<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[Ara en Castellano - relaciones internacionales]]></title>
    <link><![CDATA[https://es.ara.cat/etiquetes/relaciones-internacionales/]]></link>
    <description><![CDATA[Ara en Castellano - relaciones internacionales]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="http://es.ara.cat:443/rss-internal" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[El embajador de los EE. UU. en París es consuegro de Trump y también un quebradero de cabeza para Macron]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/internacional/europa/embajador-ee-uu-paris-consuegro-trump-dolor-cabeza-macron_1_5690908.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/eec81e6c-aa28-4a2b-a41a-8534e9e35185_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Cuando solo llevaba unas semanas en el cargo, el embajador estadounidense en París, Charles Kushner, envió una carta al presidente de la República Francesa, Emmanuel Macron, para reprocharle que <a href="https://www.ara.cat/cronica/commocio-franca-atac-antisemita_1_2498724.html" >no hacía lo suficiente para frenar los actos antisemitas en el país</a>. "No pasa ni un día en el país sin que los judíos sean agredidos en las calles, que sinagogas y escuelas sean degradadas, y que empresas propiedad de judíos sean vandalizadas", afirmaba Kushner en la carta, poco diplomática, enviada a finales de agosto del año pasado. Habían pasado pocos días desde que Macron anunciara que Francia reconocería Palestina.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laia Forès]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/internacional/europa/embajador-ee-uu-paris-consuegro-trump-dolor-cabeza-macron_1_5690908.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Mar 2026 17:24:19 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/eec81e6c-aa28-4a2b-a41a-8534e9e35185_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Charles Kushner en una imagen de archivo.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/eec81e6c-aa28-4a2b-a41a-8534e9e35185_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[El presidente francés veta el acceso de Charles Kushner al ejecutivo tras ignorar dos convocatorias del ministro de Exteriores]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trump y el regreso al mundo de ayer]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/trump-regreso-mundo-ayer_129_5609558.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/418ba838-13c5-4d1a-89c6-4cd2d3af5c13_16-9-aspect-ratio_default_1055419.jpg" /></p><p>La orden de Trump es un regreso al pasado. Se desnuda del corsé enojoso de la legalidad internacional para abrazar desacomplejadamente la colonización de territorios y la apropiación de sus recursos naturales. La doctrina Monroe, en versión trumpista, es una reinterpretación imperialista del derecho estadounidense a controlar su área de influencia. El triunfalismo en Mar-a-Lago en el anuncio de la captura de Nicolás Maduro y la toma de control de Venezuela en una intervención militar sin autorización del Congreso estadounidense, ejemplifica la nueva realidad.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carme Colomina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/trump-regreso-mundo-ayer_129_5609558.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Jan 2026 12:58:05 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/418ba838-13c5-4d1a-89c6-4cd2d3af5c13_16-9-aspect-ratio_default_1055419.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Un manifestante con una máscara del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante las protestas contra el ataque de EEUU a Venezuela, en Seúl (Corea del Sur)]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/418ba838-13c5-4d1a-89c6-4cd2d3af5c13_16-9-aspect-ratio_default_1055419.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo detener Trump]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/detener-trump_129_5335926.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/ac349020-fb11-44f5-885f-d6d513ef0ef2_16-9-aspect-ratio_default_0_x2910y2681.jpg" /></p><p>El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha demostrado un total desprecio por los controles y contrapesos que durante mucho tiempo han protegido a la democracia estadounidense. Mientras el autollamado <em>rey </em>sale adelante con una histórica acumulación de poder, gran parte del mundo le observa con temor, consciente de que la creciente ilegalidad y corrupción de su gobierno no sólo atenta contra la constitución de Estados Unidos sino también contra lo que queda del orden internacional posterior a la Segunda Guerra Mundial. Un regreso a un mundo dividido en esferas de interés de grandes potencias parece cada vez más probable.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anne-Marie Slaughter]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/detener-trump_129_5335926.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Apr 2025 16:00:14 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/ac349020-fb11-44f5-885f-d6d513ef0ef2_16-9-aspect-ratio_default_0_x2910y2681.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Donald Trump en la Casa Blanca en una imagen reciente.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/ac349020-fb11-44f5-885f-d6d513ef0ef2_16-9-aspect-ratio_default_0_x2910y2681.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["El sistema capitalista se está agotando y puede acabar con nosotros"]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/internacional/sistema-capitalista-agotando-acabar_128_4995651.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/d6b46479-47d1-4296-ab00-59d3f7ff0181_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Antoni Segura Mas (Barcelona, ​​1952) se ha atrevido a plasmar en un libro la historia de su generación, la nacida después de la Segunda Guerra Mundial y que ha visto cómo el mundo cambiaba bajo sus pies. Catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Barcelona y presidente del Cidob, desgrana en <em>El Mundo de hoy. De la Guerra Fría a los retos de la interdependencia global</em> (Edicions UB) cómo ha visto cambiar el mundo desde su punto de vista: "Un pueblo antiguo del Mediterráneo occidental que tiene una lengua, una cultura, pero no tiene un estado". En unos tiempos en los que se echan de menos a los sabios, es estimulante sumergirse en las casi 1.200 páginas del libro para reflexionar sobre hacia dónde camina la humanidad. Una obra magna de toda una vida de estudio: la historia vivida por el historiador. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Mas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/internacional/sistema-capitalista-agotando-acabar_128_4995651.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Apr 2024 05:39:20 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/d6b46479-47d1-4296-ab00-59d3f7ff0181_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Toni Segura]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/d6b46479-47d1-4296-ab00-59d3f7ff0181_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[Historiador y presidente del Cidob]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El mundo que viene]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/mundo-viene_129_4902713.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/1174dc01-f94e-4106-99fc-76f9fd950ff1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Al empezar un nuevo año es inevitable e indispensable revisar cuál es el estado del mundo. Observamos las guerras en curso, las dictaduras que no caen, las democracias que ponen de manifiesto grandes vulnerabilidades, los enormes movimientos migratorios, el cambio tecnológico acelerado y un sentimiento, compartido por muchos, de vivir sobre un volcán. Hace poco más de treinta y cinco años, cuando no se había desmoronado la Unión Soviética y nadie esperaba que lo hiciera, un gran historiador con una visión global de la evolución de las grandes potencias –Paul Kennedy– diagnosticó el peligro que representaba para las dos únicas grandes potencias –Estados Unidos y la Unión Soviética– la emergencia de nuevos protagonistas como la Comunidad Económica Europea, ampliada a doce miembros, y una China que empezaba a salir de la rigidez de la planificación comunista y se abría , con éxito pero aún tímidamente, hacia la economía de mercado. El peso de las dos grandes potencias se reducía comparado con lo que tenían después de terminada la Segunda Guerra Mundial. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Albert Carreras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/mundo-viene_129_4902713.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Jan 2024 17:00:27 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/1174dc01-f94e-4106-99fc-76f9fd950ff1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Las lógicas que organizaban las relaciones internacionales cambian.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/1174dc01-f94e-4106-99fc-76f9fd950ff1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
  </channel>
</rss>
