Fútbol - Supercopa de España

Raphinha agrava la leyenda del Barça de Hansi Flick

En una final de Supercopa igualada, los azulgranas se imponen al Real Madrid gracias a un doblete del brasileño (3-2)

11/01/2026

En una final más igualada de lo imaginado, luchada hasta el último aliento, el Barça de Hansi Flick volvió a recordarle quien manda al Real Madrid (3-2). Seis clásicos ha jugado el conjunto azulgrana desde el aterrizaje del entrenador alemán en el banquillo, y ha ganado cinco. El último, en una final de la Supercopa de España en la que los catalanes fueron superiores a un rival que supo sobrevivir y plantar cara hasta el final gracias a la fe de un Vinícius que no bastó con jugar sus mejores minutos de la temporada. Los azulgranas, comandados por el liderazgo de Raphinha, la sinfonía de Pedri y la fantasía de Lamine Yamal, se vengaron del infausto clásico de Liga y suman el cuarto título de la era de Flick en la tercera final consecutiva ganada en el eterno rival. Ni el cuestionable arbitraje de Munuera Montero frenó a un conjunto azulgrana que ha empezado en el 2026 dispuesto a todo.

Raphinha, que culminó un doblete en el minuto 73, desatascó una final que llegó igualada en los últimos minutos. Poco antes de la entrada de Kylian Mbappé, un gol afortunado del brasileño (su remate de la frontal lo desvió Asencio) supuso el 3-2 en el marcador del estadio King Abdullah, de Jidda, en Arabia Saudí, que sigue llevándose el fútbol europeo a base de una lluvia. La diana de Raphinha hizo justicia y acabó valiendo su peso en oro, porque los blancos, que acabaron jugando con un hombre más por una expulsión muy dudosa de Frenkie de Jong en el añadido, tuvieron hasta dos ocasiones claras los últimos minutos que, Carreras primero y Asencio después, enviaron a manos de Joan.

Cargando
No hay anuncios

El Barça celebra una nueva final ganada en los blancos, que supieron sobrevivir y dar batalla. El relato de la final empezó a escribirse tras la primera media hora de juego. Los primeros 30 minutos del partido habían sido de respeto mutuo, con algún arañazo aislado del Madrid. Los catalanes empezaron el duelo dominante, pero la apuesta por los tres centrales de Xabi Alonso parecía exitosa, porque el Barça no conseguía generar peligro claro más allá de un remate de Raphinha, duro pero centrado, que resolvió sin demasiados problemas Courtois.

Cargando
No hay anuncios

Un final de la primera mitad alocado

El arrebato comenzó después de la pausa por hidratación del primer tiempo. Sí, una pausa por hidratación en un Barça-Madrid a 11 enero. El fútbol moderno, esclavo del dinero y de una burbuja de negocio que algún día debe estallar, hace que una final de la Supercopa de España se juegue en Arabia Saudí, con temperaturas superiores a los 20 grados y una humedad que hacía sudar la gota gorda a los jugadores. Fue superar esa pequeña tregua para hidratarse durante la primera mitad, con Flick y Alonso haciendo algunas correcciones veloces, y el partido se aceleró a ambos lados.

Cargando
No hay anuncios

Los primeros en amenazar fueron los blancos, porque un descuido de Balde acabó con un pase largo a Gonzalo que, intimidado por Cubarsí, se precipitó y remató centrado a manos de Joan. La acción era un síntoma más que el Madrid, pese a ceder el dominio a un Barça superior, le bastaba muy poco para generar peligro. Los azulgranas contestaron con un primer remate alto de Fermín y un mano a mano de Raphinha con Courtois mal finalizado tras un pase delicioso de Lamine Yamal.

Cargando
No hay anuncios

En tres minutos había habido tantas ocasiones como en la primera media hora de juego. Raphinha, sólo después de un puñado de segundos, se rehizo de su fallo, con un gol marca de la casa. Con el pase de Fermín, y tras un fallo de Rodrygo que regaló el balón a los azulgranas cuando su equipo se encontraba adelantando las naves, el brasileño superó un contexto más complicado que en la acción anterior para conducir, orientar el balón y conectar un latigazo cruzado imposible incluso para uno de los mejores porteros del mundo como Courto.

Cargando
No hay anuncios

Con el gol parecía imponer el guión previsto: los azulgranas llegaban mucho mejor a la final y eran los favoritos. Pero el Madrid activó su modo de supervivencia, comandado por un Vinícius que realizó su mejor partido de la temporada. Jugada personal del brasileño, que se deshizo de hasta tres rivales, incluida una sotana en Kounde y superó a Joan. La cosa se aceleró tanto en tan corto intervalo de minutos que aún hubo dos goles más. Una definición de quilates de Lewandowski, que se le escapó un poco el control, pero que resolvió con una picadura de película para superar a Courtois y golpear el palo antes de besar la red.

Cargando
No hay anuncios

Parecía que éste sería el marcador final de la primera mitad, porque ya se había cumplido el tiempo extra añadido, pero el Madrid, pese a las protestas de los azulgranas por estar fuera de tiempo, arañó un saque de esquina que acabó con el empate de Gonzalo justo antes del descanso. En la reanudación, Raphinha deshizo la igualdad de un partido con final batallado hasta el último minuto. El Barça vuelve a ser campeón de la Supercopa. El Barça vuelve a ganar al Madrid.