Así, así es cuanto más pupa les hace: los apuntes en caliente del Barça-Madrid
Supercopa azulgrana después de un partido vibrante
BarcelonaEl Barça es campeón de la Supercopa. Un gol de Raphinha en la segunda parte sirvió para derrotar al Madrid en una final vibrante que tuvo de todo (3-2). A continuación, unos apuntes en caliente.
Cuanto más pupa le da al Madrid. Con diez hombres por la expulsión de un De Jong que estuvo imperial en la recuperación. Con Joan Garcia de nuevo disfrazado de héroe con el rival volcado en el área propia en busca del empate y de los penaltis. Con el público en contra porque en Arabia Saudí merenguean bastante. Con la sensación de que cuando aparezcan equipos europeos más aseados que el Madrid se sufrirá mucho más que el curso pasado. Sin perder de vista que todo esto es verdad, el Barça de Flick sigue sin oposición en España. Y, al igual que ocurrió en la última final de la Copa del Rey, es con épica cómo se ha impuesto a su histórico contrincante y se ha apoderado del relato que siempre han dominado los madridistas. Esto les hace más peor que ganarles de goleada. Y lo mejor de todo es que se confundirán y pensarán que esta derrota les refuerza.
No sólo es porque marca goles. Fermín López se ha ganado todo el derecho a ser considerado titular en ese Barça. Tras estar a punto de volar rumbo al Chelsea, el del Campillo ha dejado las dudas a un lado para convertirse en la primera opción de Flick para ocupar la mediapunta, una posición para la que el Barça dedicó 50 millones (y un importante sidral en los despachos) para fichar a Dani Olmo. Cuando las lesiones se lo permiten, el egarense suele mostrar su calidad, pero eso no es suficiente para eliminar el dominio de Fermín, que no sólo es capaz de golear y asistir, sino que decanta la balanza gracias a un olfato privilegiado por detectar los errores del contrincante y penalizarlos. Suya fue la presión previa al primer gol del partido, el que mandó al Madrid a remolque.
¿Y si ahora va de bueno? Raphinha abrió la lata cuando más cortocircuidad estaba el Barça y fue también el arma decisiva para recuperar la ventaja en el marcador en el momento clave de la segunda parte. El brasileño ha vuelto de una lesión y varias recaídas con el mismo aura que le convirtió en el delantero azulgrana más prolífero la pasada temporada. Raphinha no era un one-hit wonder. Raphinha era el gladiador con suficiente hambre y suficiente experiencia para que el plan de Flick pudiera funcionar bien. A las órdenes del alemán, ese extremo semidesconocido esculpido por Bielsa en Leeds es un candidato firme al Balón de Oro. Le ha faltado prensa para colarse en la pugna del 2025, pero si sigue así no habrá quien le niegue un plato en la misma mesa que Mbappé, Lamine Yamal o Haaland.
Mourinho en la vasca. Muy cuestionado cuando sólo lleva media temporada ocupando el difícil banquillo madridista, Xabi Alonso se presentó en la final de la Supercopa con cinco defensas y un planteamiento muy tacaño. Pura supervivencia por no salir escaldado contra un Barça muy superior en todo. El técnico vasco dejó claro que se inspirará en Mourinho, del que fue brazo ejecutor en el césped durante esos años a la sombra de Messi y Guardiola, para discutir un nuevo ciclo ganador azulgrana. Aunque Florentino le haya montado un equipo a golpe de talonario, le será igual afrontar a los clásicos como si fuera el Getafe de Bordalás. Bloque bajo, duelos al límite del reglamento y el contragolpe como única arma ofensiva para dañar el ataque. Muy pobre para todo un Madrid, pero ya lo harán.