Cristina Fernández Cubas después del Cervantes: "Los cuentos son como un amante infiel, que si no estás pendiente de él se va con otra"

La escritora celebra el galardón como un reconocimiento al género que ha cultivado desde 1980

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Cristina Fernández Cubas este miércoles por la mañana después del anuncio del Premio Cervantes.
04/11/2026 - 13:46 h

BarcelonaLa premiada con el Cervantes 2026, Cristina Fernández Cubas, aparece con paso ligero, gabardina larga y su habitual elegancia sobria en La Casa del Libro de la Rambla de Cataluña de Barcelona. Hace pocas horas que ha recibido la llamada del ministro de Cultura, Ernest Urtasun, que explica que la pilló desprevenida, a mitad de ver una película, después de una mañana de médicos. Dice que le respondió antipática: "Me quedé de piedra, sin palabras". Enseguida se le colapsó el teléfono con felicitaciones. "Ayer estuve zombi todo el día y hoy ya toco de pies a tierra", asegura.

La escritora de Arenys de Mar, de 81 años, establecida en Barcelona desde hace décadas, ha celebrado sobre todo la valoración que ha hecho el jurado del Cervantes, porque da un empuje al género que cultiva desde 1980: "Es un premio para mí y para el cuento como género. Soy una entusiasta como escritora y como lectora". Y recuerda: "Cuando empecé, las editoriales no querían publicar cuentos. Fue un atrevimiento atroz. Tuve la suerte de que Beatriz de Moura se entusiasmara con mis cuentos, y cuando todo el mundo decía «son extraños, son incomprensibles», ella decía «son geniales»".

Fernández Cubas es la séptima mujer que recibe el Cervantes desde que se instituyó hace 50 años. Y también fue la séptima mujer en recibir el Premio Nacional de las Letras Españolas hace tres años. Ella le resta importancia –"esto va cambiando", dice–, sobre todo porque se considera heredera de un grupo de escritoras de la generación precedente que "eran pocas pero muy reconocidas", como Carmen Martín Gaite, Ana María Matute y Carmen Laforet. De hecho, seguramente celebrará el premio con su amigo Enrique Vila-Matas, que acaba de ganar el Premio Nacional de las Letras Españolas. "¡Parece una conjura!", exclama. En los últimos años, Fernández Cubas ha sido reconocida como pionera en el género del cuento de terror y fantástico y como un precedente admirado por las autoras actuales del género de moda, sobre todo latinoamericanas.

El editor Juan Cerezo, de Tusquets, sello en el cual la escritora ha publicado toda su obra, revela que ella ayer se había lamentado de que el premio interrumpirá su trabajo, después de haber pasado un verano muy productivo, a pesar del calor. "Es verdad. Los cuentos son como un amante infiel, que si no estás pendiente de él se va con otra", afirma Fernández Cubas, que disfruta especialmente con el proceso de escritura cuando se siente "implicada" en la historia. "Como estás en un estado sensible, descubres cosas que no sabías que sabías, aspectos del comportamiento humano, y es un incentivo para continuar. Es un poco misterioso, todo esto", admite. Ahora escribe de día, a primerísima hora, al contrario de cuando era joven, que era feliz cuando encendían la primera farola. "En la mesita de noche antes había un libro y un vaso de agua, y ahora está llena de pastillas. La mesita de noche es donde se ve la edad de la gente", afirma.

En todo caso, el editor esperará. No solo porque la autora no quiere comprometerse nunca con fechas de entrega, sino porque apenas publicó el año pasado Lo que no se ve. Este título es el que recoge la esencia de todos sus cuentos. "Me importa lo que se ve, pero todavía más lo que está ahí y no se ve. Me gusta la parte inquietante que se da en situaciones reales. Si yo me inquieto, el lector se inquieta. Si yo me aburro, el lector se duerme. El estado de ánimo se comunica a los lectores", opina. Y se niega a trazar un patrón literario: "No tengo fórmula. Cada cuento es empezar de nuevo. Si no, me aburriría como una ostra. Un cuento es una aventura, y me meto en unos líos... Todos los cuentistas somos trapecistas sin red, podemos caer en cualquier momento, y este peligro es la pimienta de ser cuentista".

Para Juan Cerezo, el premio Cervantes, dotado con 125.000 euros y entregado por el ministerio de Cultura español a los autores más importantes en lengua castellana, tenía que ser para Fernández Cubas tarde o temprano: "Todo el mundo le vaticinaba que algún día ganaría el Cervantes y ella decía: «¡Quita, quita!» Es la mejor escritora de cuentos de España, la maestra del relato de terror y fantasía, una pionera y una mujer con una trayectoria ejemplar: esto podrían ser frases de editor, pero son frases literales de lectores, críticos y articulistas. Algún día tenía que llegar. Estamos felicísimos".

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