Un espectáculo conecta las protestas de Chile con la realidad europea
'Estampida humana', de la compañía Bonobo, se estrena este viernes en Temporada Alta
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BarcelonaEl dramaturgo chileno Pablo Manzi escribió Estampida humana después del Estallido Social de Chile, las manifestaciones masivas que el país vivió entre 2019 y 2020 como protesta por el elevado coste de la vida, las desigualdades socioeconómicas y la crisis de legitimidad del sistema político. "Vemos que ahora está pasando algo similar en Europa central. Está emergiendo esta protesta, pero todavía no hay palabras para articularla", dice Manzi. Por eso, añade, este es un muy buen momento para estrenar el espectáculo de la compañía Bonobo en los escenarios europeos. Estampida humana llega este viernes al Canal de Salt, dentro del festival Temporada Alta, y después continuará la gira por Italia. "Cuando vinimos el año pasado con Temis, ya detectamos que nuestros temas dialogaban con vuestra realidad política", añade Manzi.
Estampida humana plantea tres historias aparentemente desvinculadas pero con el malestar político y social como elemento común. Por un lado, un grupo de vecinos debe decidir qué hacer con una acampada de personas sin hogar instalada delante del edificio. Por otro, una tienda de electrodomésticos con problemas económicos necesita un milagro para no verse abocada a cerrar. Y la tercera historia gira en torno a una facción clandestina dentro de los carabineros chilenos. "Hablamos de un país que vivió la experiencia del Estallido Social y de lo que pasó después. Se movió el suelo, el país quedó suspendido. ¿Cómo lo hemos articulado? La derecha ha intentado criminalizarlo, y una parte de la izquierda reivindica las protestas y otra se siente avergonzada", subraya Manzi.
Una pieza de arquetipos
El espectáculo camina entre el humor, el absurdo y la incomodidad para expresar la imposibilidad de conseguir lo que buscaban las manifestaciones. "Nos preguntamos qué narrativas ha abandonado, o regalado, la izquierda; qué cosas ha sabido secuestrar la derecha; cómo la izquierda mira mucho al pasado y ha dejado de pensar en el futuro", explica el dramaturgo, que codirige la pieza con Andreina Olivarí. Para la puesta en escena, han trabajado sobre todo con arquetipos. "No hacemos una construcción tridimensional de los personajes, sino que jugamos con la idea de los roles. Situamos a los personajes y, sin profundizar en ellos, los llevamos directamente hacia la situación dramática manteniendo el lenguaje actoral propio de la compañía", explica uno de los actores, Carlos Donoso.
Aprovechando la visita a Cataluña, Manzi ha reflexionado sobre los cambios que ha percibido últimamente en Europa. "Me he dado cuenta de que la izquierda está girando hacia preocupaciones socialistas más ligadas a los problemas materiales de las personas. La derecha ha tenido un auge, pero tengo la sensación de que es a corto plazo, porque solo se basa en la negación de un grupo. Cuando les preguntas cuál es su proyecto, no queda claro —apunta el dramaturgo—. En Chile, cuando cayó la venda de los ojos de la derecha se vio que, en realidad, su proyecto ha sido privatizar todavía más la esfera pública".