<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[Ara en Castellano - empatía]]></title>
    <link><![CDATA[https://es.ara.cat/etiquetes/empatia/]]></link>
    <description><![CDATA[Ara en Castellano - empatía]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="http://es.ara.cat:443/rss-internal" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Los ratones ayudan a sus colegas cuando tienen dificultades]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/ciencia-tecnologia/neurociencia/ratones-ayudan-colegas-dificultades_1_5346937.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/bd23756c-49fe-474f-b321-287c850b0082_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Una de las características posiblemente más emocionantes de los humanos es la voluntad que mostramos de ayudar cuando alguien tiene una dificultad, especialmente, pero no sólo, si son amigos o si ya nos conocíamos anteriormente. Es una capacidad prosocial relacionada con la empatía que favorece la supervivencia de la especie y que se ha visto que también beneficia a quien ayuda, dado que recibe la aprobación del entorno, favorece las relaciones sociales recíprocas y mejora su estatus dentro de la comunidad. Sin embargo, se sabe que no somos la única especie que muestra ese comportamiento.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Bueno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/ciencia-tecnologia/neurociencia/ratones-ayudan-colegas-dificultades_1_5346937.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Apr 2025 14:00:55 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/bd23756c-49fe-474f-b321-287c850b0082_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Los ratones intentan ayudar a sus compañeros a recuperarse.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/bd23756c-49fe-474f-b321-287c850b0082_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[Tres grupos de investigación diferentes han estudiado la empatía y el altruismo en los roedores domésticos]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La secreta ventura que nos provoca Andrés Iniesta]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/secreta-ventura-provoca-andres-iniesta_129_5164567.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/5cfe8868-80a6-43d7-9c09-ca0be22b6a06_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Sigo la rueda de prensa de Andrés Iniesta, que dice que se retira del fútbol profesional. Ha llegado a la ciudad deportiva (así lo llamamos) en una furgoneta, con la familia numerosa. Cuenta la ida de Fuentealbilla a Barcelona, ​​con sus padres, y explica esa comida, la última juntos, durante el viaje, donde él no comió nada y, claro, los padres tampoco. Cuando lo cuenta se emociona. No puede seguir hablando. Y entonces yo, que me lo miro, también me emociono y me pasa lo del nudo en la garganta, los ojos como si hubiera bebido agua con gas, el nudo –concretísimo– en el estómago. Enfocan a sus seis hijos, sus padres, la madre de sus hijos, compañera suya. Todos emocionados.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Empar Moliner]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/secreta-ventura-provoca-andres-iniesta_129_5164567.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Oct 2024 17:10:51 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/5cfe8868-80a6-43d7-9c09-ca0be22b6a06_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Andrés Iniesta durante la rueda de prensa de despedida]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/5cfe8868-80a6-43d7-9c09-ca0be22b6a06_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Big boys', en Filmin: ¿la ternura es el nuevo punk?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/series/criticas/big-boys-ternura-nuevo-punk_1_5009835.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/528363b0-d3ba-4974-ad17-4b791df5d678_16-9-aspect-ratio_default_0_x3922y720.jpg" /></p><p>“Siempre comentabas que los barrios que todo el mundo decía que eran una mierda, a ti no te lo parecían en absoluto. Que para ti estos sitios estaban llenos de amor, de ternura y de sentido de la comunidad. Salvo tu barrio, que, efectivamente, era una puta mierda”, recuerda Jack (Dylan Llewellyn), el protagonista y narrador de <em>Big boys</em>, que le contaba Danny (Jon Pointing), su mejor amigo. Danny es un joven al que han jugado en contra todas las circunstancias. Sin padres a la vista, con una abuela que empieza a sufrir demencia, en un barrio de mierda, por fin se decide a ir a la universidad con veinticinco años, como última oportunidad de hacer algo con una vida sin horizontes de futuro. En el campus, lo instalan en un barracón con Jack, con quien se hace amigo enseguida. Y, sin demasiadas esperanzas de sacarse el curso, se dedica a salir de fiesta, colocarse e intentar atar. Pero los antidepresivos que toma le dificultan empalmarse... Probablemente, si hubiera vivido los ochenta, Danny habría sido un punk. Pero en las ficciones juveniles británicas del siglo XXI, el desencanto social ha dado paso al malestar mental, y la rabia juvenil se ha transformado, extrañamente, en ternura.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eulàlia Iglesias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/series/criticas/big-boys-ternura-nuevo-punk_1_5009835.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Apr 2024 18:42:03 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/528363b0-d3ba-4974-ad17-4b791df5d678_16-9-aspect-ratio_default_0_x3922y720.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Jonathan Pointing y Dylan Llewellyn en 'Big boys']]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/528363b0-d3ba-4974-ad17-4b791df5d678_16-9-aspect-ratio_default_0_x3922y720.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[La ficción británica vive una nueva ola de series de comedia a partir del trauma que no olvidan la conciencia de clase]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tu herida es la mía]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/herida_129_4913903.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/d9ea0d12-3e78-4d00-ae83-b88a74bd3f2b_16-9-aspect-ratio_default_0_x2960y644.jpg" /></p><p>No nos engañemos: nos gusta pensar que somos personas comprensivas, atentas y empáticas, pero a la hora de la verdad admiramos quien persigue su objetivo sin escuchar, quien toma decisiones duras sin temblar, quien da un puñetazo sobre la mesa “ cuando hace falta”. Así, la fuerza de las tradiciones se impone a los deseos de mejora y la distancia entre ambos se hace cada vez más profunda e irresoluble.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Berbel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/herida_129_4913903.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Jan 2024 16:55:53 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/d9ea0d12-3e78-4d00-ae83-b88a74bd3f2b_16-9-aspect-ratio_default_0_x2960y644.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Ilustración por representar la empatía en las personas.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/d9ea0d12-3e78-4d00-ae83-b88a74bd3f2b_16-9-aspect-ratio_default_0_x2960y644.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
  </channel>
</rss>
