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    <title><![CDATA[Ara en Castellano - despedida]]></title>
    <link><![CDATA[https://es.ara.cat/etiquetes/despedida/]]></link>
    <description><![CDATA[Ara en Castellano - despedida]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
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      <title><![CDATA[Tres adiós y un funeral]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/tres-adios-funeral_129_5642285.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/5c68dd48-44e0-4dbf-992a-412ddd03aa8a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p><strong>1.</strong> Por suerte, hace sol. Un buen cielo azul ayuda a serenar a las almas tristes. Quizás no las consuela, pero en una mañana de funeral, y más aún en un entierro de invierno, se agradece que no haya lluvia, ni nieblas, ni inclemencias añadidas que te arrastren a la pérfida nostalgia. Tras un altar laico, con los bosques de Collserola de telón de fondo, los amigos hablan primero. Son el grupo, a prueba de esta bomba que es el paso del tiempo. Se habían conocido en la escuela y habían continuado viéndose, con agenda y ganas, hasta una semana antes, cuando todavía se habían entablado todos juntos en el mejor restaurante de Bellaterra. Cuentan anécdotas de comidas, puros, cigarrillos de ron y viajes a Colombia que nos hacen revivir como si hubiéramos estado. Suena Lluís Llach y aparecen los seis hermanos –tres chicos y tres chicas– en el escenario. Sesenta y tres años son demasiado pocos, para morirse, pero son muchos de convivencia, para conocer a tu hermano mejor que nadie, en cada época de la vida. Sus recuerdos se balancean entre el humor y la añoranza que acaban de estrenar y que les duele tanto como unos zapatos nuevos. Te dicen lo malparido que era, de pequeño, y los asistentes que le han conocido de mayor, en la bonhomía profesional, ríen. Te confiesan que ellos están atónitos de ver cómo los medios de comunicación le han hecho alabanzas en las noticias sobre su muerte. Y en obituarios de periódico aún más. Intuían que estaba a bueno, en el trabajo, pero no tanto o no tan reconocido. Se abrazan los seis, en una elegante danza de hermandad, y suenan más notas de Lluís Llach mientras, en la pantalla, pasan fotografías espigadas, de aquí y de allá, de momentos dispersos de felicidad. "No sabía que fuera tan guapo", me dice una prima que tenía sentada a su lado. Abrimos un debate estéril en voz baja, que acaba de repente. De repente en el oratorio se congria el silencio más espeso. Tras el altar laico de la ceremonia se encuentran las dos únicas personas de la sala que no le llamaban por el nombre. Ellos le llamaban "papa". Los dos hijos, el mayor y la pequeña, hablan cogidos de la mano. No llegan a la treintena y se les acumulan los momentos, en pinceladas, con la necesidad de compartirlos. Excursiones, risas, esa forma tan suya de contemplar el mar desde Menorca, o de cocinar paellas picantes para mucha gente. Y, por encima de todo, el amor por la madre, la historia construida en Sabadell por ambos. La emoción llega a las últimas filas, la de los amigos, conocidos y compañeros de trabajo. Se siente alguien que somica, otro se moca discretamente y, cuando se adivina una lágrima, se agradece una mano en el hombro venga de donde venga. Cada frase dicha por el hijo explota, como una granada de mano, en el corazón de alguien. No todas petan en el mismo momento. Los sentimientos, muchas veces, estallan cuando menos lo esperas. A veces el detonante es una palabra, un recuerdo, una emoción sobrevenida que ha hecho atajo. La viuda no habla. Mamá tampoco. Demasiada pena. No es ley de vida, despedir a un hijo. Y suena <em>Loco por ti</em>, el himno que nos hemos hecho nuestro para cada muestra de amor. Qué suerte haya hecho solo. Y qué lástima no haber probado tu sartén de gambas. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xavier Bosch]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Feb 2026 17:30:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Eugeni Sallent en una imagen de 2012.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
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      <title><![CDATA[Alba, con todo el cariño]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/alba-carino_129_5455154.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/d6650f81-a172-4603-9089-c18036d5376f_16-9-aspect-ratio_default_0_x3439y2094.jpg" /></p><p>Hay compañeros de trabajo que nada más entrar por la puerta transmiten la confianza de que pase lo que pase ellos no fallarán para asumir lo que venga. Son gente aseada, con las prioridades claras, una actitud positiva y un sentido de la responsabilidad que se manifiesta en cada encargo, sin querer dar lecciones a nadie. Y así, a base de discreción y de trabajo bien hecho, se gana la estima general.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antoni Bassas]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Jul 2025 16:38:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La periodista Alba Om]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
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      <title><![CDATA[El Clínic se despide del "Messi de los cirujanos", Antonio de Lacy]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/sociedad/salud/clinic-despide-messi-cirujanos-antonio-lacy_1_4428526.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/1899dd18-8b6d-4c96-af32-a4c9da1e6771_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Hace más de 40 años que dejó su pequeño pueblo mallorquín y aterrizó en el Hospital Clínico de Barcelona, desde donde ha conseguido el reconocimiento internacional para perseguir y lograr un hito que, hace pocos años, era inimaginable: operar a los pacientes sin abrirlos. Sin bisturí y sin incisiones, usando cavidades naturales del cuerpo humano como el ombligo. El doctor Antonio de Lacy (1957) es un referente mundial de la cirugía digestiva mínimamente invasiva, y este viernes se ha despedido de la que ha sido su casa prácticamente toda su vida. Lo ha hecho entre los aplausos (y decenas de anécdotas) de centenares de compañeros, pacientes y personalidades del sector sanitario, entre los cuales el <em>conseller </em>de Salud, Josep Maria Argimon, que no han querido perderse el homenaje a quien denominan "el Messi de los cirujanos".</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gemma Garrido Granger]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Jul 2022 16:49:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El doctor Antonio de Lacy durante la entrevista.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[El doctor mallorquín es un referente mundial en la extracción mínimamente invasiva de tumores]]></subtitle>
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