<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[Ara en Castellano - Oriol Aspachs]]></title>
    <link><![CDATA[https://es.ara.cat/firmes/oriol-aspachs/]]></link>
    <description><![CDATA[Ara en Castellano - Oriol Aspachs]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="http://es.ara.cat:443/rss-internal" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[¿La economía pasa de Ormuz?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/economia/empresas/economia-pasa-ormuz_129_5731706.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/e9de9763-d50b-4a76-8908-9a95acdeda92_16-9-aspect-ratio_default_0_x3019y1047.jpg" /></p><p>Los mercados financieros parecen imperturbables. A pesar de la guerra entre los Estados Unidos y el Irán, el cierre del estrecho de Ormuz como epicentro del conflicto y las advertencias reiteradas de los principales organismos internacionales sobre los riesgos de una escalada prolongada, la reacción ha sido, de momento, de contención. O, si más no, de una cierta indiferencia. Las principales bolsas del mundo cotizan a tocar de máximos históricos, y en algunos casos continúan batiendo récords, como si el ruido de fondo geopolítico quedara amortiguado por una confianza que, aún hoy, resiste mejor de lo que muchos anticipaban. No es solo una cuestión de los mercados: el comportamiento de los hogares tampoco parece especialmente alterado.La bolsa no siempre es un buen predictor del futuro económico. A veces acierta, pero a menudo infravalora los riesgos, sobre todo cuando estos son complejos o difíciles de cuantificar. ¿Es este el caso? La dinámica económica de las principales economías –también la catalana– continúa siendo relativamente sólida, al menos hasta ahora. Los resultados empresariales del primer trimestre han sido, en términos generales, positivos y han reforzado la percepción de que el crecimiento global mantiene una cierta inercia favorable, a pesar de la acumulación de shocks e incertidumbres.A este optimismo se añade otro elemento clave: la expectación creciente sobre el impacto que la inteligencia artificial puede tener en la productividad. No en un futuro lejano, sino ya hoy. Los últimos avances, tanto en capacidades como en aplicaciones, alimentan la percepción de una transformación económica de gran alcance, que no se limita a los sectores tecnológicos especializados, sino que empieza a extenderse al conjunto de la economía. Si probaste alguna aplicación de IA hace unos años –o incluso hace unos meses– y te decepcionó, vuelve a probarla. Y si aún no lo has hecho, ha llegado el momento. El salto cualitativo es evidente, y su potencial transformador, difícil de ignorar. ¡Alucinarás!Los datos macroeconómicos confirman que la economía resiste mejor de lo que se podía haber temido. En el caso español, el PIB creció un 2,7% interanual en el primer trimestre, ligeramente por encima de lo que se había previsto antes del estallido del conflicto. Este crecimiento es saludable y descansa principalmente en la demanda interna, con un papel destacado del consumo de los hogares y de una inversión que consolida el impulso de los últimos trimestres. Los indicadores de alta frecuencia sugieren que esta inercia se mantiene, a pesar de que el conflicto ya acumula dos meses de duración: el gasto de los hogares continúa avanzando con fuerza, especialmente en partidas sensibles a la confianza como el ocio, la restauración o, más recientemente, la moda, los muebles y la decoración.A todo esto se añade un factor a menudo olvidado, pero clave para entender la reacción, hasta ahora contenida, del precio de la energía: antes del estallido del conflicto, las reservas globales de petróleo se encontraban en niveles históricamente elevados. Es cierto que el cierre del estrecho de Ormuz ha generado un déficit significativo en la producción global de petróleo y gas –insuficiente, ahora mismo, para satisfacer la demanda– y que las reservas se están reduciendo con rapidez. Pero el punto de partida era relativamente favorable.Finalmente, hay un cálculo implícito –arriesgado, pero fundamental– que ayuda a explicar la serenidad de los mercados. Desde un buen inicio han asumido que el conflicto sería de corta duración. Quizás porque un escenario prolongado acabaría teniendo un impacto grave sobre la economía global, también sobre la norteamericana, en un contexto marcado, además, por la caída de la popularidad del presidente de los Estados Unidos a pocos meses de las elecciones de medio mandato. El hecho es que los mercados de futuros del petróleo y del gas continúan anticipando un aumento de precios contenido y acotado en el tiempo.Es, sin embargo, un cálculo arriesgado. La situación se podría torcer, el conflicto intensificarse y alargarse. En este caso, el escenario cambiaría de manera sustancial: problemas de abastecimiento en algunos países asiáticos o con menos recursos, una actitud mucho menos complaciente de los mercados, tensiones sostenidas en los precios de la energía y, finalmente, un impacto claro sobre el bolsillo de los hogares. Todavía no estamos en este punto. El tiempo juega en contra, pero, de momento, la economía aguanta y mira hacia otro lado. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oriol Aspachs]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/economia/empresas/economia-pasa-ormuz_129_5731706.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 06:05:05 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/e9de9763-d50b-4a76-8908-9a95acdeda92_16-9-aspect-ratio_default_0_x3019y1047.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Estrecho de Ormuz]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/e9de9763-d50b-4a76-8908-9a95acdeda92_16-9-aspect-ratio_default_0_x3019y1047.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Solidaridad contra la confrontación]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/economia/empresas/solidaridad-confrontacion_129_5598091.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/b2e0fa67-057c-455f-be36-43a829554d6e_16-9-aspect-ratio_default_0.png" /></p><p>La polarización de la sociedad ya no es un artefacto teórico sobre el que alertan a los sociólogos. Es una realidad palpable y aparentemente inapelable. Toca masticarla cada día para poder tragarse el bombardeo informativo al que somos sometidos y no morir de la indigestión. La batalla dialéctica entre las distintas familias políticas –que no de ideas– hace que el diálogo sensato parezca imposible, casi una reliquia del pasado. ¿La colaboración? Impensable. ¿Y la solidaridad entre desconocidos? Ciencia-ficción.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oriol Aspachs]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/economia/empresas/solidaridad-confrontacion_129_5598091.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Dec 2025 07:00:37 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/b2e0fa67-057c-455f-be36-43a829554d6e_16-9-aspect-ratio_default_0.png" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[La Maratón de 3Cat]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/b2e0fa67-057c-455f-be36-43a829554d6e_16-9-aspect-ratio_default_0.png"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Elefantes volante]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/economia/elefantes-volante_129_5510240.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/9b14cf9c-e692-4c42-b6af-566a76618e53_16-9-aspect-ratio_default_0_x1408y1013.jpg" /></p><p>¿Has visto a algún elefante volando ya? En la sociedad de la información, del <em>big data</em> y de los microrrelatos, dicen que se reproducen como las setas en otoño. Se ve que ocurren cuando parpadeamos. No es una noticia falsa, es peor. Es el efecto que produce la crisis narrativa. Es la pérdida del relato compartido, aquél que se teje lentamente, con los argumentos de unos y los contraargumentos de otros, y que define el consenso sobre el que se levantan la democracia y sus instituciones. Sin ese punto de unión, la realidad en la que viven unos y otros se va alejando. Si se aleja demasiado, todos acabamos pensando que los demás ven cosas raras. Lo que para algunos parece imposible, para otros es real. Lo argumenta el filósofo Byung-Chul Han en <em>Infocracia</em> (Ed. Taurus). Y se lo compro. En el ámbito de la economía, que es lo que me ocupa, el distanciamiento extremo entre puntos de vista pone en riesgo el funcionamiento de las principales instituciones económicas. Desde mi punto de vista.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oriol Aspachs]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/economia/elefantes-volante_129_5510240.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Sep 2025 05:00:49 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/9b14cf9c-e692-4c42-b6af-566a76618e53_16-9-aspect-ratio_default_0_x1408y1013.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[La sede de la Reserva Federal en Washington.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/9b14cf9c-e692-4c42-b6af-566a76618e53_16-9-aspect-ratio_default_0_x1408y1013.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Globofricción']]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/economia/empresas/globofriccion_129_5389805.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/63223120-577f-4255-b369-3a88f2d5ee09_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>La sucesión de hechos trascendentes que supuestamente debían comportar un cambio de era es agotadora y frustrante. La crisis financiera debía actuar como catalizador para cambiar el paradigma económico. La covid nos hizo ver el valor de la vida en sociedad y debía alejarnos del individualismo y del materialismo. Las continuas alertas sobre el cambio climático debían guiarnos hacia una relación sostenible con la Tierra. Y el cambio tecnológico debía cambiarlo todo. Sin embargo, parece que los cambios son más bien escasos, excepto en un ámbito. En la intersección de la economía y la geopolítica sí ha habido un giro de guión que nos sitúa en una nueva era. Las tensiones comerciales de los últimos meses son su cara más visible.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oriol Aspachs]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/economia/empresas/globofriccion_129_5389805.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 May 2025 06:00:52 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/63223120-577f-4255-b369-3a88f2d5ee09_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Una trabajadora cose tela a la exportación en una fábrica textil cerca de Yiwu, provincia de Zhejiang, China.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/63223120-577f-4255-b369-3a88f2d5ee09_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La estatua y la libertad]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/economia/empresas/estatua-libertad_129_5316149.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/2126c947-1df8-47bd-b7a6-d31ec6c873af_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Nos lo advirtieron. El nuevo presidente de Estados Unidos no venía a quedarse de brazos cruzados. Sólo los escogidos pueden conseguir que América vuelva a ser mayor en cuatro años. Hay que ir al trabajo, debe pensar mientras frunce las cejas. Pero la impaciencia con la que ejecuta su agenda iliberal ha dejado medio mundo de piedra. Parece que nada pueda detenerlo. ¿Pero es realmente así? La incertidumbre que ha generado en 50 días y el riesgo de contracción económica que ya se cierne sobre la Casa Blanca podrían llegar a frenarlo.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oriol Aspachs]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/economia/empresas/estatua-libertad_129_5316149.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Mar 2025 06:59:43 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/2126c947-1df8-47bd-b7a6-d31ec6c873af_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Estatua de la Libertad, Nueva York (Estados Unidos) / The New York Times]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/2126c947-1df8-47bd-b7a6-d31ec6c873af_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La vieja clase media]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/economia/empresas/vieja-clase-media_129_5237192.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/f500d2c3-3700-4cbc-9d79-bea792ca25c0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>La clase media es objeto recurrente de escrutinio. De su fortalecimiento, o de su debilidad, dependen los pilares que sostienen a la sociedad. Una clase media amplia suele ir asociada a una mayor cohesión social, a un mejor funcionamiento de las instituciones (ya mayor confianza en ellas) ya una mayor capacidad de crecimiento económico. Analizar su evolución es, por tanto, analizar la situación de los fundamentos de la sociedad.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oriol Aspachs]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/economia/empresas/vieja-clase-media_129_5237192.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Dec 2024 06:00:24 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/f500d2c3-3700-4cbc-9d79-bea792ca25c0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[La clase media, amenazada.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/f500d2c3-3700-4cbc-9d79-bea792ca25c0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Páselo bien, Adam!]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/economia/empresas/paselo-adam_129_5189366.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/cf7e5edc-0b17-4169-bdfb-6b399b5fd47c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Arranca con una guitarra que te transporta directamente al mundo de los sueños. La melodía se repite y se repite, y engancha. Thom Yorke añade una voz que hipnotiza. Podrías no entender la letra y tenerla en la lista de canciones favoritas. Radiohead publica<em>No surprisas</em>en 1997, una canción dedicada a todos los que quieren vivir una vida tranquila, en una casa bonita, con jardín y sin alarmas. Sin sorpresas. A todos los que quieren vivir el Sueño Americano.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oriol Aspachs]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/economia/empresas/paselo-adam_129_5189366.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Nov 2024 17:26:02 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/cf7e5edc-0b17-4169-bdfb-6b399b5fd47c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Una fábrica de automóviles en Estados Unidos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/cf7e5edc-0b17-4169-bdfb-6b399b5fd47c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El acceso a la vivienda, ¿un derecho que se tuerce?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/economia/empresas/acceso-vivienda-derecho-tuerce_129_5140143.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/b8eab371-1abe-4b69-9c70-615059753b7d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>"La vivienda es el estuche de la vida, una máquina de la felicidad". Estas palabras del arquitecto Le Corbusier recuerdan lo importante que es que todo el mundo pueda acceder a una vivienda digna. Los desequilibrios en el mercado inmobiliario no sólo reflejan un buen o mal funcionamiento de la economía; en el fondo, se traducen en una sociedad cohesionada o agrietada.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oriol Aspachs]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/economia/empresas/acceso-vivienda-derecho-tuerce_129_5140143.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Sep 2024 08:46:57 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/b8eab371-1abe-4b69-9c70-615059753b7d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Una grúa de la construcción en medio de varias viviendas en Barcelona.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/b8eab371-1abe-4b69-9c70-615059753b7d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El ruido y el hedor]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/economia/empresas/ruido-hedor_129_5068878.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/7a7b6d7e-0e16-42f6-9df1-32f89ee75976_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Jacques Chirac se mantuvo en primera línea política durante décadas. Sabía seducir a su electorado. Sabía lo que había que decirle en cada momento y cómo dirigirse a él. En 1991, la extrema derecha liderada por Jean-Marie Le Pen crecía y la amenazaba. ¿Acercarse a sus postulados sería una buena solución para neutralizarla? </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oriol Aspachs]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/economia/empresas/ruido-hedor_129_5068878.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Jun 2024 06:00:06 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/7a7b6d7e-0e16-42f6-9df1-32f89ee75976_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Marine Le Pen, en la convención de VOX en Madrid, en una imagen reciente.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/7a7b6d7e-0e16-42f6-9df1-32f89ee75976_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mi Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/economia/empresas/europa_129_5018364.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/d50c52ca-f0f5-4d3d-9bd5-3aa07bdfdbae_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Es jueves por la mañana. Solo hace dos días de Sant Jordi. Como de costumbre, ponemos en marcha la radio para escuchar las noticias mientras desayunamos. Como de costumbre, mis hijos piden que ponga a Flaixbac. Pero hoy no estoy de humor y acabo poniendo a Raimon.<em>Tierra negra</em>, una canción que he oído muchas veces, hoy suena diferente. Vuelvo a ponerla y les pido por favor escucharla juntos. Se hace un silencio poco habitual.<em>“Tierra negra, listones blancos </em>/ <em>Manos abiertas van buscando círculos mágicos agujereados </em>/ [...] <em>Cruces atracen corazones rotos </em>/ <em>viva vida muerta muerte</em> / [...] <em>Tierra negra, negro solo</em> / [...]<em> Agua encendida hielo quemado</em> / [...] <em>Paso de tiempo, tiempo de paso”.</em></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oriol Aspachs]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/economia/empresas/europa_129_5018364.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 May 2024 06:00:39 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/d50c52ca-f0f5-4d3d-9bd5-3aa07bdfdbae_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[El edificio Berlaymont de Bruselas, la sede principal de la Comisión Europea.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/d50c52ca-f0f5-4d3d-9bd5-3aa07bdfdbae_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La inversión, la clave de la recuperación]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/economia/empresas/inversion-clave-recuperacion_129_4971465.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/545e364d-c8bc-4636-923f-cb0467b6be46_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Cada vez es más evidente que el rápido cambio tecnológico dejará fuera de juego a aquellas economías que no actualicen el tejido productivo. Además, esto se produce en un contexto altamente competitivo a escala global. Con nuevos actores, no necesariamente democráticos, que ya se han hecho un hueco, y con una creciente desconfianza hacia las instituciones multilaterales y, en general, entre los distintos bloques económicos. Incluso la relación entre EEUU y Europa, que parecía inquebrantable no hace muchos años, hoy se pone en duda. <a href="https://es.ara.cat/internacional/estados-unidos/trump-biden-aseguran-nominacion-candidatos-presidenciales-ee-uu_1_4967317.html">Las continuas advertencias de Donald Trump</a> de aumentar de forma generalizada los aranceles si gana las elecciones, son un aviso a los navegantes.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oriol Aspachs]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/economia/empresas/inversion-clave-recuperacion_129_4971465.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 Mar 2024 20:18:56 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/545e364d-c8bc-4636-923f-cb0467b6be46_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Fábrica de automóviles de BMW, en Múnich, Alemania]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/545e364d-c8bc-4636-923f-cb0467b6be46_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Levantar la cabeza]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/levantar-cabeza_129_4914964.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/14dcc897-7b10-4519-998b-f69691b3f88b_16-9-aspect-ratio_default_0_x1168y941.jpg" /></p><p>La tensión es máxima. El comandante anda entre las miradas de miedo y admiración de la tropa mientras espera la reacción del adversario. En función de la respuesta habrá paz o guerra. Cuando toma la decisión, lanza al campo de batalla un mensaje clave: "<em>What we do in life echoes in eternity</em>"<em>. </em>La voluntad de trascender moviliza a todo el mundo y lleva a la victoria.<em> </em>Es la escena que protagoniza Russell Crowe al inicio de <em>Gladiator</em>, estrenada en 2000, cuando las historias que llegaban de Hollywood acababan bien.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oriol Aspachs]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/levantar-cabeza_129_4914964.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Jan 2024 17:00:38 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/14dcc897-7b10-4519-998b-f69691b3f88b_16-9-aspect-ratio_default_0_x1168y941.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Un mural de Bansky en Venecia.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/14dcc897-7b10-4519-998b-f69691b3f88b_16-9-aspect-ratio_default_0_x1168y941.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En la mesa con Joan B. Culla]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/mesa-joan-b-culla_129_4879718.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/d0c6d231-4a65-4b21-b645-bc141d4b4229_16-9-aspect-ratio_default_0_x1832y61.jpg" /></p><p>Lo conocí en torno a una mesa, cuando aún no era consciente de la fuerza que algunas tablas pueden tener. Yo asistía puntualmente, discretamente, invitado como joven secretario de la junta directiva del Círculo de Economía. La capacidad de atracción de aquella mesa, donde me sentaba sin hacerme notar, me atrapó.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oriol Aspachs]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/mesa-joan-b-culla_129_4879718.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Dec 2023 17:21:29 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/d0c6d231-4a65-4b21-b645-bc141d4b4229_16-9-aspect-ratio_default_0_x1832y61.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Joan B. Culla en el debate las Justas del Born.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/d0c6d231-4a65-4b21-b645-bc141d4b4229_16-9-aspect-ratio_default_0_x1832y61.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Debilidad y choques económicos]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/economia/macroeconomia/debilidad-choques-economicos_129_4829240.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/fc3f2f80-ee80-43dd-a1fc-560ddec5a916_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>La economía catalana, como la del conjunto de los países desarrollados, sigue condicionada por el impacto de múltiples choques, de elevada magnitud y muy poco habituales. Algunos parecen empezar a perder intensidad, pero otros aún tienen que llegar a su punto álgido. Además, afectan de forma muy heterogénea a los diferentes sectores. En un contexto en el que los indicadores comienzan a debilitarse, todo ello hace que sea muy difícil diagnosticar bien la situación económica en la que nos encontramos.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oriol Aspachs]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/economia/macroeconomia/debilidad-choques-economicos_129_4829240.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Oct 2023 18:09:18 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/fc3f2f80-ee80-43dd-a1fc-560ddec5a916_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Suyo central del Banco Central Europeo, en Frankfurt.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/fc3f2f80-ee80-43dd-a1fc-560ddec5a916_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La economía perderá gas]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/economia-perdera-gas_129_4456279.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/3f039048-fad3-474b-974b-7e685869394f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>A pesar de encontrarnos en el apogeo de las vacaciones, cuando hablamos de cosas serias, como las que tocan el bolsillo, nos cambia el estado de ánimo. El pesimismo es generalizado. Los datos, tercos, siguen insistiendo en que, hasta ahora, la economía ha evolucionado favorablemente. La ocupación batió nuevos récords durante el segundo trimestre, y el PIB y también el consumo de los hogares crecieron a buen ritmo a pesar de la elevada inflación. Pero la preocupación por lo que pueda suceder cuando pongamos en marcha el nuevo curso se ha disparado, y con razón.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oriol Aspachs]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/economia-perdera-gas_129_4456279.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Aug 2022 19:18:57 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/3f039048-fad3-474b-974b-7e685869394f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Una gasolinera  en Barcelona.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/3f039048-fad3-474b-974b-7e685869394f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La economía pone a prueba la democracia liberal]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/economia/economia-pone-prueba-democracia-liberal_129_4325513.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/5c5cb39e-3d29-4c8a-933c-057a74e50187_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Hasta ahora, en Europa las medidas acordadas para hacer frente al impacto económico de la guerra se han celebrado con cierta complacencia. No estamos acostumbrados a que se tomen decisiones de manera tan rápida y unitaria, ni tampoco que sean tan contundentes. Pero el conflicto nos acabará poniendo a prueba a todos.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oriol Aspachs]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/economia/economia-pone-prueba-democracia-liberal_129_4325513.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 Apr 2022 11:05:45 +0000]]></pubDate>
      <media:content url="https://static1.ara.cat/clip/5c5cb39e-3d29-4c8a-933c-057a74e50187_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg"/>
      <media:title><![CDATA[Una gasolinera  del Reino Unido, en una imagen de final de septiembre.]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static1.ara.cat/clip/5c5cb39e-3d29-4c8a-933c-057a74e50187_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
  </channel>
</rss>
