<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[Ara en Castellano - Marta Segarra]]></title>
    <link><![CDATA[https://es.ara.cat/firmes/marta-segarra/]]></link>
    <description><![CDATA[Ara en Castellano - Marta Segarra]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="http://es.ara.cat:443/rss-internal" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Francia, ¿en decadencia?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/francia-decadencia_129_5539900.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/eeab0e06-dfb0-49ea-b7b7-4d662083c00a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Mucho se está hablando estos días del robo espectacular que ha habido en el Louvre, el museo más emblemático de París y uno de los más frecuentados de Europa y del mundo. Los propios responsables políticos franceses han dicho que este incidente ha puesto al país en ridículo porque muestra una falta de previsión y seguridad por parte de las autoridades, no sólo del museo, sino más allá, ya que se trata de una institución pública. De hecho, una de las hipótesis sobre los motivos del robo –aparte del más evidente, el ánimo de lucro– es que respondería a una "injerencia extranjera" para desestabilizar a Francia y, de paso, Europa. Sabemos que Rusia está haciendo una política agresiva en este sentido, pero por el momento se ha limitado a ciberataques, y esta teoría parece algo conspiranoica.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Segarra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/francia-decadencia_129_5539900.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Oct 2025 16:01:01 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/eeab0e06-dfb0-49ea-b7b7-4d662083c00a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Un agente de policía francés en París]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/eeab0e06-dfb0-49ea-b7b7-4d662083c00a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Francia, ¿espejo de Europa?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/francia-espejo-europa_129_5498848.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/5a0c7f11-2ce2-4a5e-a3cd-2c9012a4f11d_16-9-aspect-ratio_default_0_x720y408.jpg" /></p><p>El pasado miércoles, 10 de septiembre, en Europa los ojos estaban puestos en Francia. Después de la expectación que despertó el anuncio de movilizaciones bajo el lema "Bloqueémoslo todo", ¿qué balance se puede hacer? En resumen, podríamos decir que el movimiento no tuvo el éxito que deseaban quienes le convocaron, ya que no logró detener el país: hubo retrasos en el transporte público, pero la masiva y contundente intervención policial impidió que se cortaran grandes ejes, como era la intención de los manifestantes.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Segarra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/francia-espejo-europa_129_5498848.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Sep 2025 15:33:20 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/5a0c7f11-2ce2-4a5e-a3cd-2c9012a4f11d_16-9-aspect-ratio_default_0_x720y408.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Manifestación en Montpellier el 10 de septiembre.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/5a0c7f11-2ce2-4a5e-a3cd-2c9012a4f11d_16-9-aspect-ratio_default_0_x720y408.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Feminismo, wokismo: ¿hemos ido demasiado lejos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/feminismo-wokismo-hemos-ido-lejos_129_5359498.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/8abfb46b-8e0d-424b-94ff-0397504c6257_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>A raíz de la victoria de Donald Trump y del avance de la extrema derecha en toda Europa, se ha extendido la opinión de que los movimientos políticos de izquierda, o al menos algunos, han contribuido involuntariamente a esta tendencia. Desde la misma izquierda, y no es casual, a menudo se atribuye esta responsabilidad al feminismo o, más generalmente, al wokismo, término burlón que engloba también las teorías críticas sobre la raza y el descolonialismo. La idea es que las reivindicaciones de estos movimientos –que son o deberían ser esenciales para el progresismo de izquierdas– van demasiado lejos y han provocado, pues, un <em>efecto perverso </em>o un <em>backlash</em>, otro término importado del mundo anglófono. Con una imagen diferente, hablaríamos del efecto boomerang, artefacto que puede golpear con fuerza a quien lo ha lanzado. Otro argumento es que determinadas reclamaciones, que se consideran exageradas (como todas las relacionadas con la fluidez del género y la cuestión trans), <em>ponen en peligro</em> los derechos adquiridos por la lucha obrera o por los gobiernos de izquierda.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Segarra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/feminismo-wokismo-hemos-ido-lejos_129_5359498.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Apr 2025 16:00:42 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/8abfb46b-8e0d-424b-94ff-0397504c6257_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Manifestación feminista en Madrid.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/8abfb46b-8e0d-424b-94ff-0397504c6257_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El caso Pelicot y la banalidad del mal]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/caso-pelicot-banalidad-mal_129_5150024.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/9828ad4a-f084-47cd-aea2-8e6126e95df6_16-9-aspect-ratio_default_0_x714y212.jpg" /></p><p>Se ha escrito mucho, ya, del caso Pelicot, el de ese marido, padre y abuelo en apariencia amante de su familia que está siendo juzgado por haber dispuesto, durante diez años, del cuerpo de su mujer inconsciente para ofrecérselo a violadores desconocidos. <a href="https://es.ara.cat/ciencia-tecnologia/neurociencia/psicopata-monstruo-ciencia-explicar-caso-pelicot_1_5144227.html" >Se ha calificado a Dominique Pelicot</a> de "enigma", de "delincuente execrable", de "monstruo", de ejemplo paradigmático de la "masculinidad tóxica"... Él mismo ha admitido su culpabilidad, pese a encontrar razones que le parecen explicar sus actos y, en parte, pues, paliar su gravedad. Haciendo suya de manera estremecedora la célebre frase de Simone de Beauvoir, ha dicho que "no se nace perverso, sino que se llega a serlo". Como intenta demostrar su defensa y las de otros acusados en el mismo juicio, dice que sufrió maltrato y abusos durante su infancia, que lo que lo movía era una “adicción”, que no odiaba a su mujer sino que la “amaba mal” o que ella lo dejaba solo con cierta frecuencia para visitar a sus nietos en París, entre otras excusas más o menos elaboradas que iremos oyendo a medida que avance el juicio. Como se hace a menudo en estos casos (solo hay que ver el tratamiento que ciertos medios dan ahora mismo a un futbolista condenado por violación que necesita “olvidar” el trance de la cárcel y el juicio haciendo vacaciones de lujo con su mujer), los acusados se presentan como víctimas, sea de su propio entorno, de la prensa, de las redes sociales o del "sistema".</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Segarra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/caso-pelicot-banalidad-mal_129_5150024.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Sep 2024 15:51:10 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/9828ad4a-f084-47cd-aea2-8e6126e95df6_16-9-aspect-ratio_default_0_x714y212.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Gisèle Pélicot, de 71 años, junto a su hija ayer a la salida del tribunal.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/9828ad4a-f084-47cd-aea2-8e6126e95df6_16-9-aspect-ratio_default_0_x714y212.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Un palmo y pipa en la extrema derecha o un anuncio publicitario?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/palmo-pipa-extrema-derecha_129_5102765.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/a6c6f750-59ef-4e92-8848-f358c8644de0_16-9-aspect-ratio_default_0_x1883y2481.jpg" /></p><p>Las valoraciones de la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de París han sido muy diversas, desde su entusiasta celebración hasta el repudio absoluto. El diario francés <em>Liberación</em> calificaba la ceremonia de “pam y pipa” en la extrema derecha, y es cierto que algunos protagonistas y ciertas escenas del acto han provocado las iras de los conservadores. Incluso los obispos franceses han corrido a quejarse de la mofa que, según ellos, se ha hecho del cristianismo en una parodia de <em>La Santa Cena</em> de Leonardo, con modelos de estética <em>queer</em>, al ritmo de la DJ y activista “transmaricabollo” Barbara Butch.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Segarra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/palmo-pipa-extrema-derecha_129_5102765.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Jul 2024 11:05:32 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/a6c6f750-59ef-4e92-8848-f358c8644de0_16-9-aspect-ratio_default_0_x1883y2481.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Lady Gaga, ensayando en el Sena poco antes del inicio de la ceremonia inaugural de los Juegos de París]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/a6c6f750-59ef-4e92-8848-f358c8644de0_16-9-aspect-ratio_default_0_x1883y2481.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El salto mortal de Emmanuel Macron]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/salto-mortal-emmanuel-macron_129_5059176.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/79436931-e54a-4cb7-a791-5b88d2ee965a_16-9-aspect-ratio_default_0_x1834y1045.jpg" /></p><p>Aunque la extrema derecha ha ganado posiciones en muchos países en las recientes elecciones europeas, es en Francia donde su victoria abrumadora ha provocado consecuencias inmediatas en la política nacional, ya que la misma tarde del domingo Macron anunció la disolución de la Asamblea Nacional y la convocatoria de elecciones legislativas.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Segarra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/salto-mortal-emmanuel-macron_129_5059176.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Jun 2024 15:42:34 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/79436931-e54a-4cb7-a791-5b88d2ee965a_16-9-aspect-ratio_default_0_x1834y1045.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[El presidente de Francia Emmanuel Macron ha comparecido para convocar elecciones legislativas.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/79436931-e54a-4cb7-a791-5b88d2ee965a_16-9-aspect-ratio_default_0_x1834y1045.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Macron, la inmigración y Depardieu: un antes y un después en Francia]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/macron-inmigracion-depardieu-despues-francia_129_4897863.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/718b3231-a231-4b50-9809-62d6e6b9ed48_16-9-aspect-ratio_default_0_x2676y1208.jpg" /></p><p>Poco después de la aprobación parlamentaria de la polémica ley sobre la inmigración en Francia, el presidente de la República Francesa, Emmanuel Macron, participó en un programa de televisión en el que respondió a las preguntas de los periodistas durante dos horas. Macron, que domina la retórica y tiene tanta presencia escénica como Pedro Sánchez, si no más, despliega sin complejos una argumentación básicamente igual que la de la derecha y la extrema derecha francesa, española, catalana e internacional.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Segarra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/macron-inmigracion-depardieu-despues-francia_129_4897863.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Dec 2023 17:00:41 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/718b3231-a231-4b50-9809-62d6e6b9ed48_16-9-aspect-ratio_default_0_x2676y1208.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Emmanuel Macron.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/718b3231-a231-4b50-9809-62d6e6b9ed48_16-9-aspect-ratio_default_0_x2676y1208.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué ocurre en Francia?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/ocurre-francia_129_4840274.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/7a30a055-0ddc-475b-861b-504ba5b2856a_16-9-aspect-ratio_default_0_x732y570.jpg" /></p><p>Parece que el país europeo en el que el conflicto entre Israel y Hamás se hace sentir con más fuerza es Francia. Todo el mundo sabe que en las últimas semanas ha habido numerosas amenazas de bomba que han forzado a desalojar el Museo del Louvre, el Palacio de Versalles y varios aeropuertos, y el centro de París está sometido a una vigilancia armada por parte de policías y militares. Pero, según el ministro del Interior, la consecuencia más grave –pues, de momento, la mayoría de estas amenazas las han hecho menores de edad con ganas de “broma”– ha sido el asesinato del profesor Dominique Bernard, en Arrás, a manos de un joven “radicalizado”, de familia musulmana procedente de una exrepública soviética vecina de Chechenia. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Segarra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/ocurre-francia_129_4840274.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Oct 2023 16:00:45 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/7a30a055-0ddc-475b-861b-504ba5b2856a_16-9-aspect-ratio_default_0_x732y570.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA["Yo soy profesor", dice un cartel cerca de la escuela Bois de Aulne en Conflans-Sainte-Honorine, en las afueras de París, en un homenaje a los profesor asesinados Samuel Paty y Dominique Bernard, el 16 de octubre.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/7a30a055-0ddc-475b-861b-504ba5b2856a_16-9-aspect-ratio_default_0_x732y570.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El mundo educativo y las elecciones francesas]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/mundo-educativo-elecciones-francesas_129_4345081.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/b0dac139-9ba6-472a-803c-fb45efc59a42_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Aunque las encuestas indican que Emmanuel Macron saldrá ganador de la <a href="https://es.ara.cat/internacional/europa/empate-macron-le-pen-encuestas-pie-urna-filtradas-prensa-belga_1_4334045.html" >segunda vuelta de las elecciones presidenciales francesas</a>, que enfrentan al presidente saliente con la candidata de extrema derecha Marine Le Pen, el resultado se presenta más incierto que hace cinco años. Esta incertidumbre se debe al hecho de que la abstención perjudicaría más a Macron, que, durante su presidencia, ha sacado adelante unas políticas de carácter mucho más conservador y neoliberal que lo que había prometido en su programa. Como es sabido, ha impuesto una reforma laboral que le ha costado no pocas manifestaciones y huelgas, y que pretende culminar con un impopular atraso de la edad de jubilación. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Segarra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/mundo-educativo-elecciones-francesas_129_4345081.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Apr 2022 17:23:02 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/b0dac139-9ba6-472a-803c-fb45efc59a42_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Una fotografía de Emmanuel Macron crema durante una protesta después del asesinato de Samuel Paty.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/b0dac139-9ba6-472a-803c-fb45efc59a42_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La cuestión trans, la opinión y el pluralismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/cuestion-trans-opinion-pluralismo_129_4317707.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>A raíz del artículo “<a href="https://es.ara.cat/opinion/falacia-trans-gran-irresponsabilidad-politica_129_4312163.html">Falacia trans: una gran irresponsabilidad política</a>” me pregunto, en primera persona, cuáles son los principios por los que nos tenemos que regir las personas que colaboramos en las llamadas secciones de opinión de los diarios, sin estar sometidas al código ético periodístico que tiene cada medio. Sabemos que un diario elige a personas que comparten más o menos su propia línea editorial para colaborar, pero que a la vez intenta reflejar la pluralidad de opiniones de la sociedad, en términos también más o menos respetuosos según el tipo de publicación que sea. Creo que la sección de opinión del ARA se caracteriza precisamente por la diversidad de firmas que acoge, manteniendo unas bases comunes de respecto a las diferentes ideas y posiciones que coexisten en la sociedad catalana.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Segarra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/cuestion-trans-opinion-pluralismo_129_4317707.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Mar 2022 18:12:21 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Traducción y violencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/traduccion-violencia-amanda-gorman-marta-segarra_129_3902349.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/003d4a5e-b621-4795-ad06-6da30f81f0bf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Hoy en día no se acostumbra a relacionar la traducción con la violencia, tal como explica muy bien Tiphaine Samoyault en su ensayo titulado, precisamente, <em>Traduction et violence</em>. La última semana, sin embargo, ha sido una excepción a raíz de la polémica que ha levantado, en Europa, la elección de las personas que tienen que traducir <em>The hill we climb</em> de Amanda Gorman. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Segarra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/traduccion-violencia-amanda-gorman-marta-segarra_129_3902349.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Mar 2021 19:27:03 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/003d4a5e-b621-4795-ad06-6da30f81f0bf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Amanda Gorman a la investidura de Joe Biden]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/003d4a5e-b621-4795-ad06-6da30f81f0bf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Hemos hecho una revolución sexual?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/revolucion-sexual-consenso-feminismo-marta-segarra_129_3884070.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/124676f9-9fec-4de5-8790-c2e4564b32d9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Una de las reivindicaciones más importantes del feminismo de los años setenta era la de una “revolución sexual”. Cincuenta años más tarde, ¿podemos decir que esta revolución ha tenido lugar? Tal como ha mostrado el movimiento #MeToo y el más reciente surgido en Francia, #MeTooInceste, los acosos y abusos sexuales, sobre todo a mujeres y a menores, continúan muy vivos cincuenta años después de que el feminismo empezara a denunciarlos. Esta violencia sexual es transversal y afecta las instituciones que tendrían que tener los estándares éticos más altos, como las religiosas o las educativas (el reportaje del ARA del pasado domingo sobre <a href="https://es.ara.cat/cultura/acoso-sexual-abuso-poder-institut-teatre-barcelona-alumnos-testimonios_130_3878625.html" >los abusos de ciertos profesores en el Institut del Teatre</a> es un ejemplo). Además de la violencia que han tenido que soportar las personas que han sido objeto de ellas, la tolerancia colectiva hacia estas conductas demuestra hasta qué punto estaban normalizadas y quizás todavía, en buena parte, lo continúan estando, al menos hasta que empezaron estas acciones colectivas. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Segarra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/revolucion-sexual-consenso-feminismo-marta-segarra_129_3884070.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Feb 2021 19:40:55 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/124676f9-9fec-4de5-8790-c2e4564b32d9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[GETTY]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/124676f9-9fec-4de5-8790-c2e4564b32d9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Relativizar la violencia sexual]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/relativitzar-violencia-sexual-familia-grande-camille-kouchner_129_3587446.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/4094e204-4a82-40b3-89de-57fd5c7c717b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>La aparición del libro <em>La familia grande</em> de Camille Kouchner, que acusa a su padrastro de haber violado repetidamente a su hermano gemelo cuando este era adolescente, ha caído como una bomba en Francia. No es el primer testimonio publicado sobre violencias sexuales a menores que se pueden calificar de incesto, pero que ahora haya provocado un impacto sin precedentes –que ha impulsado incluso al Senado francés a retomar la deliberación sobre la adopción de más medidas legales para proteger a los niños– no es por azar sino que responde a varios motivos. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Segarra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/relativitzar-violencia-sexual-familia-grande-camille-kouchner_129_3587446.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 Jan 2021 21:25:54 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/4094e204-4a82-40b3-89de-57fd5c7c717b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[La mano de una manifestante a la Place de la Republique de París, el 29 de octubre de 2017]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/4094e204-4a82-40b3-89de-57fd5c7c717b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
  </channel>
</rss>
