La 37ª Mostra d'Igualada, que tendrá lugar del 16 al 19 de abril, será la primera dirigida por el actor y director teatral Joan Arqué, que asumió el cargo a finales de junio en sustitución de Ramon Giné. En esta nueva etapa, Arqué se marca tres grandes retos. "Con la programación, hemos buscado un equilibrio entre todo aquello que es más emergente con aquello que está más consolidado. También queremos dar a conocer y potenciar nuestra autoría, de texto pero también de danza, circo y todas las disciplinas, tanto en el ámbito nacional como internacional. El tercer pilar de nuestro trabajo consiste en poder hacer crecer la Mostra de una manera sostenible. Queremos programar más compañías y ser más representativos del tejido escénico de casa nuestra", explica el director.En la edición de este año, de las casi mil propuestas recibidas, Arqué y su equipo han tenido el reto de escoger 41. Entre las más destacadas hay A casa, la nueva producción de Ortiga, una compañía que destaca por crear espectáculos llenos de detalles y de belleza, y Un 8 de la compañía Inflable, que con una propuesta de 20 minutos reflexiona sobre la ausencia a partir de la relación entre un niño y su abuela. También se verán algunas propuestas que ya han pasado por otros escenarios catalanes, como Manual para seres vivos, de Thauma, y Fosca, de Aurora Bauzà y Pere Jou. De circo llegarán espectáculos como Una rueda que da vueltas, de los madrileños Almealera; Tout/Rien, de los belgas Modo Grosso, y La favola di Peter, de los italianos Principio Attivo Teatro. La inauguración irá a cargo de los canadienses SNAFU, que presentarán un cabaret con títeres, objetos y proyecciones titulado The baby Tyler show.
"Encontramos mil veces nuestro adultocentrismo"
La compañía Hermanas Picohueso lleva 'AHNI' a la Muestra de Igualada, un espectáculo que contrapone adultos e infantes para hablar del cuerpo
BarcelonaHace una década que trabajan sin parar. Han estrenado nueve espectáculos de pequeño, mediano y gran formato, de calle y de sala, con el público a la italiana, de pie, sentado en hamacas. "Han sido diez años muy prolíficos. Cuando cumplimos cinco años, parecía que llevábamos 84. Físicamente y mentalmente, no nos sentíamos emergentes", explica Lluki Portas. Ella es una tercera parte del alma de Hermanas Picohueso, una compañía nacida en las islas Baleares y formada también por Gal·la Peire y Aina Juanet. Artistas y productoras, se han hecho un hueco en el sector teatral gracias, sobre todo, a una capacidad innovadora, de buscar incesantemente nuevos lenguajes y de presentar propuestas escénicas, fruto de profundas investigaciones. Ahora llevan a la Mostra d'Igualada AHNI (Acciones Humanas No Identificadas), su primer montaje para público familiar pero también para adultos. La obra se verá el 18 de abril en diversas funciones.
Uno de los motores que ha impulsado Hermanas Picohueso a lo largo de todo este tiempo es la búsqueda para hacer, cada vez, un espectáculo diferente. Por eso cuando, después de diversas producciones para adultos, se les presentó la oportunidad de crear para un público familiar, no quisieron dejarla escapar. "¿Cómo podíamos utilizar nuestro lenguaje para llegar a las criaturas huyendo de la infantilización?", se pregunta Juanet. AHNI nació de una investigación sobre rebelión, colectividad y creatividad para otro espectáculo. A partir de aquí, construyeron una propuesta escénica que coloca a los adultos en hamacas, con unas gafas oscuras y auriculares, y a los niños en un espacio próximo donde llevarán a cabo una misión. "Durante el proceso de creación topamos mil veces con nuestro adultocentrismo. Al principio teníamos la parte de los adultos muy pensada y, en cambio, la de las criaturas estaba al servicio de la otra. Lo fuimos trabajando para que los niños fueran realmente los protagonistas", dice Portas.
Juego entre adultos y niños
AHNI se estrenó el año pasado en el Festival Grec y, desde entonces, ha recorrido numerosos espacios y ha ido tomando forma. "Nuestros espectáculos provienen de los archivos y la investigación, son muy barrocos en este sentido. El primer día que lo presentamos ya nos dimos cuenta de que la parte de las criaturas no podía tener tanto texto, teníamos que cambiarlo para conseguir que realmente les interesara y que ellas tuvieran el peso del espectáculo", destaca Peire. El juego que se establece entre adultos e infantiles en escena es una de las claves del montaje. "Las criaturas habitan su espacio y tienen a los padres de fondo. No saben si ellos les están mirando o no, porque llevan gafas. Es muy interesante ver cómo se desinhiben y se entregan al espectáculo, que les invita a hacer equipo para conseguir que los adultos recuperen su cuerpo", añade.
A otro lado, los padres entrarán en diálogo –y en conflicto– con el propio cuerpo. Una voz les cuestionará si dan suficiente importancia a la corporeidad. "¿De qué manera nos estamos alejando? ¿Vivimos pensando que el cuerpo no es necesario? Si el cuerpo no es necesario, tampoco lo es la tierra, ni el resto", dice Peire, y Portas añade: "En todas nuestras propuestas hay una investigación muy profunda detrás, pero nunca la presentamos desde el adoctrinamiento ni desde la evidencia. A través de la escena, lo podemos relacionar con los infantiles sin que sientan que les estamos aburriendo". En esta ocasión, además, el reto era temporal: el montaje no podía alargarse excesivamente (tiene una duración de 25 minutos) y tuvieron que crearlo en solo dos meses, cuando habitualmente tienen más margen de tiempo.
Después de AHNI, Hermanas Picohueso estrenaron en septiembre pasado Skai is ful, un montaje para adultos que es una crítica feroz a la masculinidad más contundente y violenta. "Hemos volcado mucha de nuestra rabia para decir que no queremos un mundo obsesionado con colonizar, con estos tecnócratas que quieren invadir el cielo porque la Tierra ya no les sirve. También contiene una reflexión sobre la importancia de reivindicar que el misterio debe permanecer misterio, que no hay que controlarlo todo", explica Juanet. Skai is ful todavía no se ha visto en Cataluña, pero la compañía espera poderlo llevar pronto.