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    <title><![CDATA[Ara en Castellano - debate público]]></title>
    <link><![CDATA[https://es.ara.cat/etiquetes/debate-publico/]]></link>
    <description><![CDATA[Ara en Castellano - debate público]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
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      <title><![CDATA[Un malestar recorre la política]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/malestar-recorre-politica_129_5039506.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/af90aca8-6e4e-44b6-8bf4-8079d4859592_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Un malestar difuso empapa la política. Hay quien reconoce que su vida, vacaciones, viajes, consumo, tecnología ha mejorado en comparación con la de sus progenitores, pero existe pesimismo hacia el futuro. Las últimas reformas en el sistema de pensiones, la reforma laboral y el salario mínimo han disminuido (insuficientemente) el boquete salarial por razón de género. Los datos macroeconómicos son mejores, pero la incapacidad de garantizar un techo a todos nuestros conciudadanos, y la falta de horizonte claro en servicios que son pilares del bienestar como la sanidad y la educación, seguramente ayudan a ese malestar difuso, que en la política, sobre todo la que llamamos “central”, adopta una tonalidad de lidia, de trifulca desagradable.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Montserrat Tura]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 May 2024 14:00:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pedro Sánchez durante el debate de investidura de Feijóo.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
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      <title><![CDATA[Hablemos de política]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/hablemos-politica_129_5025097.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/7417fd4e-dc03-4581-af53-9fe8e0dd5cbc_16-9-aspect-ratio_default_0_x1327y760.jpg" /></p><p>A menudo, en entornos educativos, se pide a los jóvenes que hagan un debate. Se preparan un tema (del que normalmente saben poco) y una presentación. A menudo, este ejercicio acaba por no ser un auténtico debate, sino una exposición frente a un público indiferente. Debatir los argumentos de otro es difícil: es necesario poseer una cierta retórica y hablar. Pero, sobre todo, para que haya debate debe haber un interlocutor, alguien con el que hablar de cosas que son, precisamente, el objeto de debate. Sin un interlocutor que escuche no hay debate. Se trata sobre todo del contenido del que se habla, no del color de los zapatos de los que tenemos delante. Esta premisa, que puede parecer obvia, resulta esencial cuando imaginamos la vida social, sobre todo porque en el momento actual el contenido de los debates está en crisis. Lo que Christopher Lasch llamó a finales de la década de los noventa al narcisismo (versión <em>hard</em> del individualismo) ha invadido buena parte de los debates públicos y complica el asunto de la política.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anna Pagès]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 May 2024 16:17:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La actriz Mary Pickford (1893 - 1979) sosteniendo un megáfono de grandes dimensiones en el plató de la película muda 'Little Annie Rooney'.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
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      <title><![CDATA[Feijóo y la verdad]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/feijoo_129_4857379.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/b0393fc9-7e78-43b1-bee1-77ee87beddb0_16-9-aspect-ratio_default_0_x554y428.jpg" /></p><p>El pasado domingo, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, dio un breve discurso en Madrid dirigido a los miles de militantes y simpatizantes de su partido y de Vox que se manifestaban contra una ley de amnistía que todavía no existe. Este discurso tiene interés por dos razones. En primer lugar, porque el expresidente de la Xunta de Galicia subió mucho el tono y alcance de la crítica. El registro era diferente al de anteriores ocasiones, y lo ubicaba en una esfera ideológica difícilmente asociable a posiciones de centroderecha. En segundo lugar, porque apeló de forma reiterada a dos conceptos –verdad y razón– que suelen ser más propios de otros contextos discursivos. Más o menos decía: no podemos renunciar a nuestras ideas <em>porque son verdad</em> (las de los demás no) ni a nuestros planteamientos políticos porque están <em>asistidos por la razón</em> (los de los demás no) El argumento desembocaba, aunque evitando prudentemente la expresión, en el laberinto de la memoria colectiva, que aquí, a diferencia de la mayoría de lenguas, se conoce como "memoria histórica". La idea era: no vamos a renunciar a nuestra interpretación de los hechos, porque es la única verdadera; esto es, porque no es una mera "interpretación". </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ferran Sáez Mateu]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Nov 2023 12:24:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alberto Núñez Feijóo en una entrevista el pasado 9 de noviembre.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
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      <title><![CDATA[Un nuevo tiempo para Catalunya]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/nuevo-tiempo-catalunya_129_3891419.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/7cc5cc9c-d809-4b29-b144-803cb8ce04f9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Quizás de forma optimista, algunos debates que vi en campaña electoral me gustaron. Ciertamente, una conversación a nueve con la espada de Damocles de unas elecciones cerca no puede tener demasiado fondo. Pero pienso que como país hemos avanzado. Vi más respeto y reconocimiento mutuo entre las diferentes personas candidatas en relación a las anteriores contiendas. Y, sobre todo, se volvió a hablar de modelo de país y de políticas públicas. De cómo se podría hacer frente a la emergencia económica y social una vez se haya estabilizado el reto sanitario. Es verdad que el conflicto nacional-territorial sigue abierto y el hecho de que haya presos políticos y exiliados pone palos en las ruedas para avanzar en todos sentidos. Pero también lo es que después de una década volvamos a oír a nuestros y nuestras políticas hablar de desigualdad, precariedad y pobreza; de servicios públicos y política tributaria; de una estructura productiva debilitada; de la centralidad de los cuidados y desmontar del patriarcado; de las deudas ambientales y la urgente transición ecológica; de la equidad territorial... Todavía tímidamente y de manera anecdótica, con una gramática que quizás no tienen demasiado rodada, en algunos casos demasiado enganchados al programa electoral a modo de argumentario... Pero solo al andar se hace camino.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gemma Ubasart]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Mar 2021 20:57:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un micrófono, en primer plan, al hemiciclo del Parlamento .]]></media:title>
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