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    <title><![CDATA[Ara en Castellano - Opinión]]></title>
    <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/]]></link>
    <description><![CDATA[Ara en Castellano - Opinión]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
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      <title><![CDATA[Ser como un niño]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/nino_129_5756359.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/a172ad96-1236-4f79-99bf-6ce5a317280a_16-9-aspect-ratio_default_1054240.jpg" /></p><p>A menudo decimos que la política parece el patio de una escuela, y lo decimos para indicar actitudes infantiles por parte de los dirigentes, que justamente si algo deben parecernos es “padres”, no “hijos”. Lo hemos dicho a la ligera y lo hemos dicho más veces de las que tocaría. Pero hete aquí que hoy abro el ARA y me encuentro con las palabras que el dirigente Trump dedica al dirigente Netanyahu. Y me digo que sí, que nunca había tenido tanto sentido la frase para definirlo. <a href="https://es.ara.cat/internacional/oriente-proximo/estados-unidos-ataca-iran-responde-misiles-kuwait_1_5754483.html">Le ha dicho esto</a> (traducimos como podemos): "Eres un loco de cojones. Si no fuera por mí estarías en la cárcel. Te estoy salvando el culo. Todo el mundo te odia. Todo el mundo odia a Israel por lo que haces".</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Empar Moliner]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/nino_129_5756359.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jun 2026 18:15:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Trump habla al oído a Netanyahu en el Knesset.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
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      <title><![CDATA[Catalán, poder y diplomacia]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/catalan-diplomacia_129_5756259.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/e5a06412-7c38-418d-a783-2bb852c325e3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>La tarde de la inauguración de los Juegos Olímpicos de Barcelona, el periodista norteamericano que retransmitía la ceremonia para la NBC advirtió a los espectadores (con gran sentido de la intriga, que permite arañar unos minutos más de audiencia) que la última vez que el rey de España había entrado en el palco de aquel estadio se había llevado una buena pitada y que todo el mundo estaba pendiente de lo que estaba a punto de ocurrir. Se refería a la reinauguración del Estadio de Montjuïc, de 1989, en la que los del Freedom for Catalonia dejaron claro que o los Juegos también eran en catalán o habría ruido. Aquella tarde de 1992 los espectadores vieron a Juan Carlos de Borbón entrando con los acordes de <em>Els segadors</em>, seguidos por los de la <em>Marxa reial</em>, entre los aplausos del público. Después de amenazas cruzadas, la <em>pax </em>olímpica evitó el conflicto lingüístico, hasta el punto de que el catalán fue lengua oficial de aquellos Juegos.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antoni Bassas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/catalan-diplomacia_129_5756259.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jun 2026 17:48:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El papa León XIV en el Vaticano]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
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      <title><![CDATA[Papamóvil avanzando por la izquierda]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/papamovil-avanzando-izquierda_129_5756111.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/48963a90-944e-42f5-97e4-6be3eea87a3f_16-9-aspect-ratio_default_0_x837y257.jpg" /></p><p>El jueves pasado participé en un acto académico centrado en el análisis de la encíclica <em>Magnifica humanitas</em>, de León XIV. Es un documento que, a diferencia de lo que explican algunos resúmenes, va más allá, muchísimo más allá, de consideraciones referidas a la inteligencia artificial generativa (IAG). Esta cuestión está bien presente, sin duda, pero el texto se hace eco de otras cosas que resultaría caricaturesco compendiar aquí. Destacaré un aspecto que tiene poco que ver con el de la IAG pero que en las circunstancias actuales me parece importante. <em>Magnifica humanitas</em> proyecta una cosmovisión que desmonta las etiquetas políticas habituales, y por eso puede desconcertar a personas que antes desconfiaban de cualquier cosa asociable, ni que fuera de manera tangencial o incluso remota, al catolicismo. Desarrolla una antropología de la dignidad humana que se enfrenta abiertamente a los discursos de los partidos de extrema derecha cuando reivindican el cristianismo como marca identitaria de exclusión. Al abordar los flujos migratorios desde una lógica de vulnerabilidad compartida, y no de la defensa de fronteras administrativas, León XIV deja fuera de juego este discurso (punto 81). Deslegitima el uso partidista de la fe y recupera la idea de una Iglesia que habla desde un lugar propio, no subordinado a ningún proyecto político concreto. Para sectores progresistas o liberales que habían percibido en la Iglesia un actor sumiso del orden establecido, esta ruptura puede suscitar, como mínimo, curiosidad. La crítica tácita a determinadas políticas de los Estados Unidos (puntos 63 y 64) refuerza la percepción que comentamos. Cuando la encíclica cuestiona medidas migratorias y económicas norteamericanas, lo hace desde la teología y en clave ética, pero el efecto es el de una institución que recupera una soberanía moral capaz de interpelar a los nuevos emperadores. La Iglesia se manifiesta como un actor que no juega –ni puede jugar– en medio del tablero geopolítico mundial, pero que lo puede cuestionar desde otro registro. Esto tampoco es nuevo, a pesar de que en las actuales circunstancias tiene una importancia capital. Lejos del catolicismo de orden y de matriz identitaria que algunos grupos políticos de la extrema derecha reivindican, León XIV habla de tecnología, migraciones y desigualdades con una mirada que asume la fragilidad como condición humana compartida, universal. El discurso conecta con sensibilidades contemporáneas –ecología, derechos humanos, crítica del tecnocapitalismo (puntos 107 y 156)– pero evita el tono apocalíptico y ultraideologizado de ciertos registros actuales. De hecho, no hace nada más que adaptar la doctrina social de la Iglesia a los tiempos inciertos de la IAG, así como reivindicar un humanismo cristiano que es incompatible con la depredación económica, el individualismo extremo y el menosprecio por la dignidad intrínseca de la persona en forma de nuevas esclavitudes, asociadas a menudo a las tecnologías emergentes. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ferran Sáez Mateu]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/papamovil-avanzando-izquierda_129_5756111.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jun 2026 16:01:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El papa León XIV en un Rosario por la Paz en los Jardines Vaticanos el 30 de mayo.]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Feijóo en Waterloo]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/feijoo-waterloo_129_5756094.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/7e8e2ed9-abbc-4163-8da5-6782ae377733_16-9-aspect-ratio_default_0_x998y490.jpg" /></p><p>Feijóo pide ayuda para derrocar a Sánchez y Junts le da la vuelta: “El señor Feijóo sabe que, si nos tiene que explicar algo, esa reunión se tiene que hacer en Waterloo”, y marca una raya que tensa todavía un poco más el rostro de Feijóo, que ha sido incapaz de contener la progresión de Vox y ahora se tiene que adaptar a él. El pulso es delicado en un momento en que las tentaciones neofascistas van más allá de la extrema derecha, con un efecto contagioso sobre todo el espacio conservador.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Josep Ramoneda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/feijoo-waterloo_129_5756094.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jun 2026 15:52:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, durante la segunda jornada de la reunión anual del Círculo de Economía.]]></media:title>
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      <title><![CDATA[El misterioso elefante de Feijóo en el Círculo de Economía]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/misterioso-elefante-feijoo-circulo-economia_129_5756092.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/10f1ca1c-bc87-4db8-90c9-c22a2cc61260_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, no venía dispuesto a un acercamiento al gobierno español en su intervención ante el auditorio de empresarios de la Reunión anual Círculo de Economía, que celebra su segunda jornada. Pese a la petición de la presidenta del Círculo, Teresa Garcia-Milà, de reducir las disputas a la espera de sentencias judiciales y priorizar los consensos en cuestiones esenciales, desde la vivienda hasta la defensa de la autonomía estratégica de Europa, el presidente popular ha ido a lo suyo. Eso sí, sin pintar un panorama tan oscuro como el que dibujó hace un año en este mismo encuentro, con un discurso que algunos empresarios han calificado de "plano".</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustí Sala]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/misterioso-elefante-feijoo-circulo-economia_129_5756092.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jun 2026 15:48:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Feijóo durante su intervención en la Reunión Anual Círculo de Economía]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
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      <title><![CDATA[Políticos agresores, políticos (y periodistas) encubridores]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/politicos-agresores-politicos-periodistas-encubridores_129_5755884.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/983bd832-5cc6-45fa-9072-26bd8e2653e2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Los episodios de brutalidad policial, como el que sucedió el pasado fin de semana en Valencia, cuando <a href="https://es.ara.cat/sociedad/educacion/policia-abre-expediente-disciplinario-agente-valencia-agredio-docente_1_5754604.html" >un policía agredió sin motivo y por la espalda a una manifestante</a> en las asambleas de docentes, constituyen siempre un ataque directo contra los fundamentos de la democracia. Puesto que los llamados cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado tienen delegada la gestión de la violencia (son los únicos que pueden portar armas, y utilizarlas, en la vía pública), cuando uno o muchos policías se vuelven contra los ciudadanos y utilizan la fuerza contra ellos, el hecho causa consternación y repulsión. El uso de la fuerza solo está justificado en casos muy concretos, que se encuentran legislados, y ninguno incluye la represión contra personas que ejercen su derecho a la manifestación y la protesta.Escenas como la de la maestra jubilada a la que un policía nacional hace caer de bruces son intolerables. Las imágenes son inequívocas, de modo que la reacción también debería serlo: expulsión fulminante del cuerpo para este agente, además de las responsabilidades penales que le correspondan por la agresión a su víctima. En lugar de eso, sin embargo, como siempre que ocurre un hecho de esta índole (quiero decir: cada vez que un policía agrede a una persona sospechosa de no ser una buena patriota española, según los más que conocidos parámetros del ultranacionalismo españolista), aparece de repente un enjambre de políticos y de periodistas a dar cobertura al policía en cuestión y a darle la vuelta a la realidad. Tanto monta que esté grabado por un montón de cámaras y que lo haya visto todo el mundo: la maquinaria negacionista se pone en marcha y le da la vuelta rápidamente a la realidad, a fin de presentar a la víctima como agresora y al policía agresor como servidor ejemplar del orden público (y como víctima, si conviene). Una manifestante que recibe un empujón brutal cuando se encuentra de espaldas a su agresor, cuando no hacía nada ni remotamente punible y que obviamente no puede defenderse de un policía armado y uniformado, se convierte en cierta versión oficial en un “elemento de crispación” o en una “alteradora de la paz social”. Así lo han hecho desde el presidente de la Generalitat Valenciana, el muy indigno Juanfran Pérez Llorca, hasta una larga lista de mariachis habituales de la prensa afín al PP y a Vox. El policía abusador (al que lo primero que se le debería practicar, por otra parte, es el test de drogas y alcoholemia), por el contrario, deviene poco menos que un héroe.O un héroe sin paliativos: los policías del 1-O fueron condecorados, y unas cuantas decenas desfilaron por el juicio del Procés para dar un falso testimonio muy fácilmente comprobable sobre los hechos del 20 de septiembre y el 1 de octubre de 2017. Los policías de Alsasua implicados en una pelea de bar fueron enaltecidos como víctimas de terrorismo, mientras ocho jóvenes eran condenados a altas penas de prisión por delitos de terrorismo. Esto, por mencionar solo dos casos recientes que muchos tenemos en la memoria. El abuso de autoridad es, para ciertos defensores de la patria, una forma de ganar diez a cero.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastià Alzamora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/politicos-agresores-politicos-periodistas-encubridores_129_5755884.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jun 2026 12:23:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Juanfran Pérez Llorca, presidente valenciano (PP).]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trump contra los Estados Unidos]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/trump-estados-unidos_129_5755424.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/cfa988f6-ae7c-446a-b586-e0bffaaa7947_16-9-aspect-ratio_default_0_x2616y939.jpg" /></p><p>En los edificios federales de Washington cuelgan unas pancartas de tres pisos de altura con la cara sombría de Donald Trump. Propaganda financiada con dinero público para la autoglorificación de un líder dispuesto a rebautizar con su nombre cualquier iniciativa que se le deje: desde el (Trump) Kennedy Center, que un juez ha ordenado revertir, hasta el Donald J. Trump US Institute of Peace –una organización sin ánimo de lucro financiada por el Congreso de los Estados Unidos– o la prometida nueva línea ferroviaria que se construirá en un corredor del sur de Armenia y que ya se ha establecido que se llamará TRIPP (las siglas en inglés de la "ruta Trump por la paz y la prosperidad"). Hace unos meses el Pentágono anunció, también, que está desarrollando un nuevo avión de combate llamado F-47, en honor del 47º presidente, así como una nueva clase de acorazado que lleva el nombre de Trump, con la imagen del presidente con el puño en alto. Y en febrero se presentó una nueva plataforma en línea para buscar y comprar medicamentos con receta a precios más bajos. Se llama TrumpRx. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carme Colomina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/trump-estados-unidos_129_5755424.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2026 19:44:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, durante un acto en el que anunció la ampliación de los medicamentos disponibles en la web 'TrumpRx'.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Si Gaudí levantara la cabeza]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/gaudi-levantara-cabeza_129_5755267.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/0bf948b8-ffce-4fa2-8528-af936d1e89d8_16-9-aspect-ratio_default_0_x2246y1089.jpg" /></p><p>Que el Papa venga personalmente a Barcelona y le hagan bendecir la torre de Jesucristo de la Sagrada Familia en castellano solo tiene una explicación: la Conferencia Episcopal Española (CEE) es primero española y después episcopal.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antoni Bassas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/gaudi-levantara-cabeza_129_5755267.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2026 17:54:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Interior de la basílica de la Sagrada Familia]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La palabra del día]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/palabra-dia_129_5754990.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/a2cabb35-30e5-4d2d-9d43-8d1966f98646_16-9-aspect-ratio_default_0_x781y430.jpg" /></p><p>La madre del estudiante de magisterio le obliga de vez en cuando a echar un vistazo al diario, sobre todo si trae noticias sobre su profesión futura. “¡Toma, lee!”, le dice esta mañana. Y le da el teléfono móvil con <a href="https://es.ara.cat/politica/arranca-consulta-docentes-aceptar-preacuerdo-mantener-huelgas_1_5754528.html" >la noticia de ARA</a>. Se espera detrás de él, porque si se la enviara por WhatsApp sabe que no la miraría. El texto dice que los docentes “han exhibido pancartas y han coreado consignas contra el preacuerdo, que califican de parche porque, aseguran, se centra principalmente en aspectos retributivos pero no aborda las problemáticas que afectan al día a día de los centros educativos”.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Empar Moliner]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/palabra-dia_129_5754990.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2026 16:03:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No es una reforma laboral, es un parche]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El espectáculo Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/espectaculo-madrid_129_5754974.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/5140c5b7-a387-47c6-8276-64cf5c66b114_16-9-aspect-ratio_default_0_x651y556.jpg" /></p><p>Madrid es, de forma creciente, un espectáculo continuo y terrible, protagonizado por una amplia colección de actores de todos los oficios imaginables que se mueven siempre alrededor de un solo concepto: el poder. En toda su dimensión y con todos los elementos que desde hace siglos caracterizan la obra: ambición, corrupción, explotación, manipulación... violencia institucional si conviene. Pasqual Maragall ya lo anticipó con todo detalle en sendos artículos en <em>El País</em> hace 25 años (<em>Madrid se va</em>) y 23 años (<em>Madrid se ha ido</em>). Hoy constatamos que no solo se trata de reflexiones muy vigentes, sino que es posible y necesario hacer la actualización.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ernest Maragall i Mira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/espectaculo-madrid_129_5754974.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2026 16:02:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Gran Vía de Madrid.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Historia de un día de playa]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/historia-dia-playa_129_5754968.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/a15c0dd5-9dd7-466b-ac39-f31278620900_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Dicen que nunca es tarde para hacer buenos descubrimientos. Reconozco que no me había interesado mucho hasta ahora por las novelas gráficas, pero hoy quiero recomendar una: <em>Regreso al Edén</em>, del valenciano Paco Roca. Un amigo me la recomendó conociendo mi afición a las fotos antiguas y familiares.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sílvia Soler]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/historia-dia-playa_129_5754968.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2026 16:01:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Página de 'Regreso al Edén' de Paco Roca]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Después de cantar 'La Balanguera']]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/despues-cantar-balanguera_129_5754757.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/acf0453c-4ebd-4391-b8bd-dfdd83d37e6b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>La cantada popular de <em>La Balanguera</em> el viernes en Mallorca fue un éxito multitudinario. Decenas de miles de mallorquines salieron a calles y plazas (o a los centros educativos, como fue el caso de muchos alumnos) para participar en un acto de afirmación como país, como sociedad y como comunidad cultural y lingüística que se reconoce a ella misma en una serie de referentes y en un patrimonio común.El elemento más valioso de este patrimonio común es la lengua catalana: los mallorquines hablamos catalán desde hace ochocientos años y es la lengua propia de Baleares. El catalán de Mallorca, hablarlo y compartirlo, es el atributo que nos identifica como mallorquines y es lo mejor que podemos ofrecer a las personas que llegan a la isla, como inmigrantes o por el motivo que sea. El catalán es la herramienta que les permitirá vivir plenamente como mallorquines, el instrumento que les permitirá compartir sus propias aportaciones culturales y lingüísticas. Por eso es tan y tan importante.A la vez, el catalán se encuentra en una situación delicada en Mallorca debido a la gentrificación lingüística, que se corresponde con la gentrificación territorial, habitacional, laboral y económica. <em>Gentrificación</em> como sinónimo de <em>sobreexplotación</em> y de <em>especulación</em>. Las protestas de los mallorquines en defensa de la lengua y de la escuela pública (dos cosas que van juntas) son también contra esta realidad, en la que los exagerados beneficios económicos de unos cuantos van a costa del bien común y de enormes desigualdades entre los ciudadanos de esta isla.Las movilizaciones de los mallorquines por el catalán son exitosas. Lo ha sido esta primera cantada de <em>La Balanguera</em>, como lo habían sido, hace unas semanas, la llegada de la llama del Correllengua Agermanat a Palma, o el <em>Sí a la lengua</em> del 2024 y el 2025: grandes manifestaciones reivindicativas, con una fuerte participación y presencia de jóvenes que sí que se mueven y se comprometen para defender el catalán. La entidad que ha promovido las movilizaciones (o ha dado apoyo, en el caso del Correllengua Agermanat, organizado por un conglomerado de entidades) es la Obra Cultural Balear, que ha dirigido sus reivindicaciones a un gobierno del PP sordo y de espaldas, que ha tenido como gran prioridad complacer a los socios ultraderechistas y ultraespañolistas de Vox. La novedad en la cantada de <em>La Balanguera </em>fue que asistieran los principales representantes institucionales del PP de las Baleares: la presidenta del Govern, Marga Prohens; el presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, y el alcalde de Palma, Jaime Martínez. Ha sido una muestra de habilidad del presidente de la OCB, Antoni Llabrés, y de su equipo haber dejado a estos gobernantes literalmente sin excusas para no unirse a un acto que solo podía molestar a los fanáticos. A la vez, les obliga a revisar la calamitosa política lingüística y educativa que han hecho hasta ahora. Los partidos de la oposición también tienen deberes, y no son menores: toda esta energía ciudadana espera encontrar una canalización, una articulación política, propuestas que les hagan votar ilusionados.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastià Alzamora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/despues-cantar-balanguera_129_5754757.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2026 12:35:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Imagen del acto educativo central, convocado por la OCB y celebrado en el Centro Cultural de la Misericordia (Palma), han participado cinco centros públicos y cuatro concertados.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los ochenta años de Donald Trump]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/ochenta-anos-donald-trump_129_5754154.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/dd2f80ec-bc06-490e-9349-423e9526baac_16-9-aspect-ratio_default_0_x809y461.jpg" /></p><p>Donald Trump cumplirá ochenta años el próximo día 14, y eso lo convertirá, según la propaganda trumpista, en el hombre más viejo –no hay ninguna mujer– que haya ostentado jamás la presidencia de los EE. UU. (Biden la dejó a los 82, pero quizás lo han cancelado). Evidentemente, es un dato que no tiene ningún tipo de interés ni relevancia para la vida pública, pero a ojos del interesado es una efeméride importantísima y trascendente. Tanto o más que el 250º aniversario de la proclamación de la independencia de los EE. UU., que tendrá lugar justo tres semanas (menos un día) después, el 4 de julio, que, como saben hasta los alienígenas, es la festividad nacional yanqui. A partir de esta coincidencia, Trump ha decidido montar una especie de lío para ver si consigue hacer amalgama entre las dos fechas, con unas cuantas celebraciones bien coherentes con el personaje.El mismo día 14 de junio la Casa Blanca acogerá una velada de la UFC (Ultimate Fighting Championship), un campeonato de artes marciales mixtas que en los últimos años ha alcanzado una gran popularidad entre el público MAGA norteamericano y también entre los MAGA de provincias de todas partes, como los que pastan por nuestra casa. Para la ocasión, se ha construido en los jardines de la Casa Blanca una gigantesca jaula para los luchadores llamada The Claw –El Garra–, porque estos luchadores, para contentar a su público, se deben ventilar dentro de una jaula. Dentro de la cabeza de Trump esto debe equivaler a una lucha de gladiadores en el circo romano en honor al césar, que es él.Hay más ideas en danza: una emisión especial de billetes de 250 dólares con la cara de Trump estampada, la impresión de pasaportes con la cara de Trump (otra vez) impresa en la primera página, o la construcción de un arco de triunfo de setenta y cinco metros de alto que eclipsaría el monumento a Abraham Lincoln (que Trump, por otra parte, ha hecho restaurar, con instrucciones de que se ilumine el estanque con un color “azul bandera americana”). También está el proyecto de levantar en Miami, referente de la derecha turbocapitalista mundial, una “biblioteca presidencial” que, según Trump, sería su legado cultural: una torre inmensa de vidrio coronada con su nombre, con un vestíbulo que albergaría un avión Air Force One que el emir de Qatar regaló a Trump y una estatua gigantesca del paquidermo naranja. Todo bien dorado y reluciente, por supuesto.Aparte de constituir una serie de imbecilidades, las propuestas de Trump son una usurpación del espacio público. Una bacanal de exaltación nacionalista y patriótica, mezclada con el culto a la personalidad del líder. Puede hacernos reír o escandalizarnos, pero es una representación muy clara del tipo de liderazgo que las derechas llamadas emergentes quieren volver a normalizar, mucho más cerca de la figura del déspota (benigno o no; ilustrado seguro que no) que la del presidente electo que, como tal, representa a la ciudadanía, se le debe y se somete a su voto. Como se ha hecho siempre en las dictaduras y en los regímenes autoritarios: cuando Elon Musk hizo el saludo nazi desde la tribuna, el día de la investidura de Trump, no fue ningún momento de ofuscación ni ningún acto gratuito de arrogancia.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastià Alzamora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/ochenta-anos-donald-trump_129_5754154.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 May 2026 19:02:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El presidente de los EUA, Donald Trump, ante las columnas de la Casa Blanca, el pasado 25 de mayo.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Sirven los aranceles?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/sirven-aranceles_129_5754148.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>“No se puede vivir en la mentira del beneficio mutuo a través de la integración cuando la integración es la razón de la subordinación”, dijo el primer ministro de Canadá, Mark Carney, en el Foro de Davos de enero. Y es evidente: la integración mundial supone la subordinación a los grandes, los Estados Unidos y China. En consecuencia, la estrategia de los estados de segundo nivel no puede ser otra que colaborar para conjurar la dependencia; esta es la política que practican, con éxito, los BRICS, y debe ser también la de Europa.Los EE. UU. y China se preparan para la confrontación económica. Los primeros, por la escasez de las tierras raras, y los segundos porque aspiran a que el renminbi llegue a ser una moneda de reserva y de intercambio comercial, como el dólar. Hoy el dólar representa el 57% de las reservas de los bancos centrales. En el nuevo entorno comercial postglobalización, que será de fraccionamiento y confrontación, incluso los grandes tendrán que desplegar armas comerciales para protegerse.Donald Trump asegura que doblegará las naciones a través de los aranceles porque el mercado de EE. UU. es el más importante del mundo en importaciones. Lo es, pero supone solamente el 13% de las importaciones mundiales. Desde una perspectiva global, no vender a EE. UU. afectará poco a las exportaciones de cualquier estado: con relación al comercio mundial, el comercio con EE. UU. es pequeño. Incluso Canadá, con un comercio tradicionalmente ligado a EE. UU., no sufre especialmente por los aranceles americanos. Ha encontrado mercados alternativos; de ahí su aproximación a Europa.Los aranceles solo tienen efectos importantes si el comercio está concentrado en un bien escaso. Cuando Trump impuso aranceles a la mayoría de estados en abril de 2025, China respondió limitando la exportación de tierras raras. Ford cerró temporalmente algunas fábricas por falta de materia prima y Raytheon tuvo problemas para mantener la producción de misiles Tomahawk. En semanas, los EE. UU. redujeron sus aranceles a China.Veamos otro caso. Cuando las reglas de importación del departamento de EE. UU. se endurecieron, China limitó la exportación de equipamiento que contenía componentes tecnológicos. EE. UU. se vieron obligados a dar libertad a China para comprar material altamente sofisticado; por ejemplo, chips de Nvidia. Así, EE. UU. permitieron el comercio de su producto más estratégico con su máximo competidor. La distancia entre lo que Trump dice y lo que hace no para de crecer.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquim Coello]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/sirven-aranceles_129_5754148.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 May 2026 19:00:42 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La pareja que se besaba en la calle]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/pareja-besaba-calle_129_5754147.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/253b3838-f386-4041-aa11-ca45d767cb80_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p><strong>1.</strong> Hacía tanto tiempo que no lo veía –tantísimo–, que he decidido dedicarle la primera columna del mes de junio. Como pasmado de calle y caminante habitual, doy fe de que un fenómeno como el que ahora relataré quizás hacía años que no lo veía. El hecho que me impactó, y que vi a diez metros escasos, ocurrió la semana pasada. Eran las ocho y media de la tarde de una tarde de mayo. En el paseo de Pere III de Manresa, sin embargo, hacía un calor robado de mediados de julio. Salía solo de un acto en el Centre Cultural El Casino organizado por el Col·legi de Periodistes y me iba despacio hacia el aparcamiento. En la calle había vida, animación arriba y abajo a pesar de que las obras de Guimerà dificultaban la marcha y lo llenaban todo de polvo. En las heladerías, largas colas de familias en busca de un cucurucho. Todas las terrazas del centro estaban a rebosar para sorber el primer granizado de la temporada. Los plátanos de sombra, notarios que están allí desde el siglo XIX, enseñoreaban los paseos de quienes, después del trabajo, no tenían ninguna prisa por volver a casa. Y fue en aquel momento, justo allí, delante del modernismo del Casino Central, tan simétrico y afrancesado, que lo vi. Sin quererlo, me lo encontré delante de las narices.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xavier Bosch]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/pareja-besaba-calle_129_5754147.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 May 2026 19:00:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las parejas que se besan al menos nueve veces al día acaban teniendo una composición bacteriana similar en la boca / GETTY]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El precio del clic]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/precio-clic_129_5752290.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/87f67e59-65e0-4f29-a4c5-8b0d0eca3cb5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Últimamente, estamos viendo noticias de bastantes expedientes de regulación de empleo: H&M negocia la salida de 106 personas; Nestlé ha planteado un ERE de varios cientos de trabajadores; Telefónica cerró hace unos meses otro proceso de bajas masivo.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Trias de Bes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/precio-clic_129_5752290.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 May 2026 19:00:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un repartidor transporta pedidos online en el centro de Barcelona.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Es inevitable un gobierno de las derechas en España?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/inevitable-gobierno-derechas-espana_129_5754101.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/cace1949-6d7e-4e82-a84f-3aba13636240_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Hay momentos históricos en que determinadas tendencias políticas parecen imponerse sin tregua posible, como si las llevara una ventolera. Hace pocos años, la subida de la extrema derecha era impensable; es cierto que los desastres del siglo XX ya quedan lejos para las nuevas generaciones, pero hemos visto suficientes películas y se ha hablado tanto de la locura hitleriana y de la dictadura que largamente nos oprimió que parecía imposible que aún alguien pudiera creer que aquellas consignas eran deseables y podrían mejorar la vida colectiva. Y, con todo, hemos visto cómo la ola se iba extendiendo por Europa, cómo ha devorado los Estados Unidos, cómo sube entre nosotros, quizás hasta sumergirnos también. Tenemos muchas explicaciones de por qué ha sucedido esto. La más fácil y banal es la que lo atribuye a los errores de los partidos de izquierdas, a los escándalos de corrupción, a las peleas internas. Todo esto está, ciertamente, pero son cuestiones menores si las comparamos con todo aquello que las izquierdas han conseguido desde la Transición: la gratuidad de los sistemas sanitarios y de la educación, las pensiones, la redistribución de la renta mediante la acción política. Todo lo que está en riesgo cuando llega la extrema derecha; esta, apoyada inicialmente en propuestas populistas, cambia siempre cuando ya ha conseguido el poder, con un golpe de estado si hace falta, si ve amenazado su dominio. Y entonces se ha acabado la fiesta, es la represión la que se instala, y, desgraciadamente, a veces por muchos años. ¿Es inevitable que en España el próximo gobierno sea PP+Vox, una combinación que puede ser terrible, y que de nuevo convertirá a Cataluña en el enemigo predilecto, junto con la inmigración? ¿Pueden hacer algo los partidos de izquierdas para evitarlo? Creo que, en este momento, esta es una pregunta clave: no sé si estamos a tiempo de evitar el desastre, pero, como mínimo, habría que intentarlo. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marina Subirats]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/inevitable-gobierno-derechas-espana_129_5754101.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 May 2026 18:02:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Congreso diputados]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Si quieres ganar la Champions, ya lo sabes]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/quieres-ganar-champions_129_5753996.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/9d973b5e-26fa-4991-9be3-b8d449828da1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>¿Con quién ibas en la final de Champions? He leído muchas respuestas construidas a la ligera, de esas en las que a todo el mundo le daba pena el Arsenal, equipo que sigue quedándose con la miel en los labios (esta vez con la crueldad de los penales, <em>drama</em> del cual, aquí, sabemos algo y no te quieras encontrar), dirigido por un entrenador como Mikel Arteta, de la escuela Pep, es decir, de la escuela Barça, y que, históricamente, es un equipo que siempre la ha tocado.Porque, visto desde Barcelona (y diría que desde medio mundo), en el PSG no hay quien lo aguante si no fuera por la figura de Luis Enrique. Dos finales seguidas, y dos finales ganadas seguidas, no pueden ser casualidad. Se le ve en la cara gastada, porque hoy en día, a un director de lo que sea le cuesta la vida que las cosas se hagan como él ordena, que su éxito es el resultado de muchas horas de no pensar en nada más y rodearse de un buen equipo. Y más si tenemos en cuenta que para encadenar dos Copas de Europa, primero ha tenido que construir un equipo allí donde muchos otros fracasaron confiándose en que con el álbum de cromos caros habría suficiente.Lo cual nos lleva a la risa que se nos escapa por debajo de la nariz y que hace más soportable la victoria de los parisinos: Mbappé. Porque cuando a tu equipo ni le va ni le viene, siempre acabas yendo a la segunda línea del argumentario que es qué resultado molesta más a la máquina del imperio y, claro, aquella portada de hace dos años dirigida a Mbappé continúa haciendo historia: “Si quieres ganar la Champions, ya lo sabes...”La lección más importante del éxito de Luis Enrique (y de Arteta) es que no hay atajos para el trabajo bien hecho y que la montaña de datos que mueve el fútbol profesional necesita un talento y un corazón que las ordene y, sobre todo, que las inspire.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antoni Bassas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/quieres-ganar-champions_129_5753996.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 May 2026 17:14:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Luis Enrique con la copa]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más paletas, menos Guardiolas]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/paletas-guardiolas_129_5753868.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/6cbe5fe3-058a-4611-847a-54b5a8dc9784_16-9-aspect-ratio_default_0.png" /></p><p>El otro día en un pueblo un hombre se cayó. Estaba eligiendo la gallina en el piso de arriba de la granja. ¡Pof! Buffet libre de costillas rotas. Toda la vida trabajando, toda la vida amando la tierra… Y se ha caído al suelo al final de su vida. Ya es mayor y detrás de él no viene nadie. Hay un dolor… Sus costillas rotas son nuestro mal. Un mundo, unas personas, se van marchando. Sin decir adiós. Jugando el último partido en un campo de juego obligado de cama horizontal.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesc Canosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/paletas-guardiolas_129_5753868.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 May 2026 15:18:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pep Guardiola en el vestuario del Manchester City]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las influencias de Zapatero]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/influencias-zapatero_129_5753392.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/57f84b0b-c8af-4a77-bd1a-45e23592c20c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>La intensidad del terremoto político que ha causado en las filas de la izquierda la imputación de Zapatero está pendiente de toda una serie de interrogantes jurídicos. En medio de la avalancha de informaciones, gran parte del público con dificultad consigue hacerse una idea de qué está pasando ni formarse un criterio sobre la integridad del expresidente. Hoy por hoy conocemos el sumario y la interlocutoria de imputación. Es decir, todas las investigaciones realizadas hasta ahora y las conclusiones que el juez extrae. Se le acusa de dos delitos: tráfico de influencias y blanqueo de capital. Lo relevante es el primero porque solo es delictivo lavar dinero si proceden de una actividad ilícita previa.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joaquín Urías]]></dc:creator>
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