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Antonia Font en el Liceu: como siempre y mejor que nunca

El grupo mallorquín cierra la gira con un concierto magnífico y en plena sintonía con el público

Pau Debon durante el concierto de Antònia Font en el Liceu.
25/02/2025
3 min
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BarcelonaComo siempre, sí, y mejor que nunca. Así ha sido el concierto de Antònia Font en el Gran Teatre del Liceu, con entradas agotadas y la sensación progresiva de vivir una noche inolvidable. Concretamente, dos horas y veinte minutos instalados, grupo y público, en la magia. ¿Cuántos artistas no querrían terminar una gira con actuaciones como ésta, que confirman que el regreso de Antònia Font en el 2022, nueve años después de la despedida, ha sido una muy buena idea. "No nos esperábamos eso. Ahora nos toca descansar", ha dicho el cantante Pau Debon al término de una actuación que ha acabado con el público asumiendo la voz protagonista en Vivir sin ti.

El concierto en el Liceu, donde ya habían actuado en 2008 (en formato sinfónico), ha sido como siempre porque el quinteto mallorquín sigue activando una conexión emocional inquebrantable, con Pau Debon como mediador del dios de la melodía moderna, un Joan Miquel Oliver autor de versos , entes, amantes que se gastronomían y sentimientos que se despistan. Ha sido como siempre porque el repertorio ha mantenido el guión de buena parte de esta gira por teatros y auditorios que empezó el 25 de enero de 2024 en Sant Cugat del Vallès. Es decir, pinceladas del disco Un minuto estroboscópica, con la preciosa melancolía sonora de Canción de luz y Oh la la; un segmento suficientemente relevante dedicado a algunas miniaturas nada inocentes del álbum Usted está aquí (2012), como el vibrante postpunk de Puñeta mundo y la glosa Cartas de Ramiro, y, claro, muchas canciones incontestables que, además, han sido interpretadas como nunca. Sí, los dos conciertos en el Palau de la Música del año pasado fueron magníficos, y seguramente son insuperables el entusiasmo del público en el Palau Sant Jordi en el 2022 y en general en toda la gira de festivales posterior. Pero el concierto en el Liceu, organizado por el ARA, ha sido otra cosa.

Antònia Font han llegado cansados ​​al final de la gira -"derruidos", ha dicho Pau Debon-, pero la impresión que han dado al escenario es la de unos músicos en estado de gracia, seguramente con el viento a favor de una sonorización que esta vez sí ha estado a la altura del grupo y que ha permitido apreciar como es debido riffs de teclado de Jaume Manresa y los juegos de texturas que Joan Miquel Oliver utiliza con la guitarra. Además, Pau Debon ha cantado mejor que nunca, con la voz madura y en lugar para entonar tanto la melancolía de Detrás de una revista y Dentro de este iglú como el enfado y la rabia de Robot, que remató en plena catarsis. Aún en la primera parte del concierto, ha sobresalido como nunca en Armando Rampas y Os quiero a todos igual, y ha asumido con sabiduría los momentos en que Antònia Font parecía que se estaba reivindicando como grupo de rock, sobre todo en los finales de Robot y una Astronauta rimador que Pau Debon ha cantado moviéndose por la platea del Liceu. Y no sería la única vez.

Pau Debon ha ejercido de frontman hasta las últimas consecuencias. Ha charlado cuando hacía falta, ha bromeado sobre las luces del Liceu –"caras sonrientes, como el emoticono del acid house"– ya menudo ha salvado la distancia del escenario. Todos los motores también lo ha vivido en la platea, empapado del entusiasmo irrenunciable de un público que canta la estrofa-vuelta con la misma intensidad que el primer día que entendió la magnitud de lo que expresan versos como "Mos queríamos, / nos destrozábamos mutuamente, nos dedicábamos casi siempre los días, / nos sexuábamos, nos gastronomíamos". Después de Batiscafo Katiusca, ha hecho mutis para reaparecer en el tercer piso, desde donde ha cantado Clint Eastwood. Nuevamente en la platea, ha hecho que los espectadores bailaran el vals de Vitamina solo mientras les recomendaba: "Todo el mundo bien peinado para salir guapos en los vídeos". Y, en pleno éxtasis, ha compartido Calgary 88 con un Liceo convertido en coral bastante afinada ya la altura de esta maravilla romántica. "Lo recordaremos toda nuestra vida", ha dicho, quién sabe si consciente de que era lo que muchos han pensado esta noche. Como siempre y mejor que nunca. Próxima estación, el Mallorca Live Festival de Calvià, el 12 de junio.

El Liceu justo antes del concierto de Antonia Font.
Antonia Font en el Liceu.
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