La comedia romántica con más encanto de la temporada es sadomasoquista
Alexander Skarsgard y Harry Melling protagonizan la sorprendente 'Pillion', de Harry Lighton
'Pillion'
- Dirección: Harry Lighton. Guión: Harry Lighton y Adam Mars-Jones
- 106 minutos
- Reino Unido e Irlanda (2025)
- Con Harry Melling, Alexander Skarsgård y Douglas Hodge
Pillion es la palabra inglesa que designa el pasajero trasero en una moto, lo que llamaríamos el paquete. Por metonimia, en la jerga de las subculturas moteros gays, se refiere también a la figura pasiva en las relaciones basadas en la dominación-sumisión. Porque ese es el contexto en el que se mueve esta comedia romántica inesperada sobre un joven convencional, Colin, que se enamora del líder de un grupo de motoristas, Ray. El primer largometraje de Harry Lighton se basa en la novela Box hill de Adam Mars-Jones, para darle la vuelta a unas cuantas expectativas.
El filme arranca como una de tantas comedias sociales británicas, con Colin y su familia de clase obrera cantando villancicos en el pub local. Ante la sorpresa general, un chico muy bien plantado le convoca a una cita. El filme juega al inicio en el territorio de este nuevo cine queer que genera la identificación con el protagonista a través de la ternura. No cuesta conectar con la ilusión y la inseguridad de Colin ante la expectativa de quedar con un pedazo de hombre con la fila de Alexander Skarsgård. Con el humor como bálsamo, la película nos adentra sin tapujos hacia otro lugar que en principio no parecería destinado al gran público, el de la cultura BDSM.
El atractivo de Pillion es cómo enfoca con franqueza una relación en la que ambos integrantes deben salir de sus respectivas zonas de confort: Colin debe descubrir si le resulta placentero ser dominado y Ray quizás tenga que probar el gusto de los afectos. Lighton sabe mantener la tensión entre estos dos polos sin caer en una excesiva complacencia final. Por cierto, quién nos iba a decir que uno de los actores con el futuro más brillante de la cantera Harry Potter ¿sería Harry Melling, espléndido como Colin? Sin menospreciar la convicción con que Skasrgard elige papeles que, como el de Ray, desbaratan la idea de masculinidad tradicional asociada a su físico.