"Que nuestros cantantes preferidos apoyen a Palestina demuestra que tienen un corazón gigante"
Más de 600 alumnos de centros de máxima complejidad asistirán al concierto Act x Palestine en el Palau Sant Jordi
Sant Boi de LlobregatLa palabra Palestina no es desconocida en esta aula. De hecho, los alumnos no preguntan qué pasa en Gaza, sino cómo es posible que esto continúe. Conocen el contexto del conflicto, e incluso se sumergen en debates paralelos donde comparten información y se ayudan entre ellos a entender mejor la situación que atraviesan los gazatinos. "Esto no es una cuestión política, están matando a niños y personas mayores", exclaman. En este instituto de máxima complejidad de Sant Boi de Llobregat, el genocidio se ha hecho lugar en las conversaciones de los estudiantes filtrado por TikTok, por Instagram y por charlas en casa y en la escuela. "Yo me enteré por mi familia, que es musulmana", explica Chada. "Cuando supe que llevaban más de 70 años así... incluso fui a manifestaciones con mi madre, porque no se puede comprender", añade.
Estos son algunos de los 670 estudiantes que irán invitados en el gran concierto solidario que organiza la campaña internacional Act x Palestine en el Palau Sant Jordi el jueves 29 de enero. Sin embargo, antes reciben unas formaciones de la mano de periodistas, activistas y creadores de contenido que, además de sensibilizar en torno a la causa palestina, les hablan de los sesgos informativos, de la islamofobia o de cómo se puede colaborar sin necesidad de muchos recursos.
La tarea de los talleristas consiste en dar herramientas y organizar los conceptos más complejos para que los chicos y chicas puedan desarrollar el espíritu crítico. "Intentamos trasladarles que esto es una historia de empleo y expulsión que viene de muy atrás", explica Eloi Gummà, historiador y activista. "Muchos ya vienen bien informados, pero se sorprenden al saber que esto no empezó con los ataques de Hamás el 7 de octubre del 2023", comenta. Tras la parte más pedagógica de la actividad, se lanza a los participantes un reto y ellos ponen manos a la obra, porque ahora les toca trabajar.
Colaborar con creatividad
De hecho, asistirán al evento en calidad de cronistas. Se les anima a producir contenidos en varios formatos que ayuden a difundir la causa, sea creando un podcast, un vídeo por redes o un blog con reseñas del concierto. Palestina deja de ser sólo el tema de conversación y se convierte en el objeto creativo. A medida que van surgiendo las ideas, se dan cuenta de que tienen el poder para generar un cambio, porque, como dice Valeria, "puedes ayudar muchísimo sólo dando a conocer la situación a tus amigos y familiares". "Lo importante es conseguir que el material del concierto sea entretenido para que la gente se pegue y así, casi por casualidad, se informe del tema", propone Chada a sus compañeras.
Gala, la tutora del grupo, ve esta actividad como una oportunidad muy poco habitual. "La educación es una herramienta para transformar el mundo", asegura, y aunque considera que debería abordarse el conflicto en Gaza en todos los centros educativos, "en institutos de máxima complejidad llevar la cultura y la comunicación es clave, porque muchas familias no pueden llegar", dice.
A pesar de la implicación de los alumnos en la actividad, es inevitable que de vez en cuando la conversación se desvíe hacia la gran cita en el Palau Sant Jordi. "Estamos muy emocionadas, nunca hemos ido a un concierto", comenta Fatu. "Encima en el Sant Jordi, estamos flipando. ¡Hace semanas que pensamos qué ropa llevaremos!", dice Valeria entre risas. Aparte de los nervios típicos de las primeras veces, también sienten una gran responsabilidad, porque algunos de ellos ocuparán espacios reservados para la prensa para cubrir el evento como profesionales. "Queremos que participen haciendo crónicas, entrevistando a artistas… Que vean que se pueden hacer cosas muy grandes por compromiso, sin dinero ni grandes discográficas", dice Gummà.
Referentes comprometidos
Entre los artistas que actuarán en el Palau Sant Jordi, hay dos nombres que resuenan con fuerza entre los estudiantes: Bad Gyal y Morad. Hablan de la importancia de que los artistas se posicionen públicamente a favor de Palestina. Chada lo celebra: "Tienen mucha repercusión, y que nuestros cantantes preferidos actúen en el concierto de manera voluntaria da a conocer el problema y deja claro que, aparte de ser buenos artistas, tienen un corazón gigante".
Así pues, la cultura sirve como altavoz de la causa palestina, y también hace ver a adolescentes de entornos sociales desfavorecidos que, aparte de educarse sobre el problema, pueden tomar partido narrándolo.