<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[Ara en Castellano - Francesc Torres]]></title>
    <link><![CDATA[https://es.ara.cat/firmes/francesc-torres/]]></link>
    <description><![CDATA[Ara en Castellano - Francesc Torres]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="http://es.ara.cat:443/rss-internal" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Aire caliente]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/aire-caliente_129_5494723.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/5e7ce07d-b5a0-4324-a27a-229dde5e77d3_16-9-aspect-ratio_default_0_x787y433.jpg" /></p><p>Permítanme constatar lo obvio. Un museo es una institución de carácter académico destinada a coleccionar lo mejor y más significante delos campos de estudio e investigación que explican lo que somos, cómo nos comportamos, cómo nos organizamos o en qué creemos, tanto en lo religioso-espiritual como en lo ideológico-político. En corto, todo lo que tenga que ver con aquello que nos hace humanos. El museo es, ante todo, su colección, sin ella no hay museo y ese patrimonio se conserva, se restaura, se estudia, se muestra y se explica a la ciudadanía que es, en el caso de un museo de titularidad pública (la mayoría en nuestro país), la propietaria de dicho patrimonio. Por lo tanto, su misión es social de entrada y es parte esencial de su naturaleza. El museo es una idea, un concepto como la democracia por poner un ejemplo en peligro, al que se le pueden inyectar diferentes contenidos y emplear diferentes maneras de gestionarlos. Estos contenidos y formas de explicarlos cambian con el tiempo, son saludablemente analizables, criticables y cambiables ad infinitum, pero si se cuestiona el concepto mismo que los enmarca y su función primordial, sea la democracia o sea el museo, adiós democracia y adiós museo. Tampoco es aconsejable que por confusión mental se pretenda que un dispositivo cultural, histórico, narrativo y patrimonial sea otra cosa distinta de aquello para lo que fue creado. Nunca se ha pretendido que un hospital asuma funciones, digamos, del Ministerio de Hacienda. Es una cuestión de puro sentido común y sin embargo, ahora, en Cataluña, se pretende que el museo de arte asuma funciones del Ministerio de Justicia, del de Igualdad Social, incluyendo los departamentos de Urbanismo y Vivienda, mediante la adopción de un modelo museístico “habitable” que nadie sabe a ciencia cierta qué demonios quiere decir. Todo esto gracias a Manolo Borja, indiscutido gran profesional de la museografía hasta que empezó a creerse su propia prensa, “recuperado” para Cataluña en el papel de zar de sus museos de arte (salió en prensa, no me lo invento) para reorientarlos sin consulta previa con los directores de dichas instituciones que han ganado sus puestos en concurso público con el mérito de sus propuestas. Era evidente que esta idea de Jordi Martí (Secretario de Estado de Cultura del Gobierno de España) estaba condenada a crear problemas, como así ha sido. Esto también cae dentro del territorio del sentido común.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesc Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/aire-caliente_129_5494723.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Sep 2025 15:27:24 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/5e7ce07d-b5a0-4324-a27a-229dde5e77d3_16-9-aspect-ratio_default_0_x787y433.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[La exposición 'Fabular paisajes', en el Palau Victoria Eugenia de Barcelona.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/5e7ce07d-b5a0-4324-a27a-229dde5e77d3_16-9-aspect-ratio_default_0_x787y433.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Da capo': marcharse de Estados Unidos]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/da-capo-marcharse-estados-unidos_129_5465932.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/ff7b677f-3c7c-467a-9f9d-5c8bcd0d4ff8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Acabo de cumplir 77 años y estoy planteándome con mi mujer, nativa de Brooklyn, dejar definitivamente Estados Unidos, donde llegué en 1972, hace 53 años. Ya había habido un primer despegue en 1967 a París, donde pasé dos años. Pero lo de América fue otra cosa: se trataba de una cuestión de supervivencia personal. No iba a enterrarme en vida en un país, España, que era literalmente el culo de Europa controlado por una dictadura fascista a la que no se le veía el final ni con la muerte de Franco, algún día. Me fui porque quise, no me perseguían la policía social ni el TOP. No tuve que cruzar los Pirineos el invierno de 1939 con las tropas franquistas pisándome los talones, ni mucho menos. Me fui en avión, pero con lo puesto y sin intención de volver. Y después pasó una vida.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesc Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/da-capo-marcharse-estados-unidos_129_5465932.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Aug 2025 16:00:38 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/ff7b677f-3c7c-467a-9f9d-5c8bcd0d4ff8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Escalas del Tribunal Supremo de Estados Unidos en Washington, Estados Unidos.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/ff7b677f-3c7c-467a-9f9d-5c8bcd0d4ff8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un museo de arte contemporáneo ya no es una caja, es una máquina]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/museo-arte-contemporaneo-no-caja-maquina_129_5285253.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/824b2c9c-14b5-4e99-83f8-138628802fbd_16-9-aspect-ratio_default_0_x1244y1869.jpg" /></p><p>Acabamos de entrar en un período de cinco años al final del cual tendremos dos museos expandidos, MNAC y MACBA, y uno de nueva planta en Barcelona. Quisiera elaborar sobre el hecho consolidado que el museo de arte moderno o contemporáneo haya dejado de ser únicamente una caja receptora de sedimento histórico que estudia, preserva, explica y muestra el arte a final de trayecto –tradicionalmente llegabas al museo cuando ya habías pasado por todos los filtros previos, no al revés– para transformarse poco a poco a partir de la mitad hecho que los artistas, no todos, pero una parte muy significativa, acudan ante todo al museo a trabajar, a "fabricar" lo que exponen. Esto implica de alguna manera que el espacio del museo sea, <em>de facto</em>, el estudio de estos artistas antes de transformarse en su espacio de exhibición. Es lo que caracteriza al arte basado en producción tal y como se ha entendido desde siempre en las artes escénicas, en el cine o, incluso, en las artes musicales. Cómo ocurrió todo esto hace casi medio siglo es una historia fascinante que todavía está increíblemente por escribir y representa el cambio más radical que se ha producido dentro del museo de arte desde que emergió su versión moderna en el siglo XVIII. Lo que voy a comentar en este artículo son las consecuencias y las carencias que esta situación ahora ya implícitamente aceptada ha generado, pero sin ser abordadas ni debatidas, sorprendentemente, de una forma técnicamente seria.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesc Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/museo-arte-contemporaneo-no-caja-maquina_129_5285253.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Feb 2025 16:36:25 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/824b2c9c-14b5-4e99-83f8-138628802fbd_16-9-aspect-ratio_default_0_x1244y1869.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Una imagen del interior del MACBA]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/824b2c9c-14b5-4e99-83f8-138628802fbd_16-9-aspect-ratio_default_0_x1244y1869.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un museo de arte contemporáneo ya no es una caja, es una máquina]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/museo-arte-contemporaneo-no-caja-maquina_129_5285248.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/824b2c9c-14b5-4e99-83f8-138628802fbd_16-9-aspect-ratio_default_0_x1244y1869.jpg" /></p><p>Acabamos de entrar en un período de cinco años al final del cual tendremos dos museos expandidos y uno de nueva planta en Barcelona. Quisiera elaborar sobre el hecho consolidado que el museo de arte moderno o contemporáneo haya dejado de ser únicamente una caja receptora de sedimento histórico que estudia, preserva, explica y muestra el arte a final de trayecto –tradicionalmente llegabas al museo cuando ya habías pasado por todos los filtros previos, no al revés– para transformarse poco a poco a partir de la mitad hecho que los artistas, no todos, pero una parte muy significativa, acudan ante todo al museo a trabajar, a "fabricar" lo que exponen. Esto implica de alguna manera que el espacio del museo sea, <em>de facto</em>, el estudio de estos artistas antes de transformarse en su espacio de exhibición. Es lo que caracteriza al arte basado en producción tal y como se ha entendido desde siempre en las artes escénicas, en el cine o, incluso, en las artes musicales. Cómo ocurrió todo esto hace casi medio siglo es una historia fascinante que todavía está increíblemente por escribir y representa el cambio más radical que se ha producido dentro del museo de arte desde que emergió su versión moderna en el siglo XVIII. Lo que voy a comentar en este artículo son las consecuencias y las carencias que esta situación ahora ya implícitamente aceptada ha generado, pero sin ser abordadas ni debatidas, sorprendentemente, de una forma técnicamente seria.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesc Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/museo-arte-contemporaneo-no-caja-maquina_129_5285248.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Feb 2025 16:34:26 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/824b2c9c-14b5-4e99-83f8-138628802fbd_16-9-aspect-ratio_default_0_x1244y1869.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Una imagen del interior del MACBA]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/824b2c9c-14b5-4e99-83f8-138628802fbd_16-9-aspect-ratio_default_0_x1244y1869.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El elefante en la habitación: Larry Gagosian, el galerista de arte del turbocapitalismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/arte/elefante-habitacion-larry-gagosian-galerista-arte-turbocapitalismo_1_4810095.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/cf8880d0-c8e5-4f8e-b87e-8fe86a539ef3_16-9-aspect-ratio_default_0_x3113y2954.jpg" /></p><p>El prestigioso semanario <em>The New Yorker</em> publicó el 24 de julio <a href="https://www.newyorker.com/magazine/2023/07/31/larry-gagosian-profile" target="_blank" rel="nofollow">un artículo de Patrick Radden Keefe</a> sobre el marchante de arte Larry Gagosian que pone los pelos de punta a más de un mortal dedicado al arte en cualquiera de sus facetas profesionales. Me ha costado, siendo artista, pero después de leer el artículo del autor de <em>No digas nada</em> y <em>El imperio del dolor</em>, al final me he decidido a escribir sobre el asunto.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesc Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/arte/elefante-habitacion-larry-gagosian-galerista-arte-turbocapitalismo_1_4810095.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Sep 2023 16:01:51 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/cf8880d0-c8e5-4f8e-b87e-8fe86a539ef3_16-9-aspect-ratio_default_0_x3113y2954.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[El galerista y marchante de arte Larry Gagosian.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/cf8880d0-c8e5-4f8e-b87e-8fe86a539ef3_16-9-aspect-ratio_default_0_x3113y2954.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[El marchante californiano representa la parte más oscura del mercado artístico]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ciudad de los milagros se ha quedado sin ideas]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/ciudad-milagros-quedado-ideas_129_3886366.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/9f5d96f3-5a37-4f1e-8b1c-df3edbb93d46_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Homi Bhabha habla de un concepto que siempre me ha interesado muchísimo: la autoridad cultural; aquello que hace que la producción cultural de un determinado país, ciudad o grupo social sea relevante por principio y sin discusión. Si utilizamos las ciudades como ejemplo, enseguida nos viene a la cabeza Nueva York a partir del final de la II Guerra Mundial, o el París de entreguerras, en el siglo XX, por no hurgar más en el tiempo, lugares en los que una serie de circunstancias históricas, políticas y económicas hacen que todo lo que suceda en ellos no sea solo incuestionablemente interesante, sino imprescindible para acotar, identificar y definir el Zeitgeist, el espíritu de una época hasta el punto de que el resto no pueda hacer otra cosa que adoptar un papel secundario, aceptando voluntariamente un grado de colonización cultural relativo en detrimento de la cultura propia. Esta autoridad cultural de la que habla Bhabha no existe sin un equivalente en lo político y económico. Dicho de una manera brutalmente compactada y refiriéndonos a Estados Unidos, no se pueden separar el expresionismo abstracto de Pollock, la poesía de Frank O’hara, la pelvis de Elvis, los muslos de Marilyn Monroe y los tejanos Levi’s, de la bomba atómica ni de haber ganado el mayor conflicto bélico de la historia de la Humanidad saliendo de él como el productor del 45% del PIB mundial. Esta conjunción de factores es el retrato robot geopolítico de los últimos setenta y seis años que ha permitido, entre otras cosas, que la bandera de Estados Unidos pintada en encáustica por Jasper Jones sea un hito del arte de vanguadia de la segunda mitad del siglo pasado. ¿Se pueden imaginar lo mismo con la española?</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesc Torres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/ciudad-milagros-quedado-ideas_129_3886366.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Feb 2021 18:03:25 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/9f5d96f3-5a37-4f1e-8b1c-df3edbb93d46_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[La ciudad de los milagros  se ha quedado sin ideas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/9f5d96f3-5a37-4f1e-8b1c-df3edbb93d46_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
  </channel>
</rss>
