Crítica de cine

¿El filme que se llevará el Oscar a mejor película internacional?

Kleber Mendonça Filho recuerda la resistencia antifascista en Brasil de los años setenta en 'El agente secreto', un 'thriller' de gran potencia cinematográfica

'El agente secreto'

  • Dirección y guión: Kleber Mendonça Filho.
  • 158 minutos. Brasil (2025).
  • Con Wagner Moura, Hermila Guedes y Gabriel Leone.

En el intrigante arranque deEl agente secreto, Armando, el protagonista viudo al que da vida Wagner Moura, se detiene en una gasolinera en el trayecto hacia Recife. En el suelo está tendido un cadáver que no parece preocupar al empleado del establecimiento. Es Carnaval. Hay violencia, pero nada se detiene. Cuando la policía aparece en el sitio, se interesan más por el protagonista que por el fallecido. En su largometraje más ambicioso hasta el momento, Kleber Mendonça Filho retrata a Brasil de los años setenta como una suma de contradicciones atravesadas por la normalización de la violencia (no sólo) de estado. El filme, nominado al Oscar a la mejor película ya la mejor película internacional, se centra en un militante clandestino establecido en una casa-refugio de disidentes que empieza a trabajar con una identidad falsa en el Registro Civil y piensa en huir del país con su hijo.

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Mendonça Filho concibe la película con el pulso y la potencia audiovisual de los grandes thrillers políticos de los años setenta: la trayectoria del personaje está marcada por la amenaza constante, que se concreta en una serie de secundarios perfectamente perfilados como policías abusadores y asesinos a sueldo. El director brasileño plasma su devoción por el cine de género y la serie B mediante pequeñas guiños, como el papel que juega en ella Tiburón de Steven Spielberg y la subtrama en torno a la pierna peluda asesina. La fuerza deEl agente secreto a veces se tambalea por ese querer abarcar muchos asuntos ligados a la represión política y la resistencia, también los que tienen que ver con su legado en el presente. Pero estamos ante un espléndido ejercicio de cine antifascista practicando desde el género, en el que la militancia se plasma más a través de actitudes que de discursos: del empuje de la militante veterana que acoge a los disidentes (como cuida siempre Mendonça Filho los papeles de mujeres ya no tan jóvenes) al carisma vital de la país que ama.