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    <title><![CDATA[Ara en Castellano - identidad]]></title>
    <link><![CDATA[https://es.ara.cat/etiquetes/identidad/]]></link>
    <description><![CDATA[Ara en Castellano - identidad]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
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      <title><![CDATA[12 de septiembre]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/12-septiembre_129_5847654.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/532bcdbc-485e-4b68-af72-c3b61edeea68_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Hoy, 12 de septiembre, pasada la Diada, es el momento de continuar existiendo. Continuar existiendo significa continuar siendo. Para ser, que es diferente a solo estar, hace falta mucho trabajo. Y el trabajo principal es el de tener la conciencia de que el trabajo que hace falta es hacer un gran trabajo para que el trabajo no sea trabajo.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Empar Moliner]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/12-septiembre_129_5847654.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Sep 2026 18:01:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tractorada en Lledoners]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
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      <title><![CDATA[Qué quiere decir ser catalán (2): los que sobran]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/quiere-decir-catalan-2-sobran_129_5845992.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/9a460877-d7e7-467c-b23a-54d9a7eda639_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Tenemos un país con ocho millones y medio de habitantes y unos servicios públicos que apenas, hace cuarenta años, cubrían las necesidades de seis millones de catalanes. Con una natalidad de los autóctonos que no da ni para mantener la población, el análisis es claro: sin los extranjeros estaríamos mejor. Por tanto, echémoslos. Así la sanidad, la enseñanza, el transporte público, las ayudas sociales y, en fin, el bienestar de los catalanes de verdad estarán a la altura de lo que nos merecemos (y de lo que un día, del cual ya no nos acordamos, tuvimos). Sin inmigrantes, además, saldremos tranquilos a pasear por nuestras calles, sin miedo a que una banda de latinos, árabes o subsaharianos nos arrebate la vida.Una Cataluña depurada sería, ciertamente, más próspera. Un día u otro necesitaremos nuevos catalanes; catalanes de aquí, catalanes que se llamen Puig, Vergés, Ferré o Giró, así que quizás tendremos que revisar las leyes que tenemos respecto a las personas homosexuales, porque nos guste o no, de las relaciones entre ellas no sale nada que haga crecer al país. Dios me libre de decirle a la gente qué debe hacer en la intimidad de su casa, pero una política responsable debe velar por las cuestiones demográficas. Y un país próspero no se puede permitir que la gente no tenga hijos. Por tanto, si amamos al país, quizá tendremos que echar a los gays, a las lesbianas y a los transexuales, que no quieren hacerlo prosperar trayendo al mundo nuevas generaciones de catalanes. Mientras esto no ocurra, sin embargo, podríamos replantearnos el papel de los ancianos. No es justo que la pensión media de una persona mayor en Cataluña sea más alta que el salario mínimo de un trabajador. Algo no funciona si es este trabajador quien tiene que pagar la pensión de la persona mayor. Teniendo en cuenta cómo se ha alargado la esperanza de vida, y el consumo desmesurado que hacen los ancianos de la sanidad pública, es una exigencia de país recortarles las prestaciones y dirigir estos recursos a la juventud productiva. Ya llegamos tarde para desmantelar un régimen de pensiones basado en el expolio, porque es injusto —e ineficaz— a todas luces. Debemos promover que cada catalán ahorre lo que pueda para hacerse cargo, cuando le llegue el momento, de las necesidades que pueda tener.En definitiva, una Cataluña más dinámica y más justa no se puede permitir que una quinta parte de la población viva del resto. ¡En Cataluña no queremos viejos!</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jaume Giró]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/quiere-decir-catalan-2-sobran_129_5845992.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Sep 2026 16:01:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El banco de la plaza Catalunya donde este viernes ha muerto una mujer]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cataluña, tierra de ciudadanos]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/cataluna-tierra-ciudadanos_129_5835974.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/b1da15a9-11f0-45e6-851d-f6a4bc9cfbb5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Leo estos días, un poco aturdido, declaraciones y posicionamientos formales desde la izquierda, también de responsables políticos de la dirección actual de ERC, en torno a la cuestión de la inmigración presente en nuestro país y de los presuntos riesgos y problemas que se derivan. Permítanme decir, de entrada, que no comparto la actitud que se entrevé ni la concreción de la argumentación que se expone con suficiente claridad.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ernest Maragall i Mira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/cataluna-tierra-ciudadanos_129_5835974.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Aug 2026 19:00:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El centro de Barcelona lleno de gente]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué significa ser (un buen) catalán]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/significa-buen-catalan_129_5835210.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/dafd3cd2-837e-431f-bdb4-ebe512742b6c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>¿Es tan catalán el presidente del PP, Alejandro Fernández, como el presidente de Junts, Carles Puigdemont? ¿Qué me decís de la catalanidad de Juana Dolores? ¿Es más o menos auténtica que la de Empar Moliner? En una definición memorable, Jordi Pujol dijo: es catalán aquel que vive y trabaja en Cataluña, y quiere serlo. Es una delimitación inclusiva, ciertamente, pero hoy no resiste ni un análisis superficial: ¿un catalán de octava generación que, por las razones que sea, no se siente, sigue siéndolo? ¿Un senegalés, también de octava generación, que hace diez años que vive en Tarragona y que se siente más catalán que Pau Casals... lo es, realmente, de catalán? ¿Una hija mía, que vive y trabaja en Seattle desde hace unos años, ha dejado de ser catalana? ¿Las otras dos, que todavía están aquí, lo son, quizás, un poquito más? De ellas, ¿cuál es más catalana, la que trabaja o la que no?¿Quién puede decirme qué significa ser catalán?¿En un ranking de catalanidad, quién ganaría? ¿El hijo adolescente de una pareja de leridanos nacido y crecido en Ámsterdam, porque ambos progenitores trabajan en los Países Bajos, pero que habla con sus padres un catalán perfecto, o el chico nacido y criado en Mataró, hijo de una pareja marroquí-guineana, que con su madre solo habla castellano? ¿La diputada Najat, nacida en Marruecos, musulmana, madre de tres hijos, que se cubre la cabeza con un velo y es técnica de formación en el Ayuntamiento de Masnou, ¿es menos catalana que Sílvia, católica, que va por el mundo con la cabeza bien descubierta, nacida en Vic, madre de cinco hijos y diplomada en biblioteconomía?¿Aquellos inmigrantes que, el siglo pasado, vinieron de Extremadura, de Andalucía, de Aragón o de Galicia, llegaron aquí para desbaratar el país, para hacerlo peor? ¿Y los catalanes que, en la segunda mitad del siglo XIX, marcharon por miles al extranjero? ¿Abandonaron la patria como la abandonan los cobardes? ¿Los catalanes de tierra adentro, campesinos y ganaderos, que, empujados por el hambre y la necesidad, dejaron sus raíces para hacer fortuna en la ciudad, son culpables de olvidar las tradiciones y las costumbres que construían la identidad de nuestro pueblo?Vamos un poco más allá: ¿quién es mejor catalán, la Fanny, que vino hace cinco años de Honduras y se gana la vida y la de sus dos hijas limpiando casas y porterías, sin contrato ni cotización a la Seguridad Social, cobrando la hora a doce euros, o el Manel, que tiene una granja de cerdos en el Pla de l'Estany que le llevan unos morenos [sic] que no tiene dados de alta ni regularizados porque no tienen papeles?¿Qué es un catalán auténtico? ¿Quién decide qué significa ser catalán? ¿Hay alguien más cualificado que el resto para separar a los buenos catalanes de los que no lo son tanto?</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jaume Giró]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/significa-buen-catalan_129_5835210.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Aug 2026 16:00:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vecinos de Hospitalet de Llobregat junto al mercado de Collblanc.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Derrota del catalanismo en el referéndum en la Cataluña del Norte]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/politica/derrota-catalanismo-referendum-cataluna-norte_1_5834821.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/db2691e1-0e89-4f83-8c3b-4bdb1cbf6dd9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Derrota catalanista en la Cataluña del Norte. El catalanismo se lo había jugado al todo o nada en un plebiscito que era un arma de doble filo y que también ha servido para medir su incidencia política. El campo de juego ha sido la denominación del departamento –equivalente a provincia– para intentar abandonar el nombre jacobino de Pirineos Orientales proveniente de la Revolución Francesa y recuperar la catalanidad robada, al menos en el nomenclátor, con el nombre de Pirineos Catalanes. ¿Cuál es el grado de conexión con la catalanidad de una población en la que un 35% dice que sabe hablar catalán, pero como lengua habitual baja al 5%? Pues relativo, y la opción catalanista ha perdido por 2.000 votos respecto a la opción de Pirineos Orientales, que se mantendrá como nombre oficial. Con 18.025 votos, ha ganado la vía jacobina (47,21% de los votos), por encima de los 16.092 de la catalanista (42,15%) y los 4.061 de la tercera opción de Pirineos Mediterráneos (10,64%), según datos del departamento.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roger Palós]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/politica/derrota-catalanismo-referendum-cataluna-norte_1_5834821.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Aug 2026 20:02:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Perpiñán]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[El departamento continuará llamándose Pirineos Orientales después de la victoria de esta opción con el 47,21% de los votos]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Dama de Elche, identidad de un pueblo alejada del territorio]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/dama-elche-identidad-pueblo-alejada-territorio_1_5817986.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/39170500-7d48-43bf-9c9a-af0e50f838e1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Manuel Campello, un joven de 18 años que en 1897 trabajaba en el campo, no esperaría encontrarse en L'Alcúdia una de las imágenes más importantes del arte íbero y de la escultura en el País Valenciano. Desde entonces, la Dama de Elche pasó por París, donde fue expuesta en el Louvre, y, finalmente, acabó en Madrid, donde lleva ya 85 años, habiendo vuelto a Elche en dos ocasiones, pero no por más de seis meses.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mapi Casabán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/dama-elche-identidad-pueblo-alejada-territorio_1_5817986.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Aug 2026 09:22:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La recuperación de la imagen continúa siendo una prioridad para muchos ilicitanos.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[Casi 130 años desde su descubrimiento, el pueblo ilicitano reclama su vuelta al País Valenciano]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Son marroquíes los jugadores de la selección marroquí?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/son-marroquies-jugadores-seleccion-marroqui_129_5799734.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/48711acd-1a21-4298-9efd-ea7a3028e25b_16-9-aspect-ratio_default_0_x2732y1494.jpg" /></p><p>Vengo de un mundo en el cual no existían ni la idea de nación ni mucho menos la de estado. La única pertenencia colectiva era la de la tribu y una difusa noción de la propia identidad basada en ciertos valores diferenciales supuestamente exclusivos de nuestra “raza” (castellanismo que equivalía a decir “nosotros”). Más allá de esta dimensión cercana de los parientes y familiar no había nada. La patria marroquí no nos ha representado nunca, estando como está fundamentada en la supremacía de los arabófonos y las élites afrancesadas que siempre han mirado con desprecio el norte, los salvajes del Rif. En cuanto al estado marroquí, el régimen no ha hecho más que maltratar la región desde el momento mismo en que pasó de manos del colonizador español al colonizador Hassan II. De manera que quienes venimos de allí no hemos heredado más que el silencio y la suspicacia ante el <em>mahzen</em>, el estado vigilante y corrupto que con su represión y abandono nos abocó a la diáspora. No emigramos, fuimos expulsados del lugar donde nacimos y hemos ido arraigando en los barrios de la periferia de la periferia de las ciudades europeas. Como ciudadanos de segunda aquí vivimos infinitamente mejor de lo que habríamos vivido en “nuestra tierra”. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Najat El Hachmi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/son-marroquies-jugadores-seleccion-marroqui_129_5799734.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jul 2026 16:00:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ismael Saibari celebra uno de sus goles en el Mundial con la selección de Marruecos]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lecturas, identidad y tiendas de lujo]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/lecturas-identidad-tiendas-lujo_129_5748014.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/30cd08a3-58e1-47d2-a4c7-c280922f388a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>El otro día pasé, una tarde entre semana, por una de las zonas del centro de Barcelona más turísticas. Iba hacia la Casa Amatller para participar en un club de lectura al que me habían invitado. La actividad la organiza Cases Singulars, la entidad que gestiona la agenda en diversos equipamientos patrimoniales de Barcelona, como casas privadas, bibliotecas y palacios.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sílvia Soler]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/lecturas-identidad-tiendas-lujo_129_5748014.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 May 2026 17:27:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Casa Amatller como si no hubiera pasado un siglo]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Inmigración y lengua catalana]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/inmigracion-lengua-catalana_129_5726301.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/59c2df7b-1ec8-4ad7-9351-7b9a62835838_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>En una entrevista reciente en TV3, Maria Teresa Cabré (presidenta del IEC) sostenía que, para que el catalán se convierta en una lengua realmente compartida, son necesarios nuevos enfoques. Entre las ideas que planteaba, hay una que, de entrada, resulta especialmente sugerente: la hibridación. La propuesta es clara: si Cataluña quiere que la inmigración haga suyo el catalán, no basta con exigir su aprendizaje; se necesita una buena acogida, generar sentimiento de pertenencia y hacer posible un aprecio real hacia la lengua.La idea, formulada así, es difícil de rechazar. Ninguna sociedad puede aspirar a convertir su lengua en un espacio común si no es capaz de acoger, reconocer e incorporar. El problema, sin embargo, no es la bondad de la premisa, sino su insuficiencia. El planteamiento de la hibridación pone el acento en la dimensión relacional y social del vínculo con la lengua, pero deja en un segundo plano aquello que hoy es decisivo: las condiciones estructurales en que viven las personas inmigrantes, sus descendientes y los colectivos alterizados.No basta con decir que los catalanohablantes deben “permeabilizarse” para que haya más interacción, más encuentro y, a partir de ahí, más adhesión al catalán. Esto puede funcionar en algunos casos. Pero convertir esta intuición en una respuesta general es, como mínimo, una simplificación. Presupone que la distancia entre la lengua y una parte de la población es, sobre todo, un problema de falta de contacto, cuando a menudo es la expresión de una fractura social mucho más profunda.En Cataluña, esta fractura no se puede entender sin el racismo. No solo en su expresión explícita y xenófoba, sino también en formas más difusas, normalizadas y difíciles de identificar, incrustadas en las prácticas institucionales, las expectativas sociales, los imaginarios colectivos y las clasificaciones cotidianas. Es un racismo que continúa operando, a menudo sin ser reconocido como tal, incluso en espacios que se piensan a sí mismos como comprometidos con la justicia social. Esta ceguera no es solo moral: también es epistemológica, porque impide entender qué pasa con la lengua en contextos de desigualdad. Si las personas inmigrantes y alterizadas viven más expuestas a la segregación escolar, residencial y laboral, a la discriminación en el acceso a la vivienda, a la degradación simbólica en la representación pública o a formas de laicismo selectivo que recaen sobre todo sobre determinados grupos religiosos, entonces la relación con la lengua no se puede pensar solo en términos de acogida afectiva.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mostafà Shaimi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/inmigracion-lengua-catalana_129_5726301.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2026 19:01:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Retos: Integración y superación La acogida de los maestros Analizamos efectos y resultados]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La partitura incompleta]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/partitura-incompleta_129_5710493.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/dc9af280-bdda-4ab2-a29f-6c91f3c34cb9_16-9-aspect-ratio_default_1052688.jpg" /></p><p>Sé cómo comportarme. Pongamos, por ejemplo, que voy al Teatro Nacional de Cataluña. Conozco el protocolo tácitamente coreografiado y puedo cumplirlo al pie de la letra. Sé qué versión de mí es bienvenida, cuál encaja y no incomoda, sé qué identidad performar para ser leída: un poco negra pero sin pasarme, un poco llamativa pero sin pasarme, debo ser aquella nota que da cierto giro, ligerísimo, a la partitura general. Todo lo demás queda fuera de foco. Nadie me lo ha pedido explícitamente, pero he entendido que la alteridad no tiene lugar.Llevo 22 años en este país, tengo el nivel C de catalán, casi el cien por cien de mi red afectiva es catalana, tengo un hijo catalán... pero todavía soy percibida como una persona migrante. Me siguen hablando en castellano y me felicitan por mi acento tan "bonito". Pero no pasa nada, esto lo puedo gestionar. La parte compleja llega en el plano profesional: mi lugar, perenne, parece ser el margen. Este lugar donde me coloca el sistema no proviene de exclusiones personales perpetradas por agentes individuales, sino que es la estructura. Y, valga aquí el <em>mea culpa</em>, se trata también de una ambigüedad que no es casual, sino una estrategia de supervivencia.De alguna manera, este "estar donde me pueden leer" que a veces performo es lo que W.E.B. Du Bois definía como la doble conciencia. Las personas migrantes nos miramos siempre a través de los ojos de los otros, que son, como masa lectora de alteridades aceptables, quienes miden el valor de nuestra presencia. Somos miradas bajo un catálogo de opciones que van de la curiosidad a la condescendencia. El desdoblamiento es, sin duda, agotador: soy yo pero también soy la versión que quien mira necesita para sentirse diverso sin sentirse cuestionado. Interpreto mi propia identidad.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Denise Duncan]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/partitura-incompleta_129_5710493.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 16:02:09 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/dc9af280-bdda-4ab2-a29f-6c91f3c34cb9_16-9-aspect-ratio_default_1052688.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[La bandera que se ha izado en el Parlament de Catalunya en un palo de 25 metros]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿De verdad 'somos' 8 millones?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/8-millones_129_5707421.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/25ecea11-8f25-4b06-8ef8-f6d550f104e4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>En las políticas de diversidad, casi siempre se trabaja desde la urgencia social, a menudo impuesta por causas externas. Pero hoy hay que hablar de una urgencia diferente, una que nace de nuestros propios déficits: lo que llamo el Factor M (factor migraciones) de la memoria colectiva de Cataluña.Cataluña acaba de alcanzar el hito histórico de los 8 millones de habitantes. Es una transformación de gran alcance, pero también una interpelación directa: ¿realmente todos pueden sentirse parte de este <em>nosotros</em>? ¿Pueden decir "somos 8 millones" aquellos que no ven su historia reflejada en ningún sitio?Esta urgencia se manifiesta en tres vacíos profundos que segmentan nuestra sociedad:<strong>1. El vacío vecinal.</strong> Los fundadores de nuestros barrios —aquellos migrantes de los años 50 y 60— están construyendo su memoria de lucha heroica. Esta historia, sin embargo, parece que acaba en ellos. Hoy, estos barrios están llenos de nuevos migrantes internacionales que son quienes realmente les dan vida desde hace más de dos décadas, pero que viven vidas paralelas. Comparten el espacio, pero no la historia; no llegan a ser reconocidos plenamente como vecinos, ni se incorporan a las asociaciones para "hacer barrio". Este cambio demográfico se vive a menudo con resistencia y desconfianza, un escenario del cual se nutren quienes quieren crear fragmentación.<strong>2. El vacío académico.</strong> Si tomamos los libros de historia de Cataluña, las migraciones prácticamente no están; es como si no hubieran existido. ¿Cómo podemos educar en el sentimiento de pertenencia si el relato oficial ignora las raíces de más de la mitad de la clase? Los hijos de marroquíes, filipinos o ecuatorianos, que son catalanes, ¿no forman parte de nuestra historia? Si la escuela les explica una historia donde aparecen como anomalías, les estamos diciendo que son subalternos, y no protagonistas del país donde viven.<strong>3. El vacío político. </strong>Asistimos al advenimiento de partidos altamente mixófobos que manipulan los datos para inventarse un pasado de homogeneidad inexistente. Buscan una sociedad que no negocia con la diversidad, sino que la criminaliza, evocando tiempos pasados de persecución contra las minorías. Este discurso gana adeptos precisamente porque no hay un relato público sólido sobre la memoria de las migraciones —el Factor M— que lo contradiga.Debemos ser valientes en la autocrítica: la identidad nacional que construimos no puede dejar a nadie de lado. El catalanismo no puede ser un proyecto excluyente, reservado a una élite que mira la diversidad desde la distancia. Porque sin memoria, la identidad es frágil: una identidad sin memoria no es identidad. Si un ciudadano no encuentra su trayectoria reflejada en el relato oficial, en los museos de historia o en el nomenclátor, difícilmente sentirá que el proyecto de futuro de Cataluña también es el suyo. La memoria no es solo recordar; es reconocernos como iguales en la artesanía de la historia.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricard Zapata]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/8-millones_129_5707421.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Apr 2026 16:02:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Inmigrantes en la Estación de Francia]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué discutimos sobre quién es catalán?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/discutimos-catalan_129_5682384.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/8b5358ab-d60f-4278-8d76-c5735f1204f2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Los reiterados debates públicos sobre quién es catalán, o sobre qué es serlo, poco tienen que ver con querer conocer la sociedad catalana. Son discusiones que resultan de las confrontaciones políticas, en las que cada interlocutor utiliza su definición para autodefinirse y marcar distancias con el adversario. Por tanto, nada se puede saber de los catalanes y de su nación, y todo el interés radica en cómo se nos utiliza a favor de los respectivos proyectos políticos. Son debates que se producen de forma intermitente en todas las naciones, pero que aquí son endémicos.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salvador Cardús]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/discutimos-catalan_129_5682384.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Mar 2026 17:00:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La calle Joaquim Costa, uno de los epicetras del Raval.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gatos y perros pero no pulgas]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/gatos-perros-no-pulgas_129_5657233.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/56b1cf6f-88c6-4cbd-ab23-ebc59a55be18_16-9-aspect-ratio_default_1056412.jpg" /></p><p>Hubo una concentración de <em>therianos</em> en el Arco de Triunfo de Barcelona. Hace un mes no sabíamos lo que quería decir esta palabra y ahora ya la conocemos todos. Gente que "se siente" animal, ya sea perro, caballo o gato (los más elegidos). Es decir, normalmente se sienten mamíferos y reptiles. Rara vez insecto. No hay <em>therianos</em> mosca o piojo. La palabra es un neologismo que, como todas las cosas a legitimar y perpetuar, viene del griego.<em>Therianthropia</em> viene de <em>therion</em> (animal) y <em>anthropos</em> (humano).</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Empar Moliner]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/gatos-perros-no-pulgas_129_5657233.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Feb 2026 17:00:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una chica en el encuentro de therianos de este sábado en Barcelona]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Ya de adulta descubrí eventos primordiales de mi vida que ignoraba"]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/criaturas/adulta-descubri-eventos-primordiales-vida-ignoraba_128_5621882.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/f2b89525-5ac4-43dc-8b16-4a545e0e8ccf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Antes de ser madre tenía unas convicciones muy firmes sobre quién era y cómo sería mi camino. No imaginaba hasta qué punto la maternidad te transforma de raíz, hasta qué punto yo misma sería una persona distinta. Pensaba que me costaría más dejar de ser yo mi prioridad, y que a veces lo viviría con desazón o como una pérdida.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesc Orteu]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/criaturas/adulta-descubri-eventos-primordiales-vida-ignoraba_128_5621882.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Jan 2026 06:02:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tania Soler]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[Médico de familia, escritora y madre de Mar y Pau, de cuatro años y uno y medio, respectivamente. Publica 'Las voces del fuego' (La Magrana), una novela dura y sincera sobre una fisioterapeuta que mantiene una relación hostil con la comida a la vez que se enfrenta a secretos familiares que hacen peligrar su estabilidad emocional.]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la independencia a la identidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/independencia-identidad_129_5569017.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/626dca21-f203-4f50-8767-2662bdc6d15b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>En el origen del movimiento independentista estaba la voluntad de dejar en segundo plano al nacionalismo identitario y victimista, es decir, la peor cara del pujolismo, la cara Ferrussola. La aportación clave en este sentido fue, desde el campo intelectual, la del filósofo Xavier Rubert de Ventós, con la obra <em>De la identidad a la independencia</em>, de 1999, una década antes del inicio del Proceso. Aquel libro llevaba un prólogo de su amigo Pasqual Maragall, quien todavía se declaraba federalista. Con los años, el ensayo de Rubert de Ventós acabaría llevando el maragallismo y parte del PSC a posiciones soberanistas.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignasi Aragay]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/independencia-identidad_129_5569017.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Nov 2025 11:30:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Xavier Rubert de Ventós]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Identidades obsoletas, identidades por venir]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/identidades-obsoletas-identidades-venir_129_5514820.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/e171ff16-782c-4974-ad44-bb2332db0ef4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Cuando la pasada semana apelaba a una nueva inteligencia –también podría haber dicho un nuevo imaginario– para referirnos a los procesos migratorios que vive nuestro país, lo que quería decir es que hay que saber hablar de la realidad social a la altura de las circunstancias. Que existen viejos conceptos que no se ajustan a las nuevas realidades. Que los que deben ajustarse a la realidad son los conceptos, no al revés. Que hay que pensar de la forma que nos acerque lo mejor posible a los hechos –y si puede ser, a la verdad–, sobre todo a los que nos resultan conflictivos y que más inquietan. Que se debe evitar enmascarar o mistificar la realidad, tanto si se hace intencionadamente para hacerla más pasadora como si se hace con mala fe para alarmarnos y sacarle partido.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salvador Cardús]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/identidades-obsoletas-identidades-venir_129_5514820.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Oct 2025 15:30:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La multitud en marcha]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El desacomplejamiento charnego]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/desacomplejo-charnego_129_5262982.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/cf31bc12-47fd-4857-888c-ec07030cd449_16-9-aspect-ratio_default_0_x3022y2483.jpg" /></p><p>Quedó claro que de la falta de espectadores en el cine catalán y en catalán no es culpable el "en catalán", sino el "cine". Y es que si tienes una buena historia, la cuentas bien con un buen guion, dispones de buenos intérpretes, y está bien dirigida y bien producida, tendrás a los espectadores que necesitas. Y llega aquello de "¿Ya la has visto?", "¿Aún no has ido?", o "¡No te la pierdas!". En ningún caso la lengua catalana es el obstáculo para el cine catalán y en catalán como se ha visto con <em>Casa en flames</em> y <em>El 47</em>. Como ya habíamos visto antes con <em>Pa negre</em>.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salvador Cardús]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/desacomplejo-charnego_129_5262982.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jan 2025 17:00:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los galardonados de los premios Gaudí de este pasado sábado]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lágrima de artista]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/lagrima-artista_129_5223186.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/75f7c14a-d7a9-4897-8cb1-e47e3f14594d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Hasta hace poco estaba convencido de que la misión del arte era mostrarnos las posibilidades expresivas latentes de la realidad. Hoy debo reconocer que los artistas tienen otra opinión de su oficio.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gregorio Luri]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/lagrima-artista_129_5223186.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Dec 2024 17:12:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Achrome, de Piero Manzoni]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Identidad y azar]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/identidad-azar_129_5163463.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/e4fcbdbe-da12-4be4-bfbf-111a3a1384a6_16-9-aspect-ratio_default_0_x4231y1970.jpg" /></p><p>Leo que el departamento de Salud podría tener que pagar 300.000 euros para compensar un intercambio de bebés que tuvo lugar por error en 1972. Los abogados del hombre perjudicado han rechazado esta primera propuesta.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sílvia Soler]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/identidad-azar_129_5163463.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Oct 2024 17:01:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una persona muy anciana.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ser amarillo en Estados Unidos]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/amarillo-estados-unidos_1_5091445.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/ceb85a23-069a-463d-8ab4-dbf85c25ff3f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p><em>Interior Chinatown</em>, de Charles Yu (Los Angeles, 1976), es una original mezcla de géneros llena de humor, un relato experimental y alegórico que explora cuestiones profundas como la asimilación cultural, el precio de la ascensión social, la cultura pop , la inmigración, la ansiedad paralizante, la fuga de los papeles que nos vemos obligados a jugar y los estereotipos raciales. La pregunta clave del libro de Yu es: ¿la raza realmente nos condiciona a no poder aspirar a nada mejor?</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anna Carreras Aubets]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/amarillo-estados-unidos_1_5091445.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jul 2024 05:16:01 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/ceb85a23-069a-463d-8ab4-dbf85c25ff3f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Un fotograma de la película 'La furia del dragón', protagonizada por Bruce Lee]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA['Interior Chinatown', de Charles Yu, explora cuestiones como la asimilación cultural, el precio de la ascensión social y los estereotipos raciales]]></subtitle>
    </item>
  </channel>
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