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    <title><![CDATA[Ara en Castellano - Xavier Fresno]]></title>
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      <title><![CDATA[Húngaro: ¿debemos hacernos ilusiones?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/hungaro-debemos-ilusionarnos_129_5706138.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/1495f0f2-695c-4419-bc9a-183f553084ec_16-9-aspect-ratio_default_0_x871y435.jpg" /></p><p>"No entiendo por qué mi hijo se ha adherido a esta huelga. Tienen un trabajo y un sueldo estables, ¿qué más quieren? Si fuera por mí, los mandaba a todos a la cárcel. Mi hijo el primero".En estos términos se expresaba Sári <em>néni</em>, la <em>tía</em> Sári, mientras introducía al horno su insuperable <em>pogácsa</em>, unos pequeños pastelillos redondos y salados, hechos a partir de una masa de harina de trigo cortada con un molde redondo. Muy extendidos como acompañamiento de sopas contundentes o como postres en todo el territorio europeo que ocupaba el antiguo sultanato otomano, la gama de sabores es bien amplia, pero en la cocina húngara actual los más populares son generalmente de chicharrones, requesón o patata.La sorprendente reflexión hacía referencia a una huelga que iniciaron los ferroviarios del país en diciembre del 2008 para reivindicar toda una serie de sustanciales mejoras en sus condiciones laborales, muy precarias en aquellos momentos.En Europa, como en otras partes del mundo, se viven tiempos de manifiesta radicalización política, después de que el orden surgido al final de la Segunda Guerra Mundial haya hecho mella. En el país magiar, esta polarización es un pecado seminal que arranca desde la misma creación del primer reino de Hungría, hace mil veintiséis años. Antes de adoptar el cristianismo como religión oficial, el rey Esteban, su fundador en el año 1000, tuvo que derrotar al ejército de su hermano Koppány, defensor del paganismo y los valores tradicionales magiares. La ópera rock más famosa del país, <em>István a Király</em>, está basada en este episodio. En la actual República de Hungría, el pensamiento democrático nunca ha tenido la oportunidad de asomar la cabeza y manifestarse. A diferencia de todos los estados nación que surgieron de las ruinas de la Europa de los Imperios en 1918 (nacidos como democracias y acabados como dictaduras antes de la Segunda Guerra Mundial), en el nuevo estado húngaro de seguida se impuso una república soviética liderada por Béla Kun, uno de los fundadores del Partido Comunista Húngaro. En un período tan convulso, una república de estas características tenía los días contados, ciento treinta y tres exactamente. La guerra con Rumanía en una época en la que todo el mundo luchaba por imponer sus nuevas fronteras al vecino obligó a Kun a huir a Austria pocas horas antes de que las tropas del general Rusescu entraran en Budapest.Después de otro breve período de violenta inestabilidad, el poder finalmente lo asaltó Miklós Horthy, un almirante de la vieja escuela que implantó un régimen de evidente corte fascista durante casi veinticinco años. Una vez acabada la Segunda Guerra Mundial, durante la cual Hungría dio apoyo incondicional a Hitler hasta el penúltimo momento, los comunistas volvieron a tomar las riendas del país durante más de cuatro décadas. En Hungría, el péndulo nunca se ha parado a la mitad.La Revolución de 1956, el primer alzamiento contra un régimen totalitario socialista en el bloque soviético, no tenía como objetivo instaurar una democracia liberal, parlamentaria y multipartidista. Tal como explica el periodista del <em>Daily Mail</em> en Budapest Duncan Shiels en su magnífico <em>Los hermanos Rajk. Un drama familiar europeo </em>(Acantilado, 2009), cuando Júlia Rajk, la mujer de László Rajk, un histórico dirigente comunista purgado por el régimen, llegó a la capital para entrevistarse con Imre Nagy, el líder de la revolución, se horrorizó al ver "la derecha reaccionaria tan cerca del primer ministro. Una multitud de pequeños nobles que hacían sonar sus talones, utilizaban un lenguaje aristocrático y se comportaban como si fueran los amos del mundo. Ver a todos aquellos hombres que encarnaban el régimen ultraconservador de antes de la guerra saltar de nuevo a la palestra era insoportable para ella".</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xavier Fresno]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Apr 2026 12:29:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El ganador de las elecciones húngaras, Peter Magyar, el 12 de abril.]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Polonia: la tentación vive en el este]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/polonia-tentacion-vive_129_5323409.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/03679df6-7925-4dc8-b8e6-ca7ccd61a31f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Durante el transcurso del partido de vuelta de los octavos de final de la edición de la Copa de Europa 67-68 entre el Górnik Zabrze y el Dínamo de Kiiv, disputado el 29 de noviembre de 1967 en el Silesian Stadium de la ciudad polaca de Chorzow, las cámaras de la televisión entre el público donde se podía leer: "<em>Oddajcie Lwów!</em>"<em>, "</em>Torneu Lvov!". La imatge no va durar més d'uns pocs segons, però van ser prou per sacsejar tota l'audiència ucraïnesa que en aquell moment mirava el partit. El lema plasmava per escrit una vella reivindicació polonesa, en plena Guerra Freda, de feia més de vint anys, des que als acords de Ialta de 1945 es va decidir que la ciutat considerada durant segles com una de les capitals culturals de Polònia passés (com tota la zona oriental de Galítsia, una històrica regió multiètnica i bressol del nacionalisme ucraïnès) a mans de la República Socialista Soviètica d'Ucraïna. Un botí de guerra que Stalin es va negar en rodó a deixar anar i que va incorporar (juntament amb tots els territoris a l'est de la línia Curzon, que havien pertangut a la Segona República Polonesa) a la Unió Soviètica. D'aquelles noces aquests confits.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xavier Fresno]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Mar 2025 17:58:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un soldado ucraniano en un campo de entrenamiento militar para civiles en Lviv en febrero de ese año.]]></media:title>
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