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    <title><![CDATA[Ara en Castellano - Juegos Olímpicos Barcelona 92]]></title>
    <link><![CDATA[https://es.ara.cat/etiquetes/juegos-olimpicos-barcelona-92/]]></link>
    <description><![CDATA[Ara en Castellano - Juegos Olímpicos Barcelona 92]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
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      <title><![CDATA[Una ciudad al alcance]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/ciudad-alcance_129_5442283.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/213911f8-8609-4dfe-851e-579db00e4656_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>En 1992, Barcelona logró uno de los objetivos prioritarios que perseguía con la organización de los Juegos Olímpicos, y que se conoció con el anglicismo de "poner la ciudad en el mapa". En efecto, a partir de ese evento la capital catalana volvía a ser un punto de "atracción de forasteros" (por decirlo en los términos que se utilizaban antes de la guerra por la promoción turística). El alcalde Maragall, que presidía el comité organizador de los Juegos, temía que la ciudad no tendría suficiente oferta hotelera para hacerle frente y, con su acreditada terquedad, a finales de los años 1980 salió adelante un Plan de Hoteles, en el que se llegó a ceder suelo público para la construcción y explotación de establecimiento. La medida fue fuertemente contestada por un lobi que acabaría siendo muy poderoso, el Gremio de Hoteleros, porque creía que generaría una oferta excesiva imposible de compensar con una demanda que entonces era moderada. Por razones muy distintas, también se mostró en contra el movimiento vecinal, uno de cuyos líderes afirmó, en asamblea, que "la próxima vez que propongan Barcelona para un evento internacional debemos decir que no". Y este "no", explicaba la periodista Maria Favà, "es el resultado de un sentimiento que va arraigando en los sectores más críticos de la ciudad, quienes creen que por culpa de los Juegos nos están vendiendo la ciudad a pedazos, que se está construyendo una urbe para<em> yuppies</em> de la que se ahuyentan las clases populares".</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Josep M. Muñoz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/ciudad-alcance_129_5442283.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Jul 2025 18:00:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Turistas con maletas en el centro de Barcelona]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Ayuntamiento se queda sin la partitura y otros materiales del álbum 'Barcelona', de Freddie Mercury y Montserrat Caballé]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/patrimonio/ayuntamiento-queda-partitura-materiales-album-barcelona-freddie-mercury-montserrat-caballe_1_4795331.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/321554ae-8bd7-4536-88f0-4fe2f0c9a5d3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>El mito olímpico de Barcelona tiene ya otro hito. Esta vez a cuenta de un Freddie Mercury casi resucitado. Pero la ciudad no se beneficiará, porque el Ayuntamiento no ha podido comprar uno de los lotes que se han subastado en Sotheby's este jueves, y que contenía la partitura y otros materiales originales relacionados con el álbum <em>Barcelona</em>, que Freddie Mercury y Montserrat Caballé publicaron en 1988, un año después de que se conocieran, y con el que celebraron su amistad y los entonces inminentes Juegos Olímpicos del 1992. El límite presupuestario del consistorio era de 30.000 euros, pero el comprador que se ha llevade este primer lote, el 260, ha pagado 57.150 libras (66.600 euros). Posteriormente, se han vendido otros cinco. En total, la cifra que ha recaudado la famosa casa de New Bond Street de los objetos relacionados con <em>Barcelona</em> ha ascendido a 211.560 euros.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Quim Aranda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/patrimonio/ayuntamiento-queda-partitura-materiales-album-barcelona-freddie-mercury-montserrat-caballe_1_4795331.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Sep 2023 17:04:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La soprano Montserrat Caballé y el cantante de Freddie Mercury interpretan el tema "Barcelona"]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[Sotheby's subasta seis lotes relacionados con el disco por un total de 211.000 euros y el límite del consistorio era de sólo 30.000]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Barcelona ’92: ¿nostalgia o manipulación?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/barcelona-92-nostalgia-manipulacion_129_4457508.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/02c0608d-4bf2-4b0b-b53e-50f525d2d8cc_16-9-aspect-ratio_default_0_x782y462.jpg" /></p><p>El pasado 23 de julio, <a href="https://es.ara.cat/opinion/92_129_4443013.html" target="_blank">David Fernàndez recordaba aquí mismo</a> el contexto de represión antiindependentista que preparó el feliz advenimiento de la <em>pax olimpica</em> durante los Juegos de Verano de Barcelona 1992, posibles por el deseo de Juan Antonio Samaranch de hacerse perdonar su pasado franquista sin tener que pedir excusas ni dar explicaciones. Naturalmente, aquella evocación que David hacía de la llamada operación Garzón no ha frenado en el más mínimo la empalagosa rememoración del acontecimiento, que una tropa de articulistas han magnificado hasta la hipérbole y algunos han utilizado chapuceramente para finalidades que no tienen nada que ver con los Juegos de julio-agosto de hace treinta años.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan B. Culla i Clarà]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/barcelona-92-nostalgia-manipulacion_129_4457508.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Aug 2022 17:26:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En Cobi, la mascota olímpica de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vitali Shcherbo, el gimnasta que tocó el cielo en Barcelona antes de arder en el infierno]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/deportes/juegos-olimpicos/vitali-shcherbo-gimnasta-barcelona-bielorrusia-medallas-oro_130_4452913.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/ca8e786f-10a0-46c7-9314-50b839d4200f_16-9-aspect-ratio_default_0_x415y238.jpg" /></p><p>Cuando Vitali Shcherbo salía a competir en el Palau Sant Jordi, parecía de hielo. Encajaba con los tópicos sobre cómo tenía que ser un gimnasta soviético. El único problema es que ya no era soviético, a pesar de que competía con un maillot con la hoz y el martillo sobre el pecho. Hace ahora 30 años, Shcherbo (Minsk, 1972) deslumbró al mundo convirtiéndose en Barcelona en el único deportista que no fuera un nadador capaz de ganar seis medallas de oro en una misma cita olímpica. Solo Simone Biles, años más tarde, fue más allá que el bielorruso en Barcelona.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Toni Padilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/deportes/juegos-olimpicos/vitali-shcherbo-gimnasta-barcelona-bielorrusia-medallas-oro_130_4452913.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Aug 2022 15:02:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vitali Sxerbo, el gimnasta que tocó el cielo en Barcelona antes de quemar al infierno]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[El bielorruso ganó seis medallas de oro en 1992, el punto álgido de una carrera complicada]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Memoria de los Juegos Olímpicos]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/memoria-juegos-olimpicos_129_4450124.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/3cca270b-e6e3-4771-b5a3-f97789dfe075_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Hace 30 años estaba con mi familia en las gradas del Estadio Olímpico. Los Juegos son para nosotros, que vivíamos en EE.UU., pero que asistimos de principio a fin, una memoria imborrable. Para Barcelona fueron un hito que la elevó a ciudad de primer orden. Consecuencia, por un lado, de un efecto de psicología colectiva generador de empujón y de optimismo, y, por el otro, de las infraestructuras, equipaciones y nuevas realidades urbanas que nos dejaron. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andreu Mas-Colell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/memoria-juegos-olimpicos_129_4450124.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Jul 2022 16:26:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Memoria de los Juegos Olímpicos]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mirando al 92]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/mirando-92_129_4446182.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/e6e052c6-1bd2-45f9-9b88-67e5a48f93a8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p><strong>1. Pasado. </strong>Siempre que se mira al pasado se hace pensando en y desde el presente. Y las desazones de cada momento determinan las lecturas que se hacen. El 30.º aniversario de los Juegos Olímpicos de Barcelona ha tenido un tono discreto, porque a las nuevas generaciones ya no les interesan demasiado y porque estamos en otro contexto que condiciona las miradas.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Josep Ramoneda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/mirando-92_129_4446182.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Jul 2022 18:14:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Imagen de la inauguración de los que fueron calificados como mejores juegos  de la historia.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['92]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/92_129_4443013.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/c287f5be-13c8-4a4c-b386-a5dc8a4b6e19_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Ayer, mientras hacía la cena, el 3/24 retransmitía en directo el acto institucional del 30.º aniversario de la inauguración de los Juegos Olímpicos de Barcelona. Algunas palabras que se pronunciaron me hicieron recordar que, el lejano 1986, uno era uno más de los muchos alumnos que salimos de la escuela a la calle para celebrarlo, mientras los coches hacían sonar la bocina y la ciudad saltaba. Euforia en contagio, la maestra de mates había parado la clase para celebrarlo. Todavía lo recuerdo como si fuera ayer. Pero se ve que el tiempo voraz siempre pasa deprisa. Si la memoria no me falla del todo, ya corría el 1992 y apenas habíamos pasado de estudiar en barracones a inaugurar el IES Vila de Gràcia. Recibimos dos visitas distintas del poder político regente del momento –Pasqual Maragall y Jordi Pujol–. A Maragall recuerdo que le preguntamos, en una distendida conferencia, cómo era posible que un gobierno socialista dejara fuera a Marx del temario de filosofía de la Selectividad –y nos respondió con muchísimas apreciaciones defendiendo el legado marxiano. A Jordi Pujol lo recibimos en la calle con una pancarta que decía "Pujol, date cuenta: nuestro futuro, la justicia social". Una parte de la dirección de la escuela no quería que la protesta pasara dentro del instituto. Pero Pujol hizo de Pujol y, rompiendo el protocolo, se nos acercó magnéticamente, nos dio la razón y estuvo charlándonos media hora, incitándonos a formarnos mucho y mejor para lograrlo. Hoy, tres décadas después, el que se encuentra fuera de la filosofía ya no es Marx sino la filosofía entera. Y el futuro no ha sido la justicia social que reclamábamos, sino su antónimo. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Fernàndez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/92_129_4443013.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Jul 2022 19:52:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Joan Rocamora, Pep Musté, Oriol Martí, David Martínez, Esteve Comellas, Jordi Bardina, Ramon Lopez y Ramón Piqué.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[30 años de los Juegos Olímpicos: “Barcelona me cambió la vida”]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/deportes/juegos-olimpicos/30-anos-juegos-olimpicos-barcelona-cambio-vida_130_4441594.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/5f0aa2b7-a7ae-4fb8-989e-643f0fda9be3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>A pocas horas del inicio de los Juegos Olímpicos de Barcelona, a la mascota Cobi le salió competencia. Dos días antes de la inauguración ya se jugaban partidos del torneo de fútbol y la prensa descubrió que uno de los suplentes de la selección de Estados Unidos también se llamaba Cobi. “De repente tenía un montón de prensa en la puerta de la Villa Olímpica esperándome”, recuerda con una risa Cobi Jones (Detroit, 1970), que entonces traía rastas y se hacía cruces de ser olímpico. “Venía de una familia con raíces en Alabama, donde nadie conocía este deporte. Lo descubrí por casualidad cuando nos trasladamos a California y, entre que no desfallecí y mucha suerte, me incluyeron en el grupo de jóvenes jugadores que irían a los Juegos  y después se concentrarían para preparar el Mundial que organizaba Estados Unidos el 1994. Nadie nos conocía, pero una vez que se supo mi nombre, la gente me pedía autógrafos” explica. Cobi Jones debutó en la derrota norteamericana  2-1 ante Italia en un Camp Nou medio vacío, admitiendo a la prensa que “no tengo claro si la mascota es un perro o un oso”. De Mariscal, el diseñador, no sabía nada, pero “compré todos los productos que pude donde aparecía el nombre Cobi”. Hoy en día guarda muchos de estos recuerdos en su despacho. Convertido en un popular analista de televisión, Jones recuerda aquella época como “los mejores años de mi vida. Los Juegos de Barcelona coincidieron con la preparación del Mundial del 1994 en casa, cuando el fútbol hizo un salto de calidad. Y Barcelona era una ciudad de fútbol; recuerdo ir a ver el Camp Nou, tan grande, y emocionarme. La magia de aquellos días, intentar coincidir con los jugadores del Dream Team de baloncesto, que dormían en un hotel diferente, la alegría de la gente... Barcelona me cambió la vida”. 30 años más tarde, Jones ya sabe que Cobi era un perro. Y recuerda que él fue bautizado así por un nombre de pila africano que quiere decir “el más grande”, una decisión de su madre para conectar con las raíces africanas de sus antepasados.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Toni Padilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/deportes/juegos-olimpicos/30-anos-juegos-olimpicos-barcelona-cambio-vida_130_4441594.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Jul 2022 16:59:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“barcelona me cambió la vida”]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[Los Juegos Olímpicos del 1992 cambiaron para siempre la geografía y la mentalidad de Barcelona, pero también sirvieron para descubrir la ciudad en todo el mundo y cambiar el destino de centenares de atletas extranjeros. Algunos de ellos nos recuerdan sus vivencias.]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bohigas en el Olimpo]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/bohigas-olimpo-maria-sisternas_129_4199649.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/6963848d-0fa2-4580-a125-d0ddbe8a32a6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>¡Qué fácil es complacer y quedar bien cuando no se tienen responsabilidades! O fiscalizar el trabajo de los demás desde la cómoda tribuna de la oposición o la gestión. Largamente envidiado por su vida plena y enorme capacidad de trabajo, Oriol Bohigas no dejó de decir y de escribir lo que pensaba, sobre todo aquello que conocía y le interesaba. Alguien me explicó que, por la noche, se podía ver siempre la luz encendida del comedor de su casa en la Plaça Reial, porque devoraba libros hasta la madrugada. Por eso me gusta tanto leerlo; porque sus textos dicen cosas originales y muy argumentadas y están llenos de referencias que le permiten situar sus ideas en todo tipo de corrientes y pensadores de la cosa urbana.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maria Sisternas Tusell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/cultura/bohigas-olimpo-maria-sisternas_129_4199649.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Dec 2021 09:54:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vista de la apertura al mar de Barcelona, proyectada por Bohigas]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
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