aparecía bastante soleado, con chubascos solo en el Pirineo de Lérida y con las temperaturas bastante elevadas. El jueves, en cambio, el mapa ya estaba repleto de nubes, rayos y lluvia, y la línea de las temperaturas experimentaba un descenso importante. Es decir, el grafismo no se ajustaba a la convicción que expresó Molina. Esto ocurría cuando faltaban cuatro minutos para las dos del mediodía.Una hora y media más tarde, después del <em>Telenotícies</em>, era el turno de Francesc Mauri. A las tres y media de la tarde, el mapa ya había cambiado. En el gráfico de la progresión semanal, el miércoles aparecía lleno de nubes, la mayoría de las cuales descargaban agua y rayos sobre Cataluña. También se indicaba una caída drástica de la línea de las temperaturas, que pasaba de naranja a azul. El jueves, en cambio, a diferencia del mapa del <em>Tot es mou</em>, el país volvía a aparecer soleado más allá de alguna nube en el Pirineo de Lérida.Es muy desconcertante. Ya se justificó el consejero Espadaler argumentando que la meteorología no es una ciencia exacta. Podemos entender que la evolución meteorológica es constante, que los mapas son interpretables y que los expertos no tienen por qué estar de acuerdo con los pronósticos. Pero quien tiene dos relojes no sabe qué hora es. Y hay veces que en vez de aclarar qué tiempo hará, parece que jueguen a confundir. Como mínimo, así siempre hay alguien que lo acierta.Otra emisión desconcertante fue la de la gala musical de los veinticinco años de <em>Catalunya aixeca el teló</em>. El hilo conductor era la supuesta trayectoria de una aficionada que, a lo largo de un cuarto de siglo, se convertía en actriz profesional y protagonista de éxito. El espectáculo fue mejorando, pero hizo sufrir. El <em>teatro </em>dentro del teatro ya cuesta de tragar, pero si encima se retransmite por televisión puede convertirse en un suplicio. En fin, mucha mierda...</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/batalla-tormentas-molina-mauri_129_5844018.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Sep 2026 17:50:47 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/ab94d5b7-562c-4842-a4f9-fb95332afde4_16-9-aspect-ratio_default_0_x337y119.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Francesc Mauri informando de la previsión meteorológica en TV3.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/ab94d5b7-562c-4842-a4f9-fb95332afde4_16-9-aspect-ratio_default_0_x337y119.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un poco de Rita Barberá, para compensar]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/rita-barbera-compensar_129_5843036.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/e1eef90d-3b9d-466a-94ef-6d1d455d0470_16-9-aspect-ratio_default_0_x459y288.jpg" /></p><p><em>Salvados</em> arrancaba la temporada este domingo con un retrato póstumo, en dos actos, de Rita Barberà, alcaldesa de Valencia durante 24 años, marcada sobre todo por la época del <em>pelotazo</em> del PP, y figura clave del partido en tiempos de Mariano Rajoy. El programa comenzaba con el <em>Réquiem</em> de Mozart, anticipando el final dramático de la protagonista, mientras se alternaban fragmentos de cuadros de la Francia revolucionaria y napoleónica como metáfora de su progresión política: desde el poder institucionalizado más obsceno y respetado por las élites hasta la agitación popular y el linchamiento final.Gonzo entrevistaba a amigos, compañeros de partido y rivales políticos para explicar con detalle la trayectoria de Barberà. Las dos partes del programa utilizaban el folclore de Valencia para representar las dos etapas: la <em>mascletà</em>, sobre la gran eclosión y apogeo de la alcaldesa, y la <em>cremà</em>, para hacer referencia a la bajada a los infiernos de la protagonista traicionada por el propio partido. El entorno de Barberà –con Francisco Camps, José Manuel García-Margallo, la concejala Mayrén Beneyto y la periodista María Consuelo Reyna– construyó una hagiografía del personaje que se hacía un poco difícil de digerir desde la perspectiva actual. Beneyto y Reyna, además, hablaron con la franqueza de quien ya no necesita hacer cálculos políticos para elegir las palabras. El rey emérito quedó retratado en la historia como el instigador principal de colocar a Urdangarin en los pesebres de aquella Valencia opulenta que organizaba regatas, carreras de Fórmula 1 y lo que hiciera falta para llenar el bolsillo. El programa estaba repleto de imágenes de archivo que recuperaban la política delirante de la chulería y la corrupción, con los grandes <em>hits </em>de Barberà, su "caloret faller" y los bolsos de Louis Vuitton.Las sombras de Rita Barberá sirvieron para retratar las luchas fratricidas del PP durante el desplome del partido, con Rajoy al frente. Del ruido de los petardos y el humo que todo lo tapaba al hedor a chamusquina. Pero aquí el programa parecía más interesado en recordar toda la putrefacción interna del partido y la poca moral de los líderes que en profundizar bien en el legado político de Barberá y las secuelas para la ciudad de Valencia.Era inevitable preguntarse por qué ahora, casi diez años después de su muerte, se recuperaba la figura de Rita Barberá para arrancar el curso televisivo. En un momento en que todas las cadenas privadas dedican gran parte de la parrilla a cargar contra Pedro Sánchez y el PSOE, parecía un planteamiento para compensar el pim-pam-pum de la derecha mediática. Por otra parte, el programa sobre Barberá volvía a evidenciar la inercia periodística de profundizar en los grandes episodios políticos cuando ya es demasiado tarde. Es verdad que facilita que los testigos hablen con más franqueza, pero el periodismo y la indignación de los ciudadanos ya se han transformado en el recuerdo de una época.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/rita-barbera-compensar_129_5843036.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Sep 2026 18:30:20 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/e1eef90d-3b9d-466a-94ef-6d1d455d0470_16-9-aspect-ratio_default_0_x459y288.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Rita Barberá en una imagen aparecida en el episodio de 'Salvados'.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/e1eef90d-3b9d-466a-94ef-6d1d455d0470_16-9-aspect-ratio_default_0_x459y288.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La impresora humana]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/impresora-humana_129_5841963.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/033b457d-3369-41bd-8e41-bcd222221514_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><h3>Base de Andrews, Maryland, a pocos minutos de Washington D. C. Donald Trump y su asistente, Natalie Harp, bajan del Marine One, el helicóptero del presidente de los Estados Unidos, para embarcar en el Air Force Onecon destino a Houston. La fotografía muestra una escena muy propia de las rutinas presidenciales. Son momentos icónicos de representación de poder: la épica del líder disponiéndose a actuar, a demostrar su fuerza. La fotografía no parece tener ninguna particularidad. Sin embargo, el contexto político hace que la imagen no sea inocente. Trump camina en primer término, avanzando por la pista con su porte pesado. Pero la fotógrafa de Reuters Kylie Cooper lo hace aparecer borroso. En cambio, enfoca al personaje secundario: Natalie Harp. Una expresentadora de televisión reconvertida en asesora y secretaria personal. Su silueta está perfectamente definida, se aprecia su sonrisa confiada y el verde llamativo del vestido capta la mirada del observador. Camina grácil y a paso firme, en un segundo plano. El día de la foto, el 27 de agosto, hacía solo dos semanas que el <em>Washington Post</em> había destapado que Trump, en su viaje a Turquía, abandonó a escondidas el avión oficial en el aeropuerto de Ankara ocultándose en un camión de catering. Voló secretamente en otro aparato mientras el Air Force One, con periodistas y parte del gabinete a bordo, servía de señuelo ante una supuesta situación de peligro por las amenazas de Irán. La prensa, que creía que Trump viajaba en el mismo aparato, recibió la orden de bajar las persianas para evitar que la luz del interior hiciera el avión más visible durante el vuelo.El <em>Washington Post</em> reveló que Natalie Harp fue de las pocas personas escogidas para acompañar al presidente en el vuelo secreto. Ante una gran amenaza, Trump priorizó a su asistente en lugar de a políticos de mayor rango. La oposición ha aprovechado esta proximidad de Harp con el presidente para hacer insinuaciones machistas sobre un posible affaire sexual. En las redes sociales han circulado imágenes que la acusaban de ser el detonante de una discusión entre Trump y Melania.Poder, información e influencia<h3/><p>La fotógrafa ha captado el instante en que Natalie Harp camina bajo el gran letrero de 'United States', personificando esta idea de dominio que representa. La secretaria presencia conversaciones y reuniones confidenciales del presidente. Hace tiempo que la prensa la ha bautizado como "la impresora humana" porque es quien selecciona y facilita a Trump correos, mensajes, noticias y documentos, siempre en formato papel. En la imagen, Harp es la única que carga una bolsa negra que parece muy llena: la cremallera no termina de cerrar. La agarra fuerte por el asa. El peso simbólico de la información que gestiona.Esta fotografía nos insinúa una capacidad de influencia que no tiene nada que ver con las jerarquías oficiales. A pesar de su pose angelical y una belleza publicitaria, la fotógrafa nos señala a la mujer que tiene una gran ascendencia sobre Trump. O también un nuevo punto débil del presidente de los Estados Unidos.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/impresora-humana_129_5841963.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Sep 2026 16:00:42 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/033b457d-3369-41bd-8e41-bcd222221514_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[El presidente Donald Trump bajando del Air Force One con su asistente Natalie Harp destacada en segundo plano.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/033b457d-3369-41bd-8e41-bcd222221514_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
  </channel>
</rss>
