<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[Ara en Castellano - Terricabras]]></title>
    <link><![CDATA[https://es.ara.cat/etiquetes/terricabras/]]></link>
    <description><![CDATA[Ara en Castellano - Terricabras]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="http://es.ara.cat:443/rss-internal" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Este abril]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/abril_129_5010805.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/bb367ff9-b4b6-4bff-bc4b-a86f8adf96ce_16-9-aspect-ratio_default_1039062.png" /></p><p>Corre por eso que llaman las redes una fotografía preciosa. El obispo nuevo de Girona habla con el alcalde, en su despacho. Un joven, el alcalde, lleno de ilusión y un hombre de mediana edad, supongo que también lleno de ilusión. El obispo nuevo de Girona tiene una particularidad: hasta ahora era el abad de Poblet. A mí me da especialmente contento esta circunstancia. Gobernar un obispado debe ser más complicado que gobernar un monasterio. Pero gobernar un monasterio tiene mayores dificultades de lo que parece. La fotografía en cuestión destila una cordialidad y una proximidad admirables. Un clima de confianza entre las dos autoridades máximas de la ciudad. El abad mira al alcalde como si fuera un monje joven, lleno de futuro.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Narcís Comadira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/abril_129_5010805.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Apr 2024 15:16:57 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/bb367ff9-b4b6-4bff-bc4b-a86f8adf96ce_16-9-aspect-ratio_default_1039062.png" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Josep Pla en una imagen del archivo familiar.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/bb367ff9-b4b6-4bff-bc4b-a86f8adf96ce_16-9-aspect-ratio_default_1039062.png"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Terricabras por ejemplo]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/terricabras-ejemplo_129_5003150.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/28212b34-68f9-403a-89c3-c724c16fed50_16-9-aspect-ratio_default_0_x1979y882.jpg" /></p><p>"Los ejemplos son el alimento último del pensamiento". La frase es del filósofo inglés John Wisdom. Al profesor Terricabras le gustaba especialmente. "Los ejemplos son el alimento último del pensamiento". Nos la había dicho en clase y la utilizó en más de una ocasión en sus escritos. Se servía para explicar, <em>por ejemplo</em>, que las ideas, por muy abstractas que sean, siempre remiten a la realidad efectiva, la que todos podemos conocer. Pues bien, en el campo de las relaciones humanas también podríamos decir esto: "Las anécdotas son el alimento último de las relaciones humanas". Yo ahora, al menos, me serviré para dar a entender en qué sentido Terri fue un maestro para muchos de nosotros.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Vergés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/terricabras-ejemplo_129_5003150.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Apr 2024 14:45:10 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/28212b34-68f9-403a-89c3-c724c16fed50_16-9-aspect-ratio_default_0_x1979y882.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Josep Maria Terricabras]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/28212b34-68f9-403a-89c3-c724c16fed50_16-9-aspect-ratio_default_0_x1979y882.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
  </channel>
</rss>
