El Girona parece muerto, pero aún no lo está
El equipo de Míchel pierde en el Metropolitano, pero si suma los tres puntos contra el Elche en la última jornada continuará en Primera División
GironaSituación límite para el Girona, que se jugará el futuro el próximo sábado contra el Elche en Montilivi en el final de la temporada. A pesar de encadenar el séptimo partido sin ganar en el Metropolitano, en el que perdió 1-0 pese a gozar de un montón de ocasiones, y caer en zona de descenso, porque es decimoctavo a dos puntos del Elche, si los de Míchel rompen la mala dinámica y suman los tres puntos en la última jornada, continuarán en Primera División. Solo vale la victoria. Es así de claro y no hay excusa, porque un empate y, por supuesto, una derrota, los condenará a Segunda.
Hace unas semanas, en una conversación informal, una persona con poder de decisión en Montilivi comentaba que si al fútbol le quitáramos los goles, el Girona estaría en la parte alta de la clasificación. Quizás exageraba con eso de los puestos cabeceros, pero no iba errado. Tenía la razón por muchos argumentos: que sí el equipo presiona bien, que sí la sincronización de los jugadores es bastante buena, que si la manera de sacar el balón y superar líneas rivales tiene un porcentaje muy alto de efectividad aunque sea muy arriesgada... Pero claro, era entrar en zona tres –la jerga que los que se dedican a esto utilizan para definir el tercio de ataque– y apagarse la luz. Y de esta manera no se puede llegar muy lejos.
El equipo gerundense está pecando de una falta de gol alarmante que no tendrá piedad con descenderlo, si no hace lo que toca. Al Metropolitano le pasó lo mismo que contra la Real Sociedad o el Mallorca, por citar dos duelos recientes en los que podía haber sumado algo más para evitar estar con el agua al cuello. Tuvo mucha presencia en el área del Atlético, pero no supo más. Al equipo, liderado en la construcción ofensiva por Ounahi, siempre le faltó un último detalle que transformara la ansiedad que empieza a sentir en realidades más positivas. El único que ve claro en el arte de perforar redes, Cristhian Stuani, artífice de las posibilidades de salvación que quedan, juega pocos minutos y lo hace infiltrado, porque físicamente no está bien. Además, tenía que ir con cuidado, porque acumulaba cuatro amarillas y una quinta le habría impedido estar el día que se lo jugarán todo. Entró al 56 y salió indemne.
Tuvo varias oportunidades claras, el Girona, que al minuto 21 ya iba por detrás en el marcador, fruto de un pequeño desajuste defensivo de Álex Moreno, que permitió a Griezmann, homenajeado en el last dance con su gente, servir el 1-0 en bandeja a Lookman. Los blanco y rojos se tiraban de los pelos, porque previamente Joel Roca no se había creído un contraataque que lo dejó solo justo empezar, y Bryan Gil remató de cabeza fuera, desde el interior del área pequeña, después de un centro del camprodoní, con Oblak superado en el otro palo y la portería vacía. Era más difícil hacer lo que hizo Gil que enviarla adentro.
Ocasión tras ocasión
A pesar de la incertidumbre de lo que sucedía en los otros estadios, y del desventaja, los de Míchel fueron mejores que el Atlético, que tampoco se lo tomó muy en serio –Pubill rozó el segundo antes del descanso–, como tampoco lo había hecho el jueves la Real. Pero ni de esa manera el Girona ha podido sumar un triunfo. Con el paso de los minutos, y después de que Ounahi intentase marcar el gol de su vida, marchándose de un par de contrarios en un espacio muy reducido, pero topando con un tercero justo cuando pensaba ejecutar, o que Álex Moreno y Tsygankov provocasen que el portero esloveno presumiese de reflejos, el equipo catalán ya sabía que, en el mejor de los casos, podía olvidarse de asegurar la permanencia inmediata, pero firmar el hecho de continuar dependiendo de sí mismo en la última cita del campeonato. Si el Levante-Mallorca no acababa en un empate, en cierta manera, le tocaba la lotería.
En el segundo tiempo mantuvieron la posesión, pero las oportunidades fueron escasas. Como cuando está el uruguayo en el terreno de juego, las asociaciones y triangulaciones intentaron dar paso a un juego más directo, buscando centros que Stuani pudiera rematar sin parafernalias previas. Hubo pocas, ciertamente; las más interesantes, otra vez a cargo de Ounahi. El Atlético dejaba el marcador abierto en algunos contraataques en los que prefirió buscar a Griezmann para que el francés viviera el final de fiesta soñado, que no sentenciar.
Por si el tema no era lo bastante feo, Francés se lesionó, el Girona ya había agotado todas las ventanas y tuvo que acabar el partido en inferioridad. Afortunadamente, con la victoria del Levante, había cumplido el objetivo de mínimos: saber que le basta con ganar al Elche. Será una guerra.
Atlético 1-0 Girona
- Atlético: Oblak, Marc Pubill, Le Normand, Hancko, Ruggeri, Koke, Vargas (Morcillo, 61'), Giuliano (Almada, 46'), Baena (Sorloth, 61'), Griezmann y Lookman (Lenglet, 63'). Entrenador: Diego Pablo Simeone.Girona: Gazzaniga, Arnau (David López, 77'), Francés, Vitor Reis, Àlex Moreno, Witsel (Fran Beltrán, 56'), Iván Martín, Ounahi, Tsygankov, Joel Roca (Echeverri, 63') y Bryan Gil (Stuani, 56'). Entrenador: Míchel Sánchez.Goles: 1-0 Lookman (21').Árbitro: Alejandro Múñiz (Comité Gallego).Tarjetas amarillas: Le Normand (23') y Morcillo (85').Tarjetas rojas: Ninguna.Estadio: Riyadh Air Metropolitano, 64.396 espectadores.