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    <title><![CDATA[Ara en Castellano - elecciones autonómicas]]></title>
    <link><![CDATA[https://es.ara.cat/etiquetes/elecciones-autonomicas/]]></link>
    <description><![CDATA[Ara en Castellano - elecciones autonómicas]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
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      <title><![CDATA[El PP gana y frena a Vox en Castilla y León]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/politica/pp-revalidaria-victoria-castilla-leon-volveria-depender-vox_1_5679362.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/b838b84a-c216-4f83-b884-3b7bdf2a7923_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>La derecha continuará gobernando en Castilla y León, donde lo hace ininterrumpidamente desde 1987, cuando José María Aznar, antes de desembarcar en la Moncloa, desbancó al PSOE e inauguró cuatro décadas de hegemonía de los conservadores en esta comunidad. El presidente y candidato del PP a la reelección, Alfonso Fernández Mañueco, ha vuelto a ganar las elecciones y ha mejorado los resultados de las de 2022, pero se queda lejos de la mayoría absoluta y no podrá gobernar en solitario como pretendía. El dirigente castellanolleonés, que es la tercera vez que encabeza la lista de los populares, ha obtenido 33 escaños, dos más que hace cuatro años, cuando alcanzó 31, con una participación del 65,2%. El PSOE ha quedado segundo con 30 diputados, dos más que hace dos años, y Vox tercero con 14, uno más.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xavi Tedó]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Mar 2026 19:16:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mañueco, a su llegada al hotel donde ha seguido los resultados electorales]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[El PSOE rompe su tendencia negativa y mejora resultados]]></subtitle>
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      <title><![CDATA[El consejo de ministros se convierte en una fábrica de marcas electorales]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/politica/consejo-ministros-convierte-fabrica-marcas-electorales_1_5656229.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/2fb048dd-5f3c-472c-bc77-392317984034_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><h3>El PSOE ha redefinido su estrategia electoral, convirtiendo el consejo de ministros en su principal vivero de candidatos territoriales. Desde Pilar Alegría, exministra de Educación y exportavoz del gobierno español, en Aragón, hasta María Jesús Montero, vicepresidenta del ejecutivo, en Andalucía, pasando por Diana Morant, ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, en la Comunidad Valenciana, y Óscar López, ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, en Madrid, los socialistas han apostado claramente por el llamado "efecto ministra" como la receta para intentar sacudir el tablero político.Los partidos buscan imágenes familiares que entren en las cocinas de la gente en un contexto en el que "lo que predomina es el nivel de conocimiento –afirma Ricard Vilaregut, profesor de ciencias políticas de la Universitat Autònoma de Barcelona, en conversación con ARA–. El adjetivo gana al sustantivo. El paradigma actual, desde hace 10 o 15 años, es el de la comunicación política". En este paradigma, la sustancia del proyecto político queda en un segundo plano, ya que el objetivo es el impacto: "Comunica cualquier cosa, es igual". La prioridad, afirma, ya no es la gestión, sino la notoriedad, porque "lo que predomina es el nivel de conocimiento de las personas. Lo hagan bien o lo hagan mal, tanto da".Darren Lilleker y Daniel Jackson, profesores en la Universidad de Bournemouth, en sus trabajos sobre la campaña permanente avisan de un escenario en el que el marketing ha colonizado la ideología. El candidato es una marca. Ya no compramos programas, sino identidades visuales en un lineal saturado en el que el rostro es el único reclamo para sobrevivir al mercado de la atención. Así, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se ha consolidado como una figura con una proyección mediática muy elevada; una marca en sí misma, por encima de cualquier programa electoral.El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, es otro ejemplo. En los últimos años, su exposición pública le ha otorgado una notoriedad que ahora le permite liderar la estrategia de un bloque de izquierdas basándose, sobre todo, en su propio peso mediático. Sin llegar a las cotas de popularidad de su rival en ERC, figuras como la portavoz de Junts en el Congreso, Miriam Nogueras, también han ganado peso mediático, lo que les facilita hacerse un hueco en la memoria del elector. Los gobiernos ya no gestionan políticas, sino que gestionan su propia popularidad minuto a minuto, destaca Lilleker.Dificultades en la derecha<h3/><h3>Vilaregut sostiene que la selección de personas para cargos políticos es una tarea fundamental de los partidos y que, actualmente, "la derecha tiene más problemas que la izquierda" debido a la naturaleza de sus incentivos. Mientras la izquierda cuenta con un "componente ideológico de transformación de la sociedad" que atrae talento por vocación, la derecha, sobre todo el PP, se encuentra con que sus perfiles potenciales a menudo prefieren la empresa privada porque "cobran más dinero", y el incentivo ideológico es menor. En este escenario, el experto destaca la habilidad estratégica de Pedro Sánchez, que utiliza el consejo de ministros como laboratorio de líderes: "Si funcionan como ministros, tienen una plataforma para que se vayan a las autonomías o a los municipios". Esta táctica le permite configurar lo que Vilaregut define como un paradigma de profesionalización basado en tres ejes clave: "Lealtad, profesionalidad y comunicación". Así, Sánchez se asegura de que el candidato sea alguien conocido, fiel al proyecto y con una capacidad de gestión previamente testada en la primera línea pública.La evaporación del efecto<h3/><p>Esta estrategia, sin embargo, "es un arma de doble filo", asegura en conversación con ARA Marc Sanjaume, profesor de ciencia política en la Universitat Pompeu Fabra. La práctica tiene inconvenientes. "Como le ha pasado a Pilar Alegría y le pasará, probablemente, a Montero, son figuras políticas que se han alejado del territorio", y se acaba produciendo un desarraigo y una incoherencia en la gestión. "Negociar en Madrid competencias para otras zonas puede ser terrorífico para la imagen del candidato en su región". Sanjaume también destaca que la apuesta "nacionaliza la campaña" eclipsa los problemas de ámbito local.Gracias a su etapa en el gobierno español, Montero competirá con Juanma Moreno Bonilla con un as en la manga: el nuevo modelo de financiación que ella misma ha diseñado, con Andalucía como la comunidad que más dinero ingresaría si se aprobara, casi 5.000 millones de euros. Esta es una de las potestades que permite "el efecto ministra", aunque las encuestas continúan sin ser muy positivas para los lugartenientes de Sánchez.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ivan Sanchez Clivillé]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/politica/consejo-ministros-convierte-fabrica-marcas-electorales_1_5656229.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Feb 2026 18:00:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los ministros Félix Bolaños, Pilar Alegría, María Jesús Montero y Óscar Puente este martes en rueda de prensa.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[Sánchez fía el futuro territorial al "efecto ministra" mientras expertos avisan que el marketing ha colonizado la ideología]]></subtitle>
    </item>
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      <title><![CDATA[Fascinación gallega]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/fascinacion-gallega_129_4927792.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/7ab9aef7-b849-4a2c-82df-2e132c211235_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>País complejo y fascinante que solemos despachar con cuatro tópicos desganados, Galicia se encuentra en campaña por unas elecciones que pueden ser determinantes, tanto por la posibilidad de un cambio en la gobernanza de las instituciones gallegas como por las repercusiones en la política española. Los gallegos tienen la oportunidad de aparcar al caciquismo, que no es poco. Y el PP se juega algo más que un gobierno autonómico: después de haber conquistado Andalucía, y de haber recuperado (de la mano de Vox) a la Comunidad Valenciana y Baleares, perder Galicia sería para el PP una vez que mermaría en serio las fuerzas que puede oponer al pérfido <em>sanchismo</em>, y que sobre todo dejaría aún más tocado el liderazgo de Feijóo. El actual gallego (lo han precedido, en épocas distintas, Rajoy, Fraga o Franco) al frente de la derecha nacionalista española gesticula y sobreactúa con la excusa de la ley de amnistía, pero se sostiene con pinzas en la presidencia del PP después de haber visto cómo la Moncloa le huía de la punta de los dedos, en beneficio del literalmente odiado Pedro Sánchez.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastià Alzamora]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Feb 2024 20:00:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ana Pontón, candidata del BNG a las elecciones autonómicas gallegas.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
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      <title><![CDATA[País Valencià: de feudo progresista a gran bastión de la derecha]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/valencia/pais-valencia-feudo-progresista-gran-bastion-derecha_1_4772604.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/e0adeb2b-2832-45cb-844d-d7f74185f5fe_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Los<a href="https://www.ara.cat/politica/eleccions-municipals/victoria-aclaparadora-pp-vox-pais-valencia_1_4715423.html" target="_blank"> comicios del 28 mayo</a> liquidaron dos legislaturas de gobiernos progresistas en el País Valencià. Un vuelco del que se han beneficiado Vox y, especialmente, el PP, que ha logrado la presidencia de las principales instituciones, incluida la Generalitat, las tres corporaciones provinciales y los ayuntamientos de todas las ciudades más habitadas. Se trata de un dominio que la izquierda no pudo alcanzar en sus últimos ocho años de gobierno, cuando, primero, la Diputación de Alicante, y, después, el Ayuntamiento de Alicante, se convirtieron en los bastiones de los que los conservadores organizaron su reconquista del poder.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Martín Fernández]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Aug 2023 20:03:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La nueva alcaldesa de Valencia, María José Catalá, junto al nuevo jefe del Consell, Carlos Mazón.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[Los comicios han supuesto un cambio total del mapa político y pueden acarrear un freno a las políticas culturales, de normalización del valenciano y de defensa del colectivo LGTBIQ+]]></subtitle>
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      <title><![CDATA[Vox y el triunfo del odio]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/vox-triunfo-odio_129_4276828.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>En las elecciones autonómicas en Castilla y León del pasado domingo, Vox ganó 13 escaños. Con este resultado la formación de ultraderecha se ha convertido en la tercera fuerza en esta comunidad y confirma su consolidación a nivel estatal. No nos relajemos: la situación es preocupante. En Castilla y León, 211.000 votantes –211.000 personas– avalan su discurso de odio, fascista y reaccionario. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susan Kalunge]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/vox-triunfo-odio_129_4276828.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Feb 2022 18:56:57 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
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