SALUD
Sociedad 21/12/2020

Uno de cada cinco casos de cáncer no se ha diagnosticado o se ha detectado tarde debido al covid

El estudio del AECC concluye que mucha gente no ha ido al médico por miedo al coronavirus

Lara Bonilla
3 min
L’UCI de la planta 4 de l’Hospital Clínic de Barcelona, dimecres al migdia en plena activitat.

BarcelonaLos enfermos de covid-19 no son las únicas víctimas de esta pandemia. Los pacientes de otras enfermedades, como por ejemplo el cáncer, se han visto afectados por el retraso en diagnósticos y tratamientos. Concretamente, se han diagnosticado un 21% menos de nuevos casos de cáncer, según un estudio liderado por la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) que recoge datos de 37 hospitales del Estado durante los meses de confinamiento, de marzo a junio. Este descenso del 21% en los nuevos diagnósticos se traduce en 50.000 pacientes a quienes todavía no se les ha detectado el cáncer, "y se sabe que la curación del cáncer está estrechamente vinculada al estadio en el que se diagnostica", ha recordado Mariluz Amador, directora médica de la AECC y coordinadora del estudio. La caída más importante en nuevos diagnósticos se registró entre los meses de abril y mayo, con un 32% menos que el 2019.

Según este estudio, en el que han participado las sociedades científicas que atienden a pacientes con cáncer, la primera oleada de la pandemia ha supuesto un descenso tanto en el número de nuevos diagnósticos como en el inicio de nuevos tratamientos. Esto se atribuye tanto a la suspensión de la actividad asistencial durante los meses de confinamiento como el miedo de los pacientes a acudir a los hospitales y a los CAP por temor a contagiarse de coronavirus.

"Uno de cada cinco pacientes se ha diagnosticado tarde o no se ha diagnosticado, y en los ya diagnosticados se ha mantenido la atención médica dentro de lo posible y adaptándola a las circunstancias", ha explicado Amador.

Bloqueo en la atención primaria

Otra de las causas de este retraso, apuntan, es "el bloqueo de la atención primaria". "Una persona con sospecha de cáncer no va al oncólogo sino al médico de familia, y aquí es donde está el bloqueo porque los pacientes no pueden contactar con los servicios de salud", señala Ramon Reyes, presidente del AECC, que ha pedido a las autoridades sanitarias reforzar la atención primaria para que no haya más atrasos durante la segunda y tercera oleada.

La disminución de la actividad diagnóstica de cáncer también se refleja en las pruebas. Se han hecho un 30% menos de citologías y un 23,5% menos de biopsias con diagnóstico de cáncer. "Esto quiere decir que estos pacientes se diagnosticarán más tarde, lo cual puede ser un problema para los próximos meses", ha reconocido Xavier Matias-Guiu, presidente de la Sociedad Española de Anatomía Patológica.

Asimismo, el número de pacientes atendidos en los hospitales de día descendió un 14%, los pacientes tratados con quimioterapia descendieron un 9,5% y los tratados con radioterapia un 5%.

En cuanto a los pacientes ya diagnosticados, se redujeron un tercio las visitas presenciales pero se multiplicaron por tres las visitas telefónicas respecto a 2019. Durante el mes de junio se volvió a recuperar la actividad presencial a los mismos niveles que en 2019. Los profesionales sanitarios insisten en que "la telemedicina en cáncer no puede ser una estrategia a largo plazo ni constante". También se redujo un 30% el número de pacientes que participaron en ensayos clínicos.

Ante estas cifras, los profesionales sanitarios que atienden a los pacientes con cáncer piden medidas para evitar la suspensión de la actividad contra el cáncer durante las siguientes oleadas de la pandemia, pero también que la población "pierda el miedo a ir a a el médico". "Están atemorizados y esto ha sido un perjuicio enorme", ha reconocido Ramon Garcia Sanz, presidente de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH). El miedo al contagio no ha sido el único miedo. "Los pacientes oncológicos no sólo tienen miedo a su enfermedad y al contagio de coronavirus sino también miedo a la soledad porque se han prohibido la entrada de las familias para protegerles y esto ha generado incertidumbre", admite Ángeles Peñuelas, presidenta de la Sociedad Española de Enfermería Oncológica (SEEO).

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