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    <title><![CDATA[Ara en Castellano - Nuria Alabao]]></title>
    <link><![CDATA[https://es.ara.cat/firmes/nuria-alabao/]]></link>
    <description><![CDATA[Ara en Castellano - Nuria Alabao]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
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      <title><![CDATA[Venezuela: golpe petrolero]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/venezuela-golpe-petrolero_129_5612501.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/c7b27ba6-7e51-4733-92da-c43b240e2c6b_16-9-aspect-ratio_default_0_x532y412.jpg" /></p><p>Más allá de los cargos por narcotráfico contra Maduro, Trump, que tiene la ventaja de la claridad, ha dicho que busca "recuperar su petróleo". Para Stephen Miller, subjefe de gabinete de la Casa Blanca, la nacionalización venezolana de la industria petrolera de 1976 supuso "el mayor robo registrado de riqueza y de propiedad estadounidense".</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nuria Alabao]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/venezuela-golpe-petrolero_129_5612501.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Jan 2026 17:00:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Caracas, Veneçuela, 4 de gener de 2026: persones transiten davant d'un mural del president Nicolás Maduro mentre ell espera judici empresonat a Nova York.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
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      <title><![CDATA[El feminismo no cierra fronteras]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/feminismo-no-cierra-fronteras_129_5549865.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/5d4d0762-3fbe-477d-ae60-7e3ebb17b8fa_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>“En una Catalunya islámica habría violaciones en grupo, mutilaciones genitales, matrimonios forzados”. La frase es de Sílvia Orriols, pero podría ser de cualquier otro líder de la derecha radical europea. Representar al Islam como fundamentalista y retrógrado –como el gran "otro" de la identidad europea– es una de las principales líneas discursivas que comparten estas formaciones. Para construir esta imagen se instrumentalizan los derechos de las mujeres y las preocupaciones feministas, una estrategia que Sara Farris llama "feminacionalismo"<em>.</em> Marine Le Pen en Francia, Alice Weidel en Alemania o Giorgia Meloni en Italia han perfeccionado esta técnica en búsqueda de mayor voto femenino y de hacer coincidir su racismo con consensos sociales igualitaristas –una vaporosa defensa de las mujeres o de las personas LGTBIQ que luego no se verifica en otras votaciones parlamentarias.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nuria Alabao]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Nov 2025 20:01:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Silvia Orriols, en el mitin de Barcelona]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
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      <title><![CDATA[Pirómanos del odio]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/piromanos-odio_129_5476444.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/5e515248-453d-48d1-9670-c8d3af0bb622_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Este ha sido un verano caliente, con múltiples incendios racistas. Las protestas o incluso agresiones contra centros de menores y migrantes se han multiplicado por todo el estado español. Lo que más trascendió fue lo ocurrido en Torre Pacheco, pero también se han producido ataques contra centros de menores en Vallirana —con cócteles molotov— y en Marcilla (Navarra), disturbios en Piera —donde en mayo también se lanzaron artefactos incendiarios—, en Alcalá de Henares (Madrid) y en Sabadell, y persecuciones en Hernani (Guipúzcoa). En Donostia se han organizado "cacerías" de personas magrebíes y africanas a través de un grupo de Telegram. Estos son solo algunos de los casos. Nos situamos así en la línea de Europa, que lleva un tiempo sumida en una crisis de vigilantismo y donde el aumento de la violencia contra los migrantes, y sobre todo contra los menores magrebís, parece imparable. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nuria Alabao]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/piromanos-odio_129_5476444.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Aug 2025 16:01:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Manifestantes de extrema derecha en las calles de Torre Pacheco]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Prohibir el velo para excluir]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/prohibir-velo-excluir_129_5411921.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/66fe1677-87d5-4984-a46a-8c7c5da142fc_16-9-aspect-ratio_default_0_x2432y412.jpg" /></p><p>Recientemente ha sido rechazada la moción de Aliança Catalana, presentada con el apoyo de Vox, que intentaba prohibir las diferentes formas del velo islámico en espacios públicos o instituciones como escuelas e institutos. Se trataba de resucitar así un viejo debate que en Catalunya se abrió en el 2010. Hoy, alrededor de veinte municipios catalanes todavía conservan ordenanzas con algún tipo de prohibición.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nuria Alabao]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/prohibir-velo-excluir_129_5411921.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Jun 2025 16:00:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Jóvenes con pañuelo en la cabeza caminan hacia el instituto, en el barrio del Raval de Barcelona.]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[8-M: ¿es posible decir que no?]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/8-m-posible-decir-no_129_5308162.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/44b58fba-c332-4f64-877a-13051bbb6d97_16-9-aspect-ratio_default_0_x1420y3033.jpg" /></p><p><em>¿El contexto patriarcal anula o condiciona la capacidad de decisión de las mujeres? ¿Si lo hace, cómo y por qué? Esa incapacidad –si es que la asumimos– ¿es inherente en todas las mujeres, o existen diferencias? ¿Dónde empezar a poner límites? ¿Cómo ha contribuido la ficción a distorsionar la idea de consentimiento? En esta pieza coral, seis opinadoras exploran la (im)posibilidad o la dificultad de decir que no de las mujeres y las rendijas abiertas a través de las cuales se puede operar para revertir esta desigualdad. </em></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Najat El Hachmi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/8-m-posible-decir-no_129_5308162.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Mar 2025 18:39:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dos mujeres hablando en una exposición en el Museu Diocesà de Barcelona.]]></media:title>
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      <title><![CDATA[El trabajo remunerado de cuidados no puede ser seguro]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/trabajo-remunerado-cuidados-no-seguro_129_5139654.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/fab9c6b7-db41-43a8-8d31-b9afc794e297_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha anunciado esta semana que finalmente las trabajadoras del hogar serán equiparadas con el resto de trabajadores, en virtud de la reciente aprobación de una norma para la prevención de riesgos laborales. Ya estamos acostumbradas a que la grandilocuencia de los enunciados de la ministra tope con la realidad. Este caso tampoco será excepcional. Pero más allá de las diferencias en derechos, que todavía siguen existiendo, las características de estos trabajos seguirán poniendo en riesgo a muchas trabajadoras. A menos que se busque una solución no privada para el cuidado de los grandes dependientes.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nuria Alabao]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/trabajo-remunerado-cuidados-no-seguro_129_5139654.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Sep 2024 16:02:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una trabajadora doméstica, en un domicilio.]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Prostitutas: clandestinas o con derechos]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/prostitutas-clandestinas-derechos_129_4975836.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/9284b1fb-432d-4b3a-9b87-93530818aa28_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>La legislatura avanza por curvas cerradas con un punto de vértigo para el PSOE, y en cada curva Sánchez sigue apostando a la batalla cultural por apuntalarla. Esta vez ha tocado la abolición de la prostitución. Sin embargo, ya sabemos, a la luz de políticas similares aplicadas en Suecia y en otros países, que no acaba con una actividad que permite sobrevivir a miles de mujeres pobres a golpe de Código Penal, sólo se la clandestiniza más.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nuria Alabao]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/prostitutas-clandestinas-derechos_129_4975836.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Mar 2024 17:00:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ana Redondo García, ministra de igualdad, en una reciente imagen.]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del fracaso de Podemos al fin del ciclo progresista]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/fracaso-ciclo-progresista_129_4721454.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/c06188e3-cc4b-4f9c-8f79-6037f526f293_16-9-aspect-ratio_default_0_x567y498.jpg" /></p><p>El resultado de las elecciones no deja lugar a dudas: el panorama institucional está virando hacia la derecha y las primeras encuestas pronostican ya la próxima victoria del PP en las generales de julio. Es cierto que el PSOE aguanta –solo ha perdido cuatrocientos mil votos-, pero para repetir en el gobierno no solo tendría que mejorar resultados, depende también de lo que suceda con los partidos a su izquierda. Sumar, la nueva confluencia de actores, todavía es una completa incógnita enfrentada con la aceleración súbita de los tiempos electorales. Podemos además se ha desplomado. Ha perdido la inmensa mayoría de su poder territorial, pasando de 47 diputados autonómicos a 14 y se enfrenta a su casi desaparición de los parlamentos de Madrid, Castilla-La Mancha, Canarias, Valencia y Cantabria. En los medios de izquierdas se echa la culpa a la “falta de unidad” como si algo así importase más allá de Twitter. Pero la desunión no explica la alta abstención localizada sobre todo en distritos de renta baja de las ciudades donde se supone que residen segmentos sociales importantes para esta formación. Parte de este electorado sí se activó durante el surgimiento de estos nuevos partidos en el 2014 al calor de la energía política desplegada por el 15 M y las nuevas organizaciones de base que se crearon. Hoy, cerrada esa oportunidad, la desafección política sigue en aumento y como consecuencia, el clima resulta más favorable a las derechas, incluyendo a las postfascistas.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nuria Alabao]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/fracaso-ciclo-progresista_129_4721454.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Jun 2023 15:30:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Yolanda Díaz en la presentación de un libro en Madrid el 31 de mayo.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del #MeToo al punitivismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/metoo-punitivismo_129_4627886.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/bc40f932-15fc-4a5f-9be7-e33191ddfdc2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Estos días muchos medios y políticos de derechas se han dedicado a construir un nuevo terror sexual: “¡Se está excarcelando a violadores!”, “¡La seguridad de las mujeres está comprometida!”. Los partidos de gobierno han respondido con campañas de comunicación donde lo que importa es salvar votos o atizarse entre ellos para marcar diferencias ante las inminentes elecciones. Si algo evidencia este caso es un rasgo de la política contemporánea donde la verdad no importa, sino que se construye a golpe de argumentario. El resultado parece que será un nuevo endurecimiento penal en un país que tiene una de las poblaciones carcelarias más numerosas de toda Europa mientras mantiene índices de criminalidad muy bajos.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nuria Alabao]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Feb 2023 09:26:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Foto de archivo de las protestas cuenta el acoso sexual, bajo el lema #METOO, en los EEUU]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Código Penal no acabará con la prostitución]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/codigo-penal-no-acabara-prostitucion_129_4514933.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Varios colectivos de trabajadoras sexuales se concentraron esta semana frente al Congreso para protestar contra la nueva ley del PSOE sobre prostitución, que ha sido apoyada por el PP y por Unidas Podemos –sin En Comú Podem–. Una pancarta rezaba: “¿Nos queréis clandestinas o con derechos?”. La pregunta es central porque en los países donde se han tomado medidas parecidas, como Suecia o Noruega, la prostitución continúa, solo que las mujeres están más desprotegidas. Su actividad también se clandestiniza, por lo que tienen menor capacidad de negociación con los clientes; menor autonomía para organizarse con otras compañeras y si sufren agresiones o robos no pueden recurrir a la policía o las instituciones porque estas las persiguen. Si la prostitución no va a desaparecer, ¿queremos a las mujeres escondidas para no ver las cosas que nos parecen odiosas o preferimos que tengan la mayor autonomía posible, el mayor poder para resistir los efectos de la explotación y la violencia? Sí, en la prostitución hay explotación y hay violencia. La criminalización y el estigma facilitan que se reproduzcan. Parece paradójico que una norma que dice querer acabar con el proxenetismo las arroje en brazos de las redes mafiosas o las haga más vulnerables al abuso.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nuria Alabao]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/codigo-penal-no-acabara-prostitucion_129_4514933.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Oct 2022 11:21:01 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo de Melilla es normal]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/melilla-normal_129_4424240.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/1e39e239-f8dc-4821-bfc0-0cdd930d2ed2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Estos días nos asaltan imágenes de cuerpos amontonados, de cuerpos que quizás seguían muriendo mientras eran golpeados por agentes marroquíes. Imágenes de las devoluciones en caliente y de las fosas comunes en las que fueron enterrados. La primera repuesta del presidente del gobierno fue que “la operación” –la matanza– estuvo “bien resuelta”. Hasta <a href="https://es.ara.cat/politica/onu-reclama-investigacion-inmediata-completa-tragedia-melilla_1_4418073.html">la ONU pide una investigación</a>.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nuria Alabao]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/melilla-normal_129_4424240.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 Jul 2022 18:06:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Detalle de la valla de Melilla con los nuevos peines para evitar los saltos.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Andalucía en las guerras culturales]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/andalucia-guerras-culturales_129_4399930.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Macarena Olona pasea por un frutal con un vestido negro con escote palabra de honor y pendientes de perlas como si fuese a la ópera. En este vídeo de campaña le hace un <em>politicosplaining</em> a un agricultor con sombrero de paja y acaba acariciando un aguacate. Quizás, solo quizás, no era la mejor candidata para Andalucía, pero eso no importa porque Vox lo fía todo a su estrategia ultra de movilizar emociones. Lo mismo de siempre pero con algunas propuestas vagas y rimbombantes como “reindustrializar Andalucía” o proteger el producto nacional y otras mágicas como "rebajar radicalmente impuestos” mientras mejora los servicios públicos.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nuria Alabao]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/andalucia-guerras-culturales_129_4399930.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jun 2022 18:03:18 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las trabajadoras precarias no tienen la regla]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/precarias-no-regla_129_4379200.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>La nueva ley del aborto que ha llegado al Consejo de Ministros tiene avances indudables, sobre todo en lo que respecta al ejercicio de este derecho. Además, incluye otra serie de elementos que no tienen que ver con el aborto como facilitar la baja para reglas dolorosas. Parece un avance, ¿no? Pero ante una nueva ley cabe preguntarse cómo afectará a las más precarias. Porque a menudo, cuando se celebra una victoria de “las mujeres” nos estamos olvidando de las que lo tienen más difícil. Muchas veces quedan excluidas de lo que se nos vende como grandes avances del feminismo. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nuria Alabao]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/precarias-no-regla_129_4379200.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 May 2022 15:59:01 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En Madrid no hay clases sociales]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/madrid-no-hay-clases-sociales_129_4370463.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Madrid es un paraíso de igualdad donde se vive en armonía, una suerte de Edén sin serpiente, de Olimpo sin disputas entre los Dioses. Así lo ve Díaz Ayuso, que acaba de decir que en esta comunidad “no se está pendiente de cuánto gana cada uno” y que, por tanto, en la región “no hay clases sociales”. Lo comprobamos una vez más en los bares, esa gran obsesión de la presidenta: “Aquí, no nos importa la clase social de la persona con la que te tomas algo”. </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nuria Alabao]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/madrid-no-hay-clases-sociales_129_4370463.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 May 2022 16:49:35 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Financiar casos de pederastia con fondos públicos]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/financiar-casos-pederastia-fondos-publicos_129_4353203.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/835cdfd2-44c1-4e6d-9918-f00278450dda_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Ha tenido que ser la prensa la que ponga en evidencia la inacción de la Iglesia católica española frente a las acusaciones de abusos sexuales perpetrados por sus miembros durante décadas. De hecho, el Estado español es uno de los escasos países occidentales –junto con Italia– donde todavía no se han realizado investigaciones exhaustivas y procesos de reparación de las víctimas. Hoy, forzadas por la prensa –<em>El Periódico, </em><a href="https://www.ara.cat/societat/abusos-mossen-tomas-comencar-siurana_1_2682300.html"><em>el ARA,</em></a><em> El País</em>–, se han lanzando varias iniciativas que las asociaciones de víctimas consideran insuficientes. La comisión parlamentaria liderada por el Defensor del Pueblo es una de ellas: será a puerta cerrada y aparentemente sin poder coercitivo para obligar al clero a colaborar. Parece que el poder de la Iglesia todavía es capaz de sujetar a buena parte de la clase política. Resuena en este caso, <a href="https://es.ara.cat/opinion/paz-hombres-poderosos-buena-voluntad_129_4263030.html">como en otros recientes</a>, el pacto de “no agresión” con el PSOE para poder llevar adelante una legislatura tranquila por ese flanco.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nuria Alabao]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/financiar-casos-pederastia-fondos-publicos_129_4353203.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 Apr 2022 17:08:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los familiares de las víctimas de los Maristes se manifestaron el febrero del 2016, después de que se destapara el caso.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Engordar el Código Penal en nombre del feminismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/engordar-codigo-penal-nombre-feminismo_129_4332337.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>No hay nada que de más gusto a gobiernos de izquierdas o derechas que crear nuevos delitos. Es una manera fácil y barata de enfrentarse a problemas o demandas sociales. Normalmente no soluciona el problema de fondo, pero se hace “algo”. Hoy en nombre del feminismo, se acaba de aprobar una reforma para castigar el acoso a las mujeres que acuden a las clínicas de aborto –y a sus trabajadores– con penas de prisión de tres meses a un año o trabajos en beneficio de la comunidad.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nuria Alabao]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/engordar-codigo-penal-nombre-feminismo_129_4332337.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Apr 2022 17:13:14 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El feminismo como ideología oficial]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/feminismo-ideologia-oficial_129_4302522.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>Lo hemos vuelto a hacer. A pesar del crecimiento de la extrema derecha y sus discursos antifeministas y de sus propias divisiones internas: el feminismo todavía es capaz de sacar cientos de miles de personas a la calle. Esto significa que aún conecta con un sentido social mayoritario que moviliza y lo hace más allá de momentos puntuales. Pero esta fuerza no está exenta de peligros si se apuesta por un feminismo que sirva para transformar la sociedad y no para apuntalar el <em>statu quo</em>. El primero al que se enfrenta es el de su institucionalización: el de su conversión en ideología de gobierno.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nuria Alabao]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/feminismo-ideologia-oficial_129_4302522.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Mar 2022 21:03:59 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paz a los hombres (poderosos) de buena voluntad]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/paz-hombres-poderosos-buena-voluntad_129_4263030.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p> La fe católica no para de retroceder en el Estado español, no así el poder de su Iglesia. En dictadura o democracia, con gobiernos de izquierda o derecha, siempre consigue preservar sus privilegios. El último y transparente caso ha sido el de las inmatriculaciones. Si hablásemos en términos futbolísticos sería un gambeteo –hacer florituras con el balón para escaquearlo–; un hábil gambeteo que en este caso, ha sido pactado con el gobierno.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nuria Alabao]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/paz-hombres-poderosos-buena-voluntad_129_4263030.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Feb 2022 13:12:05 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La "paguita" de los pobres]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/paguita-pobres_129_4233493.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p>La última crisis se saldó con una masiva transferencia de recursos de los pobres a los ricos y dejó a una gran cantidad de gente en el alambre. Según datos del Idescat, el 26,3% de los habitantes de Catalunya se encuentran en riesgo de pobreza. Con la pandemia, la situación ha empeorado. Pero las ayudas existentes son escasas, se pierden en yincanas burocráticas y tienen gigantescos problemas de implementación.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nuria Alabao]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/paguita-pobres_129_4233493.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Jan 2022 17:34:31 +0000]]></pubDate>
      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Catalunya amordazada]]></title>
      <link><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/catalunya-amordazada_129_4201185.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static1.ara.cat/clip/8099d366-cc57-42d8-8be9-9e0bbe91d36f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" /></p><p>Circula una especie de mito recurrente que señala que en Catalunya se reprime menos la protesta social que en España porque muchas de las funciones de seguridad y policiales están transferidas. Es posible que haya sido así en algún momento, pero desde luego no lo parece en relación a la represión del movimiento de vivienda. Desde marzo de 2019 hasta octubre de 2021, los Mossos lo han bombardeado con multas –364 por un importe de 206.000 euros– gracias a la <em>ley mordaza</em>.</p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nuria Alabao]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://es.ara.cat/opinion/catalunya-amordazada_129_4201185.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Dec 2021 19:06:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los Mossos d'Esquadra interviniendo en la calle Córcega de Barcelona durante la movilización vecinal para impedir el desahucio de las germanas Yovana y Ana Maria y sus hijas menores de edad, el 22 de septiembre del 2020.]]></media:title>
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      <subtitle><![CDATA[]]></subtitle>
    </item>
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