El manual de supervivencia de Frenkie de Jong

El centrocampista neerlandés enamora a los entrenadores y a los compañeros, pero no a la afición

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Frenkie de Jong, en el centro, durante un entrenamiento con el Barça
31/10/2026 - 08:03 h

BarcelonaCinco meses después, Frenkie de Jong volvió a escena. La última vez que se le había visto defendiendo el escudo del Barça fue en Mestalla, el 23 de mayo, en la jornada que cerró la Liga. Contra el Real Madrid, saltó de nuevo al césped para disputar los últimos 15 minutos de un partido con urgencias en el marcador. Lo hizo para jugar de interior, a pesar de que Hansi Flick le había hecho entrenar como central, debido a la avalancha de bajas en la defensa. De hecho, De Jong tiene muchos números de hacer pareja hoy con Pau Cubarsí en el eje de la defensa contra el Alavés (21 h, Movistar).

Cuando relevó a Fermín en el clásico, el neerlandés recibió bastantes silbidos. La gestión de la lesión que se hizo en el Mundial lo explica en gran parte. La versión del Barça es que no avisó de su lesión, que jugó con molestias y que, una vez eliminado, se fue de vacaciones a Ibiza en lugar de priorizar e iniciar su recuperación en Barcelona. Además, rechazó el consejo médico consensuado por los especialistas de la entidad, que era el de operarse de la rotura en el ligamento lateral interno de la rodilla derecha. El historial de tira y afloja con De Jong es dilatado. Este verano, sin embargo, la situación era diferente: el Barça fichaba a Dani Olmo y Flick se alineó con el posicionamiento en los despachos.

El técnico incluso le retiró la capitanía. Hace ya tiempo, sin embargo, que la afición levanta la ceja contra un futbolista que llegó con el aura –y el precio y el salario– de tener que convertirse en uno de los mejores centrocampistas de la década. Después de ocho temporadas, la sensación es que nunca ha acabado de abandonar la intrascendencia. A pesar de eso, no ha habido entrenador en el Barça con quien De Jong no se haya hecho una pila de acumular titularidades y minutos. Desde Ernesto Valverde hasta Hansi Flick pasando por Quique Setién, Ronald Koeman y Xavi Hernández.

Ante el Real Madrid, cuando Flick miró al banquillo buscando soluciones y energía, escogió al neerlandés. Los poco más de 15 minutos que disputó le jugaron a favor. De Jong exhibió personalidad, protagonismo para pedir el balón e incluso se aproximó al gol. Lo hizo en una posición más avanzada de la que está acostumbrado. Lo que ofreció es precisamente lo que se le exige a De Jong: liderazgo e impacto en el juego.

El futbolista que enamora a los entrenadores, pero no a la afición

Hay diversos factores que ayudan a entender por qué el neerlandés es un futbolista que maravilla a entrenadores y compañeros, pero que nunca ha acabado de convencer a la afición. Primero hay que ir al origen de su llegada. "Frenkie fue un fichaje muy importante. El PSG y el City de Guardiola también iban detrás de él y eligió al Barça", recuerda una de las fuentes consultadas, que compartió el día a día con el neerlandés en el club azulgrana.

La bendición de Guardiola –que le consideraba un centrocampista que "marcaría la próxima década en el fútbol europeo", tal y como relata al ARA una de las fuentes conocedoras de las negociaciones para ficharle–, haber sido designado como el mejor centrocampista de la edición de la Champions en el curso 2018-19 y las cifras de su traspaso, casi 90 millones entre fijos y variables, generaron unas altas expectativas en el barcelonismo.

"No ha acabado de consolidarse, pero primero hay que tener en cuenta que llegó en un momento complicado para el Barça. Con problemas en el club y cambios de entrenadores. Después, cuando ha estado bien, las lesiones han condicionado su juego y le ha faltado continuidad. Por el camino, también han ido apareciendo otros centrocampistas que entraban mejor por los ojos a los aficionados. Cuando llegó, Busquets todavía era el pivote titular del Barça y, años más tarde, han aparecido nombres como Pedri o Fermín, que han convencido más a los seguidores", relata otra fuente que ha trabajado con el neerlandés en el Barça.

La gran incógnita de De Jong con el Barça

"Tiene una calidad técnica extraordinaria: lectura del juego, posesión, conducción, polivalencia... Puede jugar de 6, de 8... Cuando le ves jugar, incluso en los entrenamientos, ves el nivel técnico tan alto que tiene. Por eso los compañeros también hablan muy bien de él –añade una de las personas consultadas–, pero es menos vistoso que otros compañeros... Seguramente porque tiene un punto menos de carácter, es más frío. Con esto no quiero decir que no sea competitivo, porque lo es, pero le faltan mejores registros numéricos: más goles, asistencias... Nunca ha terminado de traducir todo el potencial que tiene en rendimiento".

Si De Jong convence a todos los entrenadores es, en buena parte, por "la fiabilidad" que aporta, a pesar de que la afición le reprocha que salga a veces en la foto de errores defensivos por falta de contundencia. "Es un futbolista con mucho talento y mucha polivalencia en el medio del campo. También ha jugado de central, aunque no es su posición. Tiene capacidad para tener el balón, para quererlo, porque es muy difícil que los rivales se lo quiten. Esto también lo valoran mucho los compañeros: no me sorprende que enamore a entrenadores y futbolistas, viendo las condiciones que tiene. Falta que estas condiciones se traduzcan en un rendimiento constante", manifiestan.

La gran incógnita es saber si De Jong, que ha recibido ofertas cada verano, pero nunca ha querido marcharse del Barça, conseguirá convencer a la afición. "Dembélé, por otros motivos, también tenía un potencial brutal y tardó muchos años en explotar. Quizás explotará un poco más tarde. Se tienen que dar las condiciones: es un jugador que depende mucho del entorno y de que el viento sople a favor. De Jong ha vivido muchos años con el viento en contra, igual que el Barça", concluye una de las fuentes. "Si está físicamente al 100%, para mí es un futbolista excepcional", dijo Flick en la previa del duelo contra el Alavés.

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