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    <title><![CDATA[Ara en Castellano - Mònica Planas Callol]]></title>
    <link><![CDATA[https://es.ara.cat/firmes/monica-planas-callol/]]></link>
    <description><![CDATA[Ara en Castellano - Mònica Planas Callol]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
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      <title><![CDATA['La revuelta', ¿un programa cultural?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/revuelta-programa-cultural_129_5703961.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/6fdb60de-fd31-4167-b3db-95de3b862ae3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Este jueves, a los protagonistas del programa <em>La revuelta</em> les sirvieron el humor en bandeja de plata. Habían recibido la resolución de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) sobre una denuncia que había interpuesto la UTECA, la Unión de Televisiones Comerciales en abierto. El conflicto tiene un origen estrictamente normativo: RTVE no puede emitir publicidad convencional y solo puede incorporar anuncios en forma de patrocinio en programas de contenido cultural o deportivo. La denuncia partía de la premisa que <em>La revuelta</em> vulneraba este marco legal. La CNMC lo contradecía con un redactado desconcertante que justificaba la emisión como cultural. “<em>El programa está presentado por su director en clave de humor y tiene un gran dinamismo</em>”. Y añadía que Broncano aparecía en el escenario “<em>con gran energía y viveza</em>”. El texto de la resolución era tan delirante que el mismo presentador y el colaborador Jorge Ponce se reían de las filigranas argumentales, por ejemplo a la hora de describir los contenidos: “<em>Se habló de los capibaras, del 'walking football' o del síndrome de Angelman y se entrevistó al actor Salva Reina y a la selección española de rugby</em>”. Por todo ello, el ente regulador consideraba que a pesar de ser un espacio de entretenimiento, el formato no era incompatible con la dimensión cultural y, por tanto, el patrocinio no contravenía la normativa.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Apr 2026 17:25:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En la emisión del jueves, Broncano explicó que se habían quedado sin invitado por presiones de El hormiguero. RTVE]]></media:title>
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      <title><![CDATA[La profecía apocalíptica del 'Todo se mueve']]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/profecia-apocaliptica-mueve_129_5702925.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/092ad3de-246b-4d65-a841-1eb4ec280435_16-9-aspect-ratio_default_0_x285y266.jpg" /></p><p>El jueves al mediodía, Helena Garcia Melero llevaba a un experto a la mesa de <em>Tot es mou</em> para valorar la situación económica y geopolítica mundial. Nada más empezar, la presentadora activaba el marco emocional atribuyendo al investigador del CSIC, Antonio Turiel, una angustia visible incluso antes de que empezara a hablar: “Te he saludado hace un momento y nada... con una mirada tu preocupación era evidente...”. Más que presentar al especialista arrastró a la audiencia a un estado de ánimo.Durante su análisis, el científico, con un tono muy pesimista, recordó los problemas de suministro de queroseno e hizo un vaticinio: “Lo que viene detrás es el diésel. Entonces en Europa habrá un problema de aprovisionamiento de diésel”. La presentadora dedujo que esto implicaría turnos de circulación según las matrículas o recomendación del teletrabajo. Turiel sentenció con contundencia: “Esto es inevitable. Esto pasará”. Acto seguido, un letrero en la pantalla lo convertía en noticia: "Habrá que alternar matrículas, compartir coche y adoptar medidas de urgencia". El vaticinio de un único experto ya era una verdad absoluta antes de que los hechos pasaran.Seguro que los conocimientos del investigador del CSIC son sólidos. Pero una cosa es trabajar con hipótesis, datos, descripción de tendencias y planteamiento de escenarios y la otra, muy diferente, ofrecer verdades absolutas, anunciar catástrofes inevitables y convertir opiniones personales en profecías. Porque entonces hacemos de la autoridad científica una especie de oráculo.  Turiel advirtió de los problemas de Europa con la estabilidad eléctrica y con el abastecimiento de medicamentos, y anunció futuras guerras por los recursos. Melero le preguntó: “¿Se habla de un electrochoque... Cómo lo hemos de entender?”. Y aquí llegó el gran desastre: “Vamos hacia una crisis económica sin precedentes. A mí me da rabia hablar de crisis económica porque están matando gente, eh... [...] y mataremos mucha más gente porque una cosa que está parada son los fertilizantes”. Y el panorama devino aún más dramático: “Todo el problema que hay con los fertilizantes garantiza unas cosechas muy malas este año. Además, es un año que puede ser muy caluroso y, por lo tanto, aún lo complicará todo más. Y entonces ya estaremos hablando de millones de muertos. Y yo creo que es lo más preocupante de todo”. Melero, espantada, le daba la razón: “¡Claro!, ¡claro!”. Puede que Turiel acierte y pase todo lo que dice. No se trata de ponerlo en duda, pero sí de cuestionar la manera de expresarlo. Añade un estado anímico al análisis, incorpora opiniones sobre lo que pasará como verdades irrefutables, y usa un tono asertivo determinista (“Esto es inevitable”, “Esto pasará”, “Habrá millones de muertos”) que más que plantear hipótesis nos anuncia un destino fatal e inexorable. Convierte un montón de escenarios plausibles en una cadena de desgracias sucesivas sin margen de error. Y Melero reforzaba el alarmismo. Viendo el <em>Tot es mou</em> pareció que la enorme complejidad del mundo quedaba reducida a una sencilla profecía televisiva más propia de los adivinos que de los científicos.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 19:03:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[1775742001255]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
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      <title><![CDATA[Los 11 del Raval: están las pruebas, pero faltan porqués]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/11-raval-pruebas-faltan-porques_129_5701481.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/ac99cbaf-f2a8-440e-9c81-d91b7b930586_16-9-aspect-ratio_default_0_x402y62.jpg" /></p><p><em>Los 11 del Raval</em>, que TV3 estrenó el martes en <em>Nits sense ficció</em>, despertaba muchas expectativas. Una investigación bien definida y ambiciosa sobre la desarticulación, en el año 2008, de una célula yihadista que pretendía atentar en el metro de Barcelona. El documental profundiza en el papel de un confidente, conocido como F1, que se convirtió en testigo protegido. Lo podéis recuperar en la plataforma 3Cat, en formato serie de cuatro capítulos. Engancharlos para emitirlos como un solo documental, sin embargo, tuvo consecuencias en la eficacia del relato, con reiteraciones y arcos narrativos dilatados.A pesar de todo, el trabajo periodístico es muy interesante. Demuestra las irregularidades tanto en la investigación como en el juicio, tiene acceso a fuentes primarias muy relevantes, reconoce la tarea de los dos periodistas que identifican al testigo protegido, y construye una mirada propia sobre los hechos y el desenlace vital de los detenidos. Formalmente, el grafismo de los nombres y los cargos acaba empalagando en exceso: la preponderancia visual de los rótulos acaba molestando por simple repetición. No obstante, la estructura y la ordenación de los hechos es impecable y permite entender muy bien las dinámicas e irregularidades de un juicio complejo, sobre todo gracias a la capacidad explicativa del abogado de la defensa Benet Salellas.El documental tiene un aspecto muy sutil, pero relevante: la edición observa con especial atención la gesticulación y las microexpresiones de los protagonistas, especialmente cuando sus intervenciones ponen de manifiesto los aspectos más dudosos del caso. Por ejemplo, cuando Javier Gómez Bermúdez, entonces presidente de la sala penal de la Audiencia Nacional, ha de reconocer algunas negligencias en el proceso, la cámara se fija en su silencio posterior y la incomodidad se hace visible en su rostro. También la actitud del abogado de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, José María Fuster-Fabra, encendiendo el puro y exhibiéndose ante la cámara. Son detalles que comunican más allá de los hechos.El aspecto más frágil del documental es el de un exceso de ambigüedad a la hora de dar respuestas concretas. Ya se hace evidente al principio, cuando el entonces director del CNI, Alberto Saiz, explica que en los atentados del 11-M “<em>la información del CNI sí llegaba a la policía, pero la policía no actuaba, por las razones que fuesen</em>”. Quizás habría sido interesante aclararlas. También cuando uno de los periodistas expertos en el caso deja en suspenso las razones de la conducta del testigo protegido: “<em>Puedes trazar una hipótesis de por qué hizo lo que hizo</em>”, sin ser más explícito. El documental se queda corto a la hora de definir con claridad los porqués: por qué Asim Iqbal, F1, actúa como actúa. Pero también por qué Gómez Bermúdez tolera una investigación y un juicio con tantas irregularidades. Más allá de dar a entender un abuso en la lucha preventiva contra el terrorismo, faltan motivos. Tienes la sensación de que en las respuestas encontraríamos argumentos que tienen que ver con puntos oscuros políticos y judiciales que aún están vigentes.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 16:03:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un instante de 'Los 11 del Raval'.]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Villarejo dinamita las mañanas televisivas]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/villarejo-dinamita-matinales-televisivos_129_5700681.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/1764061a-4af4-4c0d-996b-9ae06f8d0116_16-9-aspect-ratio_default_0_x670y404.png" /></p><p>Lunes por la mañana, cuando arrancaba el juicio por el caso Kitchen, los periodistas que estaban delante de la audiencia nacional acosaban a algunos de los imputados. El único que se les puso bien fue el comisario José Manuel Villarejo, que, con la gorra y las gafas de sol que le caracterizan, tenía ganas de hacer hervir la olla mediática. El personaje se encarga de tensar el ambiente porque siempre se mueve mejor en contextos crispados. En medio del enjambre de micrófonos, la periodista de <em>Mañaneros 360</em> le hizo una pregunta y especificó que era para el programa de Javier Ruiz de Televisión Española. El nombre del presentador provocó una reacción inmediata del comisario: “<em>¡Ah! ¡Don Javierito!</em>”, exclamó con sarcasmo. “<em>Dígale a Don Javierito que a mí no me contrató el PP, como él dice. Esto es mentira. Además, Javierito, con lo buenos amigos que hemos sido en el pasado... ¡Parece mentira!</em>” Javier Ruiz, alarmado, interrumpió la conexión y, aunque Villarejo no lo podía oír, quiso aclarar la metedura de pata: “<em>¡No! ¡No! ¡No! ¡No, comisario! No vamos a tener un diálogo en directo, pero buenos amigos usted y yo... ¡Ni nos conocemos! ¡Nunca en la vida! ¡Usted es amigo de otros presentadores! ¡Se está equivocando usted! Usted intentó contactar conmigo, lo hizo a través del teléfono móvil cuando contamos una información sobre usted. Y no nos hemos tomado ni un café. ¡No nos hemos visto en la vida!</em>”Villarejo, como si le hubieran avisado de la respuesta, insistió: “<em>Si dice que no nos conocemos... ¡Qué mala memoria tiene Javierito, eh! ¡Estaba preocupado porque le hacía la competencia a Ferreras a la misma hora!</em>” Dio a entender que, en el pasado, Ruiz se habría molestado por la proximidad del comisario con Antonio García Ferreras de La Sexta, y él, que entonces tenía el programa en Cuatro, también quería sus exclusivas. Javier Ruiz, intranquilo, volvió a desmentirlo. “<em>¡Absolutamente falso! ¡Miente, Villarejo! ¡Jamás hemos tenido esta conversación! ¡Es un embustero!</em>” Insistió en que todo el mundo sabía para qué periodista trabajaba: “<em>Somos conscientes de a quién le pasaba información y quién se la compraba sin chequearla, por muy burda que fuera</em>”.La palabra de uno contra la del otro y el misterio para la audiencia. Villarejo es capaz de dinamitar cualquier contexto. Era imposible aclarar quién decía la verdad, pero vale la pena analizar la estrategia del comisario. Se desvió del periodismo para pasar a la confrontación personal. Como no tenía el control de la situación informativa, pasó a dominar el marco televisivo. Provocó al periodista desautorizándolo públicamente. Villarejo es consciente de que insinuar complicidades es hacer perder credibilidad al periodista. El mismo comisario incorporó el nombre de Ferreras en la discusión porque así podía poner toda la estructura mediática bajo sospecha. Puso en evidencia las cloacas del periodismo para sobrevivir él. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/villarejo-dinamita-matinales-televisivos_129_5700681.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Apr 2026 18:57:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Javier Ruiz y José Manuel Villarejo, lunes, en 'Mañaneros 360'.]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Las filigranas con el caso Kitchen]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/filigranas-caso-kitchen_129_5699767.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/a8bacbfd-3cc9-4ec0-a2fa-d16c5ad28b47_16-9-aspect-ratio_default_0_x813y367.png" /></p><p>El comienzo del juicio por el caso Kitchen ha provocado que los programas afines a la derecha busquen estrategias narrativas y visuales para minimizar el impacto sobre el PP. La filigrana más ingeniosa fue la de<em> Antena 3 Noticias</em>. A la hora de abrir el informativo optaron por un relato de dispersión: anunciar el calendario judicial de la primavera. Primero hacían referencia al caso Kitchen, pero a continuación recordaban todos los casos que afectan al partido socialista: el de las mascarillas, que se empezará a juzgar este martes; el del hermano de Pedro Sánchez, que se iniciará el 28 de mayo, y añadían también los casos de la financiación del PSOE, de Leire Díez y de Santos Cerdán que todavía no tienen fecha de juicio. Hacían evidente, así, la descompensación de la balanza entre el PP y el PSOE. Proyectaban el calendario en la pantalla del informativo, y entre los rostros imputados destacaba, en rojo, el logotipo del PSOE. El del PP no salía por ninguna parte. Sandra Golpe anunciaba: “<em>Intenso calendario judicial que va a reactivar el choque entre PP y PSOE</em>”. Más tarde insistía: “<em>¡Esta primavera judicial viene intensísima!</em>”A la hora de centrarse en el caso Kitchen se hacía evidente una estrategia visual que ya se había repetido a lo largo de la mañana. Para explicar el caso utilizaban imágenes de archivo que se centraban, sobre todo, en Luis Bárcenas y, un poco menos, en José Manuel Villarejo. En <em>Espejo Público</em> y en <em>El programa de Ana Rosa </em>—con Quintana de vacaciones—, hicieron lo mismo. Las imágenes de Bárcenas se repetían en bucle en diferentes contextos: saliendo de la prisión, declarando en un juicio, sentado en el banquillo de los acusados, entrando en los juzgados o caminando por la calle con su hijo o su abogado. Por lo tanto, Bárcenas no parecía la acusación popular sino el imputado principal. En segundo término, la figura de Villarejo era la más utilizada. De una manera más fugaz y esporádica se mostraba a Jorge Fernández Díaz, Francisco Martínez y Eugenio Pino, pero en la mayoría de los casos eran planos más generales que no personalizaban tanto la implicación. En <em>Espejo público</em>, el rostro que ocupaba la pantalla grande detrás de la mesa de Susanna Griso era el de Bárcenas. En <em>Informativos Telecinco</em>, los planteamientos gráficos de la pantalla continuaban señalando a Bárcenas como culpable. "<em>La cocina del PP contra Bárcenas</em>", titulaban con letras enormes. Y debajo ponían una imagen del tesorero y otra de Mariano Rajoy. Pero con una singularidad: sobre la fotografía de Bárcenas ponían un rótulo en mayúsculas: <em>CONDENADO</em>. La explicación de los hechos era correcta y rigurosa, pero toda la construcción visual continuaba señalando al tesorero. Un escándalo estructural que afecta al aparato de un partido y a las cloacas del Estado pasa a tener una narrativa visual que desvía la atención y que lo centra todo visualmente en dos figuras: Bárcenas y Villarejo. La elección no es inocente. Esta personificación no se corresponde con la magnitud de los hechos que se están juzgando y sirve para reducir el impacto reputacional de la cúpula del gobierno de Rajoy.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Apr 2026 18:47:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La periodista Sandra Golpe, en Antena 3 Noticias.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
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      <title><![CDATA[Descargas eléctricas para descubrir la sonrisa más verdadera]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/descargas-electricas-descubrir-sonrisa_129_5699224.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/73d823cb-1d87-4844-ae55-b4bf3248dff2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>La pausa de la Semana Santa ha multiplicado las fotografías en las redes sociales. Los días extra de descanso y las actividades de ocio que se derivan provocan una avalancha de postales de exhibición del bienestar para dejar constancia de su poder transformador. Como la sonrisa es una manera de demostrarlo, en las redes sociales han aparecido expertos que dan consejos para gestionar la expresión facial para garantizar su éxito. Se debe evitar la media sonrisa de compromiso o la mueca tensa con la finalidad de resultar convincente o conseguir cierta fotogenia. Gritar a Lluís alargando la “i”, cambiar al inglés para decir “<em>cheese</em>” o silabear “pa-ta-ta” ya no se estila.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Apr 2026 18:02:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
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      <title><![CDATA[Tres minutos contra los negacionistas de la misión lunar]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/tres-minutos-negacionistas-mision-lunar_129_5698678.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/894a30b2-0853-48f5-b0b7-c28d7467fd2a_16-9-aspect-ratio_default_0.png" /></p><p>La misión lunar de la NASA con el lanzamiento del Artemis II ha provocado que algunos informativos hayan recuperado de una manera u otra aquella teoría conspirativa que asegura que la llegada de los humanos a la Luna en 1969 fue un engaño.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 17:27:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carlos Baraibar, jefe de verificación del 3CatInfo, y el presentador Toni Cruanyes.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
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      <title><![CDATA[Del Challenger al Artemis: los recuerdos de lo directo]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/challenger-artemis-recuerdos-directo_129_5697864.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/1220bfc0-9960-41ec-adf9-f4411e5704c0_16-9-aspect-ratio_default_0_x291y180.jpg" /></p><p>Hay imágenes que tienen una carga simbólica que perdura en el tiempo. Ha sido inevitable pensar en ellas durante el lanzamiento del Artemis II, sobre todo a partir de la retransmisión de la CNN. Hace poco más de cuarenta años, en enero de 1986, la cadena norteamericana de noticias solo tenía seis años de vida y el modelo de 24 horas de información continua todavía despertaba dudas. La explosión del transbordador Challenger solo 73 segundos después del lanzamiento fue explicada en directo y dio la vuelta al relato periodístico que tenían previsto. La tragedia –con la muerte de los siete tripulantes– sucedió ante cientos de miles de espectadores, y con el desconcierto y las dudas de los propios informadores.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 17:20:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un instante del lanzamiento del Artemis II a la CNN.]]></media:title>
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    <item>
      <title><![CDATA[Las pausas publicitarias más extrañas de Atresmedia]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/pausas-publicitarias-extranas-atresmedia_129_5696841.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/b71c954a-d513-4ce8-b121-6b0be7738063_16-9-aspect-ratio_default_0.png" /></p><p>Desde hace semanas, tanto en Antena 3 como en La Sexta aparecen de manera abrupta unas pausas publicitarias que pisan el contenido televisivo. No se trata de las pausas de toda la vida, en las que los presentadores dan paso a los anuncios. Tampoco son las interrupciones con el aviso de una cortinilla que separa dos bloques de un programa. Ni la clásica transición entre dos emisiones diferentes. Es un anuncio de veinte segundos que irrumpe violentamente sobre cualquier acontecimiento que se esté emitiendo en ese momento, aplastando su contenido. La semana pasada, en plena tensión informativa y <a href="https://es.ara.cat/media/show-eutanasia_129_5690006.html">sensacionalista sobre la petición de eutanasia</a> de Noelia Castillo durante la emisión del <em>Y ahora Sonsoles</em> y del <em>Más vale tarde</em>, hubo varias interrupciones de estas características. Si se estaba emitiendo un reportaje, debatiendo en una tertulia o haciendo una conexión en directo, aquellos veinte segundos de publicidad pisaban el directo. Este miércoles, en <em>Espejo público</em>, Lorena García entrevistaba a Iñaki Anasagasti en una conexión en directo. Le preguntaba por las fotografías de presos de ETA que habían aparecido en una carrera popular y, para cerrar la conversación, lo aprovechó para pedirle qué pensaba de la petición del lehendakari de llevar durante unos meses el <em>Guernica</em> al Guggenheim de Bilbao como una forma de reparación simbólica. Justo en ese momento apareció de manera súbita un anuncio ruidoso de veinte segundos que tapó sus palabras. Cuando el corte publicitario violento y molesto llegó al final, Anasagasti ya estaba terminando la frase. Nos quedamos sin su respuesta. Son inserts publicitarios que se hacen al margen de la señal de la emisión del programa. Lo inyectan directamente en la TDT. Si recuperas la emisión en la plataforma digital de Atresmedia o a través de la parrilla de Movistar+, ese corte publicitario no aparece. Solo es para los espectadores que miran la TDT. Obviamente, estos inserts no te ahorran la publicidad habitual. La fórmula podría vulnerar la ley general de comunicación audiovisual de 2022 porque no respeta la integridad del programa –la publicidad no puede cortar respuestas, frases, escenas ni ninguna continuidad narrativa–. Además, esta práctica se podría utilizar como forma de censura velada, pisando instantes televisivos a conveniencia. El método se inscribe en esta tendencia cada vez más extendida de la falta de consideración con los espectadores. Es una forma de transformar el modelo: la audiencia deja de ser la destinataria del contenido para convertirse en un simple dispositivo de recepción de impactos publicitarios. La experiencia televisiva es cada vez más fragmentada y poco cuidada. Teniendo en cuenta la facilidad de conquista de determinadas prácticas comerciales, el método puede acabar invadiendo las parrillas televisivas. Del todo por la audiencia al todo por la pela.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/pausas-publicitarias-extranas-atresmedia_129_5696841.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 18:56:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Iñaki Anasagasti, en 'Espejo público'.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La violencia machista no es un espectáculo]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/violencia-machista-no-espectaculo_129_5695610.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/e46ad139-acbb-4c32-8a7c-ae5593fc653c_16-9-aspect-ratio_default_0_x310y163.jpg" /></p><p>Este lunes, <em>Crims</em> profundizaba en el caso del asesinato de una mujer en Parets del Vallès. El capítulo se titulaba <em>Traición</em>, pero era algo más grave. Carles Porta lo planteaba como un misterio: “Los Mossos sospechan de inmediato que el autor es su marido, pero los familiares de Jennifer no se lo creen porque para ellos es como un hijo más. ¿Están equivocados los Mossos? ¿O están equivocados los familiares?”. Es inimaginable que <em>Crims</em> trate un caso como un error de los Mossos porque alabar su labor es parte esencial de la serie. Su material y testimonios son indispensables para el programa. Se trataba de un caso de violencia machista, pero como ya ha ocurrido anteriormente en <em>Crims</em>, Porta no lo verbalizó. Era implícito. En todo el relato solo se pronunció una vez <em>violencia de género,</em> porque lo escribió el mismo asesino en una carta para fingir su inocencia y se leía el texto.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/violencia-machista-no-espectaculo_129_5695610.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2026 18:33:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un instante del episodio 'Traición' de 'Crims'.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Señales de otro tiempo]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/senales-tiempo_129_5694564.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/265bf4f9-00a5-4d66-b802-a428eaba21c3_16-9-aspect-ratio_default_0_x332y157.jpg" /></p><p>Este año, el programa <em>Signes dels temps</em> de TV3 celebra sus cuarenta años de emisión. Se emite los domingos por la mañana y profundiza en la actualidad social y pastoral de la Iglesia católica. El título hace referencia a una expresión del Concilio Vaticano II sobre el deber de la Iglesia de estar atenta a los cambios y las evoluciones de la sociedad. Quizás estaría bien que también fuera TV3 quien estuviera atenta a la evolución de la parrilla, porque, valga la redundancia, esta franja ha quedado un poco dejada de la mano de Dios. Hay que decir que <em>Signes dels temps</em> es formalmente correcto con Montserrat Esteve al frente. Hay un cierto esfuerzo por darle una pátina de conexión con la realidad social. Los contenidos se ajustan al objetivo del programa, y está hecho con cuidado y profesionalidad. Hay que destacar el trabajo de postproducción para darle una relativa modernidad visual. Seguro que satisfará las expectativas de la Conferencia Episcopal, pero esta centralidad del catolicismo y un enfoque con un estilo tan propio del catecismo no se ajustan mucho a la función de una televisión pública.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/senales-tiempo_129_5694564.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Mar 2026 19:03:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un instante de 'Signos de los tiempos'.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La visita de la gratitud]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/visita-gratitud_129_5693525.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/697b66c2-ca70-4c8a-a866-cc1d85fb8f60_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>En el año 2001, Martin Seligman, profesor de psicología de la Universidad de Pensilvania, comenzaba a notar la carga emocional de las décadas investigando la depresión y la enfermedad mental. Sentía que aquel enfoque profesional basado en intentar curar el trauma lo estaba imbuyendo de una cierta tristeza. Esto le hizo reflexionar sobre las terapias psicológicas, a menudo tan centradas en reparar el daño que se olvidan de inyectarnos una buena dosis de optimismo que nos haga afrontar la vida con más ilusión y alegría. Seligman acababa de ser elegido presidente de la Asociación Americana de Psicología y abrió camino en una nueva dirección: la llamada psicología positiva. Quería estudiar, científicamente, cuáles son los mecanismos que nos hacen sentir que la vida vale la pena. No pretendía construir ninguna teoría abstracta sino establecer conductas eficaces que se pudieran testar y medir. En el año 2005, Seligman y su equipo de investigación reclutaron cuatrocientos once voluntarios y los dividieron en cinco grupos. Un grupo haría una relación de recuerdos positivos, el otro identificaría sus fortalezas personales. Un tercer grupo introduciría pequeños cambios especificados en su día a día y un cuarto se limitaría a describir recuerdos de infancia. El quinto grupo asumiría una tarea más elaborada: escribirían una carta de agradecimiento a alguien importante en su vida, alguien a quien no habían dado las gracias como es debido. Después le llamarían por teléfono, quedarían sin explicarle el motivo y, una vez tuvieran a la persona delante, le leerían la carta en voz alta. No podía ser una tarjeta con un raquítico “gracias por todo” para ir al grano. La carta debía tener unas trescientas palabras y especificar los motivos del agradecimiento, los detalles de aquel hecho y de qué manera el gesto de aquella persona había cambiado su vida. Este ejercicio lo bautizaron como <em>la visita de la gratitud</em>.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/visita-gratitud_129_5693525.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Mar 2026 16:01:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['The Madison': la serie para redimir a las mujeres]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/the-madison-serie-redimir-mujeres_129_5692959.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/24f9c585-f874-42cb-a4dc-5eb31f5ed5a8_16-9-aspect-ratio_default_0.png" /></p><p><em>The Madison</em> es una serie que parece haberse estrenado por Semana Santa con el propósito de redimirnos, especialmente a las mujeres que viven en zonas urbanas. Protagonizada por Michelle Pfeiffer y Kurt Russell, tiene una trama que el menú de SkyShowtime ya explica más de la cuenta. Está creada por Taylor Sheridan, el arquitecto del <em>western </em>contemporáneo. Pero si os gustan las series sobre gente rica, ambientes lujosos y paisajes extraordinarios, <em>The Madison</em> no os fallará. Una mujer de Nueva York se verá obligada a rehacer su vida lejos de su mundo. El título de la serie ya determina la importancia que tendrá el paisaje en todo ello. Coge el nombre del río más emblemático de Montana, que atraviesa zonas próximas al Parque Nacional de Yellowstone. La naturaleza y el territorio serán tan determinantes que se convertirán en dispositivos moralizadores de las protagonistas. El entorno del río se convertirá en una especie de árbitro silencioso como activador del drama familiar.  </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/the-madison-serie-redimir-mujeres_129_5692959.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Mar 2026 18:18:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La serie 'The Madison'.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No hace falta ir a París]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/no-falta-paris_129_5692298.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/b5e65497-94cf-4c9a-bf60-27b325120b82_16-9-aspect-ratio_default_0_x379y118.jpg" /></p><p>Si esta Semana Santa no tienen la oportunidad de viajar, lo pueden hacer a través de la plataforma CaixaForum+. Es gratuita, solo hay que registrarse, y está llena de contenidos culturales que les ofrecerán una alternativa a exposiciones, museos, conciertos u óperas. Documentales que les transportarán al mundo de múltiples artistas y escritores, sus vidas y sus obras.Una de las opciones es <em>Renoir in love</em>, un documental que te acompaña en un viaje a través de los cuadros del artista Pierre-Auguste Renoir. La producción está vinculada a la exposición que acaba de inaugurarse en el museo de Orsay: <em>Renoir y el amor. La feliz modernidad (1865-1885)</em>. Parte del relato se construye a partir de la biografía que escribió su hijo, el cineasta Jean Renoir, después de una época en la que pudieron compartir conversaciones. Pierre-Auguste Renoir era conocido como el pintor de la felicidad, el hombre que pintaba para divertirse. Reinventó el arte de su tiempo cuando el mundo experimentaba una gran transformación. La vida se aceleraba, con una gran inquietud por disfrutar del presente. Los impresionistas ensalzaron la cultura del ocio, con gente al aire libre haciendo cosas sencillas: <em>la joie de vivre</em>.El documental utiliza imágenes de archivo de París de finales del siglo XIX que se ponen en relación con sus cuadros. Una manera de descubrir la utopía del mundo en el que soñaba el artista. Los expertos ponen el contexto. Explican de qué manera la historia, la sociedad, las amistades y la familia influirán en las escenas, en la luz de los cuadros, en la pincelada y en los colores.Los cuadros de Renoir permiten explicar cómo están cambiando las relaciones de pareja y el concepto de seducción en la sociedad del siglo XIX. También descubrimos cómo el pintor maquillaba algunas realidades que emergían a través de una mirada más afinada. El cuadro de <em>La lonja</em> esconde detalles de una pareja que quizás no era tan feliz como nos había podido parecer a primera vista. Es muy interesante el análisis con perspectiva de género de las figuras femeninas que tan habitualmente eran el tema central de sus obras. Renoir pasó de ser considerado un feminista a un misógino, y el documental hace una mirada transversal a sus cuadros para explicar las razones de esta evolución. La narración se esfuerza para que tomemos distancia de los clichés asociados al pintor e intentemos entenderlo desde la perspectiva de la época, resignificando los conceptos de amor, romanticismo, multitudes y ocio.“La obra de arte os ha de atrapar, envolver completamente, transportaros”, decía Pierre-August Renoir. Y este documental, <em>Renoir in love</em>, contribuye a hacerlo realidad, y nos descubre cómo su vida personal fue transformando su obra y la manera en que él mismo se proyectaba en sus cuadros. Es una visita guiada privilegiada a la exposición del artista en el museo d’Orsay, pero sin que haga falta ir hasta París.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/no-falta-paris_129_5692298.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2026 19:17:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una pintura de Renoir en 'Renoir enamorado'.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobre los pederastas y los portavoces de 'La huida']]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/pederastas-portavoces-huida_129_5691210.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/ce591423-06ef-4fbb-aadf-e8d78726f6fb_16-9-aspect-ratio_default_0_x547y314.jpg" /></p><p>TV3 estrenó el martes una nueva entrega de <em>La fugida</em>, la serie documental que recoge los trabajos de investigación del periodista Guillem Sánchez sobre los abusos sexuales cometidos en entornos religiosos. En 2024 vimos una primera temporada. Pero cada emisión interpela a nuevas víctimas y, por tanto, también se denuncian otros agresores. Esta vez, los tres nuevos episodios (que encontraréis en la plataforma 3Cat) se centraron en casos vinculados a los Escolapios y a la Escola Pare Manyanet de Barcelona.Como siempre, las historias de las víctimas son devastadoras, y más cuando la impunidad de los abusadores y la connivencia de las instituciones que los amparan son flagrantes. <em>La huida. Verdades ocultas</em> provoca una indignación profunda.El trabajo de investigación es impecable: escucha y protege a las víctimas y busca voces acreditadas que den solidez a su relato. Quizás la necesidad de recrear escenas que aluden directamente a los episodios de abusos es lo que chirría un poco. A pesar de la prudencia de estas breves ficciones, incorporan un elemento morboso que hace inevitable plantearnos cuál es el objetivo de las dramatizaciones y si hay una necesidad real de incluirlas. Tener que recrear a un cura poniéndose una criatura en la falda quizás es demasiado.Guillem Sánchez consigue hablar con algunos de los agresores. Es especialmente impactante la escena en que intercepta al religioso Josep Blay saliendo de una escuela después de que los Escolapios hayan negado su proximidad con menores. También mantiene una conversación con el misionero Manel Sales en un autobús. Las excusas de mosquita muerta, las evasivas, la falta de memoria y las argumentaciones paternalistas de los agresores dan asco. Pero seguramente solo son la versión rudimentaria y torpe de una retórica y un cinismo que acaban siendo representativos de sus comunidades religiosas.Y aquí es donde entramos en la parte más escandalosa que denuncia Guillem Sánchez. Tanto Jordi Vilà, provincial de los Escolapios, como Borja Aitor Arriaga, portavoz de la Escola Pare Manyanet, quedan en evidencia en el documental. Hacen un ridículo clamoroso. Cuando se dice que la vergüenza ha de cambiar de bando es obvio que no solo ha de recaer en los abusadores, sino sobre todos aquellos que intentan protegerlos a través de un discurso lleno de confusiones, imprecisiones y argumentaciones engañosas. Ambos tuvieron que rectificar a posteriori afirmaciones hechas ante las cámaras. Vilà y Arriaga han quedado desacreditados como fuentes periodísticas con su papel de pacotilla. La historia del informático del Pare Manyanet es imprescindible para entender las estrategias de estas instituciones religiosas.Por otra parte, quizás habría que dejar de utilizar la jerga eclesiástica de “padre”, “hermano” y “comunidad” para aludir a los abusadores en documentales sobre abusos sexuales de la Iglesia, y decirles por su nombre y apellidos, sin eufemismos. Porque los términos religiosos enmarcan simbólicamente a estas personas e instituciones en una esfera que parece paralela a la de la sociedad civil, incluso más distante o elevada. Y, al fin y al cabo, ante la justicia son como cualquiera de nosotros. Aunque ellos no se lo piensen.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/pederastas-portavoces-huida_129_5691210.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Mar 2026 19:56:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Imagen promocional de 'La huida. Verdades ocultas'.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El show de la eutanasia]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/show-eutanasia_129_5690006.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/e1050f2e-935c-4f75-83f1-31c105fea9e0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Hacía tiempo que oíamos hablar del caso de Noelia en los medios de comunicación. Un comité de expertos autorizó, hace casi dos años, su derecho a recibir una muerte asistida a causa de su sufrimiento. La lucha judicial del padre, sin embargo, lo ha impedido hasta ahora. Dos días antes de la fecha de la eutanasia, Sonsoles Ónega anunció una entrevista con Noelia. Fue ella misma quien solicitó participar en el programa.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/show-eutanasia_129_5690006.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 20:43:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Noelia eutanasia]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Día uno', la serie concebida en castellano que se emite por TV3]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/dia-serie-concebida-castellano-emite-tv3_129_5688963.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/8c77543e-9c08-4406-9dba-956fd3f1003f_16-9-aspect-ratio_default_0_x76y34.jpg" /></p><p>Domingo, TV3 estrenó <em>Dia u</em>, la serie que promocionaron en el contexto del Mobile World Congress para aprovechar la atmósfera futurista que nos satura durante esas fechas. Se trata de un <em>thriller</em> tecnológico de diálogos simples y precarios, lleno de clichés y con interpretaciones afectadas para que al espectador le resulte más fácil conectar con la historia. Aspira al efectismo del suspense, pero con todo muy bien triturado para que se entienda. La trama se desarrolla en Barcelona, con la participación de actores catalanes. Una postal grandilocuente y moderna de la ciudad, pero con una singularidad: no hay ni rastro del catalán más allá del doblaje que se ha añadido después. <em>Dia u</em> es una serie concebida plenamente en castellano, en todos los sentidos, y TV3 solo parece haber aportado el doblaje. Es decir, es una capa añadida a posteriori que provoca aquella artificialidad que chirría. Los actores catalanes trabajan en castellano y solo unos cuantos se han doblado a sí mismos. Los otros aparecen con una voz prestada y un tono impostado que te distancia de la acción. La desaparición del catalán va más allá de la lengua de los personajes. Todas las pantallas e interfaces que aparecen, que son muchas, tienen los textos escritos en castellano. Por lo tanto, ya no se trata solo de los condicionantes del rodaje: las pantallas son una cuestión de postproducción, y ni así se ha podido incorporar el catalán. Ya podemos ir reclamando el catalán en los artilugios tecnológicos, que la serie vinculada al Mobile normaliza el castellano como lengua para comunicarse con las máquinas. Además, en Amazon Prime Vídeo, la plataforma que distribuye la serie internacionalmente, no se da la opción del doblaje en catalán. Se entiende que la exclusiva se la ha quedado 3Cat, pero entonces el catalán queda fuera del circuito, relegando nuestra lengua al ámbito local. Queda clara, pues, la jerarquía que se establece entre los dos idiomas.Lo más grave es que <em>Día u</em>, a parte de la participación de 3Cat, cuenta también con la producción asociada de la Fundación Mobile World Capital Barcelona. El núcleo de este patronato está formado por tres administraciones públicas: la Generalitat de Catalunya, el Ajuntament de Barcelona y el gobierno de España. Es triste, por tanto, ver cómo las instituciones que deberían velar por la centralidad del catalán demuestran nula influencia o escaso interés en la defensa de la lengua en una ficción con pretensiones globales.El resultado de <em>Día u</em> provoca perplejidad. Una producción que se piensa desde la simple lógica comercial, olvidando la función cultural y convirtiendo el catalán en un añadido accesorio, un agregado final para disimular. No se acaba de entender quién gana en esta operación. Pero es lamentable ver la eficacia de esta participación pública. Puestos a invertir en el doblaje de una serie, francamente, podrían haber elegido otra de más calidad.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/dia-serie-concebida-castellano-emite-tv3_129_5688963.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Mar 2026 21:03:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Imagen promocional de 'Día uno'.]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Sir David Attenborough, en ningún lugar como en casa]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/sir-david-attenborough-lugar-casa_129_5687498.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/71ce3343-ceae-40c6-8d52-80c5210790e4_16-9-aspect-ratio_default_0_x783y576.png" /></p><p>En seis semanas, Sir David Attenborough cumplirá cien años. El divulgador y naturalista británico ha transformado la forma en que miramos el planeta a través de sus documentales. Son más de setenta años dedicados a la televisión, desde la BBC, viajando por todo el mundo para enseñarnos la vida salvaje y concienciándonos de la crisis climática y la pérdida de biodiversidad. Para celebrar el aniversario, sin embargo, Sir David se ha quedado en casa para descubrirnos la fauna de la ciudad de Londres. <em>Wild London</em> (<em>Londres salvaje</em>) lo encontraréis en Movistar+. En la estación de Hammersmith comprobaréis cómo las palomas han aprendido a viajar en metro para buscar comida en el andén siguiente y contemplaréis el crecimiento y los primeros vuelos de las crías de un halcón peregrino delante del Hospital de Charing Cross. También veréis una pequeña corza aprendiendo a caminar entre los árboles de Harold Hill y los riesgos de una pareja de sapos cruzando la carretera de Ealing.Londres es la ciudad con más jardines por kilómetro cuadrado<strong>.</strong> Tiene cuatro millones de jardines privados que han fragmentado el territorio. Pero la voluntad de mantener la fauna autóctona ha creado un circuito extraordinario para que los erizos puedan mantener su vida social. Sir David Attenborough espera paciente la llegada de un par de zorros justo antes de ponerse el sol. La gracia de <em>Wild London</em> es que, a pesar de tratarse de un paisaje urbano, los códigos narrativos de los documentales de la vida salvaje en los lugares más lejanos y recónditos del planeta se mantienen. La pelea entre ánades en un lago de un parque de Londres tendrá la épica de los enfrentamientos que hemos visto en otras ocasiones en la sabana africana. La lucha por el territorio no cambia. Una ninfa de libélula devora sin piedad un renacuajo en las profundidades de una balsa del Museo de Historia Natural de South Kensington. El apareamiento de dos babosas cerca de Buckingham Palace es de una poética visual extraordinaria. Como todos los documentales de naturaleza de la BBC hay una clara voluntad esteticista para explicar la vida salvaje en la ciudad. Y por molestas que sean las decenas de miles de periquitos londinenses, su vuelo por encima de un cementerio y su descanso colectivo sobre un árbol son de una belleza extraordinaria.Sir David explica también cómo los efectos de la contaminación y del calor del asfalto tendrán consecuencias en los insectos que conviven con los viandantes. Cerca de un pub, con los humanos tomando cerveza, las abejas también son víctimas de los efectos del alcohol de una manera muy curiosa. Si alguna vez dais un paseo por el Regent’s Canal será inevitable que penséis en las serpientes que habitan entre el ramaje. <em>Wild London</em> es un recorrido muy diferente por la ciudad, que seguramente la hace parecer más amable de lo que es. Pero en una época tan convulsa en la que el mundo es tan violento y desalentador, los documentales de Attenborough sirven para recuperar una mirada atenta y humilde sobre la vida.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/sir-david-attenborough-lugar-casa_129_5687498.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2026 17:03:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sir David Attenborough y un erizo, en el documental 'Wild London'.]]></media:title>
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      <title><![CDATA[La cara desconocida de los transportistas]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/cara-desconocida-transportistas_129_5686378.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/9fcbee49-978e-46a8-a771-7f004dedd591_16-9-aspect-ratio_default_0_x2578y1608.jpg" /></p><p>En la sala de espera de un centro médico coincido con un señor, alrededor de los sesenta, que lleva un cabestrillo en el brazo. La precariedad de la cobertura de teléfono nos obliga a prescindir del móvil y comentamos la lentitud en la atención a los pacientes. Iniciamos una conversación sobre los respectivos achaques y me cuenta que descargando una mesa enorme del camión se le dislocó el hombro. Trabaja como transportista para una empresa de logística. Está angustiado porque lleva un mes de baja y no mejora. Ha perdido la fuerza en el brazo y no puede coger pesos. Tampoco puede conducir por culpa del dolor. Teme perder el trabajo y, a su edad, cree que le sería muy difícil encontrar otro. Transporta muebles de estos que compramos por internet: mesas, camas, armarios, cajoneras, sofás y todo tipo de muebles de gran volumen. Me recita todas las marcas comerciales que les venden porque está convencido de que las conozco. Y tiene razón. Son portales muy populares de decoración y mobiliario. Dice que ni me imagino la gran cantidad de repartos que fallan a lo largo de cada jornada laboral. Muebles que han hecho un trayecto tan largo, desde países de toda Europa, cambiando varias veces de centro de logística y de camión, que los embalajes se deterioran y se estropea la mercancía. Muchas veces, descargan paquetes muy pesados ​​y una vez lo dejan al cliente y comprueba el estado del mueble, les pide que se lo vuelvan a llevar. De hecho, gran parte de los trayectos son devoluciones. Tienen que volver a recoger lo que entregaron unos días antes ellos mismos o sus compañeros. Dice que hay veces que ha estado hasta tres veces en la misma casa por los intentos infructuosos de que el mueble llegue como es debido. También me explica el montón de veces que no son suficientes trabajadores para cargar el peso del mueble. El día que se lesionó descargando la mesa, en el documento del transporte especificaba "mínimo cuatro trabajadores". Para ponerla en el camión, en el almacén, eran cuatro hombres con la ayuda de una grúa. Para dejarla en el domicilio eran sólo dos, que es lo habitual. Cada entrega es una aventura, y muchísimas son con un fracaso final. Hay sofás o armarios que no pasan por el agujero de la escalera del edificio ni caben en el ascensor. Después de todo el esfuerzo de intentarlo deben renunciar a la epopeya. A menudo, el fracaso va acompañado de abucheos y lamentos de clientes insatisfechos. El hombre me reconoce que él de negocios no sabe, pero que no entiende cómo estas empresas de muebles subsisten teniendo en cuenta las pérdidas que él constata, tanto de material dañado como de repartos fallidos. Mercancía lanzada, me dice, que vete a saber dónde va a parar. Hay una gran cantidad de muebles que después de pasearse por las carreteras arriba y abajo, no terminarán en casa del comprador. Él ya se ha acostumbrado, pero me asegura que no me hago cargo de la cantidad de muebles desconchados, rotos o con defectos de fabricación y montaje. Le ocurre tantas veces a cada jornada que cuando todo sale bien le parece un milagro, porque casi cada entrega tiene un problema. Coge el móvil, entra en la aplicación de fotos y comienza a tirar arriba las imágenes para que vea el montón de fotografías que acumula en el teléfono para dejar constancia de los desperfectos. No sólo lo hace por pasar el informe sino por protegerse de cualquier responsabilidad.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/domingo/cara-desconocida-transportistas_129_5686378.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Mar 2026 17:01:23 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Un viaje desagradable a la masclósfera]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/media/viaje-desagradable-masclosfera_129_5685863.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/df349a55-c3e1-485f-b22c-b10858b5cb81_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Louis Theroux es un periodista y documentalista británico conocido por sus entrevistas aparentemente inofensivas que le han permitido acceder a personajes controvertidos o entornos extremos y hostiles: nazis y supremacistas, sectas, comunidades fundamentalistas y homófobas, explotadores sexuales... Buena parte de su carrera la ha desarrollado en la BBC, con un estilo cercano que evita la confrontación y dejando que los protagonistas se pongan en evidencia ellos solos. Pero esta ambigüedad entre la observación y la complicidad también le han hecho resbalar alguna vez. El caso más paradigmático es su entrevista con el presentador Jimmy Savile. Theroux se vio obligado a revisar bajo una óptica crítica su propio trabajo, y su ceguera, después de que se descubrieran los centenares de casos de abusos y pederastia cometidos por Savile. Esta tensión entre proximidad y responsabilidad periodística vuelve a emerger en su nuevo documental de Netflix. En <em>Louis Theroux: Dentro de la machosfera,</em> se adentra en el ecosistema de los grandes <em>influencers</em> misóginos que capitalizan discursos de masculinidad extrema. La producción es difícil de soportar porque nos transporta a un inframundo agresivo e ignorante. Theroux visita las principales figuras de esta corriente digital tóxica, las entrevista y las acompaña en su cotidianidad: entra en su casa, conoce a sus familias y pone a prueba la solvencia de sus consejos sobre inversiones, descubriendo fraudes y engaños. Theroux es valiente y es una presencia incómoda que hace emerger contradicciones y evidencia la fragilidad de estos personajes. El formato y la manipulación inherente a esta masclósfera, sin embargo, también acaba instrumentalizando la presencia del periodista para crear espectáculo. Theroux es consciente de ello y, de hecho, lo incorpora para delatar sus estrategias.Adentrarse en la ideología de la píldora roja –aquella que, según la masclósfera, consiste en “ver cómo son las cosas de verdad” como contrapeso del feminismo– es asqueroso porque se constata cómo convierten el resentimiento y los prejuicios en doctrina. Pero la presencia de Theroux hace que las inseguridades de estos individuos se aprecien en pantalla. El periodista recupera imágenes de vídeo de la infancia de los protagonistas e indaga en su pasado familiar para descubrir sus traumas afectivos. Al documental le cuesta mucho —demasiado— llegar a un final con conclusiones que vayan más allá de la simple exhibición de toda esta porquería humana. Pero, en cualquier caso, resume bien el hilo que conecta esta masclósfera, los pódcasts testosterónicos y los discursos políticos que dan apoyo a Trump y a la extrema derecha. También hace patente cómo crean teorías de la conspiración con narrativas antisemitas y sobre la caída de occidente. Muestra cómo sus discursos sobre la confianza, la riqueza y las supuestas relaciones de pareja que dicen tener son artificiales y que la agresividad es el único recurso que tienen para disimularlo y parecer convincentes. Pero es una espiral imparable, porque todo este odio lo monetizan.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mònica Planas Callol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/media/viaje-desagradable-masclosfera_129_5685863.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Mar 2026 19:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Louis Theroux: Dentro de la machosfera', el nuevo documental de Netflix de Louis Theroux.]]></media:title>
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