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    <title><![CDATA[Ara en Castellano - Mònica Planas Callol]]></title>
    <link><![CDATA[https://es.ara.cat/firmes/monica-planas-callol/]]></link>
    <description><![CDATA[Ara en Castellano - Mònica Planas Callol]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
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      <title><![CDATA[Cómo los medios hacen crecer a Vito Quiles]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/medios-crecer-vito-quiles_129_5724615.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/db978c5b-9559-4f15-8d60-ffd468e3d202_16-9-aspect-ratio_default_0_x331y190.png" /></p><p>Este jueves, todos los programas informativos se hacían eco del vídeo de Vito Quiles, el acosador de extrema derecha que persigue y agrede a personas para convertirlo en propaganda. Cadenas públicas y privadas iban a remolque. Esta vez, las imágenes habían adquirido relevancia porque la víctima era Begoña Gómez, la mujer del presidente Pedro Sánchez. La violencia premeditada de la secuencia, grabada con el móvil y editada por el agitador, proporcionaba la espectacularidad que a menudo la televisión utiliza como criterio para incluir los hechos dentro de su agenda.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 May 2026 15:35:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El tuit de Vito Quiles con el vídeo de la agresión a Begoña Gómez en 'Els matins'.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
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      <title><![CDATA[Qué buen momento para que vuelva 'Cuánta guerra!']]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/buen-momento-vuelva-guerra_129_5724129.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/93e1fe52-198a-4069-abb1-f7ea1dabddfd_16-9-aspect-ratio_default_0_x339y99.jpg" /></p><p>El miércoles volvió a TV3 <em>Quanta guerra!</em>, seguramente el mejor programa que se puede ver ahora mismo en la televisión pública. Esta vez, Eloi Vila acompañaba al actor Roger Casamajor a seguir los pasos de su abuelo Alejandro por las tierras de Aragón, donde lo enviaron con las tropas republicanas a frenar el avance de los franquistas.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Apr 2026 18:35:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Eloi Vila y Roger Casamajor en '¡Cuánta guerra!']]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
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      <title><![CDATA["Espejo público" vuelve a las puertas de un instituto catalán]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/espejo-publico-vuelve-puertas-instituto-catalan_129_5723096.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/3ab96cdb-4b40-4bc6-b18b-59fc8170dd3d_16-9-aspect-ratio_default_0_x1020y232.png" /></p><p>El plan piloto del Gobierno de introducir mossos de paisano en centros educativos para garantizar la convivencia ya tuvo su primer daño colateral. Como en los años más encendidos del Procés, <a href="https://www.antena3.com/programas/espejo-publico/noticias/alumnos-catalanes-presencia-mossos-aulas-gran-parte-alumnado-son-migrantes-nos-tomamos-esto-como-ataque-racista_2026042869f0a6e96a56d80bba754b22.html"  rel="nofollow">el programa de Susanna Griso</a> volvió a las puertas de un instituto de Cataluña para valorar el experimento. El instituto que tuvo el honor de recibir tan afortunada visita fue el Eugeni d’Ors de L’Hospitalet de Llobregat. La reportera entrevistó a Àlex, un alumno que llevaba una camiseta con la leyenda "Fuera las fuerzas de ocupación de los Països Catalans". El estudiante calificó esta iniciativa como un “ataque racista y estigmatizador del centro”. Explicó, con buen tono y educación, la complejidad del instituto, con mayoría de alumnado de origen inmigrante, y los problemas de vulnerabilidad social de las familias. El chico exigió más mediadores, psicólogos y personal educativo en lugar de policías. Lamentaba que los agentes no son percibidos como figuras positivas por los estudiantes, porque a menudo los paran en el metro o forman parte de los operativos de desahucios del barrio.Inmediatamente, saltó Toni Cantó, tertuliano habitual, que alabó el papel policial como figuras de protección y conciliación. Junto con la presentadora, defendían el papel disuasorio y de mediación que podían ejercer. Mientras tanto, Àlex esperaba plantado escuchando cómo el resto de adultos de la televisión le llevaban la contraria. Mariló Montero, que formaba parte de la tertulia, intervino con desdén, como si riñera al chico: “<em>¡Estoy viendo un ataque de este crío a los Mossos!</em>”, advirtió con preocupación. Mientras tanto Àlex esperaba en silencio. Un profesor del Eugeni d’Ors que se puso en contacto con la redacción de l'ARA informó que el estudiante, que aceptó voluntariamente la petición de atender Antena 3, estuvo esperando durante la hora del patio para hacer la conexión. En principio solo iba a intervenir para explicar su punto de vista. Pero cuando lo empezaron a entrevistar ya habían comenzado otra vez las clases y tuvo que entrar tarde al aula. Este detalle no preocupaba tanto <em>Espejo público</em>. Griso dio paso a Toni Castejón, portavoz de un sindicato de los Mossos, que con actitud fanfarrona respondió al chico: “<em>He alucinado con el testimonio del chaval. Nos ha llamado racistas dos veces. No sé si es menor, pero no le voy a responder</em>”. El testimonio de este mosso fue impagable. Se debería aportar al Departamento de Educación como prueba del plan piloto. “<em>Te voy a dar una lección: los Mossos no desahucian</em>”, le recordó el portavoz policial con una actitud tensa y a la defensiva. Suerte que la policía tiene que hacer un servicio de mediación y demostrar mano izquierda con los estudiantes de los centros. Si son institutos con problemas de alta conflictividad, solo faltan estos personajes para favorecer el buen ambiente y hacer gala de esta habilidad a la hora de tratar con adolescentes. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/espejo-publico-vuelve-puertas-instituto-catalan_129_5723096.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 19:28:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un instante del programa 'Espejo público'.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
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      <title><![CDATA[Un '30 minuts' impactante que podría ser una serie]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/30-minuts-impactante-serie_129_5721707.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/dcc13af1-1ecf-4f0d-964a-afb101d43cfe_16-9-aspect-ratio_default_0_x321y179.jpg" /></p><p>El <em>30 minuts</em> de este domingo, <em>Poder i glòria</em>, te dejaba clavado al sofá. La investigación sobre el auge de las Iglesias evangélicas en Cataluña podía parecer, inicialmente, una cuestión más bien tangencial a la realidad del país, especialmente en entornos poco religiosos. Quizás por este motivo comenzaban con tres testimonios de catalanes que se han vinculado. Un carpintero de Bellcaire d'Empordà y un matrimonio de Girona servían de anzuelo para introducimos en una historia que, poco a poco, cogía una dimensión inesperada. El <em>30 minuts</em> buscaba la perplejidad del espectador ante las escenas de furor religioso y éxtasis espiritual, en medio de cánticos y gritos del pastor. Se subrayaba la diferencia entre el talante catalán, más contenido, y el latinoamericano, más apasionado, con un uso poco cuidadoso del <em>nosotros </em>y el<em>ellos</em>.Los ejemplos posteriores de Iglesias neopentecostales en Cataluña hacían esperar con más impaciencia algún giro que fuera más allá de aquel escaparate incomprensible. Los empujones sobreactuados en la cabeza de los fieles para hacerles caer de espaldas como si se desmayasen, las promesas para “secar el cáncer” y los clamores al cielo para pedir “un útero nuevo” a una mujer provocaban consternación. Tenía valor grabarlo sin cámaras ocultas y con el testimonio de los mismos pastores que lideran estos espectáculos. Por suerte, llegó el punto de inflexión: la manipulación de las personas y los intereses económicos. Con todo, era decepcionante la indulgencia y el miedo con que los expertos en temática religiosa valoraban aquel panorama. Después de estas imágenes de rituales de sanación con gritos, bramidos y ataques de histeria, Guillem Correa, secretario general del Consell Evangèlic de Catalunya –y director del programa <em>Nacer de nuevo</em> al 3Cat–, se quedaba mudo e inmóvil. No quería manifestarse sobre lo que acabábamos de ver. Oíamos cómo la periodista le preguntaba si aquello era una manipulación, pero ni siquiera parpadeaba y se mantenía en silencio. Quien calla, otorga. Es obvio que hablar de religión y de sus tentáculos, no siempre honestos, todavía genera miedo, sobre todo cuando la línea entre una Iglesia y una secta se hace más borrosa.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/30-minuts-impactante-serie_129_5721707.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Apr 2026 18:17:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un instante de 'Poder y gloria'.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
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      <title><![CDATA[Los fragmentos eliminados de la entrevista a Trump]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/fragmentos-eliminados-entrevista-trump_129_5720359.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/ddef4fbb-eb7b-4ef8-9977-215864f6729d_16-9-aspect-ratio_default_0_x429y164.png" /></p><p>El programa <em>60 Minutes</em> de la CBS tuvo la oportunidad de entrevistar a Donald Trump a la mañana siguiente del atentado durante la cena de corresponsales. La periodista del programa, Norah O'Donnell, que también estaba en aquel acto, se limitó a preguntarle por los hechos y a profundizar en la actuación de los cuerpos de seguridad. La entrevista se emitió el domingo en un formato reducido, de solo doce minutos, y recogía los aspectos informativos más esenciales de las respuestas de Trump. Pero la cadena ha colgado en YouTube la entrevista íntegra, de cuarenta minutos. Cada vez es más importante acceder a las declaraciones completas de Trump para constatar la evolución de su discurso. Cuando O'Donnell le pregunta si cree que lo que pasó la noche anterior cambiará su relación con la prensa, Trump se va por la tangente recordando los desacuerdos con los demócratas en políticas migratorias. También dice que quiere que, en el deporte, las mujeres compitan con las mujeres y que los hombres no formen parte de las competiciones femeninas. O'Donnell, con una seriedad y discreción extremas, recuerda a Trump que le está preguntando por los periodistas y no por la oposición, pero él parece haberlo confundido. En un contexto tan traumático como el del tiroteo, todas estas apreciaciones resultan superfluas. Cuando la periodista le señala las deficiencias de seguridad, Trump valora la fuerza física y el gran atractivo de los agentes. También bromea sobre la velocidad de Cole Allen, el asaltante, diciendo que la Liga de Fútbol Americano debería ficharlo. Son detalles que quizás no tienen incidencia directa en los hechos estrictamente informativos, pero son esenciales a la hora de hacer un retrato del presidente en un contexto de gravedad.Hay un momento muy impactante de la entrevista. O’Donnell lee a Trump parte del comunicado que el asaltante envió a su familia: “No estoy dispuesto a permitir que un pederasta, violador y traidor me manche las manos con sus crímenes”. Trump se pone serio y riñe a O’Donnell: “Sabía que lo leerías porque eres una persona horrible. No soy un violador. No he violado a nadie”. O’Donnell, sin inmutarse y con la misma frialdad que había demostrado hasta ese momento, sin modificar el tono de voz, le responde: “¡Ah! ¿Cree que se refería a usted?” Trump, sin responderle, continúa diciendo que tampoco es un pederasta y que está exonerado de cualquier relación con Epstein. Dice a la periodista que debería avergonzarse de reproducir esas manifestaciones, que no debería haber leído. “Eres una vergüenza”, le suelta más de una vez. “Son las palabras del asaltante”, le contesta O’Donnell, que, aun así, consigue reconducir la conversación y la entrevista se alarga veinte minutos más.Al final de la entrevista, Trump se compromete a volver a convocar la cena de corresponsales antes de treinta días. Es un encuentro del gobierno y la prensa que celebra la primera enmienda de la constitución y la libertad de prensa. Es, de hecho, un reconocimiento de los roles respectivos en la democracia. Lo que provoca perplejidad es que la prensa continúe queriendo participar en este tipo de farsa con Trump en la Casa Blanca.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/fragmentos-eliminados-entrevista-trump_129_5720359.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2026 14:33:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El presidente Donald Trump durante la entrevista de '60 Minutes'.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
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      <title><![CDATA[Once científicos muertos, los ovnis y Donald Trump]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/once-cientificos-muertos-ovnis-donald-trump_129_5719137.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/46f0fceb-ff68-47f7-b514-b9909a543fba_16-9-aspect-ratio_default_0.png" /></p><p>El viernes por la noche, <em>Antena3 Noticias</em> se hacía eco de un caso insólito: “<em>Estados Unidos investiga el misterioso asesinato o desaparición de once científicos. Todos trabajaban con información sensible y varios investigaban la vida en el espacio. Hasta ahora no existía una conexión oficial entre ellos, pero la prensa de Estados Unidos está empezando a atar cabos</em>”. El titular no dice ninguna mentira: efectivamente la portavoz de la Casa Blanca ha comunicado la voluntad de investigar estos hechos y el mismo Trump ha asegurado que de aquí a una semana y media informarían de las conclusiones. Ahora bien, la mirada acrítica con que el informativo explicaba los hechos delata más voluntad comercial que periodística.El caso es, sin duda, muy jugoso: científicos muertos, información clasificada y ovnis. Un cóctel ganador. Pero los medios más rigurosos le están cogiendo distancia. Todo empezó con la desaparición del general retirado William McCasland a finales de febrero. Salió de casa equipado solo con un arma y ya no se ha sabido nada más. Podcasters y creadores de contenido en las redes empezaron a recopilar otros casos antiguos forzando los puntos en común entre ellos y fabricaron un patrón de manera retrospectiva, sin que existiera previamente. Construyeron un relato conspirativo basado en estereotipos: científicos que sabían demasiado, descubrimientos sobre la vida extraterrestre y eliminación de testigos. La historia se hace viral y, siguiendo el método del "embolica que fa fort" (enreda que hace fuerte), se le van añadiendo capas narrativas: China, secretos de estado y ovnis. Se crea una teoría de la conspiración tan perfecta que determinados medios de derechas norteamericanos no supieron resistirse a ella. Y ya tenemos un ecosistema mediático y social más potente que ha transformado unos casos aislados en una narrativa conspirativa muy atractiva. El relato funciona aunque los once casos sean de años diferentes y de profesionales muy diversos, interesadamente unificados bajo la etiqueta genérica de "tenían acceso a información clasificada". El ruido, por tanto, se amplifica a golpe de clic. Y, mira por dónde, tanto la Casa Blanca como Donald Trump acaban hablando de ello públicamente, comprometiéndose a investigarlo y a dar una respuesta. Una estrategia de comunicación política que permite conectar con públicos que normalmente desconfían de las instituciones. Proyectan así una sensación de control absoluto, mostrándose como un gobierno implacable que actúa ante hechos altamente extraños y aparentemente peligrosos. De paso, este presunto misterio de los once científicos muertos les permite desviar la atención de cuestiones mucho más importantes e incómodas que ya conocemos. Es muy posible que, en las semanas venideras, los medios de comunicación hablen de este caso de los once científicos muertos, pero es esencial la mirada crítica que desmenuce los detalles y las miserias: cómo la teoría pasa de los foros de internet a los medios de derechas y, de aquí, a la política institucional. Porque en vez de periodismo hay muchas ganas de dar gato por liebre. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/once-cientificos-muertos-ovnis-donald-trump_129_5719137.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Apr 2026 19:04:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Antena3 se ha hecho eco de los 11 científicos muertos o desaparecidos]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La profecía del 'Como si fuera ayer']]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/profecia-fuera-ayer_129_5718300.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/959ed162-1749-4eaf-885e-9c67828a607a_16-9-aspect-ratio_default_0_x563y358.png" /></p><p>Al día siguiente del Sant Jordi más alérgico, donde incluso las farmacias hicieron caja gracias a la venta de antihistamínicos y calmantes para la garganta, <em>Com si fos ahir</em> nos ofreció una secuencia sorprendente. Una especie de profecía como las de Nostradamus y que consagra a los guionistas de la serie en el Olimpo de los vaticinadores y adivinos más oportunos. Se trata de una escena en la que Ivan (Roger Coma) pasea por un parque con Kilian (Albert Prat), un jardinero experto con quien está comenzando una relación. Se están conociendo, y Kilian le ilustra sobre arboricultura en esta fase de seducirse y compartir sus pasiones. Le explica: “El árbol barcelonés por excelencia es el plátano de sombra. En los años sesenta no sabían plantar nada más. La gracia es que crecen muy deprisa y dan mucha sombra, pero también ensucian mucho. Las hojas, las bolitas aquellas que la gente odia bastante... De hecho, en algunas ciudades ya los están empezando a sustituir porque provocan muchas alergias”. Damos fe. Meses antes de este Sant Jordi tan saturado de partículas, los guionistas se adelantaron a la noticia. Y el destino ha hecho que un diálogo de relleno, que solo servía para dilatar un poco el conflicto, haya acabado llamándonos la atención por el vínculo con la actualidad más inmediata. Los plataneros de Barcelona eran uno de los protagonistas del día y hablaban de ellos en informativos y magazines. Quizás lo que no osaron decir algunos expertos para no enfadar a los ecologistas nos lo advirtieron en la serie del mediodía: que en otras ciudades del mundo ya los han sustituido por especies menos irritantes. Viene bien saberlo.Y en este contexto de profecías en medio de libros y leyendas, es oportuno recomendar el documental <em>La guerra de los mundos: una novela profética</em>, que encontraréis en Movistar+. Tiene cierta lógica que, en un momento de desengaño y de gran conflicto internacional, emerja la novela que perturbó el mundo y revolucionó la literatura. El documental lo analiza a través de múltiples voces expertas: escritores, biógrafos, historiadores, ensayistas, investigadores, profesores de la NASA y expertos en ciencia, que demuestran de qué manera la historia sobre la invasión de los marcianos ha conectado con los miedos de diferentes generaciones. Da una mirada al pasado para entender qué contexto social motivó a H.G. Wells a escribir la novela entre 1895 y 1897, pero utiliza imágenes del presente para conectar con la actualidad. “Ninguno habría creído que los asuntos humanos eran observados atentamente por inteligencias más desarrolladas que la del hombre. [...] Con la misma complacencia, la raza humana continuaba sus ocupaciones sobre este globo manteniendo la ilusión de su superioridad sobre la materia”. El documental hace una relación de los enemigos que se han intuido simbólicamente detrás de estos marcianos invasores y de qué manera el arte, el cine, la ilustración, el cómic y la literatura han versionado <em>La guerra de los mundos</em> para hablarnos de los peligros de cada época. Sin duda, un buen momento para profundizar en ello.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Apr 2026 18:37:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El instante profético de 'Com si fos ahir'.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
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      <title><![CDATA[Mujeres que pasan de los cincuenta]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/mujeres-pasan-cincuenta_129_5717582.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/7de7131f-6502-43b3-b8ee-479af660dc1e_16-9-aspect-ratio_default_0_x2440y1420.jpg" /></p><p>En la magnífica novela <em>Instrucciones para vivir sin ella</em>, de Empar Moliner, el narrador que explica la historia de Claudia Pruna pone en contraste la poca entereza de su marido con la productividad de Pruna: “Quizás esta es la verdadera diferencia entre hombres y mujeres. Las mujeres, pasados los cincuenta, quieren hacer un montón de cosas. Tienen energía, ríen, se mean de risa. Los hombres la pierden toda y algunos ya no ríen nunca más. Es como un trasvase”.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/mujeres-pasan-cincuenta_129_5717582.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Apr 2026 12:27:32 +0000]]></pubDate>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La inútil encuesta de La Sexta "por el Día del Libro"]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/inutil-encuesta-sexta-dia-libro_129_5716972.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/6ea8eb53-9d3b-4de9-ae78-c238f6897054_16-9-aspect-ratio_default_0_x638y425.png" /></p><p>Este martes, el programa <em>Más vale tarde</em> de La Sexta hizo honor al título del programa. Sospechosamente, recogían, con una semana de retraso, las declaraciones de Eduardo Mendoza renegando de Sant Jordi y reclamando el de Día del Libro como nombre para la festividad. A dos días de la fiesta, les parecía más oportuno recuperar la polémica. No han sido los únicos. Otros medios españoles se han esperado a la víspera de Sant Jordi para convertirlo en una noticia que había estropeado la fiesta. Que si “<em>entorpece</em>” Sant Jordi, que si “<em>agita</em>” Sant Jordi, como si en Cataluña nos estuviéramos tirando los trastos a la cabeza en plena festividad.A <em>Más vale tarde</em>, después de comentar el estado de salud del torero Morante de la Puebla, que recibió una cornada, Iñaki López hacía un símil con el escritor: “<em>Un revolcón también muy duro, pero mucho menos sangriento, es el que se ha llevado Eduardo Mendoza...</em>”. Convirtieron a Mendoza en la víctima de la ira de los catalanes. “<em>Se ha liado parda</em>”, “<em>No sabéis la que se ha liado</em>”, “<em>Le ha tenido que caer lo más grande</em>”, apuntaron los presentadores antes de continuar explicando la noticia. El redactor del programa explicó cómo el escritor había intentado rectificar tuiteando en las redes que era una broma, un comentario que el redactor interpretó y definió como “unas disculpas”. El programa lamentaba que, aun así, el escritor había recibido críticas, y se centraba en un tuit de Carles Puigdemont. Convirtieron los hechos en una cuestión política. Para demostrarlo, hicieron la clásica encuesta de calle inútil para evidenciar que en Cataluña hay opiniones para todo a la hora de elegir entre Sant Jordi y el Día del Libro: “<em>¿Qué opinan en Barcelona?</em>. Entrevistaron a cuatro personas. Tres señoras y un señor. El hombre se manifestó contrario a las declaraciones de Mendoza y la primera mujer le restó importancia alegando que era el típico sentido del humor del escritor. La segunda sospechó si el comentario del autor ocultaba un interés en vender más libros y la última reivindicó Sant Jordi y el Día del Libro desde una perfecta equidistancia. Para recoger la encuesta, la presentadora Cristina Pardo añadió con un cierto tono de soberbia: “<em>¡Y es que las opiniones libres, siempre, sí!</em>Hay cuatro aspectos de este tratamiento televisivo que hay que destacar. El primero, retrasar la polémica una semana para trasladarla a la víspera de Sant Jordi. El segundo, convertir a Eduardo Mendoza en una víctima. El tercero, mostrar cuatro respuestas de la gente de la calle, bien variadas, como representativas de un posicionamiento popular muy indefinido y dispar. El cuarto es muy sibilino: la presentadora, con cierta soberbia, reivindicó las opiniones libres como si en algún momento alguien hubiera perdido su libertad de opinar. La tuvo Mendoza para expresarse y la tuvo quien quiso para reaccionar. Es curiosa esta utilización de la palabra <em>libertad</em> como si solo perteneciera a unos cuantos. Y, sobre todo, recriminar el clamor popular o identitario como un ejemplo de coacción a la libertad.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/inutil-encuesta-sexta-dia-libro_129_5716972.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Apr 2026 18:31:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un instante de 'Más vale tarde'.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marc Giró cabalga por La Sexta]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/marc-giro-cabalga-sexta_129_5715446.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/5279ae58-71ec-4a66-b16f-c541f2f205f8_16-9-aspect-ratio_default_0_x677y357.png" /></p><p>A lomos de un majestuoso caballo blanco. Marc Giró aparece así en la cabecera de su nuevo programa de La Sexta. Y así entró también al plató para comenzar el programa. Como un conquistador o un caballero. Un sant Jordi contemporáneo para luchar contra los dragones de nuestra época: el fascismo, el racismo, el machismo, la homofobia y lo que convenga, pero siempre con sentido del espectáculo. Giró recordó que todo el mundo le había pedido con insistencia que no cambiara cuando pasara a trabajar a la cadena privada. Incluso Pedro Sánchez. Por lo tanto, el inicio del programa estaba enfocado a demostrar que no ha suavizado su espíritu combativo y afilado. Tanto que quizá alargó demasiado el monólogo de entrada para que no pareciera que aflojaba. Pero, a veces, menos es más. El discurso desembocó, por suerte, en un número de revista. A ritmo del <em>No cambié</em> de Tamara, Giró cantó, bailó, apareció una orquesta, una coral entera y cuerpo de baile que lo elevó como si fuera una vedette de las de antes. Incluso apareció fugazmente Leonardo Dantés para darle un aire más delirante a la fiesta de apertura. Todo ello, una especie de <em>Berghain</em> de bolsillo con el sello evidente de Santi Villas, codirector del programa.Más allá de cambiar el color de las cortinas, ahora del verde corporativo de la cadena, <em>Cara al show</em> mantiene las características y la esencia del <em>Late show</em> de la televisión pública. La gran diferencia son las crueles pausas de publicidad de la privada, que pisan el contenido abruptamente y nos endosan los anuncios de cinco en cinco. Con un programa que empieza tan tarde, estas pausas son matadoras. Eso sí, cuando nombraron la Thermomix, pixelaron la foto del robot y taparon la palabra con un silbido, no fuera caso que el anuncio no pasara por caja. La censura, a veces, llega de la manera más inaudita. En el programa también se intuía una mejora del presupuesto: entre el caballo, la orquesta de cuerda, los bailarines, la coral y la cantante de ópera, se notaba el dispendio del estreno. Giró convirtió a Estopa en padrinos del programa. Los hermanos Muñoz siempre funcionan por su espontaneidad y simpatía. A continuación, volvimos a sufrir una nueva dosis promocional de las cosas del omnipresente Jordi Évole. Son aquellos intercambios de te entrevisto a ti y tú me entrevistas a mí para retroalimentar el negocio. El periodista fue acompañado del actor Eduardo Casanova para anunciar el documental <em>Sidosa,</em> que combate el estigma del VIH. El intérprete aseguró durante la entrevista que una de cada cien personas en España estaba infectada con el virus. Pero el dato no era correcto. La prevalencia en España es del 0,3% y no del 1%, como afirmó. Nadie lo corrigió. El problema es que es la segunda vez que Eduardo Casanova da información errónea sobre el VIH en un programa de televisión. Con esta capacidad de divulgación, a cada lavada perdemos una sábana.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/marc-giro-cabalga-sexta_129_5715446.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 14:47:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marc Giró en 'Cara al show'.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Amor a primera IA]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/amor-primera-ia_129_5714616.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/24cf6613-2be3-42c6-868c-dc2a9417dfdd_16-9-aspect-ratio_default_0_x545y124.jpg" /></p><p>El lunes por la noche, en la pausa del <em>Telenoticias</em>, TV3 anunciaba para el martes el estreno de <em>La gran cita </em>en la plataforma 3Cat. Pero Toni Cruanyes nos recordó, en dos ocasiones, que ese mismo lunes ya podíamos ver el programa. Una descoordinación dentro de la cadena que provocaba confusión al espectador.Dulceida, “experta en montar saraos”, se suma al elenco de<em>influencers</em> que hacen contenidos en castellano pero que han sido premiados con un programa en la televisión pública catalana. Para disimular sus fragilidades ante la cámara, han optado por la fórmula del <em>walk and talk</em>, caminar y hablar a la vez, para reforzar su autoridad.<em>La gran cita</em> es un programa de citas con elementos de <em>reality</em>. Los cien participantes que quieren ligar han sido previamente emparejados a través de la inteligencia artificial. Saben que hay alguien altamente compatible y lo buscarán a partir de las dinámicas relacionales propuestas por el programa. “Es un experimento que les cambiará la vida”, asegura Dulceida. El formato es mucho más potente que el anticuado <em>Love cost</em> de la temporada pasada. Parece más bien una evolución lógica de aquel <em>Amor a primera vista</em> de hace treinta años con todas las influencias de la televisión privada y la tecnología.El programa tiene una pátina chabacana propia de una fiesta de graduación con ínfulas glamurosas, pero lo compensa con un casting excelente, una buena realización y una sonorización impecable. Tiene mérito, teniendo en cuenta las complejidades del formato. <em>La gran cita</em> es inclusivo: incorpora opciones sexuales y diversidad de géneros sin establecer categorías, con la virtud de no cosificar ni sexualizar a los participantes. De momento se han estrenado tres capítulos que corresponden a la primera etapa del juego: la construcción de las parejas finalistas, que serán puestas a prueba en los siguientes episodios para comprobar su evolución.<em>La gran cita</em> engancha gracias a la confluencia de diferentes factores. Por un lado, el talante de los concursantes. Gente joven absolutamente normal, que transmite autenticidad y forma parte de nuestra realidad más cotidiana. Se distancian, así, de los estereotipos artificiales e histriónicos propios de este género televisivo. Por otro, el juego estimula la audiencia, que, desde casa, se convierte en vaticinadora y juez. Es imposible no opinar ni valorar las decisiones y elecciones de los concursantes. Todo programa que provoca una sonrisa al espectador mientras lo ve tiene mucho ganado. Es clave, también, la idea de espejo: la seducción expone a los protagonistas a una vulnerabilidad y fragilidad en la que, más o menos, todo el mundo se siente reflejado. La excitación, el ridículo, la vergüenza, la decepción... son emociones que provocan una identificación fácil. Y por eso el programa deviene apetitoso. Ahora bien, a medida que el programa avanza decae el interés, porque se diluye el juego coral. El conflicto se individualiza, el drama se personaliza y se acentúan los elementos de <em>reality</em>. Habrá que ver cómo evoluciona y cómo encaja todo en una televisión pública. La prueba más evidente es el miedo a estrenarlo en TV3 y limitarlo, por ahora, a la plataforma digital.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/amor-primera-ia_129_5714616.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Apr 2026 17:54:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un instante de 'La gran cita'.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un Goya para la presentadora de 'Antena 3 noticias']]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/goya-presentadora-antena-3-noticias_129_5713465.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/e9372216-e60f-4b9f-b2f5-9414016e8c4e_16-9-aspect-ratio_default_0_x368y322.png" /></p><p>El lunes al mediodía los informativos españoles priorizaron la declaración de Luis Bárcenas en el juicio por el caso Kitchen.En el <em>Telediario</em> de La 1 la noticia recogía que el extesorero del PP había ordenado destruir las grabaciones sobre la caja B del partido y que cuando escribía "M.R." en sus papeles se refería a Mariano Rajoy. En la crónica del juicio concluían que de las declaraciones de Bárcenas se infería que la cúpula del PP estaba al tanto de la contabilidad B y que, por tanto, "<em>los focos empiezan a girar hacia Mariano Rajoy</em>". A continuación, el informativo de la televisión pública incorporaba la reacción del PSOE a las novedades del juicio y las del actual PP.En <em>Informativos Telecinco</em> el planteamiento era bastante similar. Hablaban de la documentación borrada como “<em>grabaciones comprometidas</em>” y destacaban que según Bárcenas el mismo Rajoy conocía la existencia de la caja B. También recogían una respuesta del extesorero donde especificaba que las iniciales "M.R." en los papeles del tesorero se referían a Mariano Rajoy.En cambio, en <em>Antena 3 noticias</em> el relato de Sandra Golpe incorporaba una entonación cargada de escepticismo y un punto de sarcasmo que revestía la noticia de un sesgo descarado. Para referirse a la documentación robada o desaparecida, Golpe decía “<em>información sensible</em>”, pero cada vez que pronunciaba “<em>sensible</em>” lo decía bajando el tono de voz y con extrañeza, atribuyendo al concepto una dimensión imaginaria o irreal, como si aquello de lo que hablaba fuera inaudito. Además, cuando la presentadora reproducía lo que había dicho Bárcenas, remarcaba con un énfasis impostado que era él quien lo decía, atribuyendo un componente de suspicacia en sus afirmaciones: “<em>Luis Bárcenas dice –dice hoy– que él grabó a Rajoy hablando de la caja B del PP</em>”. Este “<em>dice hoy</em>” afectado añadía una circunstancialidad en la afirmación, la fragilidad de una ocurrencia de última hora. “<em>Las grabaciones incluían –dice él– audios de Mariano Rajoy</em>”. El “<em>dice él</em>” volvía a pronunciarlo con cierto menosprecio, rebajándolo a la categoría de una versión poco creíble. Para rematar, la noticia de Antena 3 en ningún momento se hacía eco de uno de los aspectos que el resto de informativos destacaron incluso en los titulares. Era la declaración donde Bárcenas especificaba que las iniciales “M.R.” que él había escrito en los papeles de la contabilidad paralela correspondían a las iniciales de Mariano Rajoy.La habilidad teatral de Sandra Golpe para configurar en las noticias una doble lectura, un subtexto, a partir del tono de voz y las expresiones faciales sería merecedora de un Goya. Si bien sobre el papel la información puede tener una relativa apariencia de neutralidad periodística, la cantinela, la intensidad, las microexpresiones faciales y los ligeros movimientos con los hombros serían dignos de una tesis doctoral sobre comunicación subliminar.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/goya-presentadora-antena-3-noticias_129_5713465.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 18:41:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La periodista Sandra Golpe en 'Antena 3 Noticias'.]]></media:title>
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    <item>
      <title><![CDATA[Rosalía, mucho más que un espectáculo musical]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/rosalia-espectaculo-musical_129_5712003.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/51fc3fc0-634e-48ed-8fc4-fe22c3dfe5dc_16-9-aspect-ratio_default_0_x2426y1530.jpg" /></p><p>Un elemento omnipresente en el concierto de Rosalía es un gran lienzo blanco que sirve de telón del escenario, como si estuviera tensado por unos bastidores de madera. Es el reverso de una tela inmensa, como si vieras la parte posterior de un cuadro imponente. Con <a href="https://es.ara.cat/cultura/musica/rosalia-talento-fuera-medida-palau-sant-jordi_1_5706716.html" >un Palau Sant Jordi todavía con las luces encendidas</a> y con el público llenando la grada con prisa, el dorso de este lienzo espera paciente el inicio del espectáculo hasta que, cuando todo queda a oscuras, se abre por la mitad, <a href="https://es.ara.cat/cultura/musica/rosalia-declara-obra-arte-lyon_1_5680515.html" >como si accediéramos al interior de la obra de arte</a>. Es una manera de decirnos que aquello que estamos viendo no es solo un espectáculo musical, sino también un proceso artístico que se expandirá ante nosotros. Es mucho más que un concierto, es una obra de arte total, en movimiento, llena de vida, de referentes y en constante evolución y transformación. Rosalía es la artista que va completando su obra durante las dos horas de espectáculo.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/rosalia-espectaculo-musical_129_5712003.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 16:02:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[.]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['El Pitt': bailar en la oscuridad]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/pitt-bailar-oscuridad_129_5711527.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/f7a4b27e-4a11-48aa-9ab3-774269f946ff_16-9-aspect-ratio_default_0_x751y0.jpg" /></p><p>Se ha acabado la segunda temporada de <em>The Pitt</em>, la serie de HBO Max que ha recuperado el espíritu de las grandes series de médicos, sobre todo en lo que respecta al compromiso de realismo. No de una veracidad como simple filigrana de producción, sino por la exigencia dramática de conectar con problemas sociales que interpelen al espectador más allá de entretenerlo. En esta nueva etapa se ha intensificado el tono dramático y se ha incrementado la dimensión psicológica de los personajes.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/pitt-bailar-oscuridad_129_5711527.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 18:08:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una imagen de la serie 'The Pitt'.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La espiral de Kim Novak]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/espiral-kim-novak_129_5710662.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/0a6dfa38-4ec0-47c2-9767-123f27e9d96a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Los aficionados al cine y incondicionales de Alfred Hitchcock encontrarán en Movistar+ un documental que conecta con el universo de Hollywood y una de las grandes películas del rey del suspense: <em>Vértigo</em>. Alexandre Philippe, el director del documental, lo define como una sesión de espiritismo cinematográfico sobre el cual planea el espíritu de Hitchcock. La protagonista es la actriz Kim Novak. Con noventa y tres años, siente que está en el último tramo de su vida. Nada más empezar, la cámara se desplaza suavemente por un jardín donde llega el último rayo de sol del día. La oímos con un hilo de voz y dificultades para respirar. Novak explica: “Dudo si estoy haciendo bien de grabar esto, porque no sé qué saldrá de lo que diga, de lo que quiero decir. ¿Qué quiero decir exactamente? ¿Se trata de esto? ¿De lo que quiero decir? ¿De lo que pienso? ¿De lo que siento? No sé qué se espera que sienta o que piense. [...] He sufrido mucho. Hace poco tuve una mala caída y me falta el aire. Me cuesta mantener la respiración. Quizás me equivoco. ¡Quizás vivo hasta los cien años! ¡Quién sabe! Pero ahora mismo siento que estoy muy cerca del final”. La cámara se va acercando a la puerta de una casa y penetra en el interior. La imagen se detiene sobre la voluta de madera de un sillón que nos recuerda el moño de Novak en <em>Vértigo</em>. Entonces, por fin, la vemos a ella, pintando un cuadro.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/espiral-kim-novak_129_5710662.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 17:49:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Kim Novak en 'Vértigo', de Hitchcock]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Entre el IVA inventado y el doctor imaginario]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/iva-inventado-doctor-imaginario_129_5709771.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/23b132a7-de96-4cd7-89a7-c434d1d580a1_16-9-aspect-ratio_default_0.png" /></p><p>Una de las situaciones más cómicas de esta semana ha sido el encuentro de dos presentadores que son el paradigma de la manipulación y el lío: Pablo Motos invitó a Sonsoles Ónega a presentar su nuevo libro en <em>El hormiguero</em>. Durante la conversación, Motos le preguntó por el IVA de los libros y ella denunció que fuera del 21%, considerando que si fuera menor ella vendería más libros y la gente leería más. Ambos presentadores criticaron que el IVA de los libros fuera el mismo que el de los paquetes de tabaco. “<em>El IVA de los libros no debería existir si quieres un país culto</em>”, decía Motos, e insinuaban la posibilidad de hacer una campaña para que el gobierno lo rebaje, señalando a Pedro Sánchez como responsable. “<em>Lo que pasa es que el presidente del gobierno está en China, pero bueno, ya le llegará...</em>”, decía el domador de hormigas.Ni Motos ni Ónega sabían que, en realidad, el IVA de los libros es del 4%, y al día siguiente ambos tuvieron que rectificar en sus programas. Motos rectificó apresuradamente y cargándole el muerto a la invitada: “<em>Sonsoles Ónega nos propuso al equipo hablar del IVA de los libros. Nosotros le dijimos que sí y nadie comprobó el dato</em>”. Que este resbalón con el IVA de los libros haya ocurrido en el contexto de Atresmedia es muy significativo, teniendo en cuenta que el grupo tiene como accionista de referencia al Grupo Planeta, uno de los grandes actores de la industria editorial. Debe haber provocado tensiones internas el hecho de que, dentro del mismo ecosistema empresarial, se haya difundido un error tan básico sobre el sector. Pone en evidencia el desconocimiento de la industria cultural dentro del mismo conglomerado. Ónega, afectada, hacía terapia con el psicólogo Rafael Santandreu, aprovechando que lo tenía de invitado: “<em>Me castigo. Llevo todo el día angustiada, doctor Santandreu, por no haber confirmado el dato. Aprovecho para pedir perdón. Lo hice sin ninguna intención de desinformar ni manipular</em>”, aseguraba. Y pidió consejo al “doctor” sobre cómo superar el trance. Santandreu la consoló con el argumento de que él había vendido más de un millón de libros y también desconocía el porcentaje del impuesto. La desanimó con sus falacias habituales: que para no preocuparse solo tenía que querer hacerlo y que un error no puede tapar todo el bien que puedes hacer. Utilizando su divulgación de andar por casa apeló al “virus de la terribilitis” como mecanismo para sobredimensionar las preocupaciones. Ónega le agradecía los buenos consejos y daba paso a más consultas para el “doctor”.La cadena de despropósitos es fascinante. Se equivocan con el IVA de los libros en una empresa participada mayoritariamente por uno de los grandes grupos editoriales. Ónega, para sobrellevar el disgusto, hacía terapia diciendo “docctor” a un invitado que ni es médico ni doctorado en nada. Y el psicólogo, en vez de desmentirlo, legitimaba su autoridad apelando a la venta de más de un millón de libros. Suerte que los presentadores reclamaban “un país más culto”.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/iva-inventado-doctor-imaginario_129_5709771.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Apr 2026 17:55:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pablo Motos y Sonsoles Ortega en El Hormiguero]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Arte contemporáneo con pan con tomate]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/arte-contemporaneo-pan-tomate_129_5708502.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/f33d0f3d-cc0f-4757-9ff2-acecd86cbe3d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>El Canal 33 ha estrenado <em>Sala 30</em>, un programa cultural que conmemora los 30 años del Macba. Para celebrarlo, la serie aborda la efeméride desde la reflexión más que desde la fiesta o la reivindicación. Son ocho capítulos de cuarenta minutos que profundizan en diferentes ejes de trabajo de los procesos creativos: la forma y el fondo, la lucha, el concepto, el enigma, la mirada, el espacio, el cuerpo y la investigación. Cada programa invita a cuatro o cinco artistas relevantes que han pasado por el museo a mantener un diálogo sobre estas temáticas en un entorno rural y bucólico que contrasta con la blancura geométrica y urbana del edificio del Museu d’Art Contemporani de Barcelona: una masía y una mesa puesta con la informalidad elegante de un anuncio entrañable de fuet. La factura visual, tanto en la realización como en la edición y la postproducción, es bonita y sorprendentemente carrinclona. Podría ser un pódcast si no fuera por la necesidad de ver la obra de los invitados para entender sus propuestas y su punto de vista en la conversación. <em>Sala 30</em> conecta con el espíritu estético de aquel antiguo esplendor del 33, cuando todavía parecía un canal cohesionado y con una línea editorial bien definida. El presentador es el cantante y actor Albert Pla en su versión más complaciente y predispuesta. Seguramente, también es su faceta más esforzada e insólita porque es él quien debe estimular el debate entre los invitados. Pla no tiene otro remedio que huir de su talante mediático más difuso y anárquico para dinamizar la conversación, luchando a menudo contra su propia timidez. La elección del presentador parece obedecer a una voluntad de no intelectualizar el formato en exceso y darle una pátina más relajada y popular. “Soy el que tengo menos estudios de esta mesa”, comenta con sentido del humor en el primer capítulo. El programa siempre comienza con un diálogo entre Pla y uno de los artistas para introducir la temática del capítulo. Después, con la comida a punto y la mesa puesta, llegan el resto de asistentes. Es interesante ver cómo se rompe el hielo entre ellos, en la mayoría de casos, uno de los momentos de más dificultad para el presentador, hasta el punto que en algunos episodios les pregunta si el acto de encontrarse y dialogar les abruma o se les hace pesado. La eficacia del formato es irregular en función de la química que nace entre los invitados y la habilidad para encontrar un hilo conductor que fluya. Para los interesados en el arte y la cultura es una oportunidad magnífica para descubrir artistas contemporáneos, comprender evoluciones generacionales y conocer formas de creación y de investigación. Más allá de la temática central, <em>Sala 30</em> permite intuir formas de vida, procesos creativos y disciplinas. Manolo Laguillo, Pilar Aymerich, Joan Fontcuberta, Frederic Amat, Núria Güell, Lúa Coderch, Laia Abril y un largo etcétera van desfilando por la mesa puesta de la masía. Casi una cuarentena de artistas en una propuesta televisiva que parece demasiado convencional, conservadora y prudente para un programa sobre el Macba y el arte contemporáneo, que suele cuestionar lenguajes, experimentar con los códigos y evitar la neutralidad.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/arte-contemporaneo-pan-tomate_129_5708502.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 16:01:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sala 30]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
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      <title><![CDATA[La incoherencia de Susanna Griso]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/incoherencia-susanna-griso_129_5707576.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/e7586124-aea0-4a82-8c16-5024b0806b03_16-9-aspect-ratio_default_0_x608y428.png" /></p><p>Hace poco más de un año, cuando Ricard Ustrell entrevistó a Susanna Griso en el <em>Col·lapse</em>, la periodista de Antena 3 lamentó que su vida privada apareciera en determinados medios porque ella siempre había intentado preservar la intimidad de su familia. También explicó la incomodidad de tener que vivir con coches de paparazzis que la perseguían allá donde iba, incluso en el momento de ir a hacer aquella entrevista.Es curioso, sin embargo, cómo Susanna Griso, a la hora de trabajar, aplica otro criterio. Este martes, en su programa, se hizo eco de la denuncia de la exmujer del ciclista Óscar Freire por violencia machista. <em>Espejo público</em> informaba que el juez había dictado una orden de alejamiento contra el ciclista después de que su expareja le hubiera denunciado por ponerle cámaras de vigilancia en casa y en el coche, seguir el vehículo con GPS y clonarle el WhatsApp. Un reportero se desplazó hasta la localidad donde vivían los protagonistas e hizo un circuito por el pueblo relatando los lugares donde se habían producido una serie de discusiones en público. Por el camino, iba preguntando a las vecinas qué sabían de los maltratos: “<em>Hoy detienen a cualquiera. A lo mejor mañana me detienen a mí por hablar</em>”, decía una señora. “<em>Desgraciadamente, este tema del maltrato se utiliza mal por parte de algunas mujeres</em>”, decía otra, poniendo en duda a la víctima. El reportero estiraba la lengua a las entrevistadas: “<em>La familia es conocidilla también...</em>”, le sugería a una mujer, por si sacaba algún detalle. Como la entrevistada contestaba que sí, el reportero hacía cotilleo: “<em>La madre estará buena entonces, ¿no?</em>”, decía, como si se interesara por la familia afectada. “<em>¡Imagínate! ¡Como cualquier madre!</em>”, respondía la vecina. Entonces, el reportero fue hasta la puerta de casa de la víctima y llamó al interfono preguntando por ella: “<em>¿Está Laura? Es para saber un poquito cómo está después de lo acontecido...</em>”. Lógicamente, le colgaron.Susanna Griso recogía la crónica y pasaban a entrevistar a una detective. Un colaborador del programa le hacía una consulta espantosa: “<em>¿Podemos dar por normalizadas las situaciones de tener bajo control a las personas?</em>” Después que la detective aclarara que la vigilancia se tenía que ajustar a la ley, hacían un poco de tertulia sobre el caso. Otra colaboradora explicaba que había testigos que habían presenciado cómo el ciclista le cogía el móvil a la exmujer, se lo tiraba o no la dejaba llamar por teléfono. Cuando una tertuliana subrayaba la gravedad de la violencia machista como un problema estructural, Griso cerraba el tema con prisas: “<em>Intolerable. Está bien que lo contemos, porque no tienes que sufrir una situación parecida si es tu caso</em>”, aconsejaba a la audiencia. Lo que no deberían sufrir las víctimas es la persecución de los medios hasta la puerta de casa y que les llamen al interfono. Ni que los reporteros pregunten a los vecinos para revictimizarlas y hacer el chismoso. Lo que defiendes para ti lo deberías querer para los demás.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/incoherencia-susanna-griso_129_5707576.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Apr 2026 17:38:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un instante de la crónica sobre la condena de Óscar Freire, en 'Espejo Público'.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El '30 minuts' inmortaliza el drama de Rodalies]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/30-minuts-inmortaliza-drama-rodalies_129_5706426.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/7bc20947-a5ca-4b6b-8a65-01e9fe80660b_16-9-aspect-ratio_default_0_x346y102.jpg" /></p><p>El domingo por la noche, el <em>30 minuts</em> condensó el drama de Rodalies, tanto desde una perspectiva histórica como desde el análisis de la situación actual. Que la cronología del mal servicio de Renfe se remontara a 1988 fue un acto de justicia con todos los usuarios que sufrieron las graves deficiencias de Renfe en silencio y con resignación en aquella época. De hecho, el reportaje iba jugando con los saltos al pasado y mostraba cómo, desde entonces, todo ha ido de mal en peor. Las imágenes de 1988 y 2026 de Josep Maria Romeu, el portavoz de la primera plataforma de usuarios de Renfe, lo demostraban. Un recurso excelente. Las imágenes de archivo de TV3 se convertían en una prueba demoledora de los agravios que han sufrido los catalanes con la precariedad del servicio. Las noticias por accidentes, desgracias, incendios y averías se iban acumulando y sucediendo, y eso lo convertía en una película de los hechos muy reveladora. De hecho, te dabas cuenta de hasta qué punto el progreso tecnológico al alcance de los ciudadanos ha sido lo que ha permitido denunciar las incontables deficiencias de Renfe. Las redes sociales y las cámaras de los teléfonos móviles han permitido que los usuarios se organicen entre ellos y denuncien públicamente el cúmulo de despropósitos que tienen que aguantar cada día. Los testimonios estaban muy bien escogidos. El ejercicio de seguir el trayecto de unos cuantos usuarios habituales también era muy revelador, porque cualquier viaje de seguimiento era un cúmulo de incidencias que reflejaban el caos. La secuencia del pasajero esperando el autobús alternativo en Sant Cugat, increpado por el conductor y la gente cruzando temerariamente la rotonda, es buenísima para constatar la mala organización y cómo se pone en peligro la seguridad del usuario.El reportaje <em>Renfe, la historia interminable</em>delata que Renfe no ha tenido más remedio que aceptar un ejercicio forzado de transparencia. Las imágenes del centro de control de Renfe en la estación de Clot, desde donde se gestionan las operaciones, eran muy reveladoras. Podrían llamarlo <em>centro de descontrol</em>, con el caos de los trabajadores estresados interfiriéndose unos a otros. Aquel panorama podría inspirar una <em>sitcom</em>, una <em>workplace comedy</em>. De hecho, el mismo <em>30 minuts</em> destilaba un hilo interno de un cierto sarcasmo. Un humor amargo como el que han desarrollado los pasajeros atrapados en la incompetencia de Adif y Renfe, este monstruo de dos cabezas que no se pone de acuerdo ni consigo mismo, como también quedaba claro. La aparición del cantante Gerard Quintana por ahí en medio era el colofón tragicómico de cómo el tren acaba determinando nuestras vidas.Más que descubrirnos nada, los <em>30 minutos</em> servía para inmortalizar un maltrato imperdonable al ciudadano, como una prueba documental para el futuro. Habrá que ver si a las próximas generaciones estas imágenes les resultarán impensables o si ellas solamente serán las siguientes víctimas de un nuevo capítulo de esta historia interminable.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/30-minuts-inmortaliza-drama-rodalies_129_5706426.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Apr 2026 16:01:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un instante de 'Renfe, la historia interminable'.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
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      <title><![CDATA["No ves fronteras, no ves líneas religiosas, no ves límites políticos. Tan solo ves la Tierra"]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/no-ves-fronteras-no-ves-lineas-religiosas-no-ves-limites-politicos-ves-tierra_129_5705498.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/722e2055-f692-4e20-b398-c98674108aa9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Durante <a href="https://es.ara.cat/ciencia-tecnologia/luna-volver-10-dias-cuenta-detalles-mision_1_5695700.html">el lanzamiento del Artemis II en la misión lunar de la NASA</a>, la CNN entrevistó a William Shatner, el actor que interpretó al capitán Kirk en la serie <em>Star Trek</em>. Shatner no solo navegó por el Universo en la ficción. En 2021, con noventa años, viajó al espacio con Blue Origin. Cuando le preguntaron por la experiencia de ver la Tierra desde tan lejos confesó que sintió una tristeza inmensa. En sus memorias explicó que no podía parar de llorar: “Mi viaje al espacio tenía que ser una celebración y, en cambio, fue un funeral. Fue una de las sensaciones más intensas que he experimentado nunca. El contraste entre la frialdad despiadada del espacio y el cálido abrazo protector de la Tierra, allá abajo, me llenó de una tristeza abrumadora. Cada día conocemos nuevas destrucciones de la Tierra causadas por nosotros mismos: la extinción de especies animales, de la flora y la fauna... cosas que han tardado cinco mil millones de años en evolucionar y que, de repente, no volveremos a ver nunca más por culpa de la interferencia de la humanidad. Me llenó de espanto”.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/no-ves-fronteras-no-ves-lineas-religiosas-no-ves-limites-politicos-ves-tierra_129_5705498.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Apr 2026 18:02:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[.]]></media:title>
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