<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[Ara en Castellano - Josep Maria Argimon]]></title>
    <link><![CDATA[https://es.ara.cat/firmes/josep-maria-argimon/]]></link>
    <description><![CDATA[Ara en Castellano - Josep Maria Argimon]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="http://es.ara.cat:443/rss-internal" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando la pobreza molesta]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/pobreza-molesta_129_5699327.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/be4b95cd-b210-43e5-83a5-098fa2c10547_16-9-aspect-ratio_default_0_x2032y1704.jpg" /></p><p>Hay realidades que incomodan. No porque sean nuevas, sino porque nos recuerdan aquello que preferimos no ver. El sinhogarismo es una de ellas. No es una anécdota urbana ni un paisaje inevitable; es el síntoma de una quiebra colectiva, de una sociedad que ha normalizado que haya personas que no tienen dónde dormir. Y, aún más grave, que ha empezado a diseñar espacios para que no puedan estar allí.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Josep Maria Argimon]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/pobreza-molesta_129_5699327.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Apr 2026 19:01:23 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/be4b95cd-b210-43e5-83a5-098fa2c10547_16-9-aspect-ratio_default_0_x2032y1704.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Una persona sin techo durmiendo en medio de la calle en Barcelona.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/be4b95cd-b210-43e5-83a5-098fa2c10547_16-9-aspect-ratio_default_0_x2032y1704.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Menores, redes sociales y responsabilidad adulta]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/menores-redes-sociales-responsabilidad-adulta_129_5643346.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/23286e06-6dce-4255-8119-ffa3ab631c71_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>En verano de 2023 publicaba el artículo "<a href="https://es.ara.cat/opinion/pantallas-edades-limites_129_4775745.html">Pantallas: ¿a todas las edades y sin límites?</a>", en la que planteaba una pregunta incómoda pero imprescindible: ¿cómo es posible que hayamos normalizado el acceso ilimitado a las pantallas, especialmente durante la infancia y la adolescencia, sin un debate colectivo profundo sobre las consecuencias que comporta?</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Josep Maria Argimon]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/menores-redes-sociales-responsabilidad-adulta_129_5643346.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Feb 2026 17:00:12 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/23286e06-6dce-4255-8119-ffa3ab631c71_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[¡Malditos móviles!]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/23286e06-6dce-4255-8119-ffa3ab631c71_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Examen MIR: hace falta una reorientación urgente]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/examen-mir-necesaria-reorientacion-urgente_129_5270927.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/5e9c9322-32df-457e-a2f1-9cf2b6d26341_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Hace unos días que los graduados de medicina se han presentado al examen MIR, una prueba obligatoria para poder formarse en una especialidad médica. En este artículo reflexiono sobre la naturaleza de la prueba. No cuestiono el sistema de formación especializada que todo el mundo reconoce que ha supuesto una gran mejora para la población atendida en los centros sanitarios.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Josep Maria Argimon]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/examen-mir-necesaria-reorientacion-urgente_129_5270927.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jan 2025 16:34:54 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/5e9c9322-32df-457e-a2f1-9cf2b6d26341_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Colas en un centro de Madrid en el que este fin de semana se han realizado las pruebas del MIR.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/5e9c9322-32df-457e-a2f1-9cf2b6d26341_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pantallas: ¿a todas las edades y sin límites?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/pantallas-edades-limites_129_4775745.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/f36e61d9-0a18-4040-b52f-98198dcb8e52_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>En los últimos años, la ansiedad, los trastornos de conducta alimentaria y la ideación suicida, entre otros problemas de salud mental, han aumentado de forma alarmante entre la población infantil y juvenil. Psiquiatras, psicólogos, comunidad educativa... han hecho un llamamiento de atención, e incluso los medios de comunicación en algunos momentos han llegado a calificarlo de emergencia social. Paralelamente, en los últimos años también ha crecido sustancialmente el uso de las pantallas (teléfonos móviles, tablets...) y, a su vez, la edad de inicio en esta tecnología ha ido disminuyendo.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Josep Maria Argimon]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/pantallas-edades-limites_129_4775745.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Aug 2023 12:15:06 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/f36e61d9-0a18-4040-b52f-98198dcb8e52_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Alerta roja: luz azul, la enemiga del sueño Niños y pantallas: cuando toca decidir La miopía como epidemia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/f36e61d9-0a18-4040-b52f-98198dcb8e52_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Catalunya, parte de la solución en una distribución global justa de las vacunas]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/catalunya-parte-solucion-distribucion-global-justa-vacunas_129_4064506.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Nadie estará del todo seguro hasta que lo esté todo el mundo. Esta es una de las ideas clave que los científicos nos han repetido a lo largo de la pandemia de covid-19, sobre todo a raíz de la tan deseada llegada de las vacunas. Lo cierto es que el proceso de inmunización global avanza de manera desigual. Mientras que en los países con ingresos altos la población de más riesgo hace unos meses que está vacunada, en muchos países de África las dosis no han llegado ni siquiera al personal sanitario. Este ejemplo evidencia una diferencia abismal en el acceso a las vacunas y es lo que intenta corregir la iniciativa COVAX, un esfuerzo que pilota la Organización Mundial de la Salud  (OMS) y al que Catalunya se ha sumado para trabajar por una distribución mundial equitativa. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Josep Maria Argimon]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/catalunya-parte-solucion-distribucion-global-justa-vacunas_129_4064506.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Jul 2021 15:48:31 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las consecuencias sociales del covid-19]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/consecuencias-sociales-covid-19-josep-maria-argimon_129_3836831.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>La pandemia ha sacudido todas las sociedades y países del mundo, y parece claro que sus secuelas pueden ser profundas y persistentes. En nombre del bien común hemos decretado obligaciones como llevar mascarilla y medidas restrictivas de movimiento y reunión que afectan a derechos fundamentales, hasta llegar al confinamiento domiciliario aplicado de forma generalizada en los momentos más críticos de la primera oleada. La ley orgánica, es decir, que afecta a derechos fundamentales, más breve en nuestro ordenamiento jurídico es la referida a las medidas especiales en materia de salud pública (1986): no llega ni a una página. Se prefirió, sin embargo, recurrir a otra ley orgánica anterior (1981), la que regula los estados de alarma, excepción y asedio, para dar cobertura a las restricciones más severas.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Josep Maria Argimon]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/consecuencias-sociales-covid-19-josep-maria-argimon_129_3836831.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 Jan 2021 11:23:19 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
  </channel>
</rss>
