El Manchester City, culpable de "contratos comerciales ficticios" y de presentar cuentas engañosas a la Premier
El director ejecutivo Ferran Soriano anuncia una apelación y asegura que el club es inocente, y que hay "pruebas irrefutables" que lo demuestran
-
CAT -
ENG
LondresLa comisión independiente encargada de investigar los 115 cargos presentados por la Premier League contra el Manchester City ha concluido que el club infringió de manera "grave y sistemática" las normas financieras de la competición entre las temporadas 2009-10 y 2017-18. Según la resolución, el City –comprado en 2008 por el jeque Mansour, propietario del Abu Dhabi United Group (ADUG), vehículo de inversiones de la familia real del emirato– utilizó "contratos comerciales ficticios" y otros mecanismos contables engañosos para inflar artificialmente sus ingresos. Así, el club –que ha estado entrenado durante una década por Pep Guardiola hasta la temporada pasada– logró también reducir sus gastos en más de 900 millones de libras. De esta manera se presentó una situación financiera más favorable que la real.
La decisión publicada oficialmente este martes –y de la cual este diario ya informó el viernes pasado, a partir de una filtración de The Athletic y Reuters– aborda por qué la comisión considera acreditados 114 de los 115 cargos, dato que ya se apuntaba en las mencionadas filtraciones. El elemento central de la resolución –denominada Core Decision– es la constatación de que el Manchester City recurrió durante las nueve temporadas a diversos acuerdos comerciales que no reflejaban la realidad económica de las operaciones. Estos "contratos ficticios" con varios de sus patrocinadores comerciales fueron parte del sistema para ocultar más de 830 millones de libras en "financiación secreta", según la Premier.
Los convenios simulados aparentaban unas condiciones diferentes de las realmente acordadas entre las partes. El club registraba así ingresos comerciales más elevados de los que efectivamente obtenía y, al mismo tiempo, presentaba gastos inferiores a los reales. El mecanismo implicaba que varios patrocinadores del City solo habrían pagado una parte de las cantidades que figuraban formalmente como ingresos por patrocinio. El resto era financiado directamente por el Abu Dhabi United Group Investment & Development Ltd (ADUG), la entidad propietaria del club.
Pero la reacción del Manchester City –cuyo director ejecutivo es, desde 2012, el exvicepresidente del Barça Ferran Soriano–, no se ha hecho esperar. En un comunicado emitido a media tarde, se puede leer que "el club es inocente de las acusaciones formuladas por la Premier League". Se defiende diciendo que "existe un amplio conjunto de pruebas irrefutables que avalan todas sus posiciones en relación con este caso".
Además, en un mensaje interno dirigido al staff del club, Soriano asegura que "todo el caso de la Premier League contra nosotros se basa en una única acusación falsa: que el dinero personal del propietario fue introducido de alguna manera, y de forma secreta, al club a través de algunos patrocinadores de Abu Dabi." Soriano asegura que "esto simplemente no es cierto". Las pruebas presentadas ante la comisión que refuerzan su declaración, añade el director ejecutivo del club, "incluyen extractos bancarios, transferencias de dinero, testimonios y todo lo necesario para demostrar de manera categórica que el dinero no provenía del propietario".
El Manchester City tiene hasta el viernes para recurrir contra este veredicto, cosa que hará como se desprende del mencionado comunicado público, y como afirma Soriano en su mensaje a los trabajadores. El City también acusa al organismo gestor de la competición de "no actuar como un regulador independiente, imparcial y objetivo, libre de influencias partidistas". Y, en el vídeo interno, todavía va más allá y asegura que el veredicto "apoya la teoría conspirativa de la Premier League".
Sostenibilidad financiera
En las 40 páginas –parcialmente censuradas– de la explosiva decisión se destaca que las prácticas del City tenían una importancia determinante, ya que el cumplimiento de las reglas de sostenibilidad financiera de la liga y del juego limpio financiero de la UEFA dependía de las cifras declaradas por los clubes. La comisión concluye que, si se hubieran computado los ingresos y costes reales, el Manchester City habría superado de manera significativa los límites establecidos por ambas organizaciones. Por esta razón, el asunto no se limita a una cuestión formal o administrativa, sino que afecta directamente a la legalidad de su gestión económica durante un periodo clave de su transformación en una de las principales potencias del fútbol inglés y europeo.
El tribunal también ha analizado el comportamiento del City durante la investigación. En este ámbito, concluye que el club vulneró en tres de los cuatro cargos sus obligaciones de cooperación y de buena fe con la Premier League. Según la resolución, la falta de colaboración dificultó el desarrollo de las indagaciones y constituye una infracción adicional de la normativa de la competición.
Ante estas conclusiones, la Premier League considera que se ha demostrado un "incumplimiento sistemático" de sus reglas a lo largo de casi una década por parte del club. El director ejecutivo de la competición, Richard Masters, ha calificado el procedimiento como el más importante de la historia de la liga y ha afirmado que la resolución establece los hechos sobre lo que sucedió durante el periodo investigado.
A pesar de la contundencia del veredicto, el caso todavía no está cerrado. Si bien la comisión ha determinado los hechos que considera probados, todavía no ha fijado ninguna sanción. El proceso, pues, no ha acabado. La Premier League y el City tendrán que afrontar ahora una nueva fase para determinar la potencial sanción correspondiente. Esta vista se hará ante la misma comisión independiente y, de acuerdo con las normas de la competición, será privada y confidencial hasta que se pueda publicar el resultado. Entre las penas que prevén las normas hay multas, pérdida de puntos y otras medidas deportivas.
De momento, la resolución no anula ningún título conseguido por el club. El director ejecutivo de la Premier, Richard Masters, ha asegurado que "el procedimiento disciplinario y la decisión son los más significativos de la historia de la Premier League". Y ha destacado que se quiere avanzar "con celeridad en el resto del proceso para aportar certeza a la Liga, a nuestros clubes y a los aficionados". La investigación contra el City se inició en diciembre de 2018.