05/10/2026 - 07:03 h

BarcelonaNoviembre de 1996. Un Boeing 767 de Ethiopian Airlines se estrella en las aguas del océano Índico tras un secuestro. Uno de los pasajeros es Mohamed "Mo" Amin. En aquel instante se apagó la trayectoria del fotoperiodista más influyente de la historia de África. Nacido en Nairobi en 1943 en una familia humilde de origen panyabí, Amin se enamoró de la fotografía con 11 años. En tres décadas de carrera, su mirada fue la nuestra en la línea de frente. La fundación de la agencia independiente Camerapix, en 1963, rompió el monopolio de las grandes potencias occidentales sobre la narrativa del continente. Desde Nairobi, Amin demostró que la información de impacto global se podía producir y distribuir con rigor, independencia y medios propios desde la misma África. Desde el despacho de Camerapix destapó los campamentos soviéticos en Zanzíbar, filmó el asesinato de Tom Mboya, consiguió acceso exclusivo a Idi Amin y, en 1984, sus imágenes de la hambruna en Etiopía conmocionaron al planeta y movilizaron la campaña más grande de ayuda humanitaria del siglo XX. Ni la tortura ni la pérdida del brazo izquierdo en una explosión le apartaron del oficio. Hoy, su archivo de 8,5 millones de imágenes reivindica que África no es solo tragedia, sino un continente vivo de tradición, belleza y complejidad.

El origen de una vocación prematura
Una mirada nacida desde el interior del continente
Inflexible ante la adversidad física
Un archivo monumental
La custodia de la memoria de un continente
La belleza de África
Increíblemente cerca del poder y de los tiranos
La voz de los que no la tenían
Nosotros somos el mundo
Contra los clichés de Occidente
El antirracismo de Mohammed 'Mo' Amin
stats