<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[Ara en Castellano - carrera armamentística]]></title>
    <link><![CDATA[https://es.ara.cat/etiquetes/carrera-armamentistica/]]></link>
    <description><![CDATA[Ara en Castellano - carrera armamentística]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="http://es.ara.cat:443/rss-internal" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[La paz es posible]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/paz-posible_129_4953254.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/0078abd4-1363-4757-9fa8-949bbe52df3f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Claro, una guerra, otra guerra, ¡qué buena idea! ¿Cómo no se nos había ocurrido antes? ¡Con las ganancias que sacaremos todos juntos, de una guerra! ¡Ya no tendremos que preocuparnos por los precios ni por la sequía ni por vendernos el iris! ¡Una guerra nos lo soluciona todo! Qué suerte tener Von der Leyen y todo el grupo de cínicos que le rodean y lo alientan a alertarnos de que estemos preparados porque han decidido que “una guerra no es imposible”, como si no lo supiéramos, como si no sufriéramos las guerras que no se hacen aquí y como si no supiéramos a quién benefician. Una pista: a nosotros no.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natza Farré]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/paz-posible_129_4953254.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Feb 2024 17:06:11 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/0078abd4-1363-4757-9fa8-949bbe52df3f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Ursula von der Leyen en su intervención en el pleno del Parlamento Europeo de este miércoles.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/0078abd4-1363-4757-9fa8-949bbe52df3f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así era la vida en los laboratorios donde se fabricó la bomba atómica]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/vida-laboratorios-fabrico-bomba-atomica_1_4395864.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/2d037d66-8354-4e97-a798-43cad5621ecb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Roy J. Glauber tenía 18 años cuando cogió un tren, sin saber muy bien su destino, para ir a Los Alamos, un laboratorio aislado y secreto donde las mentes más privilegiadas trabajaban en la creación de la bomba atómica. Glauber entonces estudiaba Física y unos cursos de doctorado en Harvard, y fue allí voluntariamente porque si no temía que lo enviaran al frente japonés. Era 1943 y en Los Alamos todos eran muy jóvenes. Los científicos más grandes tenían poco más de 30 años. "Toda esta gente joven producía bebés más eficientemente que cualquier otra cosa que se produjera en el laboratorio", explica en <em>La última voz </em>(Ariel). </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sílvia Marimon Molas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/vida-laboratorios-fabrico-bomba-atomica_1_4395864.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Jun 2022 14:47:46 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/2d037d66-8354-4e97-a798-43cad5621ecb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Una imagen de Nagasaki con la nube que causó la explosión de la bomba atómica el 9 de agosto de 1945.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/2d037d66-8354-4e97-a798-43cad5621ecb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[Un físico y una periodista recogieron el testigo del último superviviente de Los Alamos, Roy J. Glauber]]></subtitle>
    </item>
  </channel>
</rss>
