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    <title><![CDATA[Ara en Castellano - estilos]]></title>
    <link><![CDATA[https://es.ara.cat/etiquetes/estilos/]]></link>
    <description><![CDATA[Ara en Castellano - estilos]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
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      <title><![CDATA[El Mundial: ¿va de fútbol o de moda?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/mundial-futbol-moda_129_5777530.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/83d2eea2-2f76-446e-ad08-545808c21bd5_16-9-aspect-ratio_default_0_x321y71.jpg" /></p><p>Érase una vez que los futbolistas parecían tener una sola dimensión: cuando no sudaban la camiseta en el campo y se dejaban ver siempre enfundados en chándales. Personas programadas únicamente para rendir deportivamente, como si no existiera frontera entre el atleta y la persona. Y cuando aparecían con ropa de calle transmitían la misma incomodidad de los hombres que solo se mudan a las bodas: vestidos que parecen llevarlos a ellos y no al revés. Unos tiempos que, viendo las llegadas de las selecciones al Mundial, parecen absolutamente pretéritos. Pero esta transformación ha necesitado varios Mundiales para cristalizar.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sílvia Rosés]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Jun 2026 05:00:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nico Williams]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
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      <title><![CDATA[Por qué nos da miedo el paso del tiempo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/estilo/da-miedo-paso-tiempo_130_5768955.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/3b9e0e95-ff04-447a-9e53-058a4309f30c_16-9-aspect-ratio_default_0_x1441y819.jpg" /></p><h3>Un día, cuando Sergio era adolescente, se dio cuenta de que su madre había envejecido. Esas arrugas del rostro no las había visto antes. El tiempo pasaba inexorablemente, sin que él pudiera hacer nada para evitarlo. Por primera vez, la idea de que el tiempo en este mundo era finito le llegó con fuerza, y eso que sus amigos ni se habían preocupado de pensarlo. Cuando eres joven, el tiempo parece estático e infinito.Desde aquel día, Sergio C. Fanjul (Oviedo, 1980) padece lo que se conoce como cronofobia, el miedo al paso del tiempo. Una experiencia que este licenciado en astrofísica y periodismo ha plasmado en forma de ensayo en el libro <em>Cronofobia </em>(Arpa, 2025), en el cual también explora una sociedad que considera que padece el mismo mal que él: “Hay muchos problemas, no solo para lidiar con el hecho de morir, sino con el envejecimiento y el miedo al futuro. La aceleración del tiempo hace que nos volvamos unos enfermos de la nostalgia”, asegura.Si nos paramos a pensar, hay miles de millones de personas que nos han precedido y no queda nada de su paso por la tierra. Con suerte, conocemos algunos nombres que han hecho alguna gesta importante, pero no mucho más. Incluso hay personajes como Shakespeare o Cervantes, que a menudo son poco más que un nombre, quizás incluso un seudónimo de otra persona.Este sentimiento, según Fanjul, incomoda a mucha gente. “Tenemos mucha hambre de trascendencia y de superar la muerte en comparación con sociedades anteriores”, asegura. El autor cree que antes las sociedades eran más comunitarias y estaban más conectadas con su pueblo y familia, de manera que cuando morías sabían que continuarían vivos en los demás. En cambio, la sociedad individualista de ahora nos hace sentir que si morimos, se acaba el mundo.El miedo a la muerte es inherente a la condición humana. “Por eso gran parte de nuestra cultura está relacionada con creencias y religiones que nos sirvan para entender por qué demonios estamos aquí durante un tiempo tan limitado”, continúa Fanjul. Durante su investigación, incluso ha conocido a personas que no soportan la idea de no haber existido antes de nacer.De hecho, la cronofobia no es fácil de digerir. Él mismo reconoce que cada día se lo pasa haciendo cálculos sobre los años vividos y los que, si todo va bien, le quedan hasta llegar a la muerte. Incluso cuando va de vacaciones se las pasa calculando cuánto tiempo ha pasado y cuánto falta para acabarlas. “Me asalta mucho la idea de pensar que el tiempo se me ha escapado de las manos, esta sensación de “ya está, esta fiesta o cena ya ha acabado”, y pienso que cuando me muera tendré la misma sensación después de toda una vida”, reflexiona.'El tiempo vuela'<h3/><p>Pero, ¿qué es el tiempo realmente? Agustín de Hipona decía que sabía qué era el tiempo, pero que si le preguntabas, no lo sabía explicar. “Esta es la sensación que tenemos todos: funcionamos con el tiempo, quedamos a una hora con alguien, pasan los días y semanas, pero nadie te puede explicar qué es”, dice Fanjul. De teorías, se han hecho muchas y el autor las explora a lo largo del ensayo. Las que más le gustan son las externalistas, es decir, las que dicen que pasado y futuro son reales a la vez, que todo está pasando al mismo momento. “Somos una conciencia que va pasando por diferentes momentos y ahora percibimos lo que vivimos en este momento del tiempo, pero al mismo tiempo estamos naciendo, viviendo nuestra infancia, la vejez e incluso muriendo”, continúa. Para él, esta teoría lo reconforta: “Quiere decir que, aunque te mueras, toda tu vida estará pasando y será eterna, sucediendo toda a la vez”, matiza.Sea como sea, a medida que nos hacemos mayores cada vez el tiempo nos pasa más deprisa y parece que no podamos hacer nada para evitarlo. Se han hecho muchos estudios sobre esto y se sabe que para los niños y jóvenes todo es nuevo, y por tanto su cerebro ha de estar siempre procesando información. Es así como el tiempo les pasa más lento. A medida que se deja de aprender cosas nuevas y de sorprenderse por las cosas, el tiempo se empieza a acelerar. “Si te fijas, cuando viajas los primeros días te pasan lentos, porque has de explorar la ciudad. En cambio, los últimos, cuando ya te lo conoces todo, empiezan a ser cada vez más rápidos”, apunta.Hay mucha gente, sin embargo, que vive atrapada por la nostalgia del pasado. Para Fanjul, este sentimiento es muy propio de nuestros tiempos, cuando las perspectivas de futuro son muy imprevisibles. “Entre el totalitarismo, la crisis climática y el avance de la tecnología, los jóvenes no ven un futuro claro y miran hacia atrás”, considera. De hecho, el autor cree que vivimos en una sociedad que es jovenófila y a la vez jovenófoba: “La juventud se idolatra y se desea, pero a los jóvenes también se les considera unos “inútiles” y no se les ponen las cosas fáciles”, critica. Finalmente, el autor apunta que son muchos los filósofos como los estoicos que han predicado cómo la felicidad no es estar ni en el pasado ni en el futuro, sino en el presente. Por lo tanto, lo ideal para aprender a vivir en un mundo donde el tiempo se nos escapa entre las manos es aprovechar el momento y tener una vida rica en experiencias. “Pero no las que se venden ahora, que son ir a un restaurante de moda, sino pequeñas cosas cotidianas y enriquecedoras, como estar con la gente que quieres, pasear, descansar, comer bien y cuidarte. Esto hace que la vida sea más placentera y que el tiempo se ralentice un poco más”, concluye.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Saula]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/estilo/da-miedo-paso-tiempo_130_5768955.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jun 2026 05:02:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[Hablamos sobre la cronofobia con el astrofísico y periodista Sergio C. Fanjul, que acaba de publicar un ensayo sobre este mal tan humano]]></subtitle>
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      <title><![CDATA["Madre de Dios Señor" o "Caramba", mucho mejor que "Oh my God"]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/estilo/madre-dios-senor-caramba-mejor-oh-my-god_129_5768006.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/264ef803-749b-4ba9-8fcb-91fcc752715a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>A Meritxell y a Toni unos amigos comunes les organizaron una cita a ciegas. De momento, los gustos, por <em>particulares</em> que fueran, eran muy parecidos: a ambos les gustaban las patatas bravas, la burrata, los calamares a la andaluza y el fricandó. Cuando ya estaban en la segunda cucharada del tiramisú que compartían, se sinceraron.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricardo Feriche]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Jun 2026 17:03:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los actores Jennifer Aniston, Courteney Cox, Lisa Kudrow, Matt LeBlanc, Matthew Perry y David Schwimmer, protagonistas de la mítica comedia televisiva Friends, estrenada el año 1994.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
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      <title><![CDATA[¿De verdad nos gusta la Sagrada Familia?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/estilo/gusta-sagrada-familia_130_5765025.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/c7415376-b2ae-4e6c-b010-64ae53c858be_16-9-aspect-ratio_default_0_x1205y1876.jpg" /></p><p>Más de 140 años después de la colocación de la primera piedra, todavía hoy se sigue dando forma a la que se considera la obra magna de Antoni Gaudí. Los últimos años de su prolífica carrera volcó todos sus esfuerzos en construir un templo que hoy se ha convertido en la gran atracción turística de Barcelona. Miles de personas la visitan cada año y parece haber un consenso generalizado sobre su valor arquitectónico y cultural. Ahora bien, la edificación no ha estado exenta de polémica, empezando por el hecho de que hay quien discute que lo que vemos hoy no es lo que habría hecho Gaudí.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aure Farran]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 05:02:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vista de la Sagrada Familia]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[Hablamos con arquitectos, diseñadores, artistas y otras personalidades del mundo de la cultura]]></subtitle>
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      <title><![CDATA[¿Quién ha convencido a Henar Álvarez de que la corbata no es masculina?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/convencido-henar-alvarez-corbata-no-masculina_129_5762877.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/f20c80b4-5468-4166-b680-4286f4aeef4e_16-9-aspect-ratio_default_0_x666y174.png" /></p><p>El martes 2 de junio la presentadora del programa de TVE <em>Al cielo con ella</em>, Henar Álvarez, protagonizó una escena insólita que muy pronto se hizo viral. Durante su habitual monólogo de apertura, se quejaba de que no pasa semana sin que algún espectador le pregunte por qué presenta el programa "vestida de hombre". La pregunta no es anecdótica.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sílvia Rosés]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jun 2026 09:38:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La presentadora del programa de TVE Al cielo con ella, Henar Álvarez, durante el monólogo de apertura donde se quejaba de que no pasa semana sin que algún espectador le pregunte por qué presenta el programa «vestida de hombre».]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Roland Garros: entre el deporte y la pasarela]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/roland-garros-deporte-pasarela_129_5762641.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/71ebf844-7996-48fe-a544-db4bbee4c359_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Tules, lazos, lentejuelas, perlas, corsés... podrían ser los ingredientes de un desfile de alta costura parisina, pero estos días forman parte de uno de los grandes escenarios del deporte mundial: Roland Garros. La tenista Naomi Osaka ha vuelto a convertir su entrada a pista en un acontecimiento visual, con una serie de vestidos diseñados por el creador suizo Kevin Germanier que han generado tanta conversación como algunos de los partidos del torneo. No era la primera vez. El año pasado ya había sorprendido con un espectacular vestido de Robert Wun inspirado en una medusa. Este año, Osaka ha accedido a la pista vestida de gala, con una falda de tul transparente y un corpiño confeccionado con piezas recicladas. Una vez en su sitio, sin embargo, se desprende de esta primera capa para revelar otra de color cobre que se confunde con la tierra batida, pero que al mismo tiempo emite reflejos metálicos inspirados, según el mismo Germanier, en la iluminación nocturna de la Torre Eiffel. Se produce así una auténtica transformación escénica: primero aparece la Naomi-celebridad, casi como si desfilara por una alfombra roja; después emerge la Naomi-deportista preparada para competir. Esta estructura de revelación pertenece tradicionalmente al lenguaje de la moda y del espectáculo más que al del deporte. No es de extrañar que algunos comentaristas hayan acuñado el término <em>court-ure</em>, fusión de <em>court</em> (pista) y <em>couture</em> (alta costura), para describir este fenómeno. Y todo ello adquiere una curiosa resonancia histórica si tenemos en cuenta que la escena tiene lugar en la pista Suzanne Lenglen, la gran tenista francesa que, a principios del siglo XX, comprendió antes que nadie que transformar la ropa de las jugadoras significaba transformar también su lugar en sociedad.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sílvia Rosés]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jun 2026 05:01:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Naomi Osaka en el calentamiento previo al partido de Roland Garros.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
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      <title><![CDATA[Luz de gas, cuando la manipulación de la pareja se lleva al extremo]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/estilo/luz-gas-manipulacion-pareja-lleva-extremo_130_5753800.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/d3818837-3929-4144-b5c0-2dc777e81d5e_16-9-aspect-ratio_default_1058376.jpg" /></p><h3>Imagina por un momento que estás en una habitación y cierras la ventana porque hace frío. Te vas unos minutos para ir a buscar una cosa y, cuando vuelves, la ventana vuelve a estar abierta. Extrañado, le comentas lo que te acaba de pasar a tu pareja y esta te dice que no estás bien de la cabeza, que te lo estás inventando y que siempre ha estado abierta. Y ahora imagina que no solo te ha tildado de loco o loca, sino que quien realmente ha abierto la ventana mientras estabas fuera ha sido tu pareja.Esta técnica de manipulación se denomina <em>luz de gas</em> y se retrató de forma muy contundente en la película de George Cukor <em>Gaslight </em>en 1944. En el film, un hombre manipula a su mujer y le hace creer que está loca porque ella asegura que la luz de gas de casa se afloja sin motivo, pero desconoce que es él quien está detrás de este misterio. “Le niega que lo haga para crear dudas y terror en la mente de la mujer y, literalmente, apagar su razón”, explica la filósofa Hélène Frappat en <em>Luz de gas, o el arte de enmudecer a las mujeres</em> (Paidós, 2025). En este libro, la autora analiza la historia de este fenómeno, que asegura que ha trascendido la frontera de las relaciones personales hasta llegar al mismo negacionismo histórico. Pero, sobre todo, se centra en cómo el <em>gaslighting</em> es una forma de maltrato físico y psicológico hacia las mujeres. Un concepto que, ya en los años cincuenta, se convirtió en una categoría psicológica en los Estados Unidos: “Se define como una maniobra destinada a manipular a alguien para hacerlo dudar de sus percepciones, experiencias o comprensión de los hechos”, explica Frappat.El concepto de<em> gaslighting</em> apareció poco antes de que Betty Friedan escribiera en 1963 su famoso libro <em>La mística de la feminidad</em>, donde hablaba del malestar “sin nombre” que tenían las amas de casa que vivían en los extrarradios de los Estados Unidos. Según Friedan, esta “mística” se basaba en modelar la vida de estas mujeres según una imagen que las transformaba en “marionetas”. “La mujer mistificada llega a dudar de su personalidad, su inteligencia y existencia como ser humano adulto”, explica Frappat.Trampa psicológica <h3/><h3>Por su parte, la investigadora norteamericana Jennifer Freyd analizó los papeles de la víctima y el agresor, y cómo llegan a intercambiarse entre ellos durante un proceso de <em>gaslighting</em>. “El agresor se afana en hacer el efecto de que es atacado injustamente y que su víctima es la verdadera agresora”, explica. Es decir, se realiza una doble estrategia: “Yo te destruyo, al mismo tiempo que te convenzo de que esta destrucción nunca ha existido, excepto en tu cabeza enfermiza”, matiza.Sufrir una situación de luz de gas puede ser muy perjudicial para la víctima, que puede verse sometida por su agresor no solo desde el punto de vista psicológico, sino también sexual, y llegar a hacer prácticas que en realidad no querría hacer. El Doctor David W. Wahl habla de ello en la revista <em>Psychology Today</em>, donde explica el caso de un estudio en el que se analiza una pareja que tiene relaciones sexuales bajo los efectos del alcohol. Aunque ella, en condiciones normales, no consentiría practicar sexo anal, él hacía caso omiso aprovechando su estado. Al día siguiente, si ella se quejaba, él le aseguraba que, en realidad, era ella quien le había pedido hacerlo. De esta manera, tergiversaba la realidad de la víctima, haciendo que se creyera su versión e incluso la hacía sentir culpable por haber bebido.Saber si se está sufriendo o se ha sufrido una situación de luz de gas no siempre es fácil. En la Universidad de Michigan existe <em>The Gaslighting Project</em>, en la que se invita a las víctimas a explicar sus vivencias para poder investigar más sobre este proceso, sea en el ámbito de las relaciones de pareja, familiar o incluso laboral. Detectar el peligro<h3/><h3>Las relaciones tóxicas siempre han existido. Por suerte, ahora disponemos de muchas más herramientas para detectarlas y poder huir a tiempo. De todo esto habla Silvia Llop en su nuevo libro <em>Ahí no es, Mari Carmen</em> (Plataforma Editorial, 2025). La psicóloga asegura que, de todas las manipulaciones que pueden haber en una relación de pareja, el <em>gaslighting</em> es de las más destructivas, porque no siempre se ve. “No siempre te das cuenta de que te están manipulando, dando la vuelta a la tortilla o engañando, y después acabas sin confiar en ti misma”, lamenta.Según Llop, detrás de una persona que hace luz de gas se pueden encontrar todo tipo de traumas y emociones que no sabe gestionar. “La mayoría lo han aprendido en casa suya, donde han visto hacer o vivido directamente una situación de <em>gaslighting</em>”, asegura. Es posible que, incluso, no sean conscientes de que están haciendo esta práctica, pero es una herramienta que han aprendido ante situaciones o sentimientos que no saben enfrentar. Por otro lado, para entender a una persona que sufre gaslighting, hay que tener en cuenta que, previamente, ha habido una historia que se ha ido gestando. “Estas actitudes no las ves en la primera cita. Al principio, el 95% es mágico y perfecto y hay un 5% de conflicto que, con el tiempo, se irá haciendo más grande”, explica la psicóloga. De esta manera, al principio uno se enamora de una persona que se muestra encantadora, y es eso lo que lo va enganchando poco a poco, sin darse cuenta de que está cayendo en la trampa de una relación tóxica. “Como al inicio ha sido una persona tan maravillosa, después, cuando se enfada o tiene un mal comportamiento, se le disculpa pensando que tiene un mal día”, continúa Llop.Enfoque y autoestima<h3/><p>Entonces, ¿cómo podemos darnos cuenta de que estamos entrando en una espiral destructiva con la pareja? “Tenemos que aprender a separar entre los sentimientos y la razón: no podemos controlar los sentimientos y la atracción que nos genera una persona, pero sí que hay otra parte más mental que podemos evaluar, como qué tipo de relación nos ofrece y cómo nos hace sentir”, reflexiona Llop. Algunas de las preguntas que podríamos hacernos son: ¿Qué tipo de dinámica nos ofrece? ¿Unos días nos hace sentir bien y los otros nos los pasamos llorando? ¿Es esto lo que queremos en la vida?Está claro que salir de una relación tóxica en la que se practican cosas como el <em>gaslighting </em>no es fácil, pero tampoco imposible. Según Llop, antes de dar cualquier paso, se tiene que empezar a trabajar la autoestima. “Haz actividades que te llenen, ve a terapia, conecta contigo misma y no permitas que la otra persona te aleje de toda la gente que quieres”, dice la experta, que asegura que es muy frecuente que el acosador aísle a la víctima de todo su entorno. Reconstruir la autoestima es básico para poder darse cuenta de la situación de maltrato que se vive y poder mirar de cara al agresor. “Cuando empiezas a poner el foco en las banderas rojas es cuando puedes empezar a salir de ella”, continúa. Una vez fuera, es importante mantener el contacto cero con aquella persona para evitar volver a caer en la relación, una situación que se complica cuando hay hijos de por medio.Aunque un vínculo tóxico haya terminado, a la víctima le puede costar un tiempo volver a recuperarse psicológicamente. Por eso, Llop aconseja que haga terapia durante un tiempo. “S'ha hecho una destrucción tan grande que es como si te hubieran tirado una bomba dentro. Tienes que reconstruirte, entender lo que ha pasado y, sobre todo, no permitirte sentirte culpable por haberlo “permitido”, sino entender de dónde venías y por qué te has enganchado. Solo así podrás velar para que no te vuelva a pasar”, concluye.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Saula]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 May 2026 11:01:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Luz de gas]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[Hablamos con expertas sobre qué es el 'gaslighting' y cómo salir de esta espiral tan tóxica]]></subtitle>
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      <title><![CDATA[Laporta y Florentino, sol y sombra]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/estilo/laporta-florentino-sol-sombra_129_5746663.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/78cda732-9f68-4bf0-ab8e-5367b2df99e7_16-9-aspect-ratio_default_0_x1271y933.jpg" /></p><p>Jan y Flo son muy diferentes, pero comparten piso desde hace años. Aprovechando unos días de vacaciones, se han ido a Mallorca. La primera noche han salido a cenar y, después, de fiesta. Flo se cuida, y después de tomar otra copa de Ribera del Duero ha preferido irse al apartamento. En cambio, Jan, más <em>bon vivant</em>, se ha desfasado primero con dos buenos platos de macarrones, después tomando gintonics y ya en la discoteca bebiendo a morro de un Moët magnum que circulaba por la pista mientras bailaba, cantaba y se abrazaba con amigos y amigas que había conocido aquella misma madrugada. Ya era de día cuando se metía en la cama, cansado pero contento. Cuando se ha levantado, Flo ya hacía rato que había hecho sus ejercicios de yoga, había desayunado un yogur con cereales y ahora estaba contestando algunos correos. A Jan le encantan la sobrasada y las ensaimadas, y no hay nada mejor que esta combinación para empezar el día si estás en Mallorca de vacaciones. Después se ha puesto el bañador y se ha lanzado a la piscina de bomba, salpicando a Flo, que en ese momento iba por la tercera piscina de braza. Jan prefiere el estilo mariposa. Flo se protege del sol con un sombrero bajo la sombrilla. Jan, sobre el colchón de agua, cierra los ojos mientras siente como el sol lo calienta y lo broncea. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricardo Feriche]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/estilo/laporta-florentino-sol-sombra_129_5746663.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 May 2026 18:01:05 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/78cda732-9f68-4bf0-ab8e-5367b2df99e7_16-9-aspect-ratio_default_0_x1271y933.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Florentino Pérez y Joan Laporta.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo cuidar la salud cerebral]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/estilo/cuidar-salud-cerebral_130_5740334.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/94ce06f1-7394-46aa-ad42-6d53a2f52760_16-9-aspect-ratio_default_0_x1474y718.jpg" /></p><p>Un 40% de los casos de demencia podrían evitarse o retrasarse con una buena prevención desde edades tempranas. Así lo afirma David Pérez Martínez, neurólogo con una larga experiencia profesional centrada en el estudio del deterioro cognitivo y el Alzheimer, que asegura que nunca es tarde (ni pronto) para empezar a cuidar nuestro cerebro. El neurólogo ha publicado recientemente el libro <em>Cuida tu salud cerebral</em> (Alienta Editorial), una guía con la que quiere ofrecer un enfoque práctico que acerque a los lectores la importancia de tener información al alcance para adoptar medidas preventivas. Una prevención que debemos hacer a lo largo de toda la vida, por lo que, en el libro, propone un plan de acción personal apto para todos los públicos. Afirma, rotundamente, que el desafío, más allá de tener información y conocimiento, es decidirse a actuar. Como explica Pérez, "desde hace diez o quince años sabemos que enfermedades como el Alzheimer no comienzan cuando empiezan los síntomas, sino que lo hacen mucho antes, probablemente quince o veinte años antes. Por lo tanto, si intervenimos pronto con medidas preventivas, podríamos intentar ralentizar el curso de este tipo de enfermedades o retrasar su aparición".</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aure Farran]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/estilo/cuidar-salud-cerebral_130_5740334.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 May 2026 05:02:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[Consejos para evitar el deterioro cognitivo y ayudar a nuestro cerebro a envejecer de forma saludable]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Mail clubs’: la tendencia que hace revivir la correspondencia postal entre los más jóvenes]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/estilo/mail-clubs-tendencia-revivir-correspondencia-postal-jovenes_130_5738831.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/7c27b575-e163-45ec-8566-59fedef76d7f_16-9-aspect-ratio_default_0_x963y726.jpg" /></p><h3>Es un día cualquiera de primavera. Alguien, desde su casa, prepara una carta. El sobre contiene, además, una serie de ilustraciones. El ritual se repite, un gesto que nos transporta a un siglo pasado, cuando aún no existían los algoritmos. La que escribe podría ser Mercè Rodoreda; el que recibe la carta, Joan Sales. Pero no estamos en 1960 ni ante una correspondencia literaria clásica, sino de una tendencia surgida en las redes sociales, llamada <em>mail club</em>, que apunta a un tímido retorno del correo postal en un escenario de saturación digital y búsqueda de alternativas analógicas.A través de un modelo que ya conocemos, el de la suscripción mensual, artistas e ilustradores de todo el mundo envían cartas, pegatinas, ilustraciones, fotografías o recetas a un grupo de suscriptores. "Que te llegue a tu buzón una carta cuidada y bonita cada mes, en un mundo saturado de información y mediado por pantallas, me parece una suerte", explica Lorena, una joven que está suscrita a dos <em>mail clubs</em> diferentes, <a href="https://www.instagram.com/thebunny.mailclub/" rel="nofollow">Bunny Mail Club</a> y <a href="https://www.instagram.com/lamamarrracha/" rel="nofollow">La Mamarrracha</a>. "Creo que, además, es una manera de dar apoyo a artistas, porque su trabajo a menudo se pierde en la inmensidad de contenidos que se distribuyen en las redes", reflexiona.Una nueva manera de conectar<h3/><h3>Mientras que otras tendencias digitales nacen y se quedan en el universo en línea, el <em>mail club</em>, en cambio, ha conseguido dar el salto al mundo <em>offline</em>, y ha ganado especial fuerza entre generaciones como la Z. “Necesitamos comunidad en todos los ámbitos, y este componente es especialmente importante para generaciones como la Z. En España el 35% de los jóvenes entre 18 y 24 años se sienten solos; tenemos una situación de soledad no deseada muy significativa. Iniciativas como los <em>mail clubs</em> pueden contribuir a crear comunidad y vincularnos a los objetos de otra manera”, reflexiona Liliana Arroyo Moliner, directora del SoReDI (Chair for Socially Responsible Digital Innovation) d’Esade.El fenómeno, que lleva un par de años funcionando en Estados Unidos a través de plataformas de micromecenazgo como Patreon, ha encontrado su nicho en Cataluña de la mano de perfiles como la comunicadora Berta Aroca o la ilustradora Irina Torres Conejero, creadora de <a href="https://www.instagram.com/bonprofitclub/" rel="nofollow">Bon Profit Club</a>, que cada mes prepara un contenido sorpresa, a menudo relacionado con algún momento del año como San Valentín, Navidad o estaciones como la primavera.“Siempre incluyo una carta escrita y firmada por mí, una lámina de papel de algodón A5 y algún detalle como un adhesivo, una postal, un patrón para hacer <em>journaling</em> y otras sorpresas”, explica Irina, que comenzó este proyecto en noviembre de 2025 y ya tiene más de cuarenta suscriptores. Como ocurre con la mayoría de estos envíos, su carta es mucho más que un simple papel: “No solo la abres y lees la carta, sino que también decides qué hacer con los materiales que envío”.A diferencia de un boletín, que puede pasar desapercibido entre infinidad de correos, la carta en papel llena un lugar y nos acompaña. “Se puede oler, enmarcar y puede vivir en un cajón, en la nevera, en una pared o en un mueble. Además de ser más sutil y erótico, es tangible, y vamos cortos de experiencias que impliquen el uso de las manos, y no solo de los ojos y los oídos”, explica Bea Salas, psicóloga, ilustradora y docente en creatividad.Siguiendo esta línea, la artista Laura García, de León, creó en junio de 2024 <a href="https://www.instagram.com/garlicyayaclub/" rel="nofollow">Garlic Yaya Club</a>, un <em>mail club</em> mensual que combina recetas inéditas, cartas y diversos objetos artísticos diseñados por ella misma. “Yo quería crear algo físico que la gente pudiera tocar, coleccionar y disfrutar más allá de la pantalla”. En el caso de Laura, cada edición gira en torno a una temática y una receta que la inspira: “Cuando descubrí el formato me di cuenta de que tenía que ser sobre cocina. Era algo que no había visto antes, así que decidí que Garlic Yaya Club tuviera sus propias recetas para transmitir mi pasión por la cocina casera, los procesos lentos y las cosas hechas con cuidado”, explica esta emprendedora, copropietaria de Antisouvenir®, una librería especializada en publicaciones independientes que dirige con su pareja.Esta lentitud, en contraste con la gratificación inmediata de los algoritmos, parece ser la clave de estos envíos postales. Aunque en el año 2011, con la creación de las primeras redes sociales, los usuarios actuaban como verdaderos “habitantes de internet”, hoy las redes se han convertido en un escaparate publicitario, tanto de nosotros mismos como de todo tipo de productos, como explica Marta G. Franco en el libro <em>Les xarxes són nostres. Una història popular d’internet i un mapa per tornar a habitar-la</em>, publicado en castellano por la editorial Consonni. Hacemos <em>scroll</em> sin mirar, acumulamos enlaces que nunca abrimos y, entre tanto caos digital, todos buscamos la sensación de pertenecer a algo más real, especialmente en un momento marcado por la generación de imágenes con inteligencia artificial.“Ante imperios como ChatGPT, Spotify, Google, Amazon y Apple, de forma natural aparecen fenómenos en dirección contraria, en este caso espacios que protejan y celebren nuestra humanidad: el arte hecho a mano, la comunicación dedicada, el uso de los sentidos y el cara a cara. Los <em>mail clubs</em> parecen ser una respuesta a una necesidad real de expresarnos, comunicarnos y pertenecer sin grandes intermediarios”, explica Salas. El valor de la experiencia física<h3/><p>De hecho, para la generación Z, internet es un elemento central en su día a día y también su principal actividad de ocio: el 90% pasan dos o más horas al día en línea, según la Encuesta Joven 2023, recogida en <a href="https://www.injuve.es/sites/default/files/EJ190/02_INFORME-JUVENTUD-2024_RESUMEN.pdf" rel="nofollow">el Informe de Juventud de España 2024</a>. “No sé si este modelo perdurará tal cual, pero sí que responde a una necesidad profunda que probablemente quedará: las generaciones que han crecido con lo digital encuentran más valor en la no virtualidad y en lo que es tangible”, confirma Arroyo.Marina, que estuvo suscrita dos meses a un <em>mail club</em> de los Estados Unidos, confirma esta teoría que ya hemos visto anteriormente en tendencias como los Sonny Angels: “A mí me hacía mucha ilusión el momento de abrir la carta, no saber exactamente qué venía, descubrir las postales y pegatinas; más que la carta, era todo el conjunto que la envolvía. Sin embargo –explica–, al ser en otro idioma, no acabé de sentirme parte de la comunidad”.No es el caso de Irina y Laura. Ellas sí que mantienen una comunicación directa con sus suscriptores: “Siempre les animo a escribirme cuando quieran, incluso por carta, porque me encanta conocerlos. De hecho, siempre envío un correo electrónico de bienvenida personalizado, motivándolos a explicarme quiénes son, qué les gusta y qué les motiva a cocinar”, comenta la creadora de Garlic Yaya Club, que, a pesar de no poder vivir solo de este formato, lo ve como alternativa viable. “Yo siempre pregunto en la carta cómo están, y recibo bastantes mensajes contestándome por Instagram, y esto es muy guay porque sí que siento que se crea un vínculo diferente”, dice Irina.Como toda tendencia nacida en las redes, los <em>mail clubs</em> no se pueden desvincular de su componente digital, ni tan solo prever el comportamiento de algunos usuarios, que probablemente se limitarán a fotografiar el contenido y colgarlo en sus redes. Aun así, el trabajo artesanal y la creación analógica existen más allá de estas suscripciones. El formato solo nos muestra que, ante la falta de intimidad y de conexión, “el ser humano es más inteligente y creativo, y busca maneras como estas de recuperar aquello que echa de menos: conexión, contacto y una vivencia compartida”, reflexiona la psicóloga e ilustradora Bea Salas.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Roqueta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/estilo/mail-clubs-tendencia-revivir-correspondencia-postal-jovenes_130_5738831.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2026 06:03:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Contenidos de las cartas recibidas por correo ordinario.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[En un contexto marcado por la saturación digital, este formato recupera la experiencia tangible del correo postal, conectando artistas con usuarios mediante un modelo de suscripción mensual]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tiempo de terrazas, de París a Barcelona]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/estilo/tiempo-terrazas-paris-barcelona_129_5733124.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/6398267c-25e4-49f4-aacd-d128741411f1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Cuando Sergi ha llegado ha empezado a llover. Se ha situado estratégicamente en una de las pequeñas mesas redondas y ha pedido un café. Estamos en primavera. Llueve y hace sol y tan pronto hace calor como frío, pero aquí apoyado en la pared bajo el toldo, Sergi está de maravilla, ve el mundo pasar justo delante de él. Como una película. Ahora llueve a cántaros y un chico camina deprisa tapándose la cabeza con la mochila; una pareja de elegantes, con gabardina a juego, avanzan con parsimonia bajo un paraguas negro, un buldog mira a Sergi mientras le cuelga una baba enorme y una chica con chanclas teclea el móvil. Hoy cogerá una resaca. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricardo Feriche]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/estilo/tiempo-terrazas-paris-barcelona_129_5733124.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 May 2026 05:08:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Gente en la terraza de un restaurante en París esta semana, Francia, 6 de mayo de 2026.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No es la nariz, es el cerebro]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/estilo/no-nariz-cerebro_130_5719710.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/8d72ba86-0db5-4e04-8c97-20f1d1d8c2a3_16-9-aspect-ratio_default_1057774.jpg" /></p><p>Los olores tienen el poder de transformar atmósferas, de modular comportamientos y pueden seducir, consolar o curar. El olfato es el espejo de una sociedad y también un retrato histórico. Así lo afirma la doctora en neurociencias y profesora de investigación del CSIC, Laura López-Mascaraque, en su libro <em>El fascinante universo del olfato</em>, publicado por geoPlaneta. Un volumen donde se propone poner en valor el sentido del olfato, probablemente el gran olvidado, ya que siempre se ha dado prioridad a aquello que vemos y oímos, cuando, en realidad, el olfato es la puerta a la memoria y a las emociones y una forma de explorar el mundo. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aure Farran]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/estilo/no-nariz-cerebro_130_5719710.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2026 05:04:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No es la nariz, es el cerebro]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[El sentido del olfato es, probablemente, el más desconocido y fascinante. Es la puerta a los recuerdos y a las emociones y, a pesar de ello, no lo valoramos como se merece]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cubiertas de libros: el efecto 'Mona Lisa' y otros trucos]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/estilo/cubiertas-libros-efecto-mona-lisa-trucos_129_5714822.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/9c772bd4-90e1-4b50-b2ce-f8eebce52d9a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>El Pol, el Nil, el Jan, el Roc y el Jacobo han quedado en el Sol Soler de la plaza del Sol de Gràcia para tomar unas cervezas. Nada más entrar, el Roc ha visto una chica que le ha llamado la atención.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricardo Feriche]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/estilo/cubiertas-libros-efecto-mona-lisa-trucos_129_5714822.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 05:02:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Gioconda, también conocida como Mona Lisa, una obra renacentista de Leonardo da Vinci, es vista por los visitantes del Museo del Louvre.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Viaje a las ciudades del fin del mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/estilo/viaje-ciudades-mundo_130_5699900.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/d3e5151c-ca13-4e92-97bb-5dc3c074e70f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Los cartógrafos medievales, cuando llegaban al límite de un mapa y ya no sabían qué dibujar, escribían: <em>Hic sunt dracones. </em>“Aquí hay dragones”. En aquella época, el mundo no era una esfera perfecta, sino un tablero finito donde, si te alejabas demasiado de la costa, te arriesgabas a caer por el precipicio. Se había acabado el camino, más allá solo había el vacío, la niebla y las bestias marinas.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Torra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/estilo/viaje-ciudades-mundo_130_5699900.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Apr 2026 05:04:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una colonia de pingüinos en una isla del canal Beagle Channel, en Tierra del Fuego, entre Argentina y Chile.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[Siete metrópolis en los extremos del planeta: lugares donde la civilización se detiene a tomar aire antes del silencio absoluto, del hielo o de la selva]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Los jóvenes ya no quieren salir de fiesta?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/estilo/jovenes-no-quieren-salir-fiesta_130_5684153.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/3d229887-64bc-4b4c-a270-1b7138b90da9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>"Cada vez noto que me cuesta más salir de fiesta", dice Albert Thió Hortoneda, de 26 años, de Barcelona. "Entras en una discoteca a las dos de la madrugada, has pagado 20 euros y, para amortizarlo, debes estar hasta las seis de la mañana. A mí esto me desajusta un poco los patrones de sueño", explica. Esa fiesta, empaquetada y enfocada al consumo, que dura horas y horas, no le interesa, dice. "No me había planteado tanto que fuera una cuestión generacional, pero sí veo que a mucha gente de mi entorno le está ocurriendo lo mismo", destaca. De hecho, desde hace tiempo se han viralizado artículos y vídeos con etiquetas como <a href="https://www.tiktok.com/@anaperezr03/video/7459086367910333728?q=normalicemos%20no%20salir%20de%20fiesta&t=1773132134242" rel="nofollow">"normalizamos no salir"</a>, en los que gente muy joven habla sin complejos sobre no salir de fiesta a los 20 años. Lo que antes era un estigma –debe decir a las amigas que no contaran contigo para salir– parece haber encontrado su nicho en TikTok con <em>hashtags</em> sobre bienestar y autocuidado.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Roqueta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/estilo/jovenes-no-quieren-salir-fiesta_130_5684153.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Mar 2026 10:31:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un bot ellot a Nuevo Barris este verano]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[El encarecimiento del ocio nocturno y la pandemia han cambiado la forma de salir de quien hoy está a la veintena: algunos jóvenes prefieren fiestas en casa, mientras que quienes salen buscan espacios más seguros y colectivos]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Insegura estás más guapa: ¿qué hay detrás de la belleza en las redes?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/estilo/insegura-guapa-hay-detras-belleza-redes_130_5671778.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/c991c048-6998-46e6-94b6-468b4284e267_16-9-aspect-ratio_default_0_x867y474.jpg" /></p><p>Ella encarna todas las contradicciones del feminismo moderno: es una empresaria exitosa, madre autosuficiente, libre de matrimonio y que ha construido un imperio gracias a su imagen. Toda una <em>girlboss</em>. Y, sin embargo, su feminismo no cuestiona ni critica al patriarcado, sino que, simplemente, aspira a tenerlo todo. Ella es la modelo y <em>influencer </em>Kylie Jenner, una de tantas que han triunfado en las redes sociales mostrando un nivel de belleza y perfección tan elevado que no ha hecho sino fortalecer el sistema del que tantas mujeres intentan escapar. Un estándar de belleza patriarcal que cada vez es más estricto, pero que se disfraza de empoderamiento femenino.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Saula]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/estilo/insegura-guapa-hay-detras-belleza-redes_130_5671778.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Mar 2026 07:00:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ilustración]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[Hablamos con la autora del libro 'Diva Virtual' sobre cómo el negocio de las 'influencers' afecta y condiciona la autoestima de las mujeres]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Dónde ha ido a parar el color de los Goya?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/estilo/ido-parar-color-goya_129_5664672.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/bac80020-5f72-4492-b298-e0a11d0995af_16-9-aspect-ratio_default_0_x544y537.jpg" /></p><p>A finales del 2025, Pantone proclamaba como Color del Año el <em>cloud dancer</em>, un blanco roto que, bajo una evocación poética de ligereza y calma, no dejaba de ser una apuesta insólita: por primera vez, el blanco asumía el protagonismo anual. La decisión generó controversia. No sólo porque el blanco sigue siendo, para muchos, más una ausencia que un color, sino porque, en un contexto político marcado por la reactivación de discursos identitarios y conservadores, algunos leyeron una inquietante simbología.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sílvia Rosés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/estilo/ido-parar-color-goya_129_5664672.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Feb 2026 20:59:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La actriz Lucia Garcia]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Helados de fascinación: siete paisajes helados donde el frío se vuelve arte]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/estilo/helados-fascinacion-siete-paisajes-helados-frio-vuelve-arte_130_5655390.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/ee0d914e-0a6a-4e4d-9cb6-0b632a38fb67_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Seamos sinceros. La mayoría de nosotros, cuando el termómetro baja de los cinco grados, no tenemos ganas de salir de casa y, si salimos, nos convertimos en una especie de cebolla humana envuelta en capas térmicas, polares y de lana, con la nariz roja. Pero ¿y si os dijéramos que, mientras nosotros no nos separamos de la calefacción, fuera del mundo se está transformando en una galería de arte efímera?</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Torra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/estilo/helados-fascinacion-siete-paisajes-helados-frio-vuelve-arte_130_5655390.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Feb 2026 15:00:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cataratas petrificadas en Croacia.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[De las burbujas del lago Baikal a la ciudad helada de Harbin: un recorrido por la belleza efímera de los paisajes petrificados]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando el agua fría se convierte en terapia: la adicción danesa a la natación de invierno]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/estilo/agua-fria-convierte-terapia-adiccion-danesa-natacion-invierno_130_5648437.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/c9707981-cccb-4146-8a83-257e2d73b4c0_16-9-aspect-ratio_default_1056076.jpg" /></p><p>Birgitte Thorup Nielsen (67 años) baja con cuidado las escaleras cubiertas de hielo para no resbalar. El agua del mar está a un grado negativo y el fuerte viento levanta unas olas que salpican su bañador antes de entrar en el agua. En una mañana de invierno, el sol está escondido entre un cielo gris y la temperatura del aire es de cuatro grados negativos, pero las ráfagas de viento hacen que la sensación de frío sea aún más acentuada.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Òscar Gelis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/estilo/agua-fria-convierte-terapia-adiccion-danesa-natacion-invierno_130_5648437.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Feb 2026 09:00:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Annelise Breuninges baña en Copenhague un día de invierno con una temperatura de -7 grados]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[Pese a las temperaturas bajo cero, la sensación de bienestar que produce nadar durante todo el año engancha a miles de personas en el país nórdico]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué los humedales podrían salvarnos de la crisis climática?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/estilo/humedales-salvarnos-crisis-climatica_130_5641140.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/b8ac6efe-acd6-470f-a704-44a84b06b6cb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>¿Sabías que las zonas húmedas mundiales están desapareciendo tres veces más rápido que los bosques? Y que aunque sólo cubren el 6% de la superficie terrestre, ¿cogen el 40% de la biodiversidad mundial? Esto y mucho más es lo que se intenta divulgar cada 2 de febrero, Día Mundial de los Humedales. Una fecha que nos recuerda también la urgencia de proteger estos ecosistemas tan frágiles y poco reconocidos. "La gente se guía por la estética y un bosque es más atractivo que un humedal, que a menudo se considera sólo una fuente de mosquitos y malos olores", advierte Margarita Menéndez, profesora de ecología de la Facultad de Biología de la Universidad de Barcelona. Esta falta de animales "atractivos" en nuestro país –a diferencia de los hipopótamos que encontraríamos en un safari en Kenia– hace que ignoramos una biodiversidad escondida de anfibios, reptiles y macroinvertebrados que son el motor real de la red trófica mundial.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Torra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/estilo/humedales-salvarnos-crisis-climatica_130_5641140.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Feb 2026 09:00:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Flamencos en el humedal de la Camarga en Francia.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[Un recorrido por 10 zonas húmedas de todo el mundo que actúan como escudos contra el calentamiento global y guardan el 40% de la biodiversidad mundial]]></subtitle>
    </item>
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