<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[Ara en Castellano - individualismo]]></title>
    <link><![CDATA[https://es.ara.cat/etiquetes/individualismo/]]></link>
    <description><![CDATA[Ara en Castellano - individualismo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="http://es.ara.cat:443/rss-internal" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[El yo gana terreno: cada vez somos más individualistas]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/politica/gana-terreno-vez-individualistas_1_5676959.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/4f899606-7c7a-4d8b-8cc2-cf3f1da26c94_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>A primera hora de la mañana. No hay sitios para sentarse, excepto el de un pasajero que ocupa el asiento de al lado con la mochila. Bastantes viajeros van de pie. Los usuarios del transporte público seguramente han vivido esta escena más de una vez. Una situación, sin embargo, que puede generar dos respuestas. En uno de los escenarios, el pasajero retira la mochila y deja espacio para sentarse. La implicación implícita de esta acción es que el espacio es común y el grupo es más importante que el confort personal. Una acción que transmite complicidad para el viaje (y el sufrimiento por los retrasos), entendida como un acto de acción colectiva. Sin embargo, también hay otro escenario: el pasajero no saca la mochila, mientras desvía la mirada a la ventana o al móvil, intentando que no le interpelen. "Este es mi espacio hasta que alguien no lo reclame". Muchos no lo harán para evitar la confrontación.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Toni Rodon]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/politica/gana-terreno-vez-individualistas_1_5676959.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Mar 2026 06:03:14 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/4f899606-7c7a-4d8b-8cc2-cf3f1da26c94_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Peatones en la Rambla de Barcelona.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/4f899606-7c7a-4d8b-8cc2-cf3f1da26c94_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[Esta tendencia está creciendo entre los colectivos con menos recursos]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Competir o compartir?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/competir-compartir_129_5347301.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/daae851c-036a-4fcb-a179-ca83184ba683_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Éste es un viejo dilema que ha ido pasando por muchas peripecias históricas en las que el exceso de uno de los dos polos de la ecuación ha generado problemas de convivencia. Aunque la digitalización generó un cierto resurgimiento del espíritu y de la significación de cooperar y compartir (como expresa el caso de Wikipedia), lo cierto es que la hegemonía de la lógica competitiva, esencia de la economía capitalista, es muy evidente, y con la llegada de Trump y los suyos se ha convertido en abrumadora. En nuestro país, en los últimos meses, y como resultado del debate desatado por los intentos del BBVA de apoderarse del Banc Sabadell, la palabra y el concepto <em>competencia</em> han alcanzado niveles de paradigma totalizador. No es normal que los bancos hablen entre sí a través de todo tipo de medios, y que el debate/diálogo sobre su futuro llene, a golpe de anuncios, páginas de diario o muchos minutos de televisión. El tema, es evidente, no afecta sólo a los accionistas de ambas entidades bancarias, pero no sé si era imaginable el alcance que ha acabado teniendo.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Subirats]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/competir-compartir_129_5347301.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Apr 2025 19:00:55 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/daae851c-036a-4fcb-a179-ca83184ba683_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[La fachada de la sede del BBVA en Madrid. EDUARDO PARRA / EUROPA PRESS]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/daae851c-036a-4fcb-a179-ca83184ba683_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esto no gustará a nadie]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/no-gustara-nadie_129_5094174.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/9dd01ad1-325c-45a1-aefa-d70d24ff3610_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Yuval Noah Harari es un pensador tan sutil que, diga lo que diga, casi siempre acierta. Cuando dice que no peleamos por tierras o agua, sino por historias imaginarias de nuestra mente, frota el blanco. Hubiera acertado del todo si hubiera añadido que estas historias tienen un trasfondo moral; que la política es un asunto moral.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gregorio Luri]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/no-gustara-nadie_129_5094174.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jul 2024 16:00:46 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/9dd01ad1-325c-45a1-aefa-d70d24ff3610_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Sócrates]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/9dd01ad1-325c-45a1-aefa-d70d24ff3610_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nuestro combate por la identidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/combate-identidad_129_4925367.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/e897550f-1690-4759-9c04-c48ca28934ab_16-9-aspect-ratio_default_0_x807y374.jpg" /></p><p>Los debates identitarios son siempre luchas de poder. Reconocer la existencia del adversario significa admitir que tiene un espacio propio que arañará del primero. Lo sabemos bien aquí: aceptar que Catalunya es una nación quiere decir que la otra nación –la española, la francesa...– se encogerá, con todas las consecuencias políticas, económicas, culturales y simbólicas. Y también es así en lo que se refiere a las identidades de género, de edad, étnicas, profesionales, o de cualquier otro tipo.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salvador Cardús]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/combate-identidad_129_4925367.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 31 Jan 2024 17:06:51 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/e897550f-1690-4759-9c04-c48ca28934ab_16-9-aspect-ratio_default_0_x807y374.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Emmanuel Macron en el Hotel des Invalides de París.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/e897550f-1690-4759-9c04-c48ca28934ab_16-9-aspect-ratio_default_0_x807y374.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
  </channel>
</rss>
