Cartelera teatral

Las mentiras sobre Maria Magdalena se destapan en el Teatre Nacional

Carme Portaceli estrena un espectáculo sobre el personaje bíblico protagonizado por Ariadna Gil

Barcelona"La historia que se nos ha contado de Maria Magdalena es una especie de Pretty woman del siglo I. Lo que todos pensamos es que era una prostituta pecadora y arrepentida a quien Jesús perdonó. Pero esto es una bola", afirma la directora del Teatro Nacional de Cataluña (TNC), Carme Portaceli, que añade que "en ninguno de los evangelios canónicos se dice que María Magdalena fuera una prostituta". ¿De dónde sale el arquetipo? ¿Qué impacto ha tenido sobre las mujeres, a lo largo de más de dos mil años de historia? ¿Por qué se ha construido? confluyen en María Magdalena, la gran apuesta del TNC para esta temporada.

Dirigido por Portaceli con dramaturgia de Michael De Cock, el espectáculo estará en cartel en la Sala Gran del 22 de enero al 22 de febrero. La protagonista es Ariadna Gil, que encarna a una profesora que debe impartir una conferencia en Barcelona sobre Maria Magdalena. Esta tarea, aparentemente anodina, le abrirá las puertas de un viaje iniciático que le llevará a cuestionarse la identidad y la construcción de los roles de las mujeres en la sociedad. "Hay una deconstrucción del mito de Maria Magdalena y, en paralelo, de la protagonista. Es un espectáculo sobre cómo el patriarcado, las mentiras y los prejuicios han marcado cómo deben ser nuestras vidas. El conflicto se encuentra entre lo que somos, lo que queremos ser y lo que la sociedad piensa que debemos ser", dice De Cock, el director artístico.

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Esta es la tercera vez que el dramaturgo belga hace tándem con la directora del TNC. Juntos levantaron Mrs. Dalloway (2019) y Bovary (2023), y ahora siguen su misión de llevar a primera línea del teatro a protagonistas y mujeres que han marcado un antes y un después en la historia universal. "Queremos despertar reflexiones, crear provocación y revisitar errores de interpretación que arrastramos desde tiempos pasados", señala el dramaturgo. La alianza con De Cock permitirá a María Magdalena viajar hasta Bruselas, donde ya se representaron sus predecesoras y también la versión que hizo Portaceli de Tierra baja en 2023. En esta ocasión, el espectáculo es en catalán con fragmentos en inglés, portugués y albanés.

Un taxista que se llama Jesús

Para "destapar las mentiras" sobre Maria Magdalena, Portaceli ha reunido a una compañía de nueve intérpretes que encarnan a los diferentes personajes con los que choca la protagonista a lo largo de su viaje, entre ellos la hija mayor de la profesora (Míriam Moukhles), una escultora que le interpreta los sueños (Anna Ycobalzeta) (Anna Ycobalzeta) ayudando a sacar adelante un divorcio difícil. Jesucristo no aparece en la historia en carne y hueso, pero la protagonista coincide con un taxista portugués (Romeu Runa) que le acompaña hasta Montserrat y que se llama Jesús.

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"Es un montaje muy poco convencional, con una parte más racional que explica cómo se ha ido modificando el relato de Maria Magdalena y otra parte de transformación espiritual", señala Ariadna Gil. La actriz subraya que en este proceso creativo se ha puesto "muy en riesgo" y ha hecho hallazgos sobre la construcción de la propia identidad. "Sabía muy pocas cosas de Maria Magdalena y, sin embargo, la imagen de mujer pecadora me ha atravesado y ha influido en mi forma de vida", destaca Gil.

La parte sonora y la parte visual desempeñan un papel fundamental en la obra, con varios elementos en el escenario. De entrada, Laia Vallès ha compuesto e interpreta música en directo mediante un piano destapado cuyos sonidos salen siempre distorsionados. La envoltura sonora también cuenta con la voz de la soprano Ana Naqe, quien a la vez interpreta el papel de la cuñada de la protagonista, una activista con un dilema a la hora de testificar contra su hermano. El trabajo coreográfico de los intérpretes ha corrido a cargo de Ferran Carvajal.

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Para ensanchar aún más la atmósfera surrealista y onírica del montaje, en el escenario también habrá una pantalla de grandes dimensiones con proyecciones que remiten a un desierto y un espacio en el que Alessandro Arcangeli pintará en directo. "Esta obra no funciona sólo desde la racionalidad. Los sentidos juegan una parte importantísima y el espectador debe dejarse llevar", afirma Gil.