<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[Ara en Castellano - Opinión]]></title>
    <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/]]></link>
    <description><![CDATA[Ara en Castellano - Opinión]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="http://es.ara.cat:443/rss-internal" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Feliz Diada de Sant Jordi para todos!]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/feliz-diada-sant-jordi_129_5715788.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/a146db90-be62-454a-891f-da46516f64c3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Mirad si es grande la fiesta de Sant Jordi que cada año pasa olímpicamente por encima de todas las agendas informativas del país y reduce los hechos de la jornada a la categoría de “resto de la actualidad del día”.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antoni Bassas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/feliz-diada-sant-jordi_129_5715788.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 18:32:47 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/a146db90-be62-454a-891f-da46516f64c3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Unas rosas rojas en un puesto de Sant Jordi este martes en Barcelona]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/a146db90-be62-454a-891f-da46516f64c3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[San Jorge, el imbatible]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/san-jorge-imbatible_129_5715686.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/933580bf-903e-44d3-adfe-0e5c71c5d62f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Después de la cruzada para cambiarle el nombre al día de Sant Jordi, espero que las mentes obtusas estén creando un manifiesto para cambiar el nombre del Saint Patrick's Day (intolerable que se diga así) a “día de la cerveza”, coño. Ahora bien. Sant Jordi es un día tan radiante, radical y alegrísimo, tan único, tan sensato y alocado, que quererle cambiar el nombre o la intención, quererle cambiar un hilo del traje, son ganas de estrellarse contra la valla. La tradición de hacer cagar al tió, que nos encanta, la puedes explicar con un gesto suficiente de ironía en la boca –"pegan un tronco para que cague regalos, hihi"–. Pero con Sant Jordi la ironía y la suficiencia no se entenderían, no tienen cabida. Sant Jordi es la prueba tangible y tocada por los ángeles de aquel <em>los catalanes hacen cosas</em>” del añorado M. Rajoy. Llevas al ser más civilizado y culto del mundo a ver cómo hacemos cola bajo el sol para que nos firmen... un libro, y se restriega los ojos y pide la medicación.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Empar Moliner]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/san-jorge-imbatible_129_5715686.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 17:36:36 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/933580bf-903e-44d3-adfe-0e5c71c5d62f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Sant Jordi de 1976 en Barcelona]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/933580bf-903e-44d3-adfe-0e5c71c5d62f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cómo negociar con el Estado?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/negociar_129_5715680.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/34b8382b-58ef-48fc-8118-e1eb8317970f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>El acto que reunió a la actual consejera de Economía y a tres exconsejeros celebrado el lunes en el Colegio de Economistas de Cataluña, y del cual <a href="https://es.ara.cat/economia/macroeconomia/consejeros-economia-unidos-financiacion_1_5712972.html">informaba el martes este diario</a>, fue una luz de esperanza por las coincidencias que expresaron políticos de diferentes partidos que pueden obtener mayorías amplias.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Albert Carreras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/negociar_129_5715680.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 17:26:06 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/34b8382b-58ef-48fc-8118-e1eb8317970f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Giró, Mas y Castells]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/34b8382b-58ef-48fc-8118-e1eb8317970f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Cine Truffaut y el absurdo burocrático]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/cine-truffaut-absurdo-burocratico_129_5715578.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/9858e99a-c44c-40e9-973f-b2c7016d088e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Hace poco más de una semana se supo que se había hecho la resolución provisional de la licitación de la gestión del Cinema Truffaut y que el Colectivo de Críticos de Cine de Girona no había ganado por una diferencia de 4.000 euros en relación con la empresa Rambla de lArt de Cambrils. Todavía están en fases de alegaciones y, por lo tanto, hay que ser prudentes, pero llegar a este punto ya es un desastre.El Colectivo de Críticos de Cine de Girona es una entidad sin ánimo de lucro que desde hace más de 25 años ha estado detrás del proyecto del Cinema Truffaut y lo ha hecho crecer, de forma desinteresada y con una tarea apasionada, cinéfila, popular y exigente a la vez; y no solo eso, sino que lo ha sostenido en momentos en que el Ayuntamiento se ha preocupado menos. El Truffaut es uno de los pocos cines públicos que existen, con una vocación pública declarada basada en los estrenos de cine de autor, la recuperación de los clásicos, las peticiones del tejido social, el debate y la reflexión, la cinematografía catalana, la presencia de figuras internacionales y las alianzas con los agentes e iniciativas culturales del territorio. Su gestión ha sido impecable, pero ahora se ha decidido priorizar una empresa de Cambrils a esta entidad sin ánimo de lucro.En 2023 escribí un artículo titulado "<a href="https://www.ara.cat/opinio/fair-play-cultural-ingrid-guardiola_129_4813935.html" >Por un fair play cultural"</a>, una vez decidí que cuando se acabara el contrato de la dirección del Bòlit, el centro de arte contemporáneo de Girona,<a href="https://es.ara.cat/cultura/dejo-direccion-bolit-no-participar-estructura-burocracia_128_5306940.html" > no haría la prórroga de dos años</a> por motivos vinculados al modelo de gestión. Entonces, trasladé aquella experiencia a alguno de los capítulos del libro <em>La servidumbre de los protocolos</em>. Recuerdo que el artículo tuvo un cierto eco entre la gente de la cultura. También recuerdo que mi concejal me dijo que ya me había leído, pero la reacción no pasó de aquel comentario. Ni ha habido un <em>fair play cultural</em>, ni se ha ido a mejor. La gestión administrativa se ha vuelto más ineficiente, a pesar de la dedicación y obstinación de muchas de las trabajadoras. Si un Ayuntamiento es una máquina –y esta metáfora no tiene nada de metafórico–, entonces es una máquina que corre el riesgo de dejar de funcionar. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ingrid Guardiola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/cine-truffaut-absurdo-burocratico_129_5715578.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 16:36:49 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/9858e99a-c44c-40e9-973f-b2c7016d088e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Pase solidario de la película "Qué bello es vivir" en el cine Truffaut]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/9858e99a-c44c-40e9-973f-b2c7016d088e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobre teatro]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/teatro_129_5715478.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Este sábado tuve la suerte de poder ver en Lloret de Mar <em>Cuento cada paso mío sobre la tierra</em>, un monólogo que Lluïsa Cunillé escribió expresamente para el actor Oriol Genís, dirigido por Xavier Albertí. La obra es de una delicadeza que solo encontramos en los niveles más altos del arte, ejecutada por tres primerísimas personalidades del teatro catalán. Agradezco mucho la idea de un ciclo Xavier Albertí en Lloret, su ciudad, y ojalá más poblaciones programaran teatro con esta ambición.Ahora que es Sant Jordi, poca gente comprará libros de teatro, a pesar de que el teatro quizás es, conjuntamente con la poesía, también poco vendida, la forma más rigurosa de la literatura. ¿Qué le vamos a hacer si la cultura (que en latín significa el cultivo) pasa por enterrar y regar una semilla que no se ve pero que está ahí, y con mucha más vida dentro que las plantas ya crecidas y a punto de ser consumidas. El teatro nos ha dado la tragedia, la forma más esencial de la conciencia humana.Y, por tanto, poca gente comprará, y lo siento, un libro reciente de Arola Editors (editorial perjudicada por el escándalo de las subvenciones denegadas a los libros catalanes, pero con un catálogo impresionante, de una importancia incalculable para nuestro teatro), <em>Ansiedades teatrales reunidas</em>, de Esteve Miralles.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Toni Sala]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/teatro_129_5715478.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 15:14:26 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿San Jorge?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/san-jorge_129_5715094.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/2b8cd895-7bf9-4b29-999a-dfc04cd71893_16-9-aspect-ratio_default_0_x508y215.jpg" /></p><p>El Ayuntamiento de Calvià, en Mallorca, vuelve a celebrar este año (ya lo hizo el año pasado) una festividad llamada Saint George, que viene a ser Sant Jordi pero dirigido exclusivamente a los turistas y a los residentes británicos, muy abundantes en este bello lugar de la sierra de Tramuntana. El Ayuntamiento de la villa, gobernado por el PP con el apoyo de Vox, considera (son palabras textuales de su página web, traducidas del castellano) que les corresponde “poner en valor la importante presencia británica en el municipio, y fomentar la convivencia a través de la cultura, la música y el ocio compartido”. A tal efecto, y en la localidad costera de Palmanova, “tendrá lugar esta jornada festiva que incluye una extensa programación de actividades para todas las edades en un ambiente familiar y multicultural”. Las susodichas actividades “resaltan la identidad inglesa y la vitalidad de este colectivo con una importante presencia en el municipio”. Los gobernantes de Calvià han descubierto el multiculturalismo de blancos con blancos, lo que vendría a ser el multiculturalismo turístico. Esta bella celebración no tendrá lugar en la festividad de Sant Jordi, sino este próximo domingo 26 de abril, para favorecer que la gente pueda salir a pasear tranquilamente con los niños. Si los británicos están de humor, quizás podrán saludarlos y hacerse una foto. Las “actividades culturales” incluyen conciertos de tributo a los Beatles y a Freddie Mercury, talleres de pintarse la cara, mercado “artesanal”, y pasacalles “temáticos” sobre la leyenda —aquí la traducción es imposible— de <em>San Jorge y el dragón</em>.El Saint George de Calvià, no hace falta casi ni decirlo, prescinde de cualquier referencia a Sant Jordi y a la cultura y la lengua propia de Calvià, de Mallorca y de las Baleares, que son la lengua y la cultura catalanas. Forma parte de una visión política que considera la isla un enclave español, y si conviene también británico, y que al mismo tiempo no se descuida de trabajar en la proyección turística del municipio (la única y verdadera obsesión de unas élites con una relación patológica con el dinero fácil) bajo el signo de la desestacionalización, un concepto que antaño reivindicó el progresismo pensándose que se trataba de repartir mejor el turismo y su impacto a lo largo del año, pero que ha acabado queriendo decir masificación y colapso tantos meses como sea posible. Hace tiempo que Calvià tiene gobiernos municipales ultraderechistas que se han de enfrentar también, cada año, a un dilema: Jaume I y sus tropas desembarcaron en Mallorca el 10 de septiembre de 1229 en Santa Ponça, justamente dentro del término de Calvià, y les resulta un problema celebrar la efeméride porque entonces han de hacer equilibrios para esconder que aquellos cristianos que mataban moros (bien) eran catalanes (muy mal).El día antes de Saint George, el sábado 25, se celebrará en Calvià el Día del Libro, con puestos de este producto. Quizá es a tiempo de pasarse el escritor Mendoza, que encontrará en Calvià una celebración alternativa a Sant Jordi muy similar a la que él exigió hace unos días.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastià Alzamora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/san-jorge_129_5715094.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 10:01:29 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/2b8cd895-7bf9-4b29-999a-dfc04cd71893_16-9-aspect-ratio_default_0_x508y215.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Ayuntamiento Calviá]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/2b8cd895-7bf9-4b29-999a-dfc04cd71893_16-9-aspect-ratio_default_0_x508y215.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Netanyahu y los crucificados de cada día]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/netanyahu-crucificados-dia_129_5714452.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/557a2101-dec8-4aca-8332-1070349143d4_16-9-aspect-ratio_default_1057639.jpg" /></p><p>En una reacción infrecuente, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se ha disculpado y ha emitido una condena “con todas las fuerzas”. Pocas horas antes lo había hecho su ministro de Exteriores, admitiendo que el hecho ha sido “grave y vergonzoso”. Y ambos han asegurado que se tomarán medidas disciplinarias “duras” y “estrictas” contra el autor. ¿Qué ha pasado? Pues la foto de un soldado israelí en el sur del Líbano golpeando con un martillo la cabeza de un Jesucristo crucificado, tumbado boca abajo después de ser descolgado de la cruz, una imagen que ha causado el habitual desgarro de vestiduras en las redes.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antoni Bassas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/netanyahu-crucificados-dia_129_5714452.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Apr 2026 16:03:39 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/557a2101-dec8-4aca-8332-1070349143d4_16-9-aspect-ratio_default_1057639.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Un soldado israelí daña una estatua de Jesucristo crucificado en el sur del Líbano.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/557a2101-dec8-4aca-8332-1070349143d4_16-9-aspect-ratio_default_1057639.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El nombre de la nuez]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/nombre-nuez_129_5714443.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/3b29ae91-e205-4664-a3b1-1d2da681edc5_16-9-aspect-ratio_default_0_x1532y989.jpg" /></p><p>Me gustaría pensar que este bello abril de 2026, mientras los medios y las redes sociales recrean una y otra vez la confrontación entre el emperador Trump y el papa León, algunos lectores han recordado –quizás con una sonrisa nostálgica– las páginas de<em>El nombre de la rosa</em> de Umberto Eco. No precisamente porque la realidad imite la ficción, sino porque, de vez en cuando, la historia retoma viejos episodios con actores nuevos y decorados modernos. El choque entre el poder secular y el poder espiritual, que en el siglo XIV se extendió por toda Europa, resurge ahora en forma de declaraciones subidas de tono y memes truculentos; a pesar de su apariencia contemporánea, algunos tienen un aroma medieval. En la novela de Umberto Eco, el emperador Luis de Baviera y el papa Juan XXII luchan por la legitimidad, por quién puede decir la verdad y con qué derecho puede hacerlo. Atrapados en medio de fidelidades incompatibles, los monjes de la novela de Eco se convierten en testigos y víctimas de un combate que no era solo político, sino también lingüístico: quien controla la palabra, controla el mundo. En aquel libro, la palabra habitaba una biblioteca monacal laberíntica; hoy, cuesta entenderla en medio del ruido mediático. El conflicto entre Trump y el papa León se despliega en un escenario muy diferente –ruedas de prensa confusas, redes sociales, discursos cambiantes–, pero la pregunta de fondo es sorprendentemente similar. ¿Quién tiene la autoridad moral para interpretar el presente, sea el del estrecho de Ormuz o el de la Gaza devastada? ¿Quién puede reclamar la última palabra sobre la comunidad, la fe, la nación, la identidad o esa misma verdad que tiene la mala costumbre de hacernos libres?Transformado por muchos de sus seguidores en una especie de figura imperial de tipo nerónico, Trump actúa como un soberano que no tolera límites ni críticas a su poder omnímodo. El papa León reivindica la Iglesia como contrapeso, como un recordatorio de que hay valores que no se pueden subordinar a <em>ninguna </em>voluntad política. Entre ambos se abre un espacio de tensión que recuerda el laberinto de la imaginaria biblioteca de Eco: un lugar donde cada pasillo conduce a una interpretación diferente, donde la verdad es siempre parcial y donde los libros –o los discursos televisados, o los tuits, o los memes– pueden convertirse en armas de destrucción epistemológica masiva. La comparación con el siglo XIV no es solo una metáfora literaria. Tanto entonces como ahora, el conflicto no se limitaba a dos figuras personales enfrentadas, sino que se extendía como una mancha de aceite por toda la sociedad: esto de la polarización no empezó anteayer... Las comunidades también se dividían, y los –digamos– <em>intelectuales</em> que tomaban partido equivocado acababan en el calabozo. Los rumores circulaban con la misma fuerza –pero no a la misma velocidad, obviamente– que los decretos oficiales. Y, como pasa en <em>El nombre de la rosa</em>, la disputa sobre el poder acababa contaminando la vida cotidiana, haciendo que cada gesto, cada palabra o incluso cada silencio adquiriera un significado político, en general sobreinterpretado.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ferran Sáez Mateu]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/nombre-nuez_129_5714443.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Apr 2026 16:01:48 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/3b29ae91-e205-4664-a3b1-1d2da681edc5_16-9-aspect-ratio_default_0_x1532y989.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[El papa León XIV durante una misa celebrada el viernes pasado en Douala, Camerún.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/3b29ae91-e205-4664-a3b1-1d2da681edc5_16-9-aspect-ratio_default_0_x1532y989.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La dialéctica Macron-Sánchez]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/dialectica-macron-sanchez_129_5714436.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/00ef4c53-823d-4fb7-9e62-d473cea0dcc9_16-9-aspect-ratio_default_0_x3977y1710.jpg" /></p><p>1. “En Barcelona, una cumbre con acentos abiertamente anti-Trump, a la estela de Pedro Sánchez”, titulaba <em>Le Monde</em>. Y a Emmanuel Macron le ha entrado la inquietud, el miedo a que la iniciativa del presidente español cuajara, y ha comenzado a movilizar a los dirigentes europeos. Mientras Sánchez compartía mesa con el presidente Lula, Macron estaba con el alemán Friedrich Merz, el británico Keir Starmer y la italiana Giorgia Meloni.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Josep Ramoneda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/dialectica-macron-sanchez_129_5714436.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Apr 2026 16:01:19 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/00ef4c53-823d-4fb7-9e62-d473cea0dcc9_16-9-aspect-ratio_default_0_x3977y1710.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[El presidente francés, Emmanuel Macron, y el canciller alemán, Friedrich Merz, durante su encuentro en el Elíseo el pasado 17 de abril.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/00ef4c53-823d-4fb7-9e62-d473cea0dcc9_16-9-aspect-ratio_default_0_x3977y1710.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El amo de Thor]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/amo-thor_129_5714434.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/ef3356be-9788-4441-ab25-d08a58be17b2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>El paso de las estaciones, en el campo, nos lo marca la llegada de las golondrinas, las hojas de las cepas y los campos verdes o marrones, pero en las ciudades hay otros marcadores. En la ciudad se sabe que llega la Navidad porque en un taxi, un día, suena <em>Last Christmas</em> de Wham! Y se sabe que ha llegado, definitiva y estallante, la primavera porque se produce el fenómeno que se intenta describir a continuación, después del punto y aparte.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Empar Moliner]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/amo-thor_129_5714434.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Apr 2026 16:01:17 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/ef3356be-9788-4441-ab25-d08a58be17b2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Dos mujeres paseante  sus perros en un parque de Barcelona ayer por la mañana]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/ef3356be-9788-4441-ab25-d08a58be17b2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Irán: 50 días de guerra en 10 apuntes]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/iran-50-dias-guerra-10-apuntes_129_5714398.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/e2468e0c-7b22-4292-ae8e-e114d6c39f66_16-9-aspect-ratio_default_0_x2572y1780.jpg" /></p><p>1. La guerra todavía no ha terminado. Estamos pendientes de saber si los EE. UU. consolidarán su poder en el estrecho de Ormuz, para aventajar a China en esta región estratégica, y si desbrozarán el camino para construir el oleoducto Golfo Pérsico - Mediterráneo, para aislar a Rusia. Estos dos elementos implicarían pasar de la fase de contención de Irán a su parálisis completa. También continuamos pendientes de saber si Israel destruirá lo que queda de la infraestructura iraní y si podrá derrocar la teocracia totalitaria chií.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nazanin Armanian]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/iran-50-dias-guerra-10-apuntes_129_5714398.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Apr 2026 15:42:13 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/e2468e0c-7b22-4292-ae8e-e114d6c39f66_16-9-aspect-ratio_default_0_x2572y1780.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Un trabajador de la Media Luna Roja iraní busca la sinagoga Khorasaniha destruida en Teherán, Irán.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/e2468e0c-7b22-4292-ae8e-e114d6c39f66_16-9-aspect-ratio_default_0_x2572y1780.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ya sabemos quién era M. Rajoy]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/m-rajoy_129_5714127.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/36ae2b8c-be7e-461d-9194-6ce5556f7131_16-9-aspect-ratio_default_0_x979y320.jpg" /></p><p>Y también M.R., y <em>el Asturiano</em>, y <em>el Barbas</em>, unos apodos que remiten al mundo del hampa y que eran todas formas de referirse a Mariano Rajoy. La respuesta que el Partido Popular actual da a los hechos que emergen estos días en el juicio que tiene lugar en la Audiencia Nacional, y que su horripilante portavoz Miguel Tellado repite cada día, es que de todo eso ya hace mucho tiempo y que los dirigentes actuales del partido no tienen nada que ver. El argumento no se sostiene mucho, empezando por el hecho de que el Partido Popular sigue teniendo su sede central en un edificio que fue pagado en B (Pablo Casado, si lo recuerdan, fue eliminado por haber reconocido este hecho, que por otra parte está recogido en sentencia judicial). La trama Kitchen incluye otro elemento especialmente grave: la policía patriótica, con episodios tan estimulantes como el del asaltante que irrumpió en casa de la familia Bárcenas disfrazado de cura. Y si nos fijamos en el juez instructor García Castellón deberíamos hablar, también, de judicatura patriótica, es decir: policías y jueces al servicio de los intereses del Partido Popular.Según la sentencia del caso Gürtel, el rastro probado de la existencia de la caja B del Partido Popular tampoco comenzó con Rajoy ni con Bárcenas, sino que se remonta como mínimo al año 1989. Todo indica que la corrupción, en el PP, es un elemento estructural, una herramienta que mantiene en funcionamiento la organización (por eso la misma sentencia del caso Gürtel hablaba de organización criminal) y que el partido ha ido actuando de forma corrupta a lo largo de los años y de las décadas, mientras se iban sucediendo los tesoreros, secretarios generales, presidentes, etc.Luis Bárcenas es alguien que todavía habla de <em>contabilidad extracomptable</em> con un aplomo considerable y que en los buenos tiempos también tenía un apodo, <em>Luis el Cabrón</em>. Pero lo cierto es que, solo <a href="https://es.ara.cat/politica/barcenas-declara-hoy-perjudicado-juicio-kitchen_1_5712564.html" >con lo que declaró este lunes</a> (después de una dilación de trece años: la justicia lenta es siempre mala justicia) muchos partidos políticos se tambalearían o se verían obligados a desaparecer. Sin ir más lejos, Convergència, que fue el pilar de la política catalana, tuvo que cerrar el chiringuito y afrontar una difícil recomposición, escindida entre Junts y el PDECat, a causa de la corrupción. Su socio, Unió, se extinguió por el mismo motivo. Es cierto que la mayoría de los que se enriquecieron han encontrado la manera de salir indemnes, pero los partidos desaparecieron.El Partido Popular, en cambio, sigue en pie, y seguirá en pie, porque (a diferencia del PSOE, por mucho que se esfuerce) es una pieza verdaderamente sistémica del poder español. En torno a este partido gravita buena parte del Ibex-35 y del sistema bancario, la judicatura y la mayoría de los medios de comunicación más influyentes. Incluso ha generado una segunda marca, Vox, que le hace la competencia pero a la vez lo apuntala. Ni la Kitchen ni la Gürtel harán caer al PP, porque siempre hay alguien que necesita algo, y de este principio tan simple el PP ha hecho una nación, una bandera y una manera de entender el poder.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastià Alzamora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/m-rajoy_129_5714127.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Apr 2026 11:40:43 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/36ae2b8c-be7e-461d-9194-6ce5556f7131_16-9-aspect-ratio_default_0_x979y320.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Luis Bárcenas llega este lunes a la Audiencia Nacional]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/36ae2b8c-be7e-461d-9194-6ce5556f7131_16-9-aspect-ratio_default_0_x979y320.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bulgaria ha dicho basta]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/bulgaria-dicho-basta_129_5713547.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/cdb73093-b73b-4a7e-a9f7-a7100b68c0e0_16-9-aspect-ratio_default_0_x2078y1285.jpg" /></p><p>Bulgaria ha castigado la corrupción. La victoria de Rumen Radev y su coalición progresista en las elecciones del domingo en el país más pobre de la Unión Europea es el resultado del hartazgo general con un régimen de corrupción desenfrenada, de captura de los recursos del estado, de tráfico de influencias y de malversación. Una mafia arraigada desde hacía años y alimentada por los fondos europeos que llegan desde la entrada de Bulgaria en la UE, en 2007.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carme Colomina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/bulgaria-dicho-basta_129_5713547.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 19:34:30 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/cdb73093-b73b-4a7e-a9f7-a7100b68c0e0_16-9-aspect-ratio_default_0_x2078y1285.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Rumen Radev, líder de Bulgaria Progresista, coalición ganadora de las elecciones búlgaras.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/cdb73093-b73b-4a7e-a9f7-a7100b68c0e0_16-9-aspect-ratio_default_0_x2078y1285.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Collboni, pon el césped”]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/collboni-pon-cesped_129_5713450.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/cdafa439-80e9-48bd-bc61-97a26c5fcb3a_16-9-aspect-ratio_default_0_x4335y2634.jpg" /></p><p>La reportera de TV3 estaba entrevistando a los emocionados jugadores de la Unió Esportiva Sant Andreu sobre el terreno de juego donde acababan de conseguir el ascenso, y un seguidor mostró su móvil a la cámara. En la pantalla se leía: “Collboni, pon el césped”. Se refería al césped natural imprescindible para jugar en la nueva categoría y se dirigía al alcalde, ya que el campo, el Narcís Sala, es municipal.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antoni Bassas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/collboni-pon-cesped_129_5713450.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 18:29:15 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/cdafa439-80e9-48bd-bc61-97a26c5fcb3a_16-9-aspect-ratio_default_0_x4335y2634.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Aficionados del Sant Andreu celebrando el ascenso]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/cdafa439-80e9-48bd-bc61-97a26c5fcb3a_16-9-aspect-ratio_default_0_x4335y2634.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hacer fechorías]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/fechorias_129_5713320.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/1ec48565-8b91-4df5-8f8c-6980a43d9042_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Como estoy en una época de hacer fechorías, en la que siento que tengo que hacer todo aquello que no he hecho antes (tirarme en paracaídas, hacer el Camino de Santiago, hacerme un tatuaje), decido que cogeré los infalibles ferrocarriles para ir a Terrassa y, desde allí, cogeré la peligrosa Renfe hasta mi pueblecito bagenc. Mi hija me lo dice: “No tienes edad para ir haciendo locuras como si tuvieras quince años”. Ella no se atreve. Antes hará autoestop y se dejará coger por uno de esos criminales que embaucan jovencitas que dejarse coger por la Renfe.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Empar Moliner]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/fechorias_129_5713320.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 17:23:56 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/1ec48565-8b91-4df5-8f8c-6980a43d9042_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Un convoy de Renfe]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/1ec48565-8b91-4df5-8f8c-6980a43d9042_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El valor de mirar atrás]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/mirar_129_5713216.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/9ac4df87-f305-4396-b9a7-0ac4e023d346_16-9-aspect-ratio_default_1004679.jpg" /></p><p>Mirar atrás puede y debe ser bonito. Esta es una de las frases que me servirán de base, este Sant Jordi, para dedicar el libro <em>Érem tan joves</em>, donde describo con palabras algunas fotografías de mis álbumes familiares. Mi intención al escribirlo es invitar a los lectores a repasar sus propios álbumes y dejarse llevar por esa especie de nostalgia que no da sufrimiento.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sílvia Soler]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/mirar_129_5713216.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 16:02:11 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/9ac4df87-f305-4396-b9a7-0ac4e023d346_16-9-aspect-ratio_default_1004679.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Emmanuel Carrère]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/9ac4df87-f305-4396-b9a7-0ac4e023d346_16-9-aspect-ratio_default_1004679.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Saldrá adelante, la izquierda?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/saldra-adelante-izquierda_129_5713214.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/f08663c0-f228-40ab-b195-551d6c557651_16-9-aspect-ratio_default_0_x2983y1916.jpg" /></p><p>En 2010, el ya desaparecido historiador británico Tony Judt se interrogaba sobre el malestar que invadía nuestro mundo tras la gran crisis de 2008 en un ensayo que, dieciséis años después, sigue vigente. El libro, que en la versión catalana se tituló <em>El mundo no se sale</em>, comenzaba con una advertencia rotunda: "Hay algo profundamente equivocado en nuestra manera actual de vivir". Tras recordar que "no podemos seguir viviendo así", en un mundo tan injusto y desigual, y constatar que, sin embargo, "parecemos incapaces de concebir alternativas", el ensayo propugnaba un retorno a la socialdemocracia, que es la política que más bienestar e igualdad ha aportado históricamente a la sociedad europea y que Judt consideraba, sin idealizarla, como "la mejor opción disponible". Eso sí, siempre que sirviera para cambiar el estado de cosas presente. De hecho, el libro se cerraba con una paráfrasis de una conocida afirmación de Marx: "Hasta ahora, los filósofos solo han interpretado el mundo de diversas maneras; la cuestión es cambiarlo".</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Josep M. Muñoz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/saldra-adelante-izquierda_129_5713214.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 16:02:07 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/f08663c0-f228-40ab-b195-551d6c557651_16-9-aspect-ratio_default_0_x2983y1916.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Ambiente en la cumbre internacional Global Progressive Mobilisation, el pasado viernes en Barcelona.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/f08663c0-f228-40ab-b195-551d6c557651_16-9-aspect-ratio_default_0_x2983y1916.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cartas a la Directora]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/cartas/cartas-directora_1_5712946.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><strong>Sin estabilidad, no hay futuro que planificar</strong>Desde muy pequeños nos han enseñado que la vida es como un círculo: se tiene que estudiar para poder conseguir un trabajo que nos permitirá independizarnos y formar una familia. Para muchos jóvenes, sin embargo, este camino ya no es una línea recta, sino un laberinto lleno de incertidumbres.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[ARA]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/cartas/cartas-directora_1_5712946.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 13:19:12 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[19/04/2026]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dos Joans: Pons Bover, Moragues Roca]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/joans-pons-bover-moragues-roca_129_5712708.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/e02ecef5-2b6e-4fb9-95a0-c6f1a1edcc90_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>San Jorge también es la fiesta de la diversidad (y por eso se dice San Jorge, y no Día del Libro o cualquier otra cosa). Esto quiere decir que también es fiesta para los libros que quizás no se ven por todas partes durante la –feroz, no nos engañemos– campaña de promoción previa al Gran Día. Que se vean menos no quiere decir que sean menos buenos: al contrario, son más los libros excelentes que no llegan a ser conocidos por aquello que llamamos el gran público, que no aquellos que sí lo consiguen. La diversidad, precisamente, se produce dentro de la parte del bosque que no captamos a primera vista. “¡Ay, si me hubiera casado con el farero!” es una frase que Joan Pons Bover, autor de la novela <em>Com voleu, germans, que canti</em> (que toma el título de un verso de una canción tradicional ibicenca, popularizada por los grandes Uc), oyó decir a su madre en muchas ocasiones. La mujer se refería a un enamorado que tuvo, con un oficio tan literario ya de entrada como el de farero en el faro de la Mola de Formentera. A partir de esta anécdota familiar verdadera, Joan Pons Bover levanta un doble relato en el presente, con un hermano y una hermana que comparten los años de vejez en un geriátrico, y en el pasado, cuando se centra en los años de juventud de estos dos personajes. Publicada por el sello Illa Edicions, <em>Com voleu, germans, que canti</em> es una defensa del valor de la memoria y una exploración de los afectos como fundamentos de la identidad de las personas, además de una inmersión en la historia reciente, de la Guerra para aquí, de las Baleares y Pitiusas, islas que nunca han sido de la calma y sí bastante brutales. Pons Bover ya había publicado dos novelas muy buenas (<em>Un incendi al paradís</em>, en 2016, y <em>Tània i els vius</em>, en 2019). Trabajada con la conciencia y la exigencia del mejor oficio, <em>Com voleu, germans, que canti</em> es la mejor de las tres e incorpora lecciones bien aprendidas de Antoni Vidal Ferrando (maestro, amigo y vecino de la literariamente prodigiosa villa de Santanyí, de donde también son Blai Bonet, Bernat Vidal i Tomàs o Antònia Vicens).<em>Primero fueron las estrellas</em> es la primera novela del joven Joan Moragues Roca, y funciona como una espina dorsal que enlaza la insomne historia (¿de amor?) entre una enfermera y un enfermo terminal con el caso del científico que descubrió las aplicaciones del gas mostaza sin ser lo suficientemente consciente de su potencial bélico. Estas historias principales dan cabida a otras pequeñas y grandes historias, cabos sueltos o de trama, ideas y fulguraciones, que habrían podido correr el riesgo de la dispersión pero que toman cuerpo y sentido ante los ojos del lector, contento de leer por fin algo verdaderamente diferente, gracias, entre otras cosas, a un estilo lírico que juega a fondo la confianza en la lengua catalana. Publicada por Angle y ganadora del Premi Ciutat de Palma Llorenç Villalonga (un galardón que también obtuvo Joan Pons Bover con <em>Tània i els vius</em>), <em>Primero fueron las estrellas </em>es el debut de un autor que puede hacer literalmente lo que quiera en el futuro, y entonces presumiremos de haberle seguido desde el primer libro.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastià Alzamora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/joans-pons-bover-moragues-roca_129_5712708.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 09:42:03 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/e02ecef5-2b6e-4fb9-95a0-c6f1a1edcc90_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Faro de la Mola]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/e02ecef5-2b6e-4fb9-95a0-c6f1a1edcc90_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El único idioma que se pierde es el que se abandona]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/unico-idioma-pierde-abandona_129_5712282.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/bb5b9c8e-e094-4c4a-a884-c12a0f32cc39_16-9-aspect-ratio_default_0_x1757y166.jpg" /></p><p>Hace treinta años, el CIEMEN y el PEN Català impulsamos la Declaración Universal de Derechos Lingüísticos con la convicción de que la diversidad lingüística es patrimonio de la humanidad. Hoy, esta convicción continúa vigente, porque la situación ha pasado de preocupante a alarmante.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Minoves]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/unico-idioma-pierde-abandona_129_5712282.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 19:02:18 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/bb5b9c8e-e094-4c4a-a884-c12a0f32cc39_16-9-aspect-ratio_default_0_x1757y166.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Una multitud en el paseo de Gracia y las Ramblas al mediodía por Sant Jordi.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/bb5b9c8e-e094-4c4a-a884-c12a0f32cc39_16-9-aspect-ratio_default_0_x1757y166.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
  </channel>
</rss>
