El freno a las salidas escolares amenaza al sector cultural y del ocio
Entidades y expertos alertan de las consecuencias que la parada de las actividades fuera del aula tiene para el aprendizaje
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BarcelonaLa cultura, el ocio educativo y el transporte encaran el inicio del curso 2026-27 con incertidumbre. El motivo es la parada de las actividades fuera del aula, que amenaza con un impacto que va mucho más allá de las escuelas. Aún sin datos concretos sobre el alcance de las afectaciones, familias, empresas, asociaciones, entidades y expertos alertan de las consecuencias educativas, económicas y sociales de las medidas de presión temporal de los profesionales de la educación, que reclaman mejoras laborales.Mientras las negociaciones con Educación no fructifican por el pulso de los sindicatos, que, a pesar del acuerdo firmado a finales de curso, mantienen el pulso con el Gobierno, el sector cultural ya empieza a poner cifras al impacto del paro en las actividades escolares. En el mundo de las artes escénicas, Óscar Rodríguez, vocal de ADETCA, la patronal de los teatros privados catalanes, explica que, de media, los teatros privados están registrando un 50% menos de reservas escolares respecto al año pasado. En Barcelona, sin embargo, la caída es todavía más acusada: "Las cifras caen hasta el 10-15% respecto al año pasado en teatros como el Tantarantana o el Autèntica".ADETCA respeta las reivindicaciones de los profesionales de la educación y asegura que está de acuerdo, pero alerta de que la situación "está perjudicando directamente a un sector clave para la cultura de los niños y jóvenes". No es solo una cuestión de números y de reservas, sino también, remarca Rodríguez, "la derrota de una auténtica herramienta de formación y transformación".
Joan Alfred Mengual, presidente de la TTP, la asociación especializada en teatro infantil y familiar, es más incisivo: "Podría ser una estocada final para el sector de la cual sea muy difícil recuperarse", dice, y recuerda el antecedente de la pandemia. Tanto Rodríguez como Mengual esperan que la próxima reunión con el departamento de Cultura sirva para buscar soluciones a la situación, pero dejan claro que su intención es "pedir un rescate que pueda salvar el sector".Mengual reivindica que el acceso al teatro debe ser democrático, y que es precisamente la escuela la que a menudo desempeña este papel, fruto de un "equilibrio de muchos años de esfuerzo": "Muchos niños solo vienen al teatro en etapa escolar y nunca más vuelven a pisar una sala". En línea con el vocal de ADETCA, deja claro que las reclamaciones del profesorado "son justas", pero hace un llamamiento al Gobierno para que haga "lo que tenga que hacer" para que la situación se normalice.Otro ámbito que se verá afectado por el paro son los museos. Cultura todavía no dispone de datos al respecto, pero sí que anticipa un fuerte impacto en los museos pequeños y municipales. Y ya tienen prevista una reunión para evaluar a fondo la situación y considerar la creación de ayudas extraordinarias.Una de las actividades culturales estrella de la etapa formativa que también se ve afectada es la Cantània, la propuesta participativa musical y educativa dirigida a alumnos de primaria. L’Auditori, organizador de la actividad, registra una caída del 42% en el número de niños inscritos en Barcelona, hecho que se traduce en 15 conciertos menos respecto de los 38 de 2025. En el resto del territorio, la Cantània pasa de 73 a 50 conciertos. La Clika, un proyecto compartido entre Cultura, las cuatro diputaciones y otros entes públicos, también nota el descenso: de 781 escuelas en 2025 a 577 este curso.
El ocio, al límite
El otro gran sector afectado por la parada de actividades es el ocio. La Acellec, la patronal del ocio catalán, prevé una caída de las reservas del 80% en casas de colonias y actividades vinculadas al currículo escolar. Pep Montes, gerente de la entidad, remarca que el 20% restante “se da gracias a los centros concertados”. Ante la situación de incertidumbre, explica que el Gobierno “está articulando créditos bonificados a través del ICF y ayudas a fondo perdido para las empresas afectadas por la crisis educativa”, solicitables, sin embargo, a partir de enero de 2027 para cubrir la actividad del último trimestre de 2026. No se especifica ni presupuesto ni cuantía destinada a las ayudas.Fundesplai contabiliza para este otoño una reducción en la contratación de colonias escolares del 68%, a la espera de analizar el impacto en las salidas educativas de un solo día. La bajada de mayor impacto está prevista para la primavera de 2027: de las 18.000 estancias del curso 25-26 a las 4.800 contratadas a estas alturas. Asun Gil, directora de Sostenibilidad Ambiental de Fundesplai, explica que la entidad “entiende y respeta las reivindicaciones de los docentes”, pero pide que las colonias no se pierdan “como parte de la tradición educativa y como oportunidad equitativa, lo que evita caer en un elemento de lujo”. Gil pide una “regulación urgente de las colonias que las proteja, ponga en valor y dé garantías a los trabajadores”.La Fundación Pere Tarrés negocia diariamente con los centros. Albert Riu, director del servicio de colonias de vacaciones de la Pere Tarrés, reconoce que la situación es “muy angustiante”. A estas alturas, tienen confirmadas un 35% de cancelaciones en las reservas, lo que comportará menos contratación de personal y monitores este otoño, sin descartar medidas más drásticas más adelante.Riu explica que se están encontrando algunas AFA que piden autogestionar las colonias, pero deja claro que hay que partir del hecho de que “las colonias escolares, como complemento de la acción educativa del aula, las debe hacer el centro, trabajando la relación entre compañeros de clase y la relación maestro-alumno”.El conocimiento del medio y el deporte también sufren un retroceso con la eliminación dentro de la Programación General Anual (PGA) de los centros de las actividades educativas relacionadas con el Plan Educativo de Entorno (PEE), una iniciativa de cooperación entre el Departamento de Educación y FP y los ayuntamientos para dar una respuesta integrada y comunitaria a las necesidades educativas de los niños y jóvenes. Y también el acceso equitativo para todo el alumnado a los deportes de invierno (Deporte Blanco) y a los deportes náuticos (Deporte Azul). O el programa de natación escolar que muchos municipios catalanes subvencionan para el alumnado de Ciclo Inicial de forma obligatoria dentro del área de Educación Física.
La mayoría de las actividades antes mencionadas y que se realizan fuera del aula incluyen un transporte por carretera gracias a empresas de autobuses locales. La FECAV, la patronal del bus catalán, todavía no dispone de datos globales sobre las afectaciones que puede tener el paro educativo, pero muestra “preocupación por la inestabilidad y la incertidumbre” que sufren las empresas operadoras.Àlex Gilabert, presidente-gerente de Teisa, una de las empresas más importantes de transporte por carretera, prevé una afectación del 5-10% en sus ingresos y habla de una perspectiva de futuro “muy mala”. “No habrá acuerdo entre profesores y Educación hasta marzo”, explica, y deja claro que durante los últimos meses ha mantenido contactos con Empresa y Trabajo, Economía y Educación.Gilabert lamenta que “nos han dicho que no contamos con ayudas económicas”, ya que Economía, en orden de prioridades, prioriza las casas de colonias, seguidas de las empresas que ofrecen servicios a las mismas casas de colonias. A estas alturas, “el 80% de las escuelas públicas no han confirmado programación de salidas y colonias”. Y avisa: “Si al mes de abril la situación se resuelve, quizás ya no estaremos disponibles”. Prevé que Teisa, mientras no trabaje para las escuelas públicas, apueste por otras opciones de movilidad como el turismo desestacionalizado. Reconoce que Miquel Sàmper, consejero de Empresa y Trabajo, “escucha y recoge las reclamaciones”, pero añade que deben “espabilar”. Solo queda confiar en que las escuelas individualmente, tal como explica, vayan cambiando su posicionamiento, aunque la mayoría “mantiene la consigna general” del paro.“Una escuela sin actividad externa no es escuela”
Más allá de las pérdidas económicas y de puestos de trabajo en los diferentes sectores, los verdaderos afectados son los niños, adolescentes, los alumnos y usuarios de la escuela pública, que este curso no saldrán del centro. La lucha laboral de los profesionales persigue una educación pública digna y de calidad, pero existen dudas en las formas. Esther Giménez-Salinas, Síndica de Agravios de Cataluña, dejó claro al inicio de curso que algunas de las medidas de protesta laboral ejecutadas el último curso, como la supresión de colonias, salidas escolares o la eliminación de comentarios personalizados en los boletines de notas, “podrían haber vulnerado los derechos del alumnado y de sus familias”.Maria Truñó, directora de Alianza Educación 360 y que cuenta con una larga trayectoria en la defensa de los derechos de los niños, subraya que las colonias y salidas educativas “no son ni extra ni añadido, sino una base muy importante del modelo educativo vinculado al entorno, la naturaleza y la cultura” que se ha construido “durante muchas décadas”. Responde, dice, a una “tradición pedagógica centenaria en Cataluña” que “ahora se pone en riesgo, y está por ver cuándo y cómo se recuperará”. Truñó alerta de que “es muy contradictorio reclamar una educación pública de calidad con una medida de presión que provoca un empobrecimiento real de las oportunidades educativas de cerca de la mitad del alumnado de la pública”, y recuerda que uno de cada tres niños en Cataluña está en situación de pobreza o exclusión social.Además, advierte que “la administración es quien debe asegurar que las colonias y salidas formen parte esencial de los aprendizajes durante la vida escolar”, y evitar dejarlo en manos “ni de la buena voluntad de los docentes ni de los bolsillos de las familias”.Jaume Funes, psicólogo y educador, es tajante: “Una escuela sin actividad externa no es escuela”. En estos y otros espacios es donde se conecta con el entorno y donde se desarrollan competencias como los hábitos, la convivencia y la creación de pertenencia al grupo, “aprendizajes vitales tanto para la infancia como para la adolescencia, y que debe garantizar la escuela pública”. Funes reflexiona que se está dando una confrontación de derechos, entre el derecho a la huelga y a medidas de presión del profesorado y el derecho a la educación de los niños como hasta ahora lo hemos entendido. “Los derechos de los niños son superiores a los derechos del adulto, porque son los más vulnerables, y esto no se puede discutir”. Y añade: “Un docente digno y responsable debe velar por los derechos de los niños”.
Familias desconcertadas
El conflicto laboral comienza a trasladarse a las puertas de las escuelas. A falta de un acuerdo entre Educación y los sindicatos, la propuesta de detener las salidas y las colonias ha hecho aflorar tensiones entre claustros y familias, algunas de las cuales hasta ahora habían dado apoyo a las reivindicaciones del profesorado. Lo que ahora se pone en juego, sin embargo, afecta directamente a la actividad educativa de sus hijos.Las Asociaciones Federadas de Familias de Alumnos de Cataluña (aFFaC) ya han expresado su preocupación por el manifiesto y han reclamado a la consejería que garantice, al mismo tiempo, unas condiciones dignas para los profesionales y que los centros puedan desarrollar sus proyectos educativos con normalidad. La entidad también rechaza que el conflicto se plantee como “una confrontación entre docentes y familias”.El grupo impulsor defiende el paro
Los impulsores del paro, sin embargo, defienden que la decisión “no es una renuncia” al valor pedagógico de las actividades, sino una “medida de presión legítima” ante una situación que consideran insostenible. El mismo manifiesto impulsor del paro reconoce que la protesta tendrá consecuencias más allá de las aulas y afectará a sectores como el transporte, el alojamiento y las actividades culturales y de ocio.Laura Gómez, miembro del grupo impulsor del paro, defiende que “es mucho más importante que los niños estén en clase en el día a día que el hecho de que puedan tener una experiencia de colonias o salidas”. La previsión es mantener la medida durante todo el curso, pero el colectivo abre la puerta a alargarla “hasta que no se consigan los objetivos”. El manifiesto del grupo impulsor reclama cambios en la responsabilidad civil y penal del profesorado, la compensación por las colonias y el reconocimiento de las horas fuera del horario lectivo, así como avanzar hacia el 6% del PIB en Educación y reducir las ratios. Cuatro de estas demandas ya están recogidas en el acuerdo progresivo firmado con los sindicatos.