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    <title><![CDATA[Ara en Castellano - relaciones familiares]]></title>
    <link><![CDATA[https://es.ara.cat/etiquetes/relaciones-familiares/]]></link>
    <description><![CDATA[Ara en Castellano - relaciones familiares]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
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      <title><![CDATA[Cómo intercambiar más de cuatro palabras con un adolescente]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/criaturas/intercambiar-cuatro-palabras-adolescente_130_5696595.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/8cf871d5-51f2-4c5f-9689-5b932eabba22_16-9-aspect-ratio_default_0_x3114y1587.jpg" /></p><p>La adolescencia es una etapa de desarrollo muy complicada de acompañar con serenidad y empatía porque exige a los adultos una combinación de paciencia, escucha y comprensión constante. El adolescente, sumergido en un entramado de cambios físicos, cognitivos, psicológicos, emocionales y sociales, se muestra a menudo en casa irascible y con pocas ganas de compartir todo aquello que le preocupa o molesta. Una actitud que, lejos de ser un rechazo personal, acostumbra a reflejar la necesidad de protegerse, de entenderse a sí mismo y de encontrar su propio lugar en el mundo. En este contexto, la mirada adulta deviene clave: interpretar estos comportamientos con calma y sin juicio puede marcar la diferencia entre levantar muros o mantener abiertos los puentes de comunicación.Un momento familiar en que hablar con los hijos deja de ser fácil: aquello que en la infancia surgía de manera espontánea –explicar cómo había ido el día en la escuela, compartir inquietudes o hacer preguntas llenas de curiosidad– se transforma progresivamente en una verdadera odisea, en que conseguir intercambiar más de cuatro palabras sin que aparezca la tensión, la discusión o el enfado deviene todo un reto que a menudo desconcierta y desgasta a los adultos. Y es precisamente en estos momentos difíciles cuando la paciencia y la calma de los padres pueden marcar la diferencia entre levantar muros o mantener abiertos los puentes de comunicación.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia López Iglesias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/criaturas/intercambiar-cuatro-palabras-adolescente_130_5696595.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 17:03:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Padre con su hijo adolescente.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[Cuando los hijos dejan de explicarse, los adultos tienen que aprender a escuchar diferente]]></subtitle>
    </item>
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      <title><![CDATA[Cuando los primos hacen de hermanos]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/criaturas/primos-hermanos_130_5658512.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/4dd5db85-2b65-41c6-8cf4-74756246f905_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Este fin de semana Mada se encuentra a cargo de sus sobrinos Vera e Ibai, de nueve y seis años, respectivamente. Su cuñada y madre de las criaturas está preparando unas oposiciones, por lo que aprovecha la mañana del sábado para estudiar en la biblioteca Ignasi Iglesias-Can Fabra, en Sant Andreu, mientras ella pasea por el barrio con los dos niños y con Ona, su hija, de siete años. Al mediodía, las criaturas y sus padres se reunirán todos en casa de Mada para comer. Y es que, aunque viven en barrios distintos y que cada primo cuenta con una red de amigos diferentes, ambas familias intentan verse a menudo. "Vamos alternando las comidas del sábado entre nuestra casa y su casa", explica Mada, que destaca cómo los tres niños son los que más disfrutan de la velada.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Escolán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/criaturas/primos-hermanos_130_5658512.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Feb 2026 06:00:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ona, Vera y Unai son primos y quedan por ir a jugar cada día]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[La relación con los primos puede modular el desarrollo social, emocional e identitario de los niños, y puede ser especialmente beneficiosa en caso de hijos únicos]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Los hermanos deben ser amigos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/criaturas/hermanos-deben-amigos_130_5529121.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/df5adb90-7acd-47d7-ba29-d4648a9a01dc_16-9-aspect-ratio_default_0_x560y745.jpg" /></p><p>"Las familias deberían ser conscientes de que la relación entre hermanos, más allá de fomentar que sea la mejor posible, dependerá de cómo es cada uno de los hermanos", asegura Estrella Ferreira, profesora de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). Cada uno tiene su personalidad y sus inquietudes pero puede favorecerse hacer cosas juntos que les gusten a todos, así no se debilita la relación. Maria Helena Tolosa, maestra, psicopedagoga, formadora y autora de<em>Nuestros conflictos de cada día</em>, coincide: "Es un vínculo que se merece respeto, pero no tienen por qué ser amigos. La relación de hermanos ya tiene un grado por sí sola, que es diferente a la de amigos, aunque si confluyen ambas es maravilloso". </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olga Vallejo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/criaturas/hermanos-deben-amigos_130_5529121.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Oct 2025 05:00:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dos hermanos discuten, en una imagen de archivo]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[La relación fraternal no es sinónimo de amistad pero la familia debe velar por que la relación sea la mejor posible]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Madres e hijas, del amor al odio]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/criaturas/madres-e-hijas-amor-odio_130_5520284.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/eb5d3c65-deb2-4ad8-8108-5dc6280c638d_16-9-aspect-ratio_default_0_x995y466.jpg" /></p><p>Hay un poema publicado en el libro <em>Sonriendo estás mas guapa</em>, de Georgina Hudson, que dice que una hija educada por una madre incapaz de sintonizar con sus necesidades pierde su voz. Aprende que no puede decir <em>no</em>, porque esto comporta el rechazo; que no puede expresar su ira, porque la condena al aislamiento; que no puede amar ninguna otra figura maternal, ni tener amigas demasiado cercanas, por miedo a despertar sus celos. Vive con el miedo a que su rabia pueda estallar sin aviso, como un diluvio volcánico de palabras o un retiro aterrador. En definitiva, la hija aprende que no es seguro ser ella misma, y ​​por eso intenta convertirse en lo que cree que su madre quiere que sea. Este patrón no termina en la infancia, a menos que la hija, ya adulta, aprenda a recuperar su voz ya establecer límites, lo que implica afrontar el luto por la madre que habría necesitado y nunca tuvo.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Saula]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/criaturas/madres-e-hijas-amor-odio_130_5520284.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Oct 2025 05:00:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una madre con su hija en los alrededores de 1900.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[Analizamos una de las relaciones más intensas, ya menudo complicadas, que se pueden encontrar en el entorno familiar]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Es como si pusiera en duda mi capacidad para hacer de abuela"]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/criaturas/suegros-meten-educo-hijos_130_5429675.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/7d56b723-5e97-4448-a333-0338010ac6a9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>El nacimiento del primer hijo de Carla (45) y Jordi (44) supuso una tensión importante en la relación entre la pareja y la madre de él: "Sobre todo durante el posparto su falta de empatía y su afán de protagonismo era increíble. No entendía esa lucha de poder absurda, y la sentía como una falta de respeto." Ahora que Martí tiene ya 9 años y ha dejado de ser el único limpio, la situación se ha suavizado, aunque todavía se mantienen algunos conflictos. Al principio la suegra no respetaba ninguna de las normas que eran importantes para los padres de Martí: "Sabía que no queríamos que tomara azúcar y con 4 meses ya le daba croissante, se saltaba las pautas de sueño, si le decíamos que acababa de dormirse no paraba hasta que el niño abría los ojos…" ¡Era un desafío! </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olga Vallejo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/criaturas/suegros-meten-educo-hijos_130_5429675.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Jul 2025 05:01:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mamá, la niña y la abuela]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[Si las diferencias con los suegros generan un fuerte malestar es importante no dejarlo pasar y que la pareja valore qué límites quiere poner]]></subtitle>
    </item>
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      <title><![CDATA[Un propósito en la vida]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/proposito-vida_129_5087452.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/329149be-dd88-445a-8757-5c330c34eb76_16-9-aspect-ratio_default_0_x2146y3649.jpg" /></p><p>O más de uno. No demasiados. Bien escogidos, realistas y motivantes al mismo tiempo. Que aprovechen nuestros talentos, nuestras habilidades. Que el mundo en el que vivimos lo valore, que tenga valor social, humano o profesional si deseamos que el propósito sea, además, nuestro medio de vida.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Trias de Bes]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Jul 2024 18:00:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La mala salud laboral puede afectar a la productividad.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pasa a la página 40]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/pasa-pagina-40_129_5086358.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/ffd1334a-bbc1-47bf-aec5-7ac86c286de2_16-9-aspect-ratio_default_0_x2138y794.jpg" /></p><p>La señora S., sentada en el tren, mirando los huertos de la esquina de la vía, ve que le ha llegado un mensaje. En el chat de la familia, donde están los suegros, cuñados y cuñadas, su hombre, el señor S., le dice que se ha llevado las llaves y que no puede entrar en casa. La señora S. recuerda los libros aquellos, <em>Vive tu propia aventura</em>, dónde podías elegir, entre varias opciones, qué les pasaba, a los protagonistas. El señor S. escribe enfadadísimo (“¿me puedes decir qué cojones hago ahora? ¿Me lo puedes decir????”) y ella, sin querer, porque no, no puede decir qué cojones hace ahora el señor S. se pone opciones : “Si quieres que el señor S. diga que no pasa nada, ¿qué le vamos a hacer?, pasa en la página dos. Si quieres que el señor S. te trate de loca y de burra, y grite mucho, pasa a la página tres. Si además quieres que el señor S. te critique ante los cuñados y sus padres, pasa a la página seis. Si quieres que se solucione dándole las llaves a un vecino que vuelve hacia el barrio, pasa a la nuez.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Empar Moliner]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/pasa-pagina-40_129_5086358.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jul 2024 16:01:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un vagón de Cercanías]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ahora es la hora, cuñados]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/ahora-hora-cunados_129_4894097.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/8b15f80c-d231-4fcd-8f7b-8e455419a1fb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Corre por la red <a href="https://youtu.be/VKteM5Mc2zI?feature=shared" rel="nofollow">un vídeo</a> de <em>La Voz del Becario</em>, bajo el título “Cuñados de todo el mundo reciben las últimas instrucciones para reventar la Nochebuena”. Ya saben de qué hablo: “Lleva el cuchillo, que el jamón no se corta así”.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antoni Bassas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/ahora-hora-cunados_129_4894097.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Dec 2023 19:14:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El almuerzo de los Aranda Salazar en Archidona]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
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