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    <title><![CDATA[Ara en Castellano - domingo]]></title>
    <link><![CDATA[https://es.ara.cat/etiquetes/domingo/]]></link>
    <description><![CDATA[Ara en Castellano - domingo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
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      <title><![CDATA["La concentración de riqueza es un riesgo para la democracia"]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/concentracion-riqueza-riesgo-democracia_128_5768406.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/dafb9706-1a36-42ca-b442-d652c08f039d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Su libro <em>El capital en el siglo XXI</em> (2013) lo catapultó a la fama mundial. Pero ya entonces hacía más de una década que el economista francés Thomas Piketty era uno de los nombres más respetados de la teoría económica, como cofundador de la Paris School of Economics y cocreador del World Inequality Database. Especialista en el estudio de las desigualdades y la distribución de la riqueza, Piketty presenta ahora el <em>Informe sobre la justicia global (Global Justice Report),</em> un ambicioso plan de ruta económico que plantea cómo se puede eliminar la desigualdad mundial y frenar la crisis climática antes del 2100.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Vera]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Jun 2026 06:01:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Thomas Piketty: 'La concentración de riqueza es un riesgo para la democracia']]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[Economista]]></subtitle>
    </item>
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      <title><![CDATA[¿Quién ha convencido a Henar Álvarez de que la corbata no es masculina?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/convencido-henar-alvarez-corbata-no-masculina_129_5762877.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/f20c80b4-5468-4166-b680-4286f4aeef4e_16-9-aspect-ratio_default_0_x666y174.png" /></p><p>El martes 2 de junio la presentadora del programa de TVE <em>Al cielo con ella</em>, Henar Álvarez, protagonizó una escena insólita que muy pronto se hizo viral. Durante su habitual monólogo de apertura, se quejaba de que no pasa semana sin que algún espectador le pregunte por qué presenta el programa "vestida de hombre". La pregunta no es anecdótica.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sílvia Rosés]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jun 2026 09:38:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La presentadora del programa de TVE Al cielo con ella, Henar Álvarez, durante el monólogo de apertura donde se quejaba de que no pasa semana sin que algún espectador le pregunte por qué presenta el programa «vestida de hombre».]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
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      <title><![CDATA[Roland Garros: entre el deporte y la pasarela]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/roland-garros-deporte-pasarela_129_5762641.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/71ebf844-7996-48fe-a544-db4bbee4c359_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Tules, lazos, lentejuelas, perlas, corsés... podrían ser los ingredientes de un desfile de alta costura parisina, pero estos días forman parte de uno de los grandes escenarios del deporte mundial: Roland Garros. La tenista Naomi Osaka ha vuelto a convertir su entrada a pista en un acontecimiento visual, con una serie de vestidos diseñados por el creador suizo Kevin Germanier que han generado tanta conversación como algunos de los partidos del torneo. No era la primera vez. El año pasado ya había sorprendido con un espectacular vestido de Robert Wun inspirado en una medusa. Este año, Osaka ha accedido a la pista vestida de gala, con una falda de tul transparente y un corpiño confeccionado con piezas recicladas. Una vez en su sitio, sin embargo, se desprende de esta primera capa para revelar otra de color cobre que se confunde con la tierra batida, pero que al mismo tiempo emite reflejos metálicos inspirados, según el mismo Germanier, en la iluminación nocturna de la Torre Eiffel. Se produce así una auténtica transformación escénica: primero aparece la Naomi-celebridad, casi como si desfilara por una alfombra roja; después emerge la Naomi-deportista preparada para competir. Esta estructura de revelación pertenece tradicionalmente al lenguaje de la moda y del espectáculo más que al del deporte. No es de extrañar que algunos comentaristas hayan acuñado el término <em>court-ure</em>, fusión de <em>court</em> (pista) y <em>couture</em> (alta costura), para describir este fenómeno. Y todo ello adquiere una curiosa resonancia histórica si tenemos en cuenta que la escena tiene lugar en la pista Suzanne Lenglen, la gran tenista francesa que, a principios del siglo XX, comprendió antes que nadie que transformar la ropa de las jugadoras significaba transformar también su lugar en sociedad.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sílvia Rosés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/roland-garros-deporte-pasarela_129_5762641.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jun 2026 05:01:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Naomi Osaka en el calentamiento previo al partido de Roland Garros.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
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      <title><![CDATA[La hora del fresco]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/hora-fresco_129_5761116.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/d9638428-ff5c-488f-97bb-1f405a4ea850_16-9-aspect-ratio_default_0_x2402y1140.jpg" /></p><p>La llegada un poco repentina del calor ha propiciado el regreso de los paseos al atardecer. Cuando se pone el sol y hace un poco más de fresco, es como si las ciudades cogieran un ritmo diferente. La gente que saca al perro a hacer el último pis está todo el año, pero en esta época es como si los dueños necesitaran salir tanto como sus bestias. Se lo toman con más calma y dan la vuelta más larga. El ruido del tráfico baja y las ventanas abiertas permiten que los sonidos de las casas lleguen a la calle. Se oye a alguien batiendo huevos para hacer una tortilla, y más adelante un vecino que toca la trompeta con la sordina pone una banda sonora que da un aire nostálgico a la atmósfera. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Jun 2026 16:02:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dejar la casa en los huesos: una intervención radical en el corazón de Palma]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/casa-huesos-intervencion-radical-corazon-palma_130_5758812.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/5a545424-f49b-4734-acf4-b8ae37424ae6_16-9-aspect-ratio_default_0_x3175y5048.jpg" /></p><p>Can Gabriel es una casa que explica cómo está hecha. También cómo está hecho el edificio del centro histórico de Palma donde se aloja. La intervención radical que hicieron allí los arquitectes de TEd’A, el equipo dirigido por Jaume Mayol e Irene Pérez, se explica a través de una arquitectura que convierte los procesos constructivos en parte de la experiencia cotidiana de habitar. Esta es una obra que reivindica la belleza de los materiales desnudos, de las juntas, de las costuras, de las texturas y de las imperfecciones vistas. Y demuestra que, a veces, una buena manera de transformar un espacio es empezar por dejarlo en los huesos. Este proyecto se ha convertido en una de las obras más celebradas de la arquitectura española reciente: premiada en la XVII Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo, distinguida con premio por La Casa de la Arquitectura, finalista de los premios FAD 2025 y seleccionada para los premios Mies van der Rohe.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/casa-huesos-intervencion-radical-corazon-palma_130_5758812.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jun 2026 05:01:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Can Gabriel de TEd'A Arquitectes.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[Can Gabriel. TED'A Arquitectes. Jaume Mayol e Irene Pérez (Palma)]]></subtitle>
    </item>
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      <title><![CDATA[El divorcio en Filipinas: la última herencia colonial se convierte en tabú]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/divorcio-filipinas-ultima-herencia-colonial-convierte-tabu_130_5754343.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/441cf0aa-8681-46ad-9b3f-cdd6cc124f14_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>D.J. Alfafara tiene 47 años y una vida reconstruida sobre las cenizas de un pasado que el derecho civil se niega a enterrar. A pesar de que hace más de una década que no sabe nada de su marido, para el estado filipino continúa siendo su esposa. Esta activista se topó con la crueldad del sistema al intentar comprar una vivienda: un trámite rutinario se convirtió en un muro cuando el notario le comunicó que, sin la firma de un hombre desaparecido hacía diez años, ella no tenía entidad jurídica para adquirir un techo propio. Su caso no es una anécdota, sino el reflejo de una estructura legal que mantiene a decenas de miles de mujeres en Filipinas –uno de los dos únicos países del mundo, junto con el Vaticano, donde el divorcio es ilegal– atrapadas en matrimonios que ya solo existen en el papel timbrado de la república.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Josep Solano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/divorcio-filipinas-ultima-herencia-colonial-convierte-tabu_130_5754343.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2026 05:03:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Parejas esperan su turno para casarse en Filipinas, en una imagen de archivo.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[Atrapadas en matrimonios muertos 'de facto', miles de mujeres luchan por el derecho a una segunda oportunidad en uno de los dos únicos países del mundo, junto con el Vaticano, donde la separación legal todavía está prohibida]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marilyn Monroe: la estrella vulnerable hace cien años]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/marilyn-monroe-estrella-vulnerable-cien-anos_130_5754106.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/4cb2dde0-d870-468c-a46a-a59951a2bad2_16-9-aspect-ratio_default_0_x1558y1310.jpg" /></p><p>Cuando Marilyn Monroe murió, el 4 de agosto de 1962, sus pertenencias fueron a parar a Lee Strasberg, que había sido su profesor en el mítico Actor’s Studio y se convirtió en su persona de confianza. Entre las posesiones de la actriz, había un puñado de manuscritos, cartas y algunos poemes propios, textos que Monroe garabateaba a menudo en los papeles de carta de los hoteles donde se alojaba. Todos estos escritos personales se editaron por primera vez en el año 2010, bajo el título de <em>Fragments</em> (edición en castellano en Seix Barral), y ofrecen una panorámica privilegiada al mundo interior, expresado en primera persona, de esta actriz que nació hace cien años, el 1 de junio de 1926. También nos devuelven una imagen menos conocida de la estrella: la de la ávida lectora; la de la actriz que se siente segura ante los fotógrafos pero no cuando tiene que hablar con periodistas; la de la mujer que conecta con las inquietudes políticas progresistas de la época; la de la intérprete que encuentra en Nueva York un territorio de enriquecimiento artístico en las antípodas del glamour de Hollywood.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eulàlia Iglesias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/marilyn-monroe-estrella-vulnerable-cien-anos_130_5754106.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 May 2026 18:02:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marilyn Monroe leyendo Ulises de James Joyce.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[El desencaje empapa todos los textos que nos dejó la actriz, que fue una ávida lectora]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El anarquista que patentó un dirigible y le dijo 'Cataluña']]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/anarquista-patento-dirigible-llamo-catalunya_130_5753057.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/a022d5fb-de65-420a-a425-4dd5cf2d231e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>En 1874, Jules Duruof y su esposa se perdieron cuando intentaban cruzar el Atlántico en globo. En aquella época los globos –y también los dirigibles– no tenían maniobrabilidad y quedaban a menudo a merced del viento. Cayeron al agua, pero un barco de pescadores los pudo recoger. Otros intrépidos de la aeronáutica no tuvieron tanta suerte. Todo esto llevó a Baldomer Oller, un aficionado a la aeronáutica nacido en Calaf y exiliado en París, a querer idear un dispositivo que permitiera dirigir el globo hacia donde quisieran sus tripulantes y de aquí salió la patente del dirigible <em>Catalunya</em>. Pero la historia de este catalán exiliado en París es mucho más interesante y va más allá de la emprendeduría tecnológica. Es una historia de sindicalismo, anarquismo, encarcelamiento y tortura, exilio y retorno, con el colofón de una invención sorprendente que nunca se acabó construyendo.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sònia Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/anarquista-patento-dirigible-llamo-catalunya_130_5753057.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 May 2026 11:02:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Planos del dirigible Cataluña, patentado por Baldomero Oller en 1909.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[Baldomero Oller, torturado en Montjuïc durante el proceso por el atentado anarquista de Canvis Nous, ideó un globo que se podía conducir: sus planos son hoy patrimonio catalán]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Maternidad y el superpoder de la madurez]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/maternidad-superpoder-madurez_129_5748383.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/35a29924-0482-4151-a75a-757a6059eb48_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><h3>Tengo 56 años y tres hijos ya mayores: una de 26, un de 24 y un de 20. Ahora mismo me entusiasma que sea así. Me gusta que hayan crecido y poder mantener con ellos una relación diferente; y a pesar de que dos de ellos todavía no se han ido de casa, yo ya puedo hacer la mía. Suena egoísta. Y lo es. Por parte de todos. Ellos tienen unas ganas inmensas de hacer su vida, y yo también. Ya no me necesitan para sobrevivir, y vivo esta ausencia de necesidad vital con alegría. ¿Quiere decir esto que no tenemos ganas de compartir juntos? En absoluto, pero la dependencia de niños pequeños se ha desvanecido y nos ha liberado. También se ha ido aquella dulzura de criatura. Pero no tuve hijos como quien cría bonsáis, y que se hayan hecho mayores me parece lógico, fantástico, maravilloso.Para empezar, ella ya no vive en casa y la relación es un gusto. De vez en cuando la soborno con alguna fiambrera, o yendo a comer un menú cuando no tengo tiempo de cocinar. Ella alguna vez también me ha invitado a cenar a su casa. Hablamos a menudo por teléfono o WhatsApp, nos vemos, pero los términos de nuestro contrato madre-hija se han modificado. Yo siempre seré su madre, pero desde otro punto. Más libre, más igual, más adulta.Todo es ideal? No, claro. Especialmente con los dos hijos que quedan, porque la convivencia nunca es fácil. Evidentemente nos enfadamos. Evidentemente querrían irse pero aún no pueden. Evidentemente a veces ellos están hartos de mí y yo de ellos. Pero podemos hablar de todo de otra manera, y cuando me pongo nerviosa por el desorden crónico o por lo que sea, les puedo soltar una de mis frases preferidas: "Ya no te estoy riñendo como una madre a un niño pequeño, te lo estoy diciendo a ti que ya eres adulto". Porque de verdad que estoy feliz de la vida, con tres hijos adultos. Jóvenes, pero adultos, y no puedo dejar de verle ventajas. Como, por ejemplo, que se preocupen por mí de una manera activa.Una gran ventaja<h3/><p>Hace poco tuve un problema personal grave y se lo expliqué a uno de los hijos, y este se lo explicó a sus hermanos para que todos lo supieran. Cuando me di cuenta me sentí extraña. Me los imaginé compartiendo mi tristeza y conjurándose para estar atentos, igual que hago yo con ellos. Y qué queréis que os diga, me emocioné en modo magdalena extratova.Pero la gran ventaja es que todo ello me engancha en la etapa de madurez, porque hace que lo viva todo de otra manera. Cómo aprender que los pollos que se deben resolver de su vida son sobre todo cosa suya. Conmigo al lado, pero cosa suya. Mi trabajo está hecho y mi papel es otro: estar ahí, acompañarlos y permitir que avancen. Sí, tengo la suerte de que la menopausia no me haya enganchado con hijos adolescentes. Pero, aun así, cuando veo mujeres de mi edad que se enfrentan a la adolescencia de los hijos, lo comparo con cuando lo viví yo hace unos años y pienso que ahora ellas cuentan con este superpoder. Porque la madurez lo es, y solo hay que ser consciente de ello y disfrutarlo.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anna Manso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/maternidad-superpoder-madurez_129_5748383.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 May 2026 05:01:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Valle Sagrado de Dersim, donde conviven resistencia cultural y reverencia ecológica]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/valle-sagrado-dersim-conviven-resistencia-cultural-reverencia-ecologica_130_5747102.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/84e8b91d-dfcd-4a83-bf48-587404694e33_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Oculta entre las escarpadas cumbres y los antiguos desfiladeros del este de Anatolia, en Turquía, se encuentra Dersim –conocida oficialmente como Tunceli–, una tierra donde la memoria se aferra como la niebla a las montañas y donde la resistencia y la reverencia fluyen juntas como las aguas del río Munzur. Es un lugar donde la fe no se aloja en estructuras, sino que está grabada en la piedra, cantada a través de generaciones y susurrada a los árboles. Durante siglos, las comunidades levitas zaza de Dersim han existido en sagrada comunión con su entorno. Su sistema de creencias –el alevismo– no está limitado por minaretes ni escrituras. Vive en el murmullo de los ríos, en el humo de los fuegos rituales y en el susurro entre los pinos. Aquí, lo divino se encuentra en la experiencia de la naturaleza. Es tangible: se encuentra en la veta de la madera, en el brillo de un manantial de montaña y en los pasos cuidadosos de las cabras por los acantilados.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nicola Zolin]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/valle-sagrado-dersim-conviven-resistencia-cultural-reverencia-ecologica_130_5747102.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 May 2026 15:04:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Meral Polat en su ciudad natal, Dersim]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[Entre montañas sagradas, el pueblo alevita zaza de Dersim lucha por preservar su identidad y su tierra ante décadas de represión y asimilación]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La casa con forma de corte de pizza]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/casa-forma-corte-pizza_130_5744839.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/26b9212c-c92d-4adf-9553-9a160a7d40a4_16-9-aspect-ratio_default_0_x520y806.png" /></p><p>Hay casas que nacen de un sueño y otras que nacen de un problema. Can Pizzeta tiene un poco de sueño, pero sobre todo tiene mucho de tener que salvar dificultades reales. De hecho, empezó con una geometría tan real como imposible: una parcela triangular, estrecha y en pendiente, encajada entre la calle, una finca vecina y una riera, al límite del Parque Natural de Collserola. El proyecto no disimuló los condicionantes, sino que los convirtió en la forma misma de la casa. Por eso es triangular, casi como una porción de pizza. Y por eso el nombre le va tan bien.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/casa-forma-corte-pizza_130_5744839.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 May 2026 05:02:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Can Pizzeta, la casa que construyó Jacint Raurell con y para su hija Olga, tenía muchas condiciones. La parcela es pequeña y triangular, pero con la distribución en dos plantas con forma de "corte de pizza" y con ciertas estrategias espaciales se ha conseguido que los poco más de 80 m2 útiles parezcan muchos más.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[Can Pizzeta. Jacint Raurell Arquitecto (Collserola)]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más que lugares: seis historias, seis espacios]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/lugares-seis-historias-seis-espacios_130_5730681.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/1e5f8299-3a29-4dc2-9012-ed87d0ccbf64_16-9-aspect-ratio_default_1058026.jpg" /></p><h3>¿A dónde van? ¿Qué aprenden? ¿Qué les aporta? El lugar predilecto de cada uno –para perderse en él, pasar un rato, trabajar o, incluso, vivir en él– se explica por motivos íntimos y profundos. Vivencias que, posiblemente, arraigan en la infancia; otras nacen fruto de impresiones que despiertan determinados paisajes, silencios, misterios o sutilezas que ponen al descubierto el porqué de una atracción. La vinculación de una persona con un espacio que siente como propio activa una pulsión interior. Un despacho donde las ideas se transforman en realidades, un mar que evoca historias de piratas, rocas bañadas de agua teñida de colores, honduras y lejanías marinas que revitalizan, una calle cargada de historia y aquel primer lugar que despertó una vocación convertida en mucho más que una profesión: estas son seis historias de vida que comparten personalidades conocidas del país y que revelan hasta qué punto es importante, para ellas, el lugar al que vuelven, los aprendizajes que extraen de él cuando están allí y aquello que se llevan con ellas por el simple hecho de estar allí.<strong>Lluís Llach, cantautor</strong><h3/><h4>“Soy de aquí y lo tengo clarísimo”<h4/><p>“Fue aquí donde aprendí a nadar con mi madre”, recuerda el cantautor Lluís Llach. Con las toallas dentro de un cesto, aquella mujer avanzada a su tiempo –había estudiado para maestra durante la República y, en una época en que casi nadie tenía coche, incluso sabía conducir– acompañaba a menudo a su hijo hasta la playa de L'Estartit, con las islas Medes al fondo. Un rincón de la costa del Empordà con un mar repleto de historias de piratas que alimentaban las salidas de aquel niño y a donde seguiría yendo, también, de adolescente. Sus amigos le ganaban nadando, pero él siempre los superaba bajo el agua. “Sabía relajarme sumergido, que es muy importante”, asegura. Con su padre, en cambio, no venía tanto. “Era médico y no podía permitirse ir a la playa”, comenta Llach mientras admira este lugar “curioso” que se le presenta ante los ojos como un \u201thorizote vivo” de geometrías y contrastes.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bàrbara Julbe]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/lugares-seis-historias-seis-espacios_130_5730681.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 May 2026 05:10:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pilarín Vallès en el casco antiguo de Vic]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[Los refugios íntimos de seis personalidades del país de mundos como la comunicación, el deporte o el ámbito artístico, que no son solo geografías, sino memoria, identidad e inspiración]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A favor de Regina Rodríguez Sirvent y de todas las mujeres talentosas]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/favor-regina-rodriguez-sirvent-mujeres-talentosas_129_5717289.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/39b49e32-d2ac-47d5-986b-dced5060825f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Estimada Regi, se supone que te tendría que tener rabia, envidia y tirria por muchos motivos. Tu libro <em>Les calces al sol</em> (La campana) y el mío <em>Un cor de neu</em> (La Magrana) salieron juntos aquel septiembre del 2022 y el tuyo, poco a poco pero de manera firme, lo triunfó, y el mío, pues no. Y eso que el tuyo era el primero que publicabas, no como yo que llevo unos cuantos. Encima eres bastante más joven que yo. Y buena gente. Y talentosa y estupenda y currante y persistente. ¡Y estilosa! Según el manual de la buena seguidora del cliché patriarcal debería atragantarme cada vez que leo algo de ti. Pero me pasa todo lo contrario.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anna Manso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/favor-regina-rodriguez-sirvent-mujeres-talentosas_129_5717289.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Apr 2026 07:23:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El curioso homenaje de Zara a la etnia gitana]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/curioso-homenaje-zara-etnia-gitana_129_5713640.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/e08d2eab-b7d3-472f-bd09-6963e1170a62_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Zara lo ha vuelto a hacer. Sin ningún pudor ni vergüenza, se ha paseado por el supermercado de las luchas sociales, las culturas <em>underground </em>y las identidades simbólicas con el carrito bien abierto: un poco de marginalidad que dé pedigrí, alguna figura incómoda de esas que en vida estorbaban y, sobre todo, una buena dosis de rebeldía. Eso sí: todo bien domesticado. Todo ello, pasado por el hervor rápido del<em> fast fashion</em>, retráctil y listo para ser consumido en forma de identidad prefabricada. ¿Y esta vez, a quién le ha tocado entrar en la trituradora del turbocapitalismo? A Camarón de la Isla.Y esto en pleno año Camarón, coincidiendo con los 75 años del nacimiento del icónico <em>cantaor</em>, una figura que no solo fue una voz excepcional del flamenco, sino también uno de sus grandes renovadores. A partir de <em>La leyenda del tiempo</em>, abrió el género a nuevas sonoridades y sensibilidades, y lo desplazó de un espacio casi fosilizado hacia un territorio vivo y en tensión con el presente. Pero, además, contribuyó a desbordar la imagen social de la cultura gitana más allá del cliché al que había estado sometida durante el franquismo, atrapada entre el folclorismo y la marginalidad. Junto con figuras capitales como Paco de Lucía, amplió los imaginarios alrededor de la identidad gitana, tanto desde dentro como en su proyección pública. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sílvia Rosés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/curioso-homenaje-zara-etnia-gitana_129_5713640.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Apr 2026 05:03:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Algunas de las prendas de ropa de la colección dedicada a Camarón]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rosalía, mucho más que un espectáculo musical]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/rosalia-espectaculo-musical_129_5712003.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/51fc3fc0-634e-48ed-8fc4-fe22c3dfe5dc_16-9-aspect-ratio_default_0_x2426y1530.jpg" /></p><p>Un elemento omnipresente en el concierto de Rosalía es un gran lienzo blanco que sirve de telón del escenario, como si estuviera tensado por unos bastidores de madera. Es el reverso de una tela inmensa, como si vieras la parte posterior de un cuadro imponente. Con <a href="https://es.ara.cat/cultura/musica/rosalia-talento-fuera-medida-palau-sant-jordi_1_5706716.html" >un Palau Sant Jordi todavía con las luces encendidas</a> y con el público llenando la grada con prisa, el dorso de este lienzo espera paciente el inicio del espectáculo hasta que, cuando todo queda a oscuras, se abre por la mitad, <a href="https://es.ara.cat/cultura/musica/rosalia-declara-obra-arte-lyon_1_5680515.html" >como si accediéramos al interior de la obra de arte</a>. Es una manera de decirnos que aquello que estamos viendo no es solo un espectáculo musical, sino también un proceso artístico que se expandirá ante nosotros. Es mucho más que un concierto, es una obra de arte total, en movimiento, llena de vida, de referentes y en constante evolución y transformación. Rosalía es la artista que va completando su obra durante las dos horas de espectáculo.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/rosalia-espectaculo-musical_129_5712003.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 16:02:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El otro testamento de Salvador Espriu: no quería ser enterrado en Arenys de Mar]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/testamento-salvador-espriu-no-queria-enterrado-arenys-mar_130_5711652.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/8ee059e4-83ff-4830-bf55-c1eca36e28f8_16-9-aspect-ratio_default_1057525.jpg" /></p><p>“<em>Salvador Espriu Castelló, escritor, soltero, de sesenta años, natural de Santa Coloma de Farners </em>[...]. <em>Declara que de ningún modo quiere ser enterrado en el cementerio de Arenys de Mar. Declara además su expreso deseo de que su cuerpo sea incinerado, si las leyes lo permiten</em>”. Son palabras textuales, escritas a mano por Salvador Espriu en lo que es un documento de últimas voluntades, un borrador de testamento, escrito en algún momento entre el verano de 1973 y el de 1974 –nació el 10 de julio de 1913–, redactado en castellano –la ley no preveía otra opción– y dirigido a su gran amigo y abogado Josep Ferrer i Rius. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Toni Vall]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/testamento-salvador-espriu-no-queria-enterrado-arenys-mar_130_5711652.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 06:02:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Antoni Bernad retrató a Salvador Espriu en 1978, destacando como una de las imágenes más icónicas de la serie de retratos de intelectuales catalanes del fotógrafo.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/8ee059e4-83ff-4830-bf55-c1eca36e28f8_16-9-aspect-ratio_default_1057525.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[Una carta del poeta a su amigo y abogado Josep Ferrer i Rius permite documentar las contradictorias últimas voluntades del autor de ‘Cementiri de Sinera’]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la Antigua Grecia a 'Frankenstein': cómo ha evolucionado la búsqueda de la felicidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/antigua-grecia-frankenstein-evolucionado-busqueda-felicidad_130_5693424.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/2de0ef31-d006-41c8-8cc9-6aded17d25c4_16-9-aspect-ratio_default_0_x4065y847.jpg" /></p><h3>Solón de Atenas fue el primero en viajar por el simple placer de conocer el mundo, sin ningún interés utilitario. Su meta era el camino. Llegó así a la corte del riquísimo Creso, rey de Lidia, que lo recibió con los brazos abiertos y le mostró todos sus inmensos tesoros. Ante su riqueza, Creso le preguntó si a lo largo de sus viajes había conocido a alguien más feliz que él. Solón le dijo que había conocido a alguien mucho más feliz, Telón de Atenas, un hombre sencillo que vivió en una época de bonanza, tuvo unos hijos excelentes, vio cómo crecían sus nietos y murió, con una muerte gloriosa, defendiendo su patria. "El hombre, Creso –continuó Solón– está sujeto al azar. No hay dos días en su vida que sean completamente iguales. Así que para saber si un hombre es feliz debemos considerar toda su vida, en conjunto. Antes de la muerte, nadie merece el título de feliz".Creso no comprendió el sentido de estas palabras hasta mucho tiempo después, cuando derrotado por el rey de Persia fue condenado a morir en una hoguera. En lo alto de la pira, al recordar a Solón, se echó a llorar.He aquí, sintetizada, la reflexión griega sobre la felicidad. No hay suficientes céntimos en el mundo para garantizarnos una vida feliz. Todos, pobres y ricos, estamos expuestos a los sucesos fortuitos de la vida. Eurípides lo resalta: “La prosperidad nos puede proporcionar bienestar, pero no nos garantiza la felicidad” (<em>Medea</em>).En las primeras páginas de <em>la Ética a Nicómaco</em>, Aristóteles resume así la perspectiva griega: "Todo lo que hacemos lo hacemos aspirando a algún bien y al bien más alto de todos, todos coincidimos en darle el nombre de <em>eudaimonía</em> (felicidad)”. Este término, <em>eudaimonía,</em> significa, literalmente, “estar habitado por un buen <em>daimon</em>”, es decir, por una deidad benévola. La felicidad, entonces, sería un don que recibimos del cielo. Pero Aristóteles, a pesar de aceptar la relevancia de este don, intenta hacerlo accesible, en la medida de lo posible, a la decisión inteligente del hombre mediante la búsqueda de lo que hay en común en las diversas formas de felicidad. Su respuesta es una teoría de la virtud estable: las actividades que se ajustan a la virtud, contribuyen a la felicidad, las contrarias, nos alejan de ella. Por “virtud” entendía la excelencia en la realización de una función, que, en el caso del humano, sería la excelencia en la realización de una vida humana. La felicidad accesible al hombre es una felicidad humana, muy alejada de la que gozan los bienaventurados dioses. Tomás de Aquino incide en esta cuestión: Nuestra felicidad es una “felicidad a medida” y ni siquiera la tenemos asegurada. No nos es accesible la beatitud perfecta.Las éticas helenísticas buscan la excelencia humana en la vida de acuerdo con la naturaleza, convencidas de que en nuestra naturaleza ha de encontrarse la clave de nuestra felicidad. Pero intentando vivir de manera natural, todas acaban imponiendo a la naturaleza un “deber ser”. Los cínicos ensayarán la vida silvestre. Los epicúreos buscarán el conocimiento de los límites naturales del dolor y del deseo y en esta búsqueda harán de la vida retirada una utopía que en el caso de Diógenes de Enoanda toma esta forma: "Cuando nadie domine, la vida de los dioses se transformará en vida humana. En todas partes reinará la justicia y la estima mutua, y no habrá necesidad ni de murallas ni de leyes. Como todo lo necesario viene de la tierra, todos labraremos y cultivaremos y cuidaremos el ganado y nos dedicaremos al estudio de la filosofía”. El estoicismo (hoy convertido en una filosofía blanda de autoayuda) entiende que vivir de acuerdo con la naturaleza es equivalente a vivir de acuerdo con la razón divina que rige el mundo. La felicidad no es otra cosa que la armonía entre nuestra voluntad y la razón. A pesar de sus diferencias, todas estas escuelas coinciden en afirmar que solo la virtud nos puede acercar a la felicidad. Más aún: si somos virtuosos nada hemos de temer, aunque fuéramos sometidos al <em>toro de Falaris</em>, ni un lamento saldría de nuestra boca. Falaris fue un tirano que encerraba a sus enemigos en el interior de un toro de bronce bajo el cual se encendía una hoguera. Plotino también nos asegura que la ciencia más elevada, la del Bien, está a disposición del sabio incluso dentro de este toro. ¿Qué es la felicidad?<h3/><p>Admitimos que es más fácil hablar de la felicidad que saber de qué hablamos cuando hablamos de ella. Este es el punto de partida de Kant. A su parecer, lo que tienen en común las aspiraciones a la felicidad es exactamente eso: ser aspiraciones sentimentales en cuyo fondo habría alguna mistificación del placer elevado a la condición de fin último de la actividad humana. Ahora bien, si se hace depender la felicidad de la inconstancia de la fortuna o de la volubilidad de los sentidos, se nos hará inalcanzable. Hemos de admitir que no sabemos determinar con certeza qué acciones promueven la felicidad de un ser racional. Por lo tanto, no encontraremos un imperativo que nos exija hacer lo que nos hace felices. La felicidad no es un ideal de la razón, sino de la imaginación. Sabemos cómo proporcionarnos placeres y bienestares aislados, pero no cómo garantizarnos un estado permanente de felicidad.Para explicarnos que no hay manera de domar la felicidad, un hispanorromano del siglo I, Higinio, escribe esta fábula. "Cura estaba cruzando un río cuando encontró mucha arcilla. La cogió meditabunda y empezó a modelar una figura. Mientras reflexionaba sobre lo que hacía, se presentó Júpiter. Cura le pidió que diera un espíritu a la figura de barro, y lo consiguió fácilmente. Al ver el barro animado, Cura quiso ponerle su nombre, pero Júpiter aseguró que llevaría el suyo. Mientras discutían, se levantó Tel·lus, la Madre Tierra, y defendió que solo a ella le correspondía dar su nombre al nuevo ser, ya que le había dado el cuerpo. Como no se ponían de acuerdo, pidieron a Saturno, dios del tiempo, que hiciera de juez. Su sentencia fue esta: "Tú, Júpiter, ya que le diste el espíritu recibirás su espíritu cuando muera; Tel·lus, ya que le diste el cuerpo, recibirás su cuerpo; pero como Cura fue quien lo modeló, será de ella mientras viva. En cuanto a su nombre, se dirá <em>homo</em> porque ha sido hecho de <em>humus</em>."}Heidegger comentó esta fábula en sus clases, viéndola como un resumen de su <em>Ser y Tiempo</em>. El hecho de que el hombre sea posesión de Cura por una sentencia del tiempo lo fascinó. Somos la síntesis de tiempo y Cura. Y no hay descanso posible. Somos lo que hacemos y nos hacemos incluso cuando no hacemos nada. Cura (<em>Sorge</em>) es el rasgo fundamental de nuestra existencia. Existir es estar a cargo de lo que nos hacemos. En este sentido, Heidegger se opone frontalmente al intento de la modernidad de convertir la felicidad en una sinecura, en una vida satisfecha. La aspiración a una vida despreocupada sería un signo de inautenticidad.Y aquí topamos con Mary Shelley y <em>Frankenstein</em>.El Dr. Frankenstein era un filántropo apasionado que se propuso crear al hombre nuevo. Pero su obra le resultó horrible. “¡Aléjate de mí tu inmunda vista!”, le espetó. La consecuencia de este rechazo es la alienación de la criatura, que, convertida en monstruo, le grita a su creador: "La desgracia me convirtió en un malvado. ¡Hazme feliz y volveré a ser virtuoso!"La monstruosa criatura ve la felicidad como condición de posibilidad de la virtud. No soporta la idea de que, habiendo sido creado para vivir, pueda morir sin haber vivido, que es lo que dirá Rousseau de sí mismo.Mary Shelley nos dice que el monstruo es monstruo porque sufre. Gracias a esta convicción, una figura patibularia se gana la empatía del lector. Es rebelde porque el mundo lo ha hecho así. Sus crímenes deben imputarse al choque de sus nobles sentimientos con una sociedad mal organizada. Así se inaugura la felicidad terapéutica del psicosocialismo que nos rodea, que ha transformado la <em>eudaimonia</em> en “felicidad nacional bruta”, queriendo así sobrepasar los límites del Producto Interior Bruto (PIB). En 2005, Lord Layard of Highate, economista del ala aristocrática del laborismo, publicó <em>Happiness: Lessons from a New Science.</em> En 2011, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la resolución conocida como <em>Happiness: Towards a holistic definition of development</em>, que dio lugar a diferentes fórmulas matemáticas de la felicidad que andan por los ministerios de economía como gallinas sin cabeza, pero decididos a darle una victoria póstuma a Creso.Dado que hemos abaratado tanto la felicidad, creo que podemos resumir así el estado de la situación: Hay quien quiere ser feliz y hay quien sabe lo que quiere. El primero fracasa en el despacho del terapeuta y el segundo en su casa.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gregorio Luri]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/antigua-grecia-frankenstein-evolucionado-busqueda-felicidad_130_5693424.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Mar 2026 14:01:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Chica recogiendo flores (Primavera). Pintura mural de Estia. Tercer estilo pompeyano.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[De Creso a Mary Shelley, de la virtud helenística a la fórmula matemática de la ONU, un recorrido filosófico por la búsqueda de la felicidad]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sin semáforos, sin humo y sin velocidad: así es Bután, el país de la felicidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/semaforos-humo-velocidad-butan-pais-felicidad_130_5690064.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/9382e93b-db70-4e9a-9200-73cfd5d9f369_16-9-aspect-ratio_default_1057032.jpg" /></p><p>Un cartel que dice "<em>Welcome to the Gross Happiness Country</em>te da la bienvenida al aeropuerto internacional de Paro, en Bhutan. Al lado hay un gran retrato de los reyes y un aviso que recuerda que en todo el país está prohibido fumar y que la velocidad máxima es de 50 kilómetros por hora.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xavier Moret]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/semaforos-humo-velocidad-butan-pais-felicidad_130_5690064.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Mar 2026 06:01:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Monjes budistas en Buthan.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[Te explicamos cómo es Bhután, el estado que mide la felicidad nacional sucia en lugar del PIB, y otros cinco lugares del mundo donde poder ser feliz]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La misteriosa bolsa de basura de la alfombra roja]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/misteriosa-bolsa-basura-alfombra-roja_129_5687892.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/2367930a-65b7-4007-8766-cddce8b09537_16-9-aspect-ratio_default_0.png" /></p><p>En los últimos días ha corrido como la pólvora por las redes sociales y varios medios de tendencias la imagen de la actriz china Zhang Jingyi en la alfombra roja del Beijing International Film Festival. La actriz pone en el <em>photocall </em>vestida con un elegante vestido negro. Hasta aquí nada fuera del guión habitual. El motivo de la viralidad es otro: en la mano lleva una simple bolsa de plástico amarilla, del tipo que se utilizan para ir de compras al supermercado o para tirar la basura a casa.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sílvia Rosés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/misteriosa-bolsa-basura-alfombra-roja_129_5687892.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2026 06:01:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[el bolso Trash Pouch de Balenciaga que se vendía por 1.400 euros estaba también en color amarillo.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
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      <title><![CDATA[La pequeña Edo: cerezos en flor en un Japón sin turistas]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/pequena-edo-cerezos-flor-japon-turistas_130_5687881.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/b337403d-abee-40da-a3e5-671a6dbb7942_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>A primera hora de la tarde, el puente de Hikawa se convierte en un pequeño escenario de cine improvisado. Un grupo de chicas jóvenes, vestidas con kimonos de tonos suaves, se toman fotografías mientras ríen e intentan atrapar con la mirada la lluvia pausada de pétalos que cae sobre el río. Bajo suyo, las barquitas avanzan con calma por el río Shingashi, entre pecas blancas y rosadas que flotan en la superficie. En las orillas, los cerezos en flor dibujan un túnel efímero que convierte a Kawagoe en una postal viva de Japón más evocador.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Josep Solano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/pequena-edo-cerezos-flor-japon-turistas_130_5687881.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2026 06:00:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Kawagoe, conocida como la pequeña Edo, en el tiempo del Sakura o cerezos floridos.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[Kawagoe ofrece una escapada de un día desde Tokio para pasear entre santuarios, templos y barquitas bajo los 'sakura', en una experiencia íntima del Japón clásico, lejos de las multitudes]]></subtitle>
    </item>
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