<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[Ara en Castellano - aura farming]]></title>
    <link><![CDATA[https://es.ara.cat/etiquetes/aura-farming/]]></link>
    <description><![CDATA[Ara en Castellano - aura farming]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://es.ara.cat/rss-internal" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[La escuela de los ochenta y 'farmear aura']]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/criaturas/escuela-ochenta-farmear-aura_130_5862842.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/116fa5e8-66fc-4ccb-a914-5d5a1749ad45_16-9-aspect-ratio_default_0_x3859y2361.jpg" /></p><p>He empezado el curso viendo publicadas infinitas fotos de mis amigos con el pelo cardado y vestidos con los chándales sintéticos de colores flúor típicos de los ochenta. Ha sido una tendencia viral en las redes donde gente de todas las edades ha pedido a la inteligencia artificial una imagen que evoque esta icónica década. Nuestra estética ha cambiado muchísimo, pero ya os aviso de que la escuela mantiene las mesas con las patas de hierro verdoso y un cajón debajo donde todavía se pegan los chicles. Los años pasan, el mobiliario escolar se mantiene. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magda Minguet]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/criaturas/escuela-ochenta-farmear-aura_130_5862842.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Sep 2026 08:06:02 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/116fa5e8-66fc-4ccb-a914-5d5a1749ad45_16-9-aspect-ratio_default_0_x3859y2361.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Retrato familiar hecho con IA que utiliza la estética de los años ochenta]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/116fa5e8-66fc-4ccb-a914-5d5a1749ad45_16-9-aspect-ratio_default_0_x3859y2361.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[Me siento un poco como Michael J. Fox embarcada en el DeLorean, con ganas de recuperar la esencia de la educación y volver a poner de moda los valores y los contenidos que nos han hecho crecer en todos los sentidos]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Famear’ aura: cuando el prestigio se convierte en juego]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/famear-aura-prestigio-convierte-juego_129_5841252.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/c86b2aca-9b62-4600-aec3-5c09ea200cde_16-9-aspect-ratio_default_0_x2655y1434.jpg" /></p><p>Hay palabras que explican mejor una generación que muchos tratados de sociología. “<em>Farmear</em> aura” es una de esas expresiones. Si un adolescente nos dice que alguien ha <em>farmeado </em>aura, no nos está hablando de ninguna energía espiritual ni de una propiedad misteriosa, no hace falta que pensemos que la cosa va de esoterismo, no. Quiere decir, más o menos, que aquella persona ha hecho alguna cosa que le ha hecho ganar presencia, carisma, estilo o admiración. Ha sumado puntos, ergo ha ganado aura.La palabra <em>farmejar</em> (del verbo <em>to farm</em> o <em>farming</em>, en inglés) viene de cultivar, labrar, etc., pero, para los jóvenes, su significado proviene del mundo de los videojuegos y quiere decir repetir una determinada acción para acumular experiencia, recursos o puntos y aumentar el valor o nivel. De los videojuegos ha saltado a la vida cotidiana y se hacen incluso batallas reales en parques y plazas. La lógica es fascinante porque también nosotros podemos acumular capital social a través de gestos, maneras de vestir, actitudes, frases, miradas o situaciones que nos hacen parecer más interesantes ante los demás. El aura deja de ser aquella cualidad intangible que hace que una persona adquiera un cierto magnetismo, aquello que simplemente emana de una persona, y se convierte en una especie de marcador invisible.Pierre Bourdieu nos ayuda a entender que quizá no hay nada tan nuevo como parece. El sociólogo francés ya había explicado que el prestigio no es una propiedad individual, sino una forma de capital simbólico, ya que algo adquiere valor porque una comunidad se lo reconoce. La ropa, los gustos musicales, la manera de hablar, los lugares que frecuentamos o nuestras referencias culturales pueden funcionar como signos de distinción. Lo que cambia ahora es la velocidad y, sobre todo, la conciencia del mecanismo.<em>Farmear </em>aura se ha convertido en una expresión característica de la jerga digital de la generación alfa, compartida también con la generación zeta. Ya no solo se trata de tener estilo, sino que hay que saber producirlo, exhibirlo y administrarlo. Una mirada en el momento adecuado, una celebración futbolística, una manera de caminar, una respuesta ingeniosa o incluso saber mantenerse impasible ante una situación ridícula pueden generar "más mil de aura". En las batallas de aura, esta lógica se hace explícita, porque los jóvenes compiten ante un público que decide quién transmite más presencia.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magda Polo Pujadas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/famear-aura-prestigio-convierte-juego_129_5841252.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Sep 2026 16:00:53 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/c86b2aca-9b62-4600-aec3-5c09ea200cde_16-9-aspect-ratio_default_0_x2655y1434.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Jóvenes participan en una batalla de aura en Sevilla el 1 de septiembre de 2026]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/c86b2aca-9b62-4600-aec3-5c09ea200cde_16-9-aspect-ratio_default_0_x2655y1434.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Farmear aura’, ‘six seven’ y otras construcciones inofensivas de la identidad joven]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/estilo/farmejar-aura-six-seven-construcciones-inofensivas-identidad-joven_130_5841030.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/9a6a4f17-7b00-497c-9aed-cdae42030e19_16-9-aspect-ratio_default_0_x3163y2428.jpg" /></p><p>Son las siete de la tarde de un miércoles de agosto en Barcelona. Bajo el Arco de Triunfo, cientos de jóvenes convocados por las redes sociales participan en un fenómeno que en las últimas semanas ha saltado de TikTok a las tertulias de la radio, la televisión y todo tipo de espacios de conversación. Son las <em>batallas de aura</em>, con el objetivo de <em>farmear aura</em>, una práctica tan sencilla como hacer acciones destinadas a proyectar una personalidad atractiva, interesante o, sencillamente, diferente.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastián Marín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/estilo/farmejar-aura-six-seven-construcciones-inofensivas-identidad-joven_130_5841030.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Sep 2026 11:01:40 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/9a6a4f17-7b00-497c-9aed-cdae42030e19_16-9-aspect-ratio_default_0_x3163y2428.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Un grupo de jóvenes participa en una batalla de aura, en el centro de Sevilla (Andalucía)]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/9a6a4f17-7b00-497c-9aed-cdae42030e19_16-9-aspect-ratio_default_0_x3163y2428.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[Expertos aseguran que las nuevas tendencias en las redes responden a necesidades de reconocimiento y pertenencia, pero alertan de los riesgos del entorno digital]]></subtitle>
    </item>
  </channel>
</rss>
