Cine

Retrato de la comunidad chino-española lleno de estereotipos

Arantxa Echevarría relata en 'Chinas' la historia sobre dos niñas: la hija de unos propietarios de un bazar y una hija adoptada

'Chinas'

  • Dirección y guión: Arantxa Echevarría
  • 120 min
  • España (2023)
  • Con Valeria Fernández, Yeju Ji y Pablo Molinero

En un artículo del 2008, el compañero y maestro Àngel Quintana hablaba en términos de realismo tímido sobre un puñado de películas que pretendían reflejar un cierto sustrato social desde los principios del cine de autor, desde El bola (2000), de Achero Mañas, hasta Princesas (2005), de Fernando León de Aranoa. Por resumir, según Quintana eran filmes que asumían los temas de la sección de sociedad de los periódicos –los niños maltratados, la violencia machista– pero sin reflejar el contexto político y sin el ánimo de explorar cómo retratar estas tensiones.

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Con Chinas, Arantxa Echevarría (Carmen y Lola) ha realizado un ejercicio que aglutina los peores postulados de aquella tendencia. El tema de escrutinio, la comunidad china-española. El punto de partida, dos niñas de 9 años que coinciden en un colegio del barrio madrileño de Usera: Lucía es la hija de los propietarios de un bazar y Xiang es adoptada. Chinas, sin embargo, incorpora también las tesituras de las familias, y aborda –sin que nadie se lo pida– los abusos sexuales que sufren las chicas adolescentes. La lista de asuntos que se van tejiendo a medida que avanza la película son realmente demasiado. Pero su mayor problema no es la ambición temática y dramática, sino la poca pericia a la hora de dar coherencia a las vidas que retrata. Chinas quiere ejercer de mural y se queda en un recorte de varias historias inconexas.

Trailer de 'Chinas'