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    <title><![CDATA[Ara en Castellano - nacionalismo español]]></title>
    <link><![CDATA[https://es.ara.cat/etiquetes/nacionalismo-espanol/]]></link>
    <description><![CDATA[Ara en Castellano - nacionalismo español]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
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      <title><![CDATA[Es de ellos]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/es-de-ellos_129_5697700.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/19a65af9-37a2-4003-9b9f-a47a279c279b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>El racismo es general. Adoptará la forma de una xenofobia explícita o sacará la cabeza en la microdiscriminación cotidiana, pero no hay ninguna sociedad que se escape de ello. Por supuesto, tampoco la sociedad catalana que piensa y vive en catalán.Pero el racismo en las gradas durante el España-Egipto es de ellos. En Catalunya lo conocemos bien. Es el producto del nacionalismo español, el de una lengua y una religión (“<em>¡Habla en cristiano!</em>”), una bandera (“<em>¿Qué pone en tu DNI?</em>”) y un ideario de ultraderecha. Solo hay que repasar el muestrario completo del martes: gritos contra Puigdemont, contra Sánchez y contra los musulmanes. Una cultura política empapada de siglos de contrarreforma, de “<em>¡Que inventen ellos!</em>” y de “<em>Una, grande y libre</em>” no desaparece porque lo dijera una Constitución hace 47 años. La prueba fue la falta de reflejos de la Federación Española a la hora de activar los protocolos antirracismo. Les debió parecer que no era para tanto, o que ya pasaría. Claro, es la misma Federación que tuvo un presidente que se cogía el paquete en el palco para celebrar la victoria de España en el Mundial femenino.Preguntarse cómo es que 20.000 personas pudieron cantar espontáneamente “¡Musulmán el que no salte!” no solo es desconocer la desinhibición y la imitación que funciona en los campos de fútbol, sino no entender de qué está hecho el nacionalismo español repartido por todos los partidos pero que sobre todo vota Vox.Finalmente, no es casualidad que el aquelarre pasase en Cataluña, donde los partidos de la selección española quieren ser un banal recordatorio de asimilación y una fiesta de la normalización, sobre todo después del 1 de Octubre. La grada española en Cataluña asiste a más que un partido y los organizadores lo saben. Por eso los hacen. Esta vez les salió tan mal que el mundo se pregunta si con esta gentuza se puede organizar un Mundial. Y con Marruecos.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antoni Bassas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/es-de-ellos_129_5697700.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 16:05:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Aficionados españoles durante el partido de la selección celebrado el martes en Cornellá]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nacionalismo español y Uganda]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/nacionalismo-espanol-uganda_129_5212789.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/422659bd-37b2-4e02-a768-6bcecd71cf95_16-9-aspect-ratio_default_0_x734y371.jpg" /></p><p>El nacionalismo español da por sentado que España es una realidad eviterna, es decir, que tuvo principio pero que no tendrá fin. Esto hace que la idea de España incurra en recurrencias, hechos que se repiten fatalmente hasta que acaban convirtiéndose en anomalías que condicionan todo lo demás. Son hechos de peso, que deberían ser tenidos en cuenta previamente a cualquier análisis de la vida pública del país. Sucede lo contrario: son incorporados dentro de la normalidad, hasta que se llega a hacer abstracción y parece que no estén.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastià Alzamora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/nacionalismo-espanol-uganda_129_5212789.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Nov 2024 13:45:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El rey emérito en Sanxenxo el 25 de noviembre.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nacionalismo español y Uganda]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/nacionalismo-espanol-uganda_129_5212653.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/422659bd-37b2-4e02-a768-6bcecd71cf95_16-9-aspect-ratio_default_0_x734y371.jpg" /></p><p>El nacionalismo español da por sentado que España es una realidad eviterna, es decir, que tuvo principio pero que no tendrá fin. Esto hace que la idea de España incurra en recurrencias, hechos que se repiten fatalmente hasta que acaban convirtiéndose en anomalías que condicionan todo lo demás. Son hechos de peso, que deberían ser tenidos en cuenta previamente a cualquier análisis de la vida pública del país. Sucede lo contrario: son incorporados dentro de la normalidad, hasta que se llega a hacer abstracción y parece que no estén.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastià Alzamora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/nacionalismo-espanol-uganda_129_5212653.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Nov 2024 12:05:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El rey emérito en Sanxenxo el 25 de noviembre.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
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      <title><![CDATA[Resucitando el Proceso]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/resucitando-proceso_129_5115636.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/af926a2d-9a1d-46b3-aa21-5bdc488b2e9c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Como ellos también se veían a venir que habría un acuerdo entre socialistas, ERC y Comuns para investir presidente a Salvador Illa, el PP empezó a insistir, la noche misma de las elecciones catalanas, en una musiquita: el Proceso no se ha terminado. "El Proceso no está muerto", dijo textualmente Feijóo, y Cuca Gamarra añadió a continuación un subrayado sobrenatural y casi místico: "el Proceso se ha reencarnado en el PSC". Primero, no muerto; después reencarnado: con estos atributos críticos referidos al independentismo, no debe extrañarnos que Puigdemont cayera en la tentación mesiánica, en su regreso <em>visto y no visto</em> por no asistir al debate de investidura.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastià Alzamora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/resucitando-proceso_129_5115636.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Aug 2024 10:54:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, en el pleno del Parlament.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mientras, el juez Peinado...]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/juez-peinado_129_5104640.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/5a3475d1-fc89-4838-a421-f1c8fcb93e65_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Mientras en Cataluña se debaten cuestiones de mucho enjuague, como un preacuerdo que parece más bien contiene un evidente salto cualitativo en cuanto a financiación (de Cataluña, pero también de otras comunidades autónomas como Baleares o la Comunidad Valenciana), pero que tiene escasas probabilidades de verse nunca aplicado, o la puesta en escena del regreso de Puigdemont con motivo de la investidura de Isla, en Madrid –para no perder su costumbre– pasaban cosas. Cosas grotescas: Madrid tiene una tendencia irrefrenable al esperpento, no siempre valleinclanesco. Cosas grotescas, pero que tienen o pueden tener una incidencia real, y directa, sobre la vida pública de los próximos años.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastià Alzamora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/juez-peinado_129_5104640.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 31 Jul 2024 10:48:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Manifestantes contra Pedro Sánchez a las puertas del palacio de la Moncloa, este martes]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mónica Oltra, por ejemplo]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/monica-oltra-ejemplo_129_4986671.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/d599f15d-e26f-4806-8f55-b3be34b5c481_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Mónica Oltra era la vicepresidenta de la Generalitat Valenciana durante las dos legislaturas anteriores (las del pacto de izquierda conocido como Pacto del Botánico), y líder más bien indiscutible de Compromís. Una carrera política realmente brillante, la de Oltra, que se fue al traste cuando se vio obligada a dimitir al ser imputada por un caso de abusos sexuales cometidos por su exmarido, Luis Ramírez Icardi, contra una menor tutelada por la Generalitat Valenciana, y concretamente por la conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas, que dirigía Mónica Oltra. El PP, Vox y toda la fuerza mediática de la derecha y la extrema derecha llevaron a cabo una labor de asedio a la vicepresidenta y consejera que dio frutos: finalmente dimitió, según sus mismas palabras, por no ser “la coartada para que se expulse Compromís del gobierno”. También dijo que su caso era "una infamia judicial y mediática". Lo era, y <a href="https://es.ara.cat/valencia/archivo-provisional-investigacion-expresidenta-valenciana-monica-oltra_1_4985532.html" >así lo ha reconocido el magistrado del juzgado de instrucción 15 de Valencia</a> al archivar la causa dictaminante y argumentando, de forma contundente y reiterada, que no existen "indicios de comisión de ningún delito", y señalando también la inconsistencia y la falsedad de las acusaciones presentadas por la abogada y exdirigente de Vox Cristina Seguí y el también abogado y miembro del partido ultra España 2000 José Luis Roberto.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastià Alzamora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/monica-oltra-ejemplo_129_4986671.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Apr 2024 11:05:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La exvicepresidenta de la Generalidad Valenciana Mónica Oltra.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aquellos antiguos jóvenes de izquierdas...]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/antiguos-jovenes-izquierdas_129_4894125.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/030b1d21-4a73-458e-8c3c-cf65e66c603f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Muchos se preguntan qué les ha ocurrido a algunos de esos jóvenes militantes antifascistas de los setenta, que ahora de mayores serían capaces de votar en la extrema derecha, o que incluso no la reconocen como peligrosa. La respuesta no es sencilla porque los perfiles de los implicados son extraordinariamente diversos. Hay políticos, profesores, literatos, filósofos, periodistas, cantantes, actores e incluso antiguos deportistas de élite. Algunos no tienen ni la más mínima autoridad intelectual para teorizar sobre movimientos políticos, pero hablan de ellos como si fueran Gramsci o Habermas. No es que sólo puedan hablar de política personas como estos últimos, pero todos deberíamos darnos cuenta de que son los únicos que gozan de auténtica autoridad científica. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Nieva-Fenoll]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/antiguos-jovenes-izquierdas_129_4894125.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Dec 2023 20:00:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una bandera franquista cuelga de una valla en una protesta junto al Congreso de Diputados contra la investidura de Pedro Sánchez con la Policía Nacional al fondo.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tras las cortinas de humo]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/cortinas-humo_129_4885843.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/5f7fedbd-5728-42f1-9bc2-cadf76f2925f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Ahora es una época de ser buena persona, de sentirte imbuida por el espíritu navideño, hacer donativos y repartir paz y amor. Pero no todo el mundo es capaz de abrazar la bondad por más que las luces de invierno inviten a ella. Hay personas que siguen siendo ellas mismas, incluso algo peor, también en Navidad. Es el caso de Luis Rubiales, que lejos de entonar un <em>mea culpa</em> que tampoco esperábamos, sigue paseándose como una víctima. Y tiene parte de razón, porque en este mundo a los hombres como él se les suele mantener en su sitio. Quiero decir que el pobre ha tenido mala suerte. La mayoría siguen ejerciendo el abuso de poder sin problemas. Pero su enfoque no va por ahí, al contrario. De hecho, para seguir demostrando su inocencia y limpiar su imagen, se abraza a la extrema derecha. Teniendo tanto a mano el espíritu navideño, no se entiende. Pero no puede decirse que no sea una manera original de demostrar la inocencia, aunque yo la debo encontrar más original que él. O debería decir <em>ellos</em>, porque en esta aventura de “todos contra mí” no está solo y se ha hecho acompañar de Alvise Pérez, un agitador de la extrema derecha patria que ha sido denunciado y condenado por la justicia española en más de una ocasión por esparcir información falsa y vulnerar el honor de varias personas. Es bien que hay gente que debe encontrarse en la vida y estos dos individuos debían encontrarse para hacer frente común y alargar aún más este esperpento derivándolo hacia uno (oh, sorpresa) “la culpa es de Cataluña”. Porque Rubiales ha tenido el valor de decir que se estiró el suyo <em>tema </em>por no hablar de otros mucho más importantes, refiriéndose a la amnistía, la Cruella de Vil de los nacionalistas españoles. Permítanme la transcripción del momento por si no la ha visto: </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natza Farré]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/cortinas-humo_129_4885843.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Dec 2023 16:08:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El expresidente de la RFEF, Luis Rubiales, en una imagen de archivo.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nacionalismo y familia]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/nacionalismo-familia_129_4860907.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/305bcad4-1abe-4561-81b7-0ac807ccc8fa_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Nacionalistas hay de muchos tipos. Están los acomplejados, los que se tapan las orejas para no escuchar la música de fuera, los que abren las ventanas, los acostumbrados, los no acostumbrados, los que quieren y los que duelen. El nacionalismo del rey de España puede ser coyuntural, arrebatado, ofendido, dudoso, magnificente o impostado. Recordemos que con la madre se comunica en inglés, no en la lengua del imperio, y diría que la lengua que hables con quien te ha llevado al mundo significa algo. No lo veo ni bien ni mal, lo del inglés, ¿eh? Mi escritor preferido, Vladímir Nabókov, todo ruso, escribió toda la obra en inglés, y luego él mismo la tradujo a la lengua materna. Los reyes, ya se sabe. Se casan por interés y muchas lenguas maternas. Por cierto, digo "quien te ha llevado al mundo" no diciendo quién te ha parido, que también, sino quien te conduce a él. Aquel o aquélla que te hace de padre o de madre.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Empar Moliner]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/nacionalismo-familia_129_4860907.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Nov 2023 14:47:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Manifestación contra la amnistía en Madrid]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estellés en el Congreso]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/estellase-congreso_129_4845745.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/ab54fbc3-f4c2-45af-a5f5-38c39be94da5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>La jura de la Constitución de la princesa Leonor (a quien sólo podemos desear, por el bien general y por su particular, que no llegue a reinar para que deje de existir la monarquía) llevó una controversia suplementaria a cuenta del discurso de la presidenta del Congreso, Francina Armengol. Concretamente, por los poetas que citó: el vasco Felipe Juaristi, la gallega Xohana Torres y el valenciano Vicent Andrés Estellés.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastià Alzamora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/estellase-congreso_129_4845745.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Nov 2023 16:17:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Francina Armengol durante su discurso por la jura de la Constitución de Leonor.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En nombre de España]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/nombre-espana_129_4843883.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/1743bbe4-843a-4cea-ab77-b7516ddf9be5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Los dirigentes españoles se encargan con frecuencia de recordar que la disputa por la ley de amnistía no es sólo (que también, naturalmente) una disputa por el gobierno de España, sino también, y sobre todo, una pugna de contenido plenamente nacional y nacionalista. Para el nacionalismo español, en la aceptación o negación de la amnistía está en juego (para variar) el ser de España, que es, como sabemos, indivisible ya su vez extremadamente frágil. Así lo han vuelto a poner de manifiesto el encuentro en Bruselas entre Carles Puigdemont y Jordi Turull y una delegación del PSOE encabeza por el tercero del partido, Santos Cerdán, y las reacciones –furibundas, irracionales– que ha suscitado entre las filas de la derecha nacionalista.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastià Alzamora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/nombre-espana_129_4843883.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Oct 2023 10:20:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El PSOE y Puigdemont se encuentran en Bruselas]]></media:title>
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