El espectáculo fílmico más brillante y desconcertante del año
El coreano Na Hong-jin firma en 'Hope' la gran película de acción de la temporada
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ENG
- Dirección y guion: Na Hong-jin
- 160 minutos
- Corea del Sur (2026)
- Con Hwang Jung-min, Zo In-sung, Hoyeon y Michael Fassbender
Antes de que el cinematógrafo de los Lumière filmase a los trabajadores de su fábrica saliendo a la calle después de una jornada de trabajo, estaba el caballo que Eadweard Muybridge inmortalizó en una serie de fotografías animadas por el giro del zoopraxiscopio. Para algunos, esta es la verdadera primera película de la historia, reivindicada por algunas de las obras más interesantes del cine contemporáneo: de Holy motors de Leos Carax a ¡Nop! de Jordan Peele. El último en hacer un guiño a estas imágenes seminales es el coreano Na Hong-jin, que se deleita en el galope del animal siendo perseguido por una criatura extraterrestre durante una de las explosivas secuencias de acción que ocupan el grueso del metraje de Hope. De la misma manera que el primitivo artefacto de Muybridge no podía captar totalmente el movimiento ecuestre, Na muestra la carrera de la criatura alienígena como un vértigo imposible de aprehender con los ojos (ni con cámaras), y sintetiza de un plumazo una cronología de la tracción de los cuerpos (animales, humanos y digitales) que contiene en sí misma la historia del cine.
Pero Hope no es un tratado de teoría figurativa, sino un filme preocupado fundamentalmente por el gesto puro, que despliega la confrontación entre los aguerridos (y torpes) habitantes de un pueblecito y unos invasores (?) galácticos con una noción de presente precipitado que no tiene tiempo de formar un relato coherente, de la misma manera que los protagonistas no encuentran el momento de detenerse a pensar por qué disparan a estos seres, o cuál es el motivo por el cual tienen los ojos anegados de lágrimas. En cierto modo, este crítico casi desea que Na no consiga dar continuidad al universo de esta película, ya que su forma actual –anticlimática, absurda e inconclusa– irradia un posicionamiento político profundamente ácido que cualquier intento de explicación no haría sino debilitar.