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    <title><![CDATA[Ara en Castellano - Melisa Broder]]></title>
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      <title><![CDATA[La vida no está hecha para contar calorías]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/vida-no-hecha-contar-calorias_1_5796992.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/25b91aad-b386-450e-b648-de7241ceaf64_16-9-aspect-ratio_default_0_x2227y1146.jpg" /></p><h3>Rachel vive en Los Ángeles, es judía (pero no religiosa) y tiene un problema serio con la comida. No soporta la idea de engordar y lo que ha vivido en casa no la ayuda: la madre le inculcó la obsesión por mantener la línea, así que la terapeuta de Rachel le recomienda que corte todo contacto durante un período largo. Por otro lado, Rachel conoce a una dependienta de una tienda de yogur (Yo!Good) y queda fascinada por ella. Es Miriam, que siempre insiste en poner la máxima cantidad de yogur y extras en su tarrina, cuando Rachel la querría rasa y con las calorías contadas. Miriam, además, es una mujer de gran esplendor anatómico: está gorda, quiero decir, pero eso no parece importarle en absoluto. Pasará lo inevitable: la Rachel se enamorará de la Miriam. La cadena de yogur helado es propiedad de su familia, y por eso ella ayuda haciendo de dependienta. La familia: judíos ortodoxos, de los que celebran rigurosamente el sábado, y donde es impensable acoger de buena voluntad una relación lésbica. La Rachel no es exclusivamente lesbiana: ha tenido parejas masculinas y femeninas. Pero con la Miriam ha encontrado una <em>pareja</em> sexual que le permite, al mismo tiempo, bajar la guardia en la cuestión de la comida. Juntas disfrutan igual en la cama y en la mesa. La Rachel empieza a aumentar kilos, pero, mientras está con la Miriam, esto no parece preocuparla. Todo discurre bien hasta que, en una cena en casa de la familia de la Miriam, a la Rachel se le ocurre hacer unos comentarios políticos sobre la opresión sufrida por los palestinos en Israel y los territorios ocupados. Esto destapa una caja de Pandora que determinará toda la parte final de la novela, que naturalmente no desvelaré. Ingenio y amenidad<h3/><p>Al lector que ahora se pregunta si le apetece leer un relato con esta temática, habrá que explicarle que se trata de un texto escrito con ingenio y amenidad y aporta una visión desdramatizadora de los trastornos de la conducta alimentaria. Uno de los grandes aciertos del texto es relacionar la comida con el sexo. ¿Cómo se puede, en efecto, disfrutar de uno sin el otro? “El amor –escribe la narradora– es cuando tienes comida en la boca y sabes que no te engordará. La lujuria es cuando tienes comida en la boca y sabes que te engordará”.¿Pero qué pasa cuando se fusionan el amor y la lujuria? Un extraño oasis, una libertad inusual y absoluta: exactamente lo que Rachel encuentra en Miriam. Y sucede el milagro: “Al probar su salinidad, quedé impactada por la sensación de eternidad, como si fuera todo anterior a nosotros, vivido por nuestros antepasados en Rusia, en Lituania, Polonia o Moldavia. Éramos dos judías del <em>shtetl</em> [aldea judía] reencarnadas, dos mujeres que se habían conocido en una vida anterior y se habían amado. Tuve la sensación de que todo lo que había pasado antes pasaba ahora, en aquel momento, y que todo lo que pasaba en aquel momento pasaría para siempre. Aquel amor siempre había existido entre las mujeres. Continuaría existiendo. Lo propagábamos. Irradiaba por las ventanas de mi piso, a través de la ciudad, de los cañones, más allá de las colinas, en el cielo nocturno”.Tratándose de una colección de literatura erótica, las escenas de sexo son buenas: “Bajé hacia los pechos y le froté la cara contra la blusa con firmeza, para que me pudiera notar bien. Los pezones se le endurecieron bajo la tela de algodón”... y el resto ya lo dejo a la imaginación de los lectores y lectoras.Como decía aquel eslogan de un viejo anuncio: “La vida no está hecha para contar calorías”. Pero Rachel no lo ha descubierto hasta que se ha enamorado. Llamémosle sexo, llamémosle amor: el desenfreno abismal que lleva a los y las amantes al gran banquete de sus propios cuerpos.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Garí]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/leer/vida-no-hecha-contar-calorias_1_5796992.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Jul 2026 05:15:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Receta de helado cremoso de plátano, paraguayo y ciruela.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA['Afamada', de Melissa Broder, explica la relación de amor entre dos mujeres: una de ellas tiene un problema serio con la comida y la otra pertenece a una familia judía ultraortodoxa]]></subtitle>
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